
Ya hemos demostrado que podemos lograr lo que nos empeñemos, porque tenemos fuerza, coraje y voluntad. Ayer, más que nunca, se puso de manifiesto que éramos un solo país al que no entorpece en su aliento los conatos separatistas de algunas regiones. Ayer todos nos sentíamos españoles. Menos mal. El fútbol nos unió en un racimo hermoso y España -ese nombre que algunas veces nos da vergüenza pronunciar- resplandeció más que nunca. No porque le cortásemos el paso al propio Napoleón, ni porque hiciésemos una transición ejemplar de la dictadura a la democracia. No. Un marcador de 0-1 en los últimos minutos, una finta de Iniesta al guardameta de la naranja mecánica holandesa, máquina asesina en sus entradas, nos llevó al delirio, a la culminación de un sueño que jamás podíamos creer lograr. Y se ha logrado. Con más de medio equipo catálán y con un chaval llamado Iker, que es el mejor portero del mundo, supimos conseguir la gesta... de unir a toda España, aunque haya sido a lo largo de cuatro semanas que, en algunos momentos, se presentaban agónicas.
Bueno, ya somos campeones del mundo en materia de fútbol, teniendo como "ministro" de deportes a Zapatero. Ahora, cuando viene ese terrible ¿y después qué?, me gustaría ver a España en la misma unidad del Mundial para cuestiones más trascendentales: salir de la crisis, eliminar el paro, acabar con el nuevo tercermundismo de este país, agilizar la justicia, quitar la imnunidad parlamentaria a todos los políticos del país, acabar con la corrupción de los poderosos, eliminar la financiación ilícita de los partidos, hacer que los votos en blanco sirvan para quitar escaños, devolver a las pensionistas el dinero que se han ganado por ley levantando a España durante los peores años de nuestra historia, acabar con las abundantes tramas de blanqueo de dinero, dar valor a una juventud perdida por falta de trabajo y solucionar tantas y tantas injusticias como existen en este país en todas las materias. Todos conocemos estas cosas que digo y todos las padecemos. La mudez es una cobardía. Si hemos ganado el Mundial ha sido, entre otras cosas, porque todos hemos empujado ese balón que se resistía sobre el verde tapete. ¿No vamos a tener lo que hay que tener para ganar ese mundial importantísimo del día después?
Ayer gocé como un niño. Mañana me gustaría disfrutar, aún con mayor gozo, como persona mayor, viendo que España es aún capaz de lograr mayores gestas que la que hoy disfrutamos. Sé que será posible.
Bueno, ya somos campeones del mundo en materia de fútbol, teniendo como "ministro" de deportes a Zapatero. Ahora, cuando viene ese terrible ¿y después qué?, me gustaría ver a España en la misma unidad del Mundial para cuestiones más trascendentales: salir de la crisis, eliminar el paro, acabar con el nuevo tercermundismo de este país, agilizar la justicia, quitar la imnunidad parlamentaria a todos los políticos del país, acabar con la corrupción de los poderosos, eliminar la financiación ilícita de los partidos, hacer que los votos en blanco sirvan para quitar escaños, devolver a las pensionistas el dinero que se han ganado por ley levantando a España durante los peores años de nuestra historia, acabar con las abundantes tramas de blanqueo de dinero, dar valor a una juventud perdida por falta de trabajo y solucionar tantas y tantas injusticias como existen en este país en todas las materias. Todos conocemos estas cosas que digo y todos las padecemos. La mudez es una cobardía. Si hemos ganado el Mundial ha sido, entre otras cosas, porque todos hemos empujado ese balón que se resistía sobre el verde tapete. ¿No vamos a tener lo que hay que tener para ganar ese mundial importantísimo del día después?
Ayer gocé como un niño. Mañana me gustaría disfrutar, aún con mayor gozo, como persona mayor, viendo que España es aún capaz de lograr mayores gestas que la que hoy disfrutamos. Sé que será posible.
Quedaremos exhaustos, sin fuerzas para nada después de tanta euforia, tando exceso... Es lo que ha pasado siempre. Y en los otros campos, en los importantes donde tanto nos jugamos, nos faltará el corage para ganar el partido. No es pesimismo, es que ya nos conocemos. Ahora somos los mejores, mañana... los mismos.
ResponderEliminarEse es sencillamente mi temor.
ResponderEliminarUn abrazo desde Lima, el campeonato lo ganaron jugando bien y sin trampas. Mis felicitaciones, ya merecían ser campeones mundiales.
ResponderEliminarEn otros aspectos llegar a esa unidad y cosechar logros es difícil pero no imposible, se necesita tiempo y voluntad para la lucha contra la corrupción y la intolerancia.
Pero tras el Mundial hay que lograr ahora otras metas. Será difícil, pero no imposible.
ResponderEliminarMi fuerte abrazo a todos los limeños.