miércoles, 5 de diciembre de 2012

"LA PLUMA LOCA" BOLETÍN CAMELONCIO DE INFORMACIÓN GENERAL

"LA PLUMA LOCA"

BOLETÍN CAMELONCIO DE INFORMACIÓN GENERAL

5 DE DICIEMBRE DE 2012





Agencia Pinocho.- Este Gobierno que tenemos -y lo tenemos porque así lo han querido los votantes, y eso sí que es sagrado-, se cachondea de nosotros cómo y cuándo le da la gana. En sólo un año de mandato se ha encargado de destruir todas las garantías que el pueblo llano fue consiguiendo, alguna veces con sangre, desde la terminación de la Guerra Civil hasta nuestros más inmediatos días. España se ha convertido en un país en el que los asaltos son diarios. Lo malo es que no vienen de elementos ajenos a nosotros mismos, sino que estos atracos a mano armada, nos llegan por parte de los que dicen que tienen la obligación y del deber de defendernos. Las promesas preelectorales de Rajoy fueron una engañifa que debería estar penada por Ley, como él y sus ministros hacen cuando alguien se la salta a lo más mínimo, a excepción de las grandes fortunas, a los que se siempre ampara esta derecha que, en tiempos tan modernos, es la más rancia de cuantas han pasado por este solar que se está quedando en baldío.

Mintieron con aquello de que tenían en su mano el arreglo de la economía, de que se acabaría con el paro, de que España iba a crecer, de que sólo ellos tenían la solución para rectificar la gran debacle de Rodríguez Zapatero: ¡Voten al PP, la solución! ¿La solución es llegar a los cinco millones de parados? ¿La solución de este enigma es que dos y dos son tres porque las cosas van mal? ¿Es la solución convertirse en la alfombra de Europa? ¿Es la mayor solución para España dejar que se muera la Ley de Dependencia? ¿Es la de que cada mes un pueblo como la población de Écija -por ejemplo- se quede sin trabajo?

Jamás contestaron a las preguntas  de la oposición sobre la revalorización de las pensiones, aprobada por el llamado Pacto de Toledo, una Ley esencial para aquellos que han cotizado durante toda su vida laboral y que ellos han matado en dos plumazos después de decir, muy tímidamente, que se iba a respetar el ingreso de la derivación del IPC. ¿Quién cree ya a estas gobernantes que todavía no han hecho el mínimo gesto de quitar prebendas de sus cargos y eliminar asesores, directores generales, subsecretarios, secretarios, mindundis y garrapatas del Poder?

Y con el mayor descaro del mundo, de nuevo abren la hucha de las pensiones y toman 3.500 millones de euros para tapar boquetes y pagar la nómina de diciembre, sin pensar que son muchos los pensionistas que están alimentando a sus hijos, esos hijos a los que los han echado del trabajo, que los han desahuciado de sus casas, y que no han tenido más remedio, al menos para comer y tener un techo, que volver a casa de sus padres, abuelos que deberían estar como los jubilados europeos: disfrutando de un relax en los últimos años de sus vidas. Aquí para nada vuelve la alegría. Si algo puede volver, con el desastre de estos aprendices de políticos, es la cartilla de racionamiento.

Y digo yo: si estos señores que lo iban a arreglar todo en el momento de coger el Poder no saben hacerlo y cada día nos están arruinando más ¿por qué no se van...? ¡Antié van a dejar el pesebre!


Masmangazos Press.- Es raro el día que nos levantamos sin que en vez de hacerlo el despertador, como debiera ser lo habitual, nos levanta un nuevo caso de corrupción. ¿Y van...? Últimamente, cuando no nos despierta de manera desabrida el caso de los EREs, el trinconazo de Undargarín o el tema de la Pantoja, nos da el timbrazo el alcalde de Sabadell, cualquier político del pueblo más alejado de nuestro dormitorio, un banquero... Aquí, con tal de llevárselo calentito, te pega el susto cualquiera. Ayer el despertador sonaba en estéreo levantándonos con la noticia de la detención de quien fuera, hasta finales de 2010, jefe de los empresarios españoles (CEOE), Gerardo Díaz Ferrán, acusado, según la investigación que se lleva a cabo, por alzamiento de bienes y blanqueo de dinero. Este señor fue el empresario que dijo aquello de que para salir de la crisis se hacía "trabajando más y ganando menos". Claro está que se refería a los trabajadores y no a él ni a cuantos como él amasan gigantescas fortunas a costa del personal, hundiendo empresas y colocando a testaferros para las evasiones del dinero. El tal Díaz Ferrán está implicado en más de seis procedimientos judiciales, entre otros por la quiebra de Marsans y por la venta fraudulenta de billetes de la aerolínea Air Comet..., más lo que no sabemos. Pero al parecer, según el gobierno, la culpa de todo lo que pasa en el país la tienen los trabajadores, a los que se les está quitando hasta la cerilla de los oídos. ¿Puede la Justicia española dejar de ser tan leeeeeeeentaaaaa...?


Vaticano Press.- Con el libro "La infancia de Jesús", el papa Benedcito XVI la está liando de gordo, no se sabe si para hacerle un buen marketing y que la gente pique y lo compre, o por aquello de que la edad no perdona ni a la Curia. Nos dijo hace unos días que la mula y el buey no estaban en el portal. Bueno, dos figuras menos. Y ahora -quizás para halago de Griñán- nos dice que los Reyes Magos procedían de Andalucía, de la antigua Tarsis, más o menos del triángulo que forman Huelva, Cádiz y Sevilla, lo que, según los biblistas, es totalmente incierto, diciendo que "Ni el Papa, ni el Antiguo Testamento, ni los evangelios dicen que los magos procedieran de Tartessos". ¿En qué quedamos, machos? Si el Papa es infalible y ha dicho que allí no hacían nada ni la mula ni el buey, cargándose de un plumazo cientos de villancicos y belenes, pues es que no estaban. Y si ha dicho que los reyes eran de aquí, pues lo serían, porque el Papa en su infabilidad nunca se equivoca. Con esos langostinitos de Sanlúcar y esas gambas blancas de Huelva, y ese jamón de Jabugo, Aracena, Galaroza y Cortegana, que son el más puro oro de la vida; con esa gracia de Cádiz, su Caleta, sus ostiones y sus erizos, que es pura mirra del mar; con el incienso de los boquerones de Blanco Cerrillo y la más alta estrella de la humanidad, llamada Giralda... ¿Por qué no iban a ser los reyes de aquí? ¡Lo ha dicho el Papa, y basta! Para una cosa en la que sale beneficiada Andalucía la Baja...


HUMOR PAPAL

Dibujo: Brenes. Diario "Córdoba" 4 de diciembre de 2012



LA TRIANA DE ANTONIO BURGOS: ANSELMA


ANSELMA

En esta Sevilla donde pesan tanto los apellidos, los grandes apellidos, esta mujer ha conseguido el raro honor de que se la conozca por su solo nombre. Bueno, más exactamente, no en Sevilla, sino en Triana. En Fitur, le han reconocido ahora sus méritos, entendemos que con toda justicia. Hablamos de Anselma, y no se nos caen los anillos para una dama por elogiarla. Anselma es, por sí misma, en la hospitalidad sevillana de su casa trianera, todo un patronato de turismo. El boca a boca de los visitantes de Madrid extendió la fama de su nombre y de su establecimiento por toda España: "No dejes de ir a casa de Anselma, mira, lo pasamos de bien..." Y no hay viajero del Ave en fin de semana en Sevilla que no traiga apuntadas en su programa las señas de la casa de Anselma. Anselma canta, recibe, alegra la vida a la gente, y ofrece a muchos la imagen simpática y agradable que se llevan de Sevilla, desde Triana. Y está muy bien que el reconocimiento se lo hayan entregado a Anselma en Madrid. Allí es donde, sin salir de Triana, Anselma puso cartel y bandera de Sevilla.

(Diario El Mundo Andalucía. 1 de febrero de 2002)


GOTITAS DE HUMOR EN LA RED: QUIÉN TE HA VISTO Y QUIÉN TE VE


LIBROS CON SEVILLA AL FONDO: ¡BIENVENIDO A SEVILLA, CAMARADA ALEXIS!


Con más de trescientas fotografías que se unen a esta historia, la novela escrita por Nicolás Salas, casi como un retrato periodístico, nos relata la Sevilla revolucionaria de entre los años 1927 a 1936. La novela se divide en los siguientes apartados: "Moscú tiende las redes", "Nace Sevilla la Roja", "Entre el Infierno y la Gloria" y "Tribunal de la historia".


Esta novela histórica respeta la identidad de los principales personajes que protagonizaron los hechos que se narran, salvo excepciones de fuerza mayor. Y con testimonios orales y escritos recogidos por el autor durante los años sesenta, más las aportaciones de documentos hasta ahora inéditos, se recrean las circunstancias sociales, económicas y políticas vividas en Sevilla con motivo de la Exposición Iberoamericana de 1929... En las páginas de "¡Bienvenido a Sevilla, camarada Alexis!", el lector conocerá que "Sevilla la Roja" no fue un azar del destino, sino el objetivo de Moscú para reorganizar el Partido Comunista de España. Alexis fue el agente secreto del GPU que atrajo al anarquista Pepe Díaz para que liderara la revolución proletaria programada por Lenin y Trotski para España y que Stalin intentó realizar aprovechando la conflictividad social de Sevilla con motivo de la Exposición Iberoamericana de 1929.


Autor: Nicolás Salas
Edita: Castillejo
Ciudad: Sevilla-1993
Páginas: 446
ISBN: 84-8058-015-1
Depósito Legal: B-36784-93

martes, 4 de diciembre de 2012

DESDE MI TORRE: TRIANA SE HERMANÓ CON CÓRDOBA


Ayer, en un acto prenavideño, como yo los llamo, varios amigos se desplazaron a Córdoba para concederle el título de "Cónsul Perpetuo de Triana" al gran tabernero y mejor amigo Juan Peña Aguilar, propietario de uno de los mesones con más entidad en la ciudad califal. Por compromisos familiares, imposibles de evitar, no pudieron acompañar a la comitiva nuestros amigos Antonio Fernández Cachero y Ángel Vela, aunque estuvieron en nuestro espíritu en toda la velada, estando Sevilla y Triana representadas por José Luis Jiménez, Juan Cembrano y Manuel Melado, bueno, y por un servidor, trianero residente en Córdoba, así como por José María Redondo, que está en mi mismo caso. Junto a Juan, estuvieron presentes varios amigos cordobeses y "El Niño de Alcolea" que, con su guitarra, sus chistes y sus cantes nos amenizó una velada en la que disfrutamos como suele disfrutarse cuando un puñado de buena gente se reúne en torno a un amigo, aunque sea con la excusa de un nombramiento.


Tras el excelente almuerzo, se le hizo entrega al nuevo "Cónsul" de un bastón de bambú que le había enviado su gran amigo Antonio Fernández Cachero, y yo mismo leí el poema que había anexado al obsequio. Entre risas, chistes, anécdotas y ocurrencias, Manuel Melado le recitó el poema de su cosecha que daba fe del nombramiento. Decía así:

A JUAN PEÑA "CÓNSUL DE TRIANA"             

La ciudad de los califas
que en el arte es soberana,
tiene un Cónsul de Triana
y lo que digo va a misa.

Un Cónsul que da lecciones
cantando por soleá,
si se pone a cocinar
es el Rey de los fogones.

Y es de justicia señores
este justo nombramiento:
Es su arte el alimento
de los buenos catadores.

En Córdoba es santo y seña
como ejemplar ciudadano,
es generoso y humano
el ya paisano, Juan Peña.



Con el personal del país tan desanimado, con una crisis que nos está tocando de gordo y con una tristeza tan generalizada, siempre es bueno vivir estos momentos con la excusa que se nos ocurra, y siempre es bueno tener al lado a un gran amigo, como Juan Peña, tan generoso y desprendido tanto en la cartera como en el arte. Como decía el fandango "a cané" de Huelva: ¡Ay, si supiera la gente estos ratos cuánto valen...!

LA TRIANA DE ANTONIO BURGOS: DEL FARO, EL RÍO Y LOS MACHADO



DEL FARO, EL RÍO Y LOS MACHADO

Hablamos el otro día de El Faro del Puente de Triana a propósito de la carpintería de aluminio espantosa y los cristales más horrorosos todavía que Urbanismo no ha mandado quitar de la azotea de ese edificio que cualquier técnico al uso llamaría "hito emblemático del Altozano". Un trianero nos manda un cartucho de rabitos de pasas precisamente de la Abacería El Faro que allí estaba, para recordarnos que se nos fue el nombre más popular y reciente del edificio y del comercio que allí estaba establecido antes de que pusieran el restaurante ocupador de azoteas. Nos dice el trianero: "También se conoció el Bar Faro como la Semillería del León, por la boca de este animal que señalaba los peligros de la riá para la gente de Triana junto a los ojos del puente." Y por nuestra cuenta añadiremos que por allí también se debieron de conocer los padres de Antonio y Manuel Machado, cuando don Antonio Machado Alvarez fue al puente, junto a la boca del león, para ver unos delfines que habían subido río arriba y conoció a una trianera garbosa que se llamaba Ana Ruiz, que dudo que preguntara a su hijo camino del exilio si quedaba mucho para ir a Sevilla. Diría que si quedaba mucho para llegar a Triana.

(Diario El Mundo de Andalucía. 30 de marzo de 2001)


GOTITAS DE HUMOR EN LA RED: CUIDA TU SALUD


LIBROS CON SEVILLA AL FONDO: BEN AMMAR DE SEVILLA


Con el subtítulo de "Una tragedia en la España de los taifas", el historiador y ensayista madrileño, Claudio Sánchez-Albornoz (1893-1984), nos dejó esta leyenda histórica sobre un trozo de la vida de la España musulmana hispalense. La historia gira en torno al rey de Sevilla Al-Mútamid, su amada Rumaykiya y su amigo y visir Ben Ammar. Una preciosa historia escrita en lenguaje ameno y coloquial.


En una terraza sobre el Guadalquivir del palacio de los emires de Córdoba aparecen dos eunucos colocando unos cojines bajo el cadáver de Abd al-Rahmán II que acaba de caer al suelo víctima mortal de una apoplejía, y le cubren con un rico paño de brocado. Acuden en tropel los eunucos de la corte y lloran con gran dolor y grandes gestos a su señor. Uno de sus jefes, Qásim, les dice: -Cesad en vuestros llantos y escuchadme. El soberano ha muerto sin hacer jurar heredero a ninguno de sus hijos; nadie conoce su fallecimiento; debemos comunicarlo al príncipe Abd Alláh para que venga al alcázar, tome el sello real y se haga prestar juramento por sus hermanos, los cortesanos, los dignatarios y el pueblo.


Autor: Claudio Sánchez Albornoz
Edita: Espasa-Calpe, S.A.
Ciudad: Madrid-1972
Páginas: 139
Depósito Legal: M. 13.487-1972

lunes, 3 de diciembre de 2012

DESDE MI TORRE: LA CASA DE LOS ARTESANOS DE TRIANA


Como les decía ayer, hoy incido en el tema de la llamada "Casa de los Artesanos", ubicada en el número 9 de la trianera calle Covadonga, en pleno corazón del barrio, cuya propiedad es de Juan Silverio de la Chica, quien mantiene desde hace años un contencioso con los artistas y artesanos que la tienen alquilada desde tiempo inmemorial. Al objeto de echarlos y construir un nuevo edificio en el solar, la propiedad no sólo lleva años haciéndoles la vida imposible, sino que la dejadez para que se caiga sola es tristemente patente. La espita que de nuevo ha hecho que los trianeros giremos los ojos hacia este inmueble, ha sido el que ya todos saben: el expolio de un retablo cerámico de excelente factura, con la imagen de la Virgen de la Esperanza de Triana, obra de Antonio Morilla Galea (años 40), que el propietario ha donado a la Hermandad de tal advocación para que presida la fachada de su capilla en la calle Pureza. La historia sentimental de por qué estaba el retablo en este antiguo tejar, pueden leerla en los artículos anteriores publicados en este blog.



En varias ocasiones he dicho que creo que por mucho que la propiedad sea suya no puede llevarse los elementos que en ella residen mientras haya inquilinos. Hace unos días se llevó este retablo, cuyo hueco puede verse en el reportaje que realicé el pasado viernes, ¿y si mañana le da por llevarse una baranda de forja, las puertas de los talleres, los servicios comunes? Creo que no se ajusta a derecho, y por eso el barrio trianero se está movilizando al objeto de que el retablo vuelva a su lugar de origen, y para que restaure y cuide el inmueble, para el que se está pidiendo desde hace años por varios colectivos la clasificación de Bien de Interés Cultural. Algunas fotografías, nos van a enseñar la dejación de esta casa.


Con las prisas del expolio en fin de semana, cuando ninguno de los inquilinos estaba presente, repellaron la pared como pudieron y dejaron los escombros en el suelo.




Ya ven el estado lamentable en el que se encuentra el inmueble, gracias a que su propietario no ha realizado jamás los arreglos pertinentes que la propiedad debe hacer según Ley. Mucho me temo que tal como está en estado ruinoso el canto final será un gorigori y se ponga un R.I.P.A. sobre lo que quede de su fachada. Nadie obliga a este señor, ex hermano mayor de la Estrella y nombrado "Trianero de Honor" el pasado año 2011, a reparar el expolio y a atender la finca. En este caso, la Tenencia de Alcaldía debería implicarse seriamente y pedir explicaciones a su dueño, aunque por los comentarios que me llegan, no está por la labor. Los colectivos del barrio hacen lo que pueden, pero, como cada uno tira para un lado, poco creo que podrá solucionarse. Estos colectivos deberían hablar seriamente con la Alcaldía para que tome cartas en el asunto, se hable del tema con la Hermandad receptora, con los inquilinos de la casa y con el propietario. Algo tendrá que salir en claro en una reunión a varias bandas. Aunque, tal como están las cosas, también es muy posible que no. Y es que la Tenencia tiene menos fuerza que "Gaseosas La Pitusa"...


LA TRIANA DE ANTONIO BURGOS: CUANDO TRIANA SE VA


CUANDO TRIANA SE VA

En el rincón de las vidrieras que daban a la calle Castilla, el azulejo de publicidad de los vapores de Sanlúcar, donde un caballista de Fernando Villalón saludaba a un barco de ruedas, sombrero de alancha en mano. En la vieja caoba del mostrador monumental, desde donde se veía el Callejón de la Inquisición, las tapas de menudo, de espinacas con garbanzos, de pavías, las rituales fuentecitas de rábanos. El fiel Segura yendo y viniendo a aquel comedor al que se pasaba a través de los peroles de la cocina, atendiendo a una mesa donde estaba Vicente Flores con Ramón Martín Cartaya, o Carlos Astolfi con Aurelio Murillo. Aquello sí que era Triana pura. En la Babel sevillana, los trianeros la llamaban La Esquina de Cuesta. Los sevillanos le decíamos La Peña Trianera. En los papeles era Cervecería Ruiz. Ahora, con vieja tiza de taberna, se escribe la crónica sentimental del cierre sobre la caoba del mostrador, se hace arqueo de la memoria en la niquelada registradora National. Suena la sevillana rociera: "No sé qué tiene Triana, cuando  Triana se va"... Triana se nos está yendo cada día. Ahora mucha Triana se nos ha ido con el cierre de la cervecería de la esquina de Cuesta. De pena, se han ahorcado todos los seis dobles en las fichas de dominó de la colindante Peña Trianera.

(Diario El Mundo Andalucía. 26 de octubre de 2001)


GOTITAS DE HUMOR EN LA RED: EN EL XXI IGUAL QUE EN EL XIX


LIBROS CON SEVILLA AL FONDO: AUTOS DE LA INQUISICIÓN EN SEVILLA


El historiador sevillano Antonio Domínguez Ortiz (1909-2003), nos dejó este estudio "Autos de la Inquisición de Sevilla" (Siglo XVII) con el número 14 de la colección "Biblioteca de Temas Sevillanos", editada por el Ayuntamiento. El profesor Domínguez Ortiz, fue académico de número de la Real Academia de la Historia y de las de Buenas Letras de Sevilla, entre otras distinciones, destacándose el Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales (1982), el ser nombrado "Hijo Predilecto de Andalucía" y Doctor Honoris Causa de la Universidad de Cádiz. Sus trabajos sobre Historia fueron innumerables, siendo uno de sus preferidos el de la Inquisición en nuestro país.


A veces pensamos si no será bueno que de algunas cosas perezca hasta el recuerdo. Pero, ¿de qué serviría ello si no perece la naturaleza humana, cuyos instintos parecen inmutables? Vale más escuchar las lecciones de la historia y extraer de ellas, con modestia y serenidad, cuanto pueda servirnos para evitar pasados errores y luchar contra el monstruo que todos llevamos dentro. Con esta idea se edita la presente obrita en el sesquimilenario de la Inquisición sevillana.


Autor: Antonio Domínguez Ortiz
Edita: Servicio de Publicaciones del Ayuntamiento de Sevilla
Ciudad: Sevilla-1981
Páginas: 126
ISBN: 84-500-5012-X
Depósito Legal: SE-421-1981

domingo, 2 de diciembre de 2012

DESDE MI TORRE: UN FIN DE SEMANA A TOPE


Este fin de semana ha sido ajetreadito para mí, que ya no estoy para tantos sofocos, aguantar que me mientan y soportar impertinencias. Me iba a ir a Triana el jueves por la tarde, porque mi amigo José Luis me había dicho que el tranvía que estaba expuesto en la Plaza de San Francisco de Sevilla lo iban a instalar en la Plaza de San Martín de Porres del arrabal trianero, frente por frente a las desaparecidas cocheras, y donde este número, el 314 (Base Aérea de Tablada-Sevilla) exhaló su último suspiro después de muchos años de traqueteos acercando soldados a este aeródromo de tantas gestas para la aviación española y mundial. Me extrañó que no hubiese salido ni una sola nota en los periódicos locales, con lo que son estos políticos dándose autobombo antes, durante y después de hacer cualquier chorrada, pero en fin. Al indicarme finalmente mi amigo que el traslado sería a altas horas de la madrugada -duró desde las tres a las cinco-, desistí de meterme la paliza y aplacé el viaje para la mañana del viernes, no sin antes encargarle que si él asistía hiciese algunas fotografías, como la que abre esta página. Hoy me ha mandado un reportaje espléndido.

Llegué a Santa Justa y, cámara en ristre, como hago siempre, tomé un taxis y me encajé en la citada plaza, en la que en un día desabrido y frío ya lucía el tranvía, más nuevo y flamante que una muñeca "Barbie". Ésta era, como ya he explicado en la página de ayer, una ocasión que siempre había esperado mi buen amigo fotógrafo, casi vecino a las cocheras, Gabriel Sánchez "Gasán" y yo mismo, que siempre apoyé su proyecto. Pues, ea, tras disparar mi cámara varias veces me fui contento para visitar a este amigo, al que le comenté que era necesario cambiarle la tablilla al tranvía, ya que ni pertenece a la línea primitiva ni a ninguna de las anteriores. Lo que también les expliqué ayer.

Seguí caminando por Triana y me fui andando despacio por la Plaza de Abastos -de pura ruina comercial-, por las cerámicas de Alfarería y Antillano Campos -de pura ruina turística al pasar los coches a diez palmos de tus caderas-, y encaminé mi marcha hacia la Casa de los Artesanos, en las que está la marca del expolio de la cerámica de la Esperanza de Triana y en la que aún podían verse los escombros de tan vergonzoso acto en el suelo, tema que desarrollaré mañana en toda su amplitud y pidiendo responsabilidades.


En el sitio habitual de nuestras reuniones, Bar "El Ancla", me encontré con gran parte de la charpa de amigos de siempre, pero presidida por un ambiente espeso: todos discutían con todos y nadie estaba de acuerdo con nadie: que si los pros y contras del homenaje a "El Perlo", que si los diversos puntos de vista sobre lo del retablo, que si lo del tranvía... La verdad es que me sentí mal. No es buen sitio un bar para arreglar las cuestiones prioritarias de Triana, y deberían sentarse todos los hombres que luchan por ella, aunque dispersos, en un frente común, que es lo que verdaderamente hace fuerza.

Allí apareció el director del Distrito, Manuel Alés, mano derecha de su responsable, Francisco Pérez Guerrero, y ante mi satisfacción porque el tranvía volviese a Triana y ofrecerle algunas ideas como el de una ludoteca infantil o una oficina de turismo del barrio, me engañó como a un chino, un chino tonto, porque no me confesó que el tranvía estaba allí de paso y que Tussam tenía una lista itinerante para exponerlo, lo que me enteré a los diez minutos de que se hubiese ido desestimándome, por causas familiares, una copa de cerveza. Tan sólo me indicó que se quitaría pronto por aquello de la remodelación de la plaza, pero no que ya no volvería.  Hay que darle la razón a Antonio Burgos cuando dijo que este es "Un tranvía llamado camelo" en el artículo que también en estas páginas se ofrecía anteayer.


Menos mal que a las tres y algo del mediodía iniciamos un almuerzo de Navidad -cada vez se hacen con más antelación estas celebraciones- ofrecido por el periódico mensual "Triana Crónica" a todos los "crónicos" que escribimos cada mes desinteresadamente. Ana Díaz y Daniel Martínez son alma y vida de él, y pasito a paso ya vamos por su número 21. En él nos dimos cita un manojo de viejos amigos que sumamos más años que los cimientos de la Torre del Oro, como Joaquín Arbide, Manuel Melado, Ángel Vela y un servidor, junto a una juventud extraordinaria del nuevo periodismo. Exquisita comida, conversación y copas. Esto me quitó el mal sabor de boca de un día plomizo tanto en lo climatológico como en el ambiente mañanero tan desafortunado y frío en la amistad, entre otras cosas porque la Tenencia de Alcaldía se moja menos que una gabardina en el desierto de Almería. 

A partir de mañana, iré desbrozando, punto por punto, cuanto he podido vivir el pasado viernes. Menos mal que junto al almuerzo ofrecido por Ana y Daniel, tuve la grata noticia de que voy a ser abuelo por quinta vez. Ya que no tengo otros honores, mis hijos y amigos podrán proclamarme "Quintiyayo de Honor".

LA TRIANA DE ANTONIO BURGOS: UN TAL CECILIO DE TRIANA


UN TAL CECILIO DE TRIANA

Tantas calles de nuevo trazado se están abriendo, que nos van a faltar sevillanos ilustres para ponerles nombre. Ilustres o no tanto. Hay muchos sevillanos vivos (y tan vivos) que se buscan unos amiguetes para que con toda la cara recojan firmas del personal para pedir al alcalde que le pongan una calle: olé ahí, a ese tío que va a ahí. Paso por algunas esquinas y veo algunos nombres que me dan rubor, cuando compruebo quiénes han conseguido que se la pongan, y en vida. Como lo de «una medalla y que se vaya», en el Ayuntamiento deben de haber inventado lo de: 
-¡Una calle, y que se calle! 
Igual que hay quien pide una revisión del callejero a la luz de la mal llamada (Media) Memoria Histórica, yo propondría que se haga una revisión del nomenclator sevillano para quitar la cantidad de chuflas y chorradas que hay en los azulejos de las esquinas. ¿Es serio que Sevilla dedique una calle al Pueblo Saharaui, cuando el mismo partido que manda en la ciudad, desde el Gobierno de Madrid, ha condenado al destierro perpetuo a ese mismo pueblo, secundando la política de ocupación y genocidio a que lo tienen sometido los amiguitos moros de Chaves, de González y de ZP? ¿Y usted se cree que es serio que haya una Calle de la Mujer Trabajadora? ¡Qué discriminación de género! Porque no existe paralelamente una Calle de Los Tíos Que No La Doblan y viven a costa de la parienta divinamente. 
Había mucho que hablar del callejero. Por ejemplo, de lo que le ha pasado con su calle a Don Cecilio de Triana. Al que con todo merecimiento y justicia le han puesto una calle, y en Triana. ¿Que quién era Don Cecilio de Triana? Pues un genio literario, humorístico y periodístico sevillano del primer tercio del siglo XX. Tal era el seudónimo y el título de la revista satírica que sacaba José García Rufino, cumbre del humor popular sevillano. Injustamente olvidado, por mucho que lo recuerda su nieta, Carmen García Galisteo, que es Carmen Sevilla. Curiosas contradicciones: la nieta de Don Cecilio de Triana no se puso de nombre artístico el arrabal y guarda, como su abuelo, sino que pasó el puente y se puso «Sevilla». Podía haberse puesto mejor Carmen Heliópolis, pues allí, en Heliópolis, se crió con su padre, otro olvidado genio literario sevillano: Antonio García Padilla, que con su seudónimo de «Kola» fue autor de cientos de famosísimas letras de canciones, colaborador de Rafael de León y todos los grandes del género, que firmó la que seguro que usted se sabe enterita: «Coplas, coplas de mi España,/ganas me dan de llorar...» 
Pues ganas me dan de llorar a mí cuando veo cómo le han puesto la calle al abuelo de Carmen Sevilla, al padre de «Kola», a Don Cecilio. El sitio, cumbre: entre la calle Castilla y el Puente del Cachorro. Sitio como de lámparas Philips en los anuncios antiguos: mejores no hay. ¿Pero sabe usted cómo ha rotulado el Ayuntamiento esa calle, quizá para ahorrarse el dinero de tres azulejos y poder pagar así el derroche del tranvía. Pues a la calle de Don Cecilio de Triana le han puesto un mote irreconocible: «Cecilio de Triana». Sin el don por delante, Cecilio a secas. Como Cecilio del Pueyo, ¿no?, pero con Triana en vez de cristalerías y vajillas. Don Cecilio de Triana, sin su Don, que es el don de la gracia sevillana que le chorreaba en cuanto escribía, es tan irreconocible en su calle que, si viviera, seguro que en una crónica de «El Noticiero Sevillano», o de los primeros tiempos de ABC, o en su propio semanario satírico, hubiera escrito: 
«En Chapina le han puesto una calle a un tal Cecilio de Triana. No tengo el gusto de conocer a este señor, pero me imagino que seguramente será el hermano chico que tenía Rodrigo de Triana, que se embarcó con él en las naves de Colón, y que a lo mejor incluso fue el primero que vio América, pero Rodrigo, que era un tunantón, curraor de copas y ladrón de oído, que estaba al lado cuando la quincaron, se le adelantó y fue el que gritó "¡Tierra!", porque según convenio colectivo de las carabelas, al primero que lo dijera le daba don Cristóbal cinco días de asuntos propios y un fin de semana con su señora, pagado, en un hotel de ensueño que acababa de abrir allí en Guanajaní la cadena Meliá».

(Diario ABC de Sevilla. 10 de noviembre de 2007)


GOTITAS DE HUMOR EN LA RED: LA VERDAD ES QUE DA RISA


LIBROS CON SEVILLA AL FONDO: ARTE Y CURIOSIDADES EN EL CEMENTERIO DE SEVILLA


El historiador sevillano José María de Mena nos dejó este curioso libro sobre el cementerio sevillano, plagado de tumbas artísticas que guardan los restos de héroes; toreros como Joselito, su cuñado Ignacio, El Espartero, Juan Belmonte, Salvador Guardiola, Paquirri, Varelito, Gitanillo de Triana o Maera, entre otros; artistas como La Niña de los Peines y su marido Pepe Pinto, El Niño Ricardo, Antonio Machín o Farruquito; escultores y pintores como Susillo, Antonio Illanes, Castillo Lastrucci y Alfonso Grosso; de músicos como Luis Mariani y Font de Anta, así como de innumerables personalidades. A cada una de las elegidas por el autor, le pone su historia en el lenguaje coloquial al que siempre nos ha acostumbrado en sus muchas publicaciones. El volumen está profusamente ilustrado con fotografías de personajes y de las tumbas más representativas.


Sevilla cuenta con museos de primer rango internacional: el de Bellas Artes en la Plaza del Museo, en el que se guardan los mejores lienzos que pintaron artistas insignes como Bartolomé Esteban Murillo, Zurbarán, Velázquez, Roelas, Pacheco... El Museo Arqueológico Provincial en la Plaza de América, donde se encierran los tesoros escultóricos de la famosa ciudad romana de Itálica y el fabuloso ajuar tartésico llamado "El tesoro de El Carambolo. 
Pero hay un Museo casi desconocido de muchos sevillanos y de casi todos los turistas que visitan nuestra Ciudad. Ese Museo es el Cementerio de San Fernando, que alberga por una parte monumentos escultóricos de tanto mérito artístico como el Mausoleo de Joselito el Gallo, obra cumbre del escultor Mariano Benlliure, y el monumental crucifijo llamado El Cristo de las Mieles, obra genial del sevillano Antonio Susillo.
Al mismo tiempo que un museo, el Cementerio de San Fernando es un jardín; un jardín en donde la primavera es eterna en rosales, gladiolos, geranios y siemprevivas, jardín que puede rivalizar en gracia y belleza con los más floridos de su género.


Autor: José María de Mena
Edita: J. Rodríguez Castillejo
Ciudad: Sevilla-1987
Páginas: 127
Depósito Legal: B. 35.632/1987

sábado, 1 de diciembre de 2012

"LA PLUMA LOCA" BOLETÍN CAMELONCIO DE INFORMACIÓN GENERAL

"LA PLUMA LOCA"

BOLETÍN CAMELONCIO DE INFORMACIÓN GENERAL

1 DE DICIEMBRE DE 2012




Nosepongamalo Press.- Si usted en estos momentos se encuentra malito, no se preocupe demasiado, hombre, que es usted un quejica. Si se le salen las tripas, aplíquese usted mismo un trozo de "cinta americana", que es la que utilizan los pilotos para arreglar una avería de su avión, o los secuestradores para que no chillen las víctimas. Si le duele la cabeza y tiene unas cefaleas tan terribles como las de la juez Ayala, córtesela, que es lo más fácil y efectivo, porque como espere a que le atiendan rápido va de popa. Si se ha caído y se ha estropiciado la pierna, se le ha roto el fémur o la tibia, procure comprar la escayola en un polvero y llevarla a la consulta. Si se ha hecho una herida y piensa ir al ambulatorio para que se la curen, mejor que pase antes por la farmacia y compre el agua oxigenada, las vendas y gasas, el Betadine... ¿Hasta ese punto hemos llegado en la Sanidad española, buque insignia de nuestro sistema? Sí, señor, hasta ese, y si no que se lo pregunten a los enfermeros/as de toda España y, muy especialmente del Satse, que denuncian que las estanterías de sus consultas están más vacías que un hospital robado, y nunca mejor ejemplo. La mejor solución: rezar mucho, pero que mucho, a su santo o santa de hornacina para que no le ocurra nada, y si le ocurre no diga nunca que no les advertimos. O, claro está, salir a la calle y pedir la dimisión inmediata de Ana Mato -que hay que ver el apellido para ser ministra de Sanidad-, aunque esta gente, con la pasta que gana, no dimite así como así.


Agencia Cervantina.- Nos ha dado mucha alegría la concesión al escritor jerezano, José Manuel Caballero Bonald, del prestigioso Premio Cervantes. Lo hemos tratado en varias ocasiones, pocas, pero siempre han sido gratificantes por su humanidad y por su gran memoria para recordar a aquellas personas que en alguna ocasión, como la mía, pasaron por su vida. Aparte de novelista, poeta y memorialista, quizás por aquello de su paso por Jerez, dejó un libro memorable para todos aquellos que por aquel entonces deseábamos saber más del arte singular de nuestra tierra, y por eso nos empapamos con su excepcional libro "Luces y sombras del Flamenco", una obra maestra de la que todos hemos aprendido. Tuve la suerte de conocerlo en persona y charlar con él cuando compartimos Jurado en la XII edición de la Distinción "Compás del Cante" junto a Imperio Argentina, Mario Bois, Luis Caballero, Fosforito y mi compadre Manuel Bohórquez, y más tarde, en una conversación larga, cuando se celebró el Centenario del Nacimiento de Antonio Mairena en el pabellón de Marruecos de la Isla de la Cartuja. ¡Honor a tal señor, al insigne narrador, poeta y novelista, pero muy especialmente a quien se preocupó, en años de olvido, de que el Flamenco existía y era una de las principales señas de nuestra identidad! ¡Felicidades! (Fotografía: Katia Feltin)


Inimaginable Press.- Los medios de comunicación nos dejaron el pasado jueves la triste noticia de la quinta muerte del "Madrid Arena" en aquella noche terrorífica de "Halloween", esa nefasta tradición que se ha cebado con una gloriosa juventud. Una hermosa chavala de 20 años, María Teresa Alonso, no ha podido, a pesar de su juventud, sobrevivir a las secuelas que le dejó aquel fatal accidente. Ya son cinco las víctimas mortales de aquel accidente del que todos los responsables están huyendo como de la peste. La primera, la señora alcaldesa, Ana Botella, que ha querido descargar su conciencia -tras sus masajes en Portugal- acudiendo a dar el pésame a sus familiares. Nos hablan de excesivas ventas de entradas por parte de los organizadores, nos hablan de falta de seguridad, nos hablan de lo mal que está diseñado este edificio para grandes eventos, nos hablan de que el Samur no estaba avisado, nos hablan de copas, de drogas... El final, que es lo importante, han sido cinco muertes en el camino por culpa de unos y de otros. Se está realizando una Comisión de Investigación. ¿Creen que valdrá para algo después de haber conocido la del atentado de Atocha, la de los EREs de Andalucía...? ¿Se han dado cuenta de que nadie dimite? ¡Qué gran pena! ¿Qué mierda de país!


HUMOR SIN ANESTESIA



LA TRIANA DE ANTONIO BURGOS: LOS CIELOS QUE RASCAMOS





LOS CIELOS QUE RASCAMOS

COMO en el «Casarse tarde y mal» del artículo antológico de Larra, a Sevilla suelen llegar también «tarde y mal» los signos de los tiempos. Tenemos siempre un empacho de tradición que curamos con un purgante de modernidad. Sevilla nunca disfruta de una digestión tranquila y reposada. Pasamos de la sal de frutas a la sal de higuera. Como si no se hubiera tirado suficientemente el dinero en La Cartuja cuando la Expo, ahora estamos construyendo algo antiquísimo, que era modernísimo a comienzos del siglo XX, pero que en la casapuerta del XXI es una ranciedad. Cuanto están perpetrando hubiera hecho felices a los poetas ultraístas de las revistas «Grecia» y «Papel de Aleluyas», a Adriano del Valle, a Isaac del Vando, al creacionista Gerardo Diego de «Giralda en prisma puro de Sevilla», al Rafael Laffón del surrealismo lírico, al Fernando Villalón de la telefonía celeste. Como lo más moderno del mundo estamos recurriendo a vanguardias pasadas de fecha, a las que no les han mirado la fecha de caducidad. Cuando el mundo viene de vuelta, nosotros vamos, asombrados y boquiabiertos como unos catetos ante cuatro mamarrachadas que pasan de matute por moderneces. Tienen que venir jueces imparciales como los nuevos viajeros románticos de «Le Monde» para poner las cosas en su sitio, del mismo modo que tienen que llegar los editorialistas del «Financial Times» para decirnos que la economía no va tan bien como se narra en el cuento de la lechera que el presidente del Gobierno contó en la Bolsa el otro día.
Como si fuera el título de un libro de poemas ultraístas de hacia 1925, Sevilla está empeñada en el «Diálogo del rascacielos y el teleférico». Empeñada en un campeonato de chorradas, mamarrachadas, memeces y tonterías con las que se han cargado ya a la ciudad histórica. ¿Usted qué se creía, que esto de cargarse a Sevilla era exclusivo del PSOE? No, hijo mío: en el PP no hacen tonterías porque no tienen el poder, pero en cuanto los dejan sueltos, superan a los otros. Jamás unas ideas tan nobles como las liberales estuvieron en manos de una partida de carajotes tan conjuntada. Yo me creía que el absurdo de llenar la zona monumental con las candelarias del dichoso tranvía era tropelía insuperable del PSOE, cuando llegan los del PP, Zoido y Sanz el de Tomares (o Tomases), y se les ocurre la chorrada del teleférico. Nada, que se han creído que San Juan Alto y Tomares son los Alpes. ¿En qué cabeza cabe que la solución a los embotellamientos del Aljarafe sea un teleférico? Pues en la misma cabeza donde cabe que la solución para el transporte por el centro de Sevilla es un tranvía inútil, de la Pasarela a la Plaza Nueva. Mi pregunta es la que sigue: ¿llegan a estas ideas tan descabelladas por impulso natural, o es con la ayuda de un entrenador personal?
El teleférico, gracias a Dios, nunca se hará. Pero el rascacielos de Puerta Triana ya están empezando a construirlo. ¿Se imaginan un rascacielos en Venecia? ¿A que no? Pues aquí le tenemos tanto respeto a la línea de horizonte y al perfil plano como una mano abierta que hizo que Pedro Salinas se enamorara de Sevilla, que ya ven ustedes, pista, que va el artista Cesar Pelli: un francotirador de la arquitectura que quiere pasar a la posteridad cual el loquito coreano del rifle de la Universidad de Virginia, cargándose a la Giralda, hiriéndola de muerte con una torre 82 metros más alta que ella.
Y lo peor de todo es que los sevillanos están encantados con estas cateterías de las moderneces. Cuando perdíamos los cielos, sólo protestaba Joaquín Romero Murube. Ahora que nos rascan esos cielos ya perdidos, nadie abre la boca, ¡qué partida de catetos! A mí toda esta cernudiana desolación de la quimera me parece como las cintas magnetofónicas de las películas de espías rusos y maletines nucleares. Como si entre unos y otros, en este campeonato de mamarrachadas, le hubieran puesto a Sevilla la misma banda sonora de la grabación del magnetófono en las películas del 007: «Esta ciudad se autodestruirá en cuantito pasen las elecciones municipales».

(Diario ABC de Sevilla. 20 de abril de 2007)


GOTITAS DE HUMOR EN LA RED: CUESTIÓN DE NOMBRES


LIBROS CON SEVILLA AL FONDO: ARISTÓCRATAS Y COMERCIANTES


Interesantísimo libro para saber cómo era la sociedad sevillana del siglo XVI que discurría con el ir y venir de los trajines del Nuevo Mundo, ciudad en la que se asentaban altas clases privilegiadas de nobles, mercaderes y profesionales, junto a artesanos, gente de la mar y, también, esclavos y grupos marginados. Es un estudio amplio de aquellos años singulares, realizado por la profesora Ruth Pike.


En la España del siglo XVI faltaba la homogeneidad racial y espiritual que los monarcas españoles, a partir de Fernando e Isabel, habían querido darle. No puede negarse que esa uniformidad era la aspiración común de toda la sociedad española durante aquel periodo, pero el ideal tenía poca relación con la realidad. Ningún ejemplo mejor de la complejidad de la sociedad del siglo XVI que Sevilla, la cual, como resultado de su monopolio sobre el comercio con las Indias, se convirtió en la más famosa e importante ciudad del país. Sevilla no era "una ciudad, sino un mundo" -como la describió el sevillano Fernando de Herrera- porque por su tamaño, cosmopolitismo y atmósfera de repentina prosperidad económica, atrajo de modo natural a toda clase de elementos diversos. Proporcionó un refugio a los no asimilados y a los desclasados, y un favorable ambiente para el enriquecimiento y la ascensión social de los conversos y plebeyos.


Autor: Ruth Pike
Edita: Ariel
Ciudad: Barcelona-1978
Páginas: 267
ISBN: 84-344-0789-2
Depósito Legal: B. 60-1978