(Esta serie que hoy inicio, es el resultado de los artículos que cada mes, desde enero de 2011, escribo mensualmente en "Triana Crónica", revista-periódico que por su carácter local no suele pasar de las lindes del propio arrabal, aunque pueden leer todos sus números en la siguiente dirección electrónica: http://www.trianacronica.es)
LA LUZ DE LA MEMORIA
Toda la boca
se nos llena cuando pronunciamos su sonoro nombre, fabricado a medida por la
historia para sellar su espíritu. Sus seis letras suenan a cascada de agua por
los labios. Su trisílabo hasta parece que nos lleve a la orilla de su origen geográfico.
Pero silabeamos TRI-A-NA y siempre acabamos preguntándonos: ¿Pero, qué es
Triana? ¿Es la visión mitológica de Manuel Lauriño, su diosa Astarté, la
canción del humo, del fuego y del agua y del aire? ¿Triana es Tartesio y el
nombre de plata de Argantonio y el gran toro Gerión sembrando con su pitón
dorado la futura tradición taurina? ¿Triana forma parte de la Romulea, Roma
pequeña que se va asentando en el paraíso privilegiado que ganaron a fenicios y
griegos? ¿Triana es el río Tartesio, o es el Betis o el Guadalquivir? ¿Es Triana también jirón de la Julia Rómula o
de la Híspalis Colonia? ¿Vivió en sus carnes el fulgor de Adriano y Teodosio?
¿Se bautismó a Triana con el nombre del gran Trajano en una hermosa deformación
fonética? ¿Es Triana la tierra de esas sencillas alfareras, Justa y Rufina,
subidas a los altares y al patronazgo de la ciudad por el martirio que
sufrieron tras negar a la diosa Salambona? ¿Se fijó Walia en nuestro arrabal, y
Leovigildo y Hermenegildo? ¿Y Leandro y su hermano Isidoro? ¿Formaba Triana
parte de Isbilia? ¿Conoció al rey taifa
Almotamid y a su amada Rumaikiyya “Itimad” y los versos que dieron pie a
nuestras amadas soleares? ¿Estaba allí cuando Abuyacub Yusuf levantaba una
puente de barcas para unir Sevilla con la tierra de provisión del Aljarafe?
¿Vería crecer Triana a su frente la fuerte Torre del Oro que izaba a orillas
del río Abu-el-Hola? ¿Ofreció Triana la dehesa de Tablada para que acamparan
las tropas de Fernando III antes del asedio a la ciudad? ¿Estaba allí cuando el
almirante Ramón de Bonifaz rompió la puente que unía a Sevilla con el arrabal y
su castillo? ¿Lloró Triana aquel día?...
¿Qué es
Triana?, seguimos preguntándonos cuando no dejamos de nombrarla y de masticar
su nombre como fruto de gloriosos sabores. ¿Qué es Triana, cómo la definimos,
qué Triana buscamos? ¿La proclamamos como la del Rey Sabio y amoroso que erigió
el gran templo de Santa Ana cuando ya habitaba el arrabal mucha gente? ¿Surgió
la Cartuja de Santa María de las Cuevas como por ensalmo, o es que era su justo
y natural paraíso de nacencia: orilla del río y el barro cercano para su
vocación alfarera?
¿La buscamos en la orilla de calafates y carpinteros de ribera, en las huellas
de Colón, de Magallanes y Elcano, en los nombres de rodrigos, pinzones y
arfianes?
¿La
encontraremos entre sus cuatro puntalitos? ¿Podremos asirla bajo palio en los
rostros de la Estrella, Salud, O, Patrocinio, Victoria y Esperanza? ¿Clavamos
su dejadez de hoy junto a la expiración de su Cachorro?
¿Qué es
Triana?, continuamos interrogándonos mientras sigue ahí, vieja y arrogante,
cargada de leyendas, protagonista de historias, y nombre anclado de siempre y
para siempre en la luz de la memoria.
(Triana Crónica. Nº 1. Enero 2011)
Seguiré la serie de Triana. Gracias por presentárnosla.
ResponderEliminarIa
Yo también la seguiré. Un beso.
ResponderEliminarBueno, pues gracias a las dos: a Ia y a ti. Son cosillas obre el barrio que llevan el título genérico de "Triana eterna". Espero que os guste.
ResponderEliminarGracias.