lunes, 16 de julio de 2012

DESDE MI TORRE: LA GRAN SORPRESA DE MIS HIJOS Y FAMILIA


Como en aquellos años lejanos de ferias sorpresivas, hoy mis hijos y sus respectivos y respectivas, y mis nietos, me han dado una sorpresa morrocotuda que no esperaba. Son unos maestros en ponerse de acuerdo sin que el protagonista se entere. Siempre. De esta foto a hoy van algunos años, y falta en ella la mujer de mi hijo Emilio, la guapísima María, y mi yerno Jaime, que de seguro fue el que apretó el obturador o estaba el pobre de viaje, como casi siempre por estas fechas. 

Hace unos días me llamó mi hijo pequeño diciéndome que tenía ganas de ir a ver a sus hermanos y a sus sobrinos a Sevilla porque ya empiezan las vacaciones y todo es un lío. Pues allí que nos encaminamos. Besos y abrazos de todos, la lógica alegría de ver de nuevo a toda mi familia al completo, jugar con los niños, tomarme mi cervecita del mediodía en la Peña Bética de Valencina mientras ellos estaban en la piscina, leer el periódico y ver cómo mi hijo Pablo y mi querido yerno preparaban la comida, porque los don son unos "cocinillas" de mucho cuidado. Hasta ahí, lo normal de cualquier visita.

Mi sorpresa fue que en la sobremesa, y ya en el jardín, cuando continuando hablando de la crisis, de las injusticias que están cometiendo con todos los ciudadanos de este país, me cantaron el "cumpleaños feliz", que no es hasta el próximo miércoles, día 18, y me llenaron de besos y regalos. Los mejores regalos fueron sus besos, pero también se dejaron caer con una preciosa camisa moderna de algodón, una funda de cuero para mi libro electrónico, un transistor de los que ya no quedan -soy un maniático de la radio-, y una hermosa vajilla de diario, porque, no sé por qué, tenemos los mismos platos de toda la vida después de cuarenta años. Me emocioné, de verdad, porque no me esperaba esa anticipación, y porque, una vez más, he podido saber, aunque siempre lo he sabido, de la calidad humana de mis hijos, de sus maridos y mujeres, y de esos nietos -bendita la rama que al tronco sale- que Dios me ha concedido.

En el aire brotaba la ausencia de Lola, y tuve que aguantarme para no derramar mis lágrimas entre tantas alegrías y no hacérselas derramar a ellos. Cuando me miro con mis hijos, todos sabemos lo que estamos pensando.

Quizás estas cosas no haya que contarlas en estas páginas. Pero anoche, cuando volví a Córdoba, y me quedé de nuevo solo, me subí a esta torre para compartir con vosotros, con los hombres y mujeres de buena voluntad, las pocas gotas de unos momentos tan felices como inolvidables.

¡Gracias, familia!


5 comentarios:

  1. Enhorabuena, Emilio. Ojalá puedas pronto regresar a tu barrio para que puedas gozar, con la frecuencia que necesitas, de tu hermosa familia.

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  2. Hoy ha estado en casa el de la inmobiliaria. Se ve buena gente y activo. Le he pedido que me busque un piso por la calle Castilla. Ya te contaré cómo van las gestiones. Tendré que regalar muchos libros y cuadros antes de irme. En un piso pequeño no me cabe lo que sabes que tengo aquí. Mi deseo es que en otoño, si van bien las cosas, esté por allí.

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    1. Oye, cuando vayas a regalar libros o cuadros, acuérdate de mi que ya iré yo a recogerlos. Ya me contarás lo de Sevilla. Besitos.

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  3. Será una gran noticia para todos tus amigos y para Triana toda.

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