domingo, 17 de enero de 2010

MI BREVE HOMENAJE A CURRO ROMERO

Mi buen amigo levantino Ginés Jorquera, gran escritor, dibujante, flamenco y extraordinaria persona, y tan currista como yo, me hizo de memoria estos apuntes de Curro, el 16 de agosto de 1990, en uno de los folios oficiales del Festival Nacional del Cante de las Minas, al que yo asistía como miembro del Jurado. Ni que decir tiene que lo tengo enmarcado con gran cariño, no sólo por venir de sus manos sino por lo que el torero significó para mí desde mi más tierna afición a este Arte, tan en peligro hoy.
Algunos poemillas de los que tiro en mis cajones para un próximo reencuentro con ellos, me los pidió el poeta y gran amigo Antonio Murciano para su antología "Trío de ases, trío de Arte" (Pepe Luis-Curro-Paula), editado el año 2006 por el Aula de Cultura La Venencia, de Santander, con el título "Tríptico currista", que hoy he tenido el deseo de incluir en esta página para aquellos posibles lectores que hayan sentido alguna vez el latigazo de hermosura y estética de este artista.



DESPUÉS DE TOREAR CURRO EN SEVILLA

Torea el Paseo de Colón
bajo el sol de primavera.
Van bajando en sus aceras
manos hasta la cintura:
sin capote, sin muleta...
sólo imitando hermosuras
del coso del Baratillo...

¡Que difícil lo de Curro
y qué sencillo!

Cuando paseó las manos
y las llevó hasta la arena...

Del toro, tierna medida,
cuando pasó la silueta
sin parecer que pasaba
en eternidad completa...

Cuando salió a hacer el quite,
verde y oro su presencia,
y se izó la Maestranza
en señal de reverencia...

Torea el Paseo de Colón
en esta tarde de fiesta,
cuando fiesta y tarde acaban
en romeristas tabernas.


MEDIA VERÓNICA

Media verónica de él
es como si Dios creara
un mundo nuevo otra vez.


CAPOTILLO

Dicen que sale con miedo
y sólo lleva un mantel
por preñar de filigranas,
al aire de sevillanas,
el oro del redondel.

Dicen que sale con miedo.
¿Y quién no
si la muerte está en el ruedo?

Pero él la abaniquea,
la disfraza,
la distrae,
le impone empaque y solera
de Faraón desprendido
y se quedan los tendidos
soñando en su primavera.

Dicen que torea con miedo.
¿Y quién no
si es su muleta un pañuelo?

2 comentarios:

  1. Ginés y Génesis son como un referente de La Unión. Ya he contado alguna vez lo que este pueblo y su Festival significan para mí. Llegué allí, de la mano de Emilio y no por méritos propios, como jurado en el año 1992. Allí me quedé embarazada (esto no fue cosa de Emilio, sino mía y de Antonio) y en mayo de 1993 nació mi hijo. Él siempre dice, por ello mismo, que es medio cartagenero.
    Así que hacemos planes de vez en cuando para un verano en el que estemos los tres en La Unión, oyendo flamenco y visitando los lugares que él no conoce y que nos hicieron tan felices a sus padres.
    Eso es lo que tiene este blog. Te pones a leer y no resistes la tentación de escribir, como si nadie estuviera leyendo, como si escribieras para tí mismo.

    ResponderEliminar
  2. Emilio Jiménez Díaz29 de enero de 2010 a las 15:22

    Génesis y Ginés. El gran Ginés: amigo, pintor, poeta, mago con la caña entintada sobre cualquier folio, universalista, cosmopolita, siempre con esa visión del mundo del que se sabía "El Quijote" de memoria. Me recitaba páginas y páginas completas. ¡Claro de que lo de tu hijo tuvo que ser allí: me llevé una tarde llamando a vuestra habitación y sólo contestó el Amor! Me decía Loli, mi mujer: -Pero Emilio, si están aquí. Y yo le contesté: -Seguro que están haciendo algo mejor que tomar una copa.
    Pero el niño es trianero, ¿vale?

    Un abrazo: Emilio

    ResponderEliminar