domingo, 16 de septiembre de 2012

DESDE MI TORRE: UNA VUELTA POR OPORTO (1)


Como les decía ayer, Oporto es una belleza en casi todos los sentidos. Sus iglesias y conventos no dejan a nadie indiferente. La belleza del Duero a su paso por la ciudad es inenarrable. Sus diversas alturas conforman un paisaje único desde la altura del río hasta la iglesia de la Trinidad. No en balde esta ciudad forma parte del Patrimonio de la Humanidad. Pero hoy vamos a dedicar nuestro paseo a una librería que está considerada como la más hermosa del mundo, y que se ha convertido por méritos propios en un atractivo turístico de primer orden.

En pleno centro, en la llamada rua dos Carmelitas, casi frente del Museo de la Historia Natural y Facultad de Ciencias, se encuentra esta librería, fundada en 1881 por Ernesto Chardrón, cambiando su nombre tras su muerte por el de Lello & Irmao, prestando sus servicios desde 1906, hace la friolera de 106 años.


Sus artesonados y anaqueles son una auténtica joya artística, así como la escalera que da acceso a la segunda planta y que pueden contemplar en las fotografías. Nada más abrir por la mañana, ya estaba yo allí, porque no me podía perder la recomendación que me había hecho el día antes del viaje la gran poeta sevillana María Sanz, que fue la que me puso sobre la pista de este tesoro, lo cual siempre se lo agradeceré. Me quedé mudo, como un niño en un reino de fantasías. ¡Qué hermoso y gran santuario de libros! Parecía eso en su interior: como una enorme y cuidada iglesia en la que el alma de los escritores estaba presente en todas sus cuidadas estanterías.


Permanecí en ella un buen trecho de la mañana, dejando volar mi imaginación por sus anaqueles, por el arte de su carpintería, por la luz cenital que se colaba tenue desde la artística claraboya. ¡Qué paz, qué silencio, qué respeto! Algún día tendré que volver de nuevo, para llenarme otra vez con la visión de esa auténtica maravilla.


Salí después paseando tranquilamente por las calles para ir al encuentro de la Avenida de los Aliados con la hermosa imagen de su Ayuntamiento al fondo, bajando para visitar la iglesia de los Congregados y visitar la estación ferroviaria de "S Bento", y aún ante tanta belleza nueva que estaba descubriendo, no se me apartaba de la mente el esplendor de la librería de Lello & Armao, una joya que les recomiendo.


4 comentarios:

  1. Me alegro de que hayas disfrutando tanto en Oporto, y sobre todo visitando Lello e Irmao. Habrá que volver... Un abrazo.

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  2. Al término de tu crónica del viaje tendremos que regresar de nuevo a Oporto, Emilio. Localizaré al Alcalde de Oporto para que por lo menos invite a unas cervezas, por la hermosa y gratuita difusión que estás haciendo de la ciudad.

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  3. Querida María, gracias por haberme indicado lugar tan hermoso. Disfruté como un niño. Claro que habrá que volver y, a ser posible, no muy tarde.
    Oporto es señorial, pero la librería Lello e Irmao es la Capilla Sixtina de todas las librerías del mundo.
    Gracias por tan valiosa información.

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  4. No tenemos más remedio, José Luis, que volver a Oporto. Vengo encantado. Búscate otra obra por allí -a ser posible la remodelación íntegra del fastuoso Mercado, que se cae a trozos- y yo te llevo los planos.
    Seguro que el alcalde nos invita a un buen vino de Oporto.

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