
La copla, como cuerpo vivo que el propio pueblo engendró para cantar y contar todas las situaciones, es siempre intemporal, no conoce la caducidad y tiene la facultad de emocionarnos, de arañarnos por entre sus renglones, o de hacernos soltar una carcajada, una mueca maliciosa o la sospecha de una duda. La copla, cualquier copla de las miles que andan por nuestros viejos y nuevos cancioneros, es peremne, físicamente indestructible, anatómicamente fuerte, y continua siendo valedora para expresar, con una riqueza inigualable de giros y matices, el triángulo del amor, de la vida y la muerte, sobre todo en el flamenco.
En estas nuestras referidas al erotismo y al humor, la copla nos va a llevar directamente a la risa. Sabio siempre ha sido el pueblo para poner a cada uno en su sitio a través de una cuarteta, una quintilla, una seguidilla o una soleá, y muchas veces por fandangos.
Entre el Tigris y el Eufrates parece ser que la canalla de Eva fue la que puso por primera vez los cuernos a su marido, y eso que Adán tenía que tener, por aquello de ser el primer hombre, unos atributos de lujo, ya que han dado de sí lo suficiente para que no nos sintamos solos en el mundo. Pues venía el hombre de dar una vuelta por ahí por el Paraíso y viéndola acostada en la orilla del Edén, a "pelo vivo", le tapó los "clisos" y le preguntó inocentemente: -¿Cari, quién soy? A lo que la muy puta respondió desahogada: -¡Julio Alberto!
Desde los orígenes ya salió la mujer engañadora, tal como cita Génesis García Gómez en la copla de su libro "Cante flamenco, cante minero":
La primera engañó a Adán
sin salir del Paraíso.
En estas nuestras referidas al erotismo y al humor, la copla nos va a llevar directamente a la risa. Sabio siempre ha sido el pueblo para poner a cada uno en su sitio a través de una cuarteta, una quintilla, una seguidilla o una soleá, y muchas veces por fandangos.
Entre el Tigris y el Eufrates parece ser que la canalla de Eva fue la que puso por primera vez los cuernos a su marido, y eso que Adán tenía que tener, por aquello de ser el primer hombre, unos atributos de lujo, ya que han dado de sí lo suficiente para que no nos sintamos solos en el mundo. Pues venía el hombre de dar una vuelta por ahí por el Paraíso y viéndola acostada en la orilla del Edén, a "pelo vivo", le tapó los "clisos" y le preguntó inocentemente: -¿Cari, quién soy? A lo que la muy puta respondió desahogada: -¡Julio Alberto!
Desde los orígenes ya salió la mujer engañadora, tal como cita Génesis García Gómez en la copla de su libro "Cante flamenco, cante minero":
La primera engañó a Adán
sin salir del Paraíso.
Siendo así la que Dios hizo,
¿cómo las otras serán?
Si con Dios delante Eva engañó a Adán, bien hace este hombre que nos cuenta la copla:
A la cama donde duermes
le estoy tomando interés,
porque tiene por espía
¿cómo las otras serán?
Si con Dios delante Eva engañó a Adán, bien hace este hombre que nos cuenta la copla:
A la cama donde duermes
le estoy tomando interés,
porque tiene por espía
a Jesús del Gran Poder
que me cuenta toa tu vía.
Y es que, tal como dice Manuel Garrido en su "Cuernología", hay que estar atentos porque estas cosas son muy repentinas.
Aparecen los cuernos
que me cuenta toa tu vía.
Y es que, tal como dice Manuel Garrido en su "Cuernología", hay que estar atentos porque estas cosas son muy repentinas.
Aparecen los cuernos
tan de repente,
que te juro, compadre,
que te juro, compadre,
que ni se sienten.
Qué sensación
Qué sensación
cuando asoman los cuernos
de sopetón.
Sin embargo, algunos piensan que las mujeres son analfabetas. Será sólo para algunas cosas.
A mi mujer y a mi burra
en la cuadra examiné,
y tenía más talento
la burra que la mujer.
Desde que nacen las mujeres son más listas que los hombres hasta para saber la forma de tomar el "caldo", como nos recuerda esta antigua seguidilla:
A la media noche
pidió la niña
unos tragos de caldo
Sin embargo, algunos piensan que las mujeres son analfabetas. Será sólo para algunas cosas.
A mi mujer y a mi burra
en la cuadra examiné,
y tenía más talento
la burra que la mujer.
Desde que nacen las mujeres son más listas que los hombres hasta para saber la forma de tomar el "caldo", como nos recuerda esta antigua seguidilla:
A la media noche
pidió la niña
unos tragos de caldo
sin escudilla.
Dame el mi moreno
Dame el mi moreno
la olla al revés:
la carne primero
y el caldo después.
No habrá que explicarla ¿verdad? El clero también es muy dado a buscar carne de noche:
A las doce de la noche
y el caldo después.
No habrá que explicarla ¿verdad? El clero también es muy dado a buscar carne de noche:
A las doce de la noche
he visto al cura en la calle
y he dicho yo para mí:
y he dicho yo para mí:
este grajo busca carne:
Por eso, en materia de curas, se recomienda lo siguiente en una coplilla extremeña:
Con los curas a oscuras
Por eso, en materia de curas, se recomienda lo siguiente en una coplilla extremeña:
Con los curas a oscuras
nunca te quedes,
porque aunque llevan faldas
no son mujeres.
La maledicencia de los pueblos es tremenda, y por eso el clero debe tener cuidado, mucho cuidado con lo que hacen y con quién o quiénes duermen, ya que la copla pronta puede saltar en cualquier momento:
Dicen que los curas duermen
con las Hijas de María,
La maledicencia de los pueblos es tremenda, y por eso el clero debe tener cuidado, mucho cuidado con lo que hacen y con quién o quiénes duermen, ya que la copla pronta puede saltar en cualquier momento:
Dicen que los curas duermen
con las Hijas de María,
tó puede ser que la Virgen
tenga nietos algún día.
¡Qué barbaridad! Aunque bárbaros, bárbaros tenían que ser los cuernos de este pobre cirujano que nos canta Manuel Garrido:
Aunque soy buen cirujano
¡Qué barbaridad! Aunque bárbaros, bárbaros tenían que ser los cuernos de este pobre cirujano que nos canta Manuel Garrido:
Aunque soy buen cirujano
he dejado de operar,
porque hay pacientes que escapan
temiéndole a una corná.
Las comparaciones siempre se ha dicho que son odiosas, pero es que a las pobres de las mujeres la comparan con todo. En esta ocasión, con la leña verde:
A la mujer la comparo
con la leña verde,
que llora y se resiste
y al fin se enciende.
En otras con la tierra hortelana. La imaginación es que no descansa:
A la mujer la comparo
con la tierra de una huerta,
que tiene la noria en medio
y el peregil en la puerta.
Añadan, añadan también "noria" a nuestro diccionario de léxicos de atributos. También hay quien compara a las mujeres con un "moyete". ¿Por calentura, por vejez? La copla nos la anota Rodríguez Marín en su libro "El alma de Andalucía" (1929), en la numerada con la 1165, página 316:
A la mujer la comparo
con er moyete caliente;
porque hay pacientes que escapan
temiéndole a una corná.
Las comparaciones siempre se ha dicho que son odiosas, pero es que a las pobres de las mujeres la comparan con todo. En esta ocasión, con la leña verde:
A la mujer la comparo
con la leña verde,
que llora y se resiste
y al fin se enciende.
En otras con la tierra hortelana. La imaginación es que no descansa:
A la mujer la comparo
con la tierra de una huerta,
que tiene la noria en medio
y el peregil en la puerta.
Añadan, añadan también "noria" a nuestro diccionario de léxicos de atributos. También hay quien compara a las mujeres con un "moyete". ¿Por calentura, por vejez? La copla nos la anota Rodríguez Marín en su libro "El alma de Andalucía" (1929), en la numerada con la 1165, página 316:
A la mujer la comparo
con er moyete caliente;
que en yegándose a enfriar
ni er diablo le mete el diente.
Los padres, que siempre se han ocupado antiguamente muy mucho de la virginidad de sus hijas, nos dan un consejo singular:
A la mujer y al canario
no se les puede dejar solos,
al canario por el gato
y a la mujer por el novio.
Antes hablábamos de curas, pero a las monjas también, al parecer, le vienen calenturas prontas tal como nos cuenta esta coplilla:
Chiribiri biri biri,
chiribiri chiri bo,
a la monja le gustaba
ni er diablo le mete el diente.
Los padres, que siempre se han ocupado antiguamente muy mucho de la virginidad de sus hijas, nos dan un consejo singular:
A la mujer y al canario
no se les puede dejar solos,
al canario por el gato
y a la mujer por el novio.
Antes hablábamos de curas, pero a las monjas también, al parecer, le vienen calenturas prontas tal como nos cuenta esta coplilla:
Chiribiri biri biri,
chiribiri chiri bo,
a la monja le gustaba
con el fraile la cuestión.
¡Vaya por Dios! Yo soy de la opinión que el metisaca le gusta a todo el mundo. No iba a ser menos que nadie el clero. También a las cacharreras parece gustarles, o por o menos a esta:
A la tía cacharrera
la han encontrao
haciendo cacharritos
¡Vaya por Dios! Yo soy de la opinión que el metisaca le gusta a todo el mundo. No iba a ser menos que nadie el clero. También a las cacharreras parece gustarles, o por o menos a esta:
A la tía cacharrera
la han encontrao
haciendo cacharritos
con un soldao.
Y hay miedos que son irreparables, que no se pueden aguantar cuando se enviuda:
A la señora de enfrente
se le ha muerto el marido;
Y hay miedos que son irreparables, que no se pueden aguantar cuando se enviuda:
A la señora de enfrente
se le ha muerto el marido;
y por temor al difunto
se viene a dormir conmigo.
Claro, que también hay hombres que son muy miedosos, pero al contrario de esta vecina de la copla anterior:
Una viuda me quiere
se viene a dormir conmigo.
Claro, que también hay hombres que son muy miedosos, pero al contrario de esta vecina de la copla anterior:
Una viuda me quiere
y a mí me da mucho susto
porque quiere que el ande
donde le anduvo el difunto.
Ahora que quieren eliminar la fiesta taurina, ya no valdría para nada esta seguidilla que a finales del XIX nos dejó Manuel del Palacio en su célebre libro "Chispas" (1937) :
La afición a los toros
Ahora que quieren eliminar la fiesta taurina, ya no valdría para nada esta seguidilla que a finales del XIX nos dejó Manuel del Palacio en su célebre libro "Chispas" (1937) :
La afición a los toros
tal vuelo toma,
que de París a Amberes
ya saltó a Roma.
¡Despreciábais a España,
necios gobiernos!
¡Despreciábais a España,
necios gobiernos!
¿No queréis sus productos?
Tomad sus cuernos.
Aunque lo dude, puede acabarse la fiesta taurina algún día. Pero ¿van a faltar los cuernos? ¡Jamás! Al menos mientras existan cornudos manifiestos como los de esta copla:
Ayuno todo el año
Aunque lo dude, puede acabarse la fiesta taurina algún día. Pero ¿van a faltar los cuernos? ¡Jamás! Al menos mientras existan cornudos manifiestos como los de esta copla:
Ayuno todo el año
y me consumo
de ver que entro en tu casa
y siempre ay-uno.
Y mañana, queridos blogueros, más.
Y mañana, queridos blogueros, más.
Esta serie de erotismo y humor promete.Como ando incomunicado -hacía varios días que no entraba en el blog- me he encontrado con esa nueva seria que tendré que imprimir para disfrutar tranquilamente a la sombra de mi árbol del amor. ¡Buenisimo, Emilio!
ResponderEliminarTe prometo que nos vamos a reir un montón, y eso que estamos empezando. No dejéis de anotar los vocablos que os digo, porque al final pueden servirnos para hacer un diccionario de términos jocosos.
ResponderEliminar¿... y las fotos no merecen un comentario? Son, desde luego, buena fuente de inspiración... y aspiración, o sea, ideales para tomar aire y leerse la página en un sólo golpe de risa.
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