lunes, 10 de enero de 2011

BUENOS DÍAS, SEÑORA ALCALDESA: ¡QUÉ GRACIA TIENE!


Hoy, perdone que me ría
y que suelte mi ironía, suave,
sin mala leche.
Perdóneme que sonría
y que le dedique a usía
este frasco de jarabe
para que bien le aproveche.

Parece seria, señora,
pero ¡ay! qué golpes tiene.
Entre tumbos y vaivenes,
y un poco de diplomacia,
con voluntad y eficacia,
tiene, tiene, tiene, tiene,
hasta su pizca de gracia.

Compran un Julio Romero
que “La Gracia” se nomina
cuando sé que no hay dinero
y el ayuntamiento entero
está cuasi en la ruina,
pero nunca se escatima
para no ser pordioseros.

Aunque no soy oculista,
le doy mi punto de vista
sobre la compra en cuestión,
hecha en verdad con audacia,
aunque mi mente pregunta
si no es tema de la Junta
haber comprado “La Gracia”.

La Junta de Andalucía
tiene su consejería
dedicada a la Cultura,
y por eso debería
anotarse la factura
de este cuadro de Romero
que es joya de la pintura.

Si así no ha podido ser
por lo que quiera que fuera,
ha tenido usted, señora,
un gran gesto de primera.
Comprar un cuadro tan caro,
sin tener ni una peseta,
es, señora, un gran descaro.

Mas un descaro con arte,
porque quiere que “La Gracia”
-para eso la democracia-
la paguemos en mil partes.
Telfeco, Emacsa y Vimcorsa
-empresas municipales-
serán las más dadivosas.

Y después los empresarios
también harán de mecenas
soltando la pasta gansa
como usted pide y ordena.
Pues nada, a soltar dinero
para que tenga el museo
un nuevo Julio Romero.

Y ahora vienen del PP
-que tienen tela de guasa-
a decirle que por qué
ha comprado usted “La Gracia”.
Dígales muy cortesmente
que aquí nada se ha comprado
desde los felices veinte.

Ahora bien, yo no comprendo
tanto saca, mete y saca,
por qué se llevan a Osaka
de Julio un cuadro estupendo.
Pluma, escopeta y mujer
deben estar en su sitio
siempre, como debe ser.

Porque de tanto trae y toma
y de tanto cachondeo
habrá un día que no haya un cuadro
de don Julio en su museo.
Si los japoneses quieren
sus pinturas admirar,
que dejen aquí sus yenes.

Bueno, señora, al principio,
y olvide mi suspicacia.
Si me meto con su “Gracia”
es porque me cuadre el ripio.
Ha hecho muy requetebién
de comprar ese gran cuadro
aunque guantazos le den.

Si hay que aportar un dinero,
porque salga del apuro,
yo le ofrezco cinco duros
que tengo en el monedero.
Algo es algo, mi alcaldesa,
porque estoy más pegao
que una salamanquesa.

Por favor, no se lo presten
a un país de extramuros
porque voy como una bala
a reclamarle mis duros.
Felicito su eficacia.
Y es que la compra del cuadro
tiene gracia, mucha gracia.

4 comentarios:

  1. Qué falta hubieran hecho estos versos críticos en Triana. Hoy tampoco vendrían mal, aunque no sea poco lo que se dice en prosa...

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  2. Emilio Jiménez Díaz11 de enero de 2011 a las 9:16

    No dudes en que si me dais tema le hago una carta diaria en nuestro blog trianero a Esther Gil. Sólo quiero ideas...¿y sabes que la has tenido?

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  3. Dedícale uno al ínclito Moriñas. No sabemos cual será su escondido "encanto político" para que se luzca en las fotos junto a los grandes jefes de su partido. A este paso te aseguro que lo veremos en el Congreso o aspirando a la alcaldía de nuestra querida ciudad. El caso bien merece unos versos...
    En cuando a la nueva delegada habrá que preguntarle cual es su idea de Triana y que piensa hacer por ella. Y recordarle que pronto cumplirá un año de "alcaldesa" (¡!). Y a ver quien la conoce. Y que, claro, nos gustaría que triunfara, pero a este paso...

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  4. Emilio Jiménez Díaz12 de enero de 2011 a las 9:34

    Habrá que ir empezando. Ya le estoy dando vueltas a la cabeza centrándonos en esa "alcaldesa" que nadie conoce.

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