
A JOSÉ GARCIA NIETO Y A MARÍA TERESA
Con mi pereza antigua de andaluz olvidado,
sin darme cuenta, un día me quedaré dormido.
Meterán en diez tablas mi sueño fracasado,
y empezará la historia pequeña de mi olvido.
Devolveré mi pobre corazón al abismo,
con el mejor de todos mis sentidos abierto.
Nada habrá que recuerde mi paso. Hasta yo mismo
olvidaré mi nombre, después que me haya muerto.
Pero ya para siempre quedará entre vosotros,
porque en vosotros toda mi amargura descansa,
porque veis claramente lo que no ven los otros,
porque sabéis la historia de mi última esperanza,
o mi último pecado; que todo me dio igual,
porque cuesta trabajo pasar del fuego al frío,
porque Dios en mi vida sigue siendo neutral,
aunque yo todavía digo a veces: Dios mío.
De aquel amor primero, y de los que fingí,
hablaréis una tarde cuando yo me haya ido.
Recordaréis entonces, paseando sin mí,
el corazón que os traje de mi ciudad herido.
Rafael Montesinos
"El libro de las cosas perdidas" (1946)
(Poesía 1944-1979)
No hay comentarios:
Publicar un comentario