domingo, 18 de julio de 2010

DESDE MI TORRE: EL DÍA DE MI CUMPLEAÑOS


Me veo ahí y no me reconozco en esa fotografía roída por los muchos ratones de mi corral de infancia de la calle Torrijos. En brazos de mi madre entonces, soportado por unas manos que me cuidaban y una amplia sonrisa que me ofrecía seguridad, vestido como una niña. Sólo me reconozco en la mirada, fija a sus objetivos, subida para mirar mejor el horizonte.

Cuando todo desapareció, cuando la propia vida me robó la inocencia, cuando me hice hombre y vi que otros querían devorarme, sin entender por qué, es cuando supe qué significado tenía tan inmenso la palabra soledad. Ya no estaban las muletas seguras de mis padres y nadie iba a venir a protegerme. La corrida era mía, sin picadores y sin subalternos.

Me crecí y me multipliqué en mis hijos, pero eso no te daba más compañía sino más agobio para atenderlos como conmigo lo hicieron. Y crecieron, como crece la corteza en el tronco de la encina. Y se fueron, como yo me fui un buen día tras la senda de una mujer que fue su madre. Y nos abandonaron, porque es razón de vida. Y esa misma razón de vida es la que te trae la ración de que el tiempo es finito para los humanos.

Cada día que llega mi cumpleaños lo paso mal. Me lo quieren vender como el regalo de un año más de vida, cuando yo adivino como un año más cerca de la muerte. Lo celebramos por todo lo alto y viene mi "hermano" francés, Santi, para cumplirlo el mismo día que yo: ese 18 de julio tan recordado desgraciadamente en España por la guerra incivil, y por la paga extraordinaria que, para purgar sus culpas, nos dejó "Su Excelencia". Y lo paso mál porque me queda un año menos. El caso de la botella: medio vacía o medio llena. Lo paso mal porque no sé si lo que tuve que hacer en esta vida lo hice bien; si, como decía Edgard Neville en "La vida en un hilo", yo hubiese sido otro nombre por tomar una decisión distinta a la que tomé; si en vez de entregarme en cuerpo y alma a mi empresa me hubiese entregado a la literatura, que era mi pasión, o a la pintura, que fue mi primera tentativa.

Pero, bueno, es lo que hay. Otros existen más infelices que yo, como nos recordaba Calderón de la Barca. O como, en su ambigüedad, nos decía la frase: -Aré lo que pude. A lo que el listo de turno contestó: -Querrá decir "haré lo que pueda". -No, no, aré lo que pude de las tierras que tenía que arar. Eso, ni más ni menos, es lo que yo he hecho a lo largo de estos 61 años que me separan de mi nacencia desde las 10 de la mañana en punto. Por eso, cuando ya tengo más pasado que futuro, y me han hecho tantas putadas, y he conocido a tanto sinvergüenza, a tanto chivato y a tanto mercachifle, hoy, como regalo de cumpleaños, soy yo quien quiero hacerles el regalo de un soneto que me he encontrado en mi cajón "de-sastre":

Cuando paso de largo los sesenta
y burla le he hecho siempre a mi destino,
cuando viví lo humano y lo divino,
nadie venga a cantarme las cuarenta.

Fui avaro en el vivir, contaba treinta.
Ni una copa dejé llena de vino
ni a una mujer sin polvo en mi camino
ni a un amigo, jamás, lo puse en venta.

Cuando otros aires soplan ya a mi huerto,
cuando puedo acordarme de los muertos
de aquellos que me buscan los descuadres,

que nadie venga a aguar mis fantasías
si no quieren que todos los días
también me acuerde de sus putas madres.

Siempre he respetado las opiniones de todos, aunque no las hubiese compartido. He sido todo lo tolerante que puede ser un hombre apasionado que ha gozado con todo. Me ha encantado y me encanta la bohemia bendita, la sonrisa de un niño, los ojos sin fronteras de una mujer hermosa, una puesta de sol, una cata de tinto, una Cruzcampo fría -muy fría, por favor-, un chiste si es bien corto, unas nalgas turgentes, unos pitones tiesos bajo seda liviana, una charla tranquila al compás de un brasero, una mirada lánguida y furtiva al calor de unos muslos, una música amable con la vela encendida, un gritar ¡Viva el Betis! en sus tiempos peores.

No me ha gustado nunca el hablar mal de nadie, que es lenguaje común de esta España de pena; ni que hablen de mí, que es lo más importante. Si mi vida carece de opiniones de otros, no quiero que ninguno se acerque hasta mis lindes. Decía "El Guerra" que "ca uno es ca uno", y abundaba mi abuelo en su filosofía: "Que nadie se meta en la casa de nadie, porque nadie sabe como está nadie en la casa de uno, que no es de nadie".

Ya son los días cortos para el hombre que espera el hule del quirófano, el carrito a la puerta, el soponcio de pronto, la próstata, el olvido, los hijos que se enfrentan por saber si es que deben el quedarse contigo o llevarte a un penal que llaman "residencia". Tanto has dado de ti que hasta te mueres de ganas de morirte.

Tan aprisa la vida que, a pesar de ser sesenta y uno, pienso hoy que llego a los noventa.

5 comentarios:

  1. Felicidades, amigo Emilio. En la distancia brindaré por ti y tu hermano Santi en espera de poder vernos en La Velá y gastarnos la paga doble del 18 de julio. Un fuerte abrazo y mucha salud.

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  2. Cumplir años cuando se está bien, o medianamente bien, es siempre un regalo divino. Si no, míra para atrás y cuenta a los que se han quedado sin apenas poder arar su campo. Yo los cumplí anteayer y son algunos más que los tuyos, y me encanta decir que tengo un año más de vida, de experiencias, de conocimientos, de amistad..., aunque también con el año cumplido hallamos tenido que lidiar lo que la providencia nos echa cuando abre el chiquero de la mala suerte. Pero estamos aquí, Emilio, y podemos hablar y escribir, y leer, siempre leer. Y tomarnos esa Cruzcampo bien fría. Y hasta tenemos la oportunidad de ser mejores para todos, incluso para nosotros mismos. Que si, que nos queda menos cada vez que llega julio, pues sólo nos resta pedir que sean muchos los que nos echen encima. Un día escuché a un viejo sentenciar que no hay anciano que no pueda vivir un años más ni joven que no pueda morir al día siguiente... o algo así. Ánimo porque tu riqueza es grande.

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  3. Muchas gracias a los dos por vuestras felicidades que hoy comparto junto a mis hijos y nietos. Mañana día 19, que por fin estoy jubilado, os diré cómo me siento.

    Un fuerte abrazo.

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  4. Felicidades Emilio!!! y que le den por c... donde quiera que sea a Neville.

    Podrías haber sido otro hombre?, probablemente, pero entonces, no serías tú.

    Y como son, somos, muchas las personas que te queremos por ser tú, como diría un buen amigo común que tenemos "viviste la vida que te tocó vivir" y al menos tú puedes contar que la "VIVISTE", otros solo pasaron por ella.

    Lo importante, como dice Angel, es que estamos aquí, y eso significa que aún queda mucho camino por andar. Nunca es tarde para retomar el camino si sabemos dónde queremos ir...

    Y mientras caminamos... "Carpe diem"...

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  5. Pues la verdad es que sí. Si los amigos me aceptáis como soy con eso me doy por contento.
    Recibí esta mañana tu mensaje..., muchas gracias por la felicitación. Estamos pasando un día estupendo, en el que me hubiera gustado hubiéseis participado. Pero me hago cargo...
    Por Picasa le mando a Jose Luis las fotos de los regalos que me ha hecho mi hermano: ¡IMPONIBLES!
    Dile que te los enseñe.
    Ah, y a ver si te dejas caer por nuestro trozo de blog erótico y cachondo.

    Un abrazo.

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