lunes, 23 de julio de 2012

DESDE MI TORRE: MI AUSENCIA EN ESTA VELÁ DE SEÑORA SANTA ANA


Cámara en ristre, siempre he asistido a la Velá de mi barrio, a la llamada de Santiago y Santa Ana, aunque para nada pinte en ella el apóstol, que por no tener no tiene ni imaginería religiosa en el arrabal ni devoción. Velá que debería ser llamada de San Joaquín y Santa Ana. Ahí en la fotografía de entrada, me tienen en la zapata, "sin ceramizar" aún, afortundamente, pasándomelo en grande viendo la gran atración de la cucaña. Mi buen amigo "Gasán", montado en una barquilla, tuvo el gusto de dejar memoria de mí en estos momentos lúdicos. ¡Dios pague siempre su dadivosidad!

Pero este año, aún estando invitado por mi amigo José Luis por medio de varias llamadas telefónicas, no he tenido las ganas suficientes para acercarme a mi barrio de nacencia, a sólo sesenta minutos de desplazamiento. Estaré allí el día 26, día de la Señora, pero será con motivo de una reunión de trabajo. Y no crean mis amigos que no me hubiese apetecido asistir como otros años a esta celebración que me marcó desde que era un niño, cuando vivía al lado mismo de la zapata. Las circunstancias no me han animado a hacerlo. Pero por la prensa estoy enterado, aparte de por mis amigos, y del blog "Triana en la Red" que todo está saliendo a pedir de boca. Que el pregón ha sido un éxito rotundo, que los premiados como trianeross adoptivos, de honor, del año etc., han estado geniales, que hay muchas actividades--- ¡Ay, Triana! Esa Triana a la que un medio de comunicación sevillano tilda hoy en sus páginas como "barriada" de Sevilla y no como su "guarda y collación". ¡Cosas!


Me hubiese encantado ver el sábado la procesión fluvial de la Virgen del Carmen. Para ello me invitó una antigua amiga y compañera de trabajo, Carmen Salazar, hermosa proposición que hubiese aceptado de ser otro mi estado de ánimo. Otra vez será. Y digo yo: ¿Por qué no se saca cada año en procesión a la abuela Santa Ana y a su hija María en barrio que gusta tanto de procesiones, bandas de músicas, y de mover a sus santas advocaciones por cualquier mínimo motivo? Si estas fiestas están dedicadas a Ella, qué mejor que pasearla por sus calles en el día de su onomástica. Nunca he llegado a entenderlo y siempre se me ha olvidado preguntárselo a Ángel Vela.


Al parecer, según he leído en todos los medios de prensa escrita, sólo ha habido un incidente: el de los placeros con los deportistas que hacían una prueba llamada "Acuatlón", porque parecía, y es verdad, que el día elegido no fue el mejor: sábado de mercado. El caso se salvó con ningún incidente material y con tres heridos sin gravedad, ninguno por asta de toros como ocurre en los sanfermines. Pero estas cosas hay que planteárselas antes de convocarlas. Los deportistas no tenía culpa alguna de la celebración, y los placeros están hasta el gorro de esta crisis. ¡Aquí paz, y después gloria! Y, como siempre, la bandera de marras sobre el malecón. A mí no me molesta en absoluto, pero hay unas normas que cumplir, y la Velá no es de banderías ni para que siempre metan la pata los mismos de siempre.

No se cómo va lo del hilo musical que estaba programado para esta edición y si ha habido algún niño que ha portado feliz algún globo, desconcertadamente prohibido. Y si algún niño llevaba un globo, ¿han multado al niño o al padre, o se lo han pinchado porque lo dice las ordenanzas? Pecata minuta.

La nostalgia, y también la calor, que no soporto, me ha tirado para atrás en esta visita casi obligada a mi arrabal. Siempre me quedaré con aquellos versos dedicados a la fiesta que soñaba, sin poder disfrutarla, cuando el trabajo no me dejaba ausentarme para sentir el calor de mis amigos:


VELÁ DE MI ARRABAL

Estarán las casetas en la orilla
y las risas brindándole a la aurora
la alegría de tu Velá ya anciana
y siempre nueva al filo de los días.

Correrán como niños los ojos
por la calle del Betis jaranera
y se abrirán las avellanas verdes
en el gusto del gozo compartido.

Relumbrarán las moñas de jazmines
en los pelos morenos de las hembras
y los hombres trasegarán el oro
convertido en el vino de la vida.

Dejarán los cohetes las señales
por el cielo cerrado de la noche
y serán sus colores como un maná de fuego
que caen en las pupilas amorosas.

Yo, niño todavía, saldré de aquí corriendo
para ver el milagro de tu Julio festivo.
Y volveré a la Córdoba que acoge mi nostalgia
cuando ebrio de todo me traigan los amigos.

3 comentarios:

  1. Acabo de llegar de la Velá. He asistido a la proyección de la película "El crimen de Pepe Conde" en la primera jornada de su homenaje. Ha habido introducción apropiada y un ambiente de cine de verano antiguo (te guardo un folleto). En el paseo de la ida por Betis hacia el antiguo convento de los Remedios -Museo de Carruajes-, el ambiente era de los años cincuenta: música de flamenco y sevillanas y familias con muchos niños paseando de arriba a abajo. A la vuelta a las doce de la noche: mucha vigilancia policial, menos familias y menos niños -normal- mucha juventud bebedora en medio de la calle y un desastre musical que parece hecho adrede para que se les deje la calle a ellos, los del vaso...
    En el escenario del Altozano Pascual y Los Cantores ante una masa de gente entusiasmada.
    Mañana habrá una mesa redonda sobre Antoñita en el mismo escenario. Ya te contaré.
    Lo de la procesión de Santana siempre ha sido esporádica o atendiendo a una celebración de la Iglesia. Es obra antigua y delicada y no están los párrocos por pasearla cada año.
    Siendo lunes el ambiente de la Velá era magnífico; no sé si será porque hay mucha gente en el paro...

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  2. ...he querido decir en homenaje a Antoñita Colomé, no a Pepe Conde... Las cervezas...

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  3. Me imagino que la Velá está siendo un éxito, a pesar de los litroneros y cuatro cosas puntuales. El año que viene, si Dios quiere, la tomaré de punta a rabo.
    Por la antigüedad que tienen las imágenes, es lógico que tomen sus reservas, pero sería un día especial para Triana.

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