viernes, 13 de abril de 2012

DELICIAS DEL EROTISMO: LA FONTAINE


Cierta noche el de que hablo,
después de haber bien bebido,
De Isabel roncaba al oído,
Cuando creyó que el diablo
Le ponía al dedo un anillo
Y decía: "-Veo la tortura
Que te consume y apura
Y de ello me maravillo.
Guarda ese anillo y no penes,
Pues te aseguro y prometo,
Mientras le lleves sujeto,
Que nada que temer tienes.
-Prosternarme ante ti quiero,
No hay merced que más me halague.
¡Satanás! ¡Dios te lo pague!
¡Gracias, señor limosnero!"
Y en esto -creerme podéis-,
Despertándose el marido,
Halló su dedo metido
En el sitio que sabéis.

La Fontaine
(1621-1695)
"Fábulas libertinas"

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