martes, 15 de noviembre de 2011

PÁRESE, POR FAVOR, A PENSAR (49)


No ignoro que la superstición apenas debiera mantenerse en un hombre de fe como yo, ni tampoco que está falta de toda solidez científica, que carece de todo rigor. Pero en verdad que me dan "yuyu" un montón de cosas, y hasta se me ha bajado la tensión cuando tengo delante esta fotografía de Holgado que hoy tengo la obligación de comentar, muy a mi pesar.

Mis compañeros de trabajo pueden dar testimonio de lo malísimo que me ponía cuando por razón de mi trabajo, jefe de un equipo, tenía que asistir al cementerio de San Fernando al entierro  de algún familiar de mis compañeros de trabajo. Si lo sabía desde el día anterior, me equipaba para la ocasión. Metía en el maletero un par de zapatos enfundados en su bolsa y, cuando terminaba el sepelio, me quitaba los puestos y los tiraba en el primer contenedor que me encontrase a la puerta del camposanto. Si el tema me cogía de improviso, no pasaba ni medio metro más allá de donde pone entrada... ¡Qué malos tragos he pasado con estas cosas!

Y ahora Holgado, como si Sevilla no tuviera lugares que retratar, me manda no una fotografía, sino toda una colección respectiva a este mes de noviembre que estoy deseando que pase de largo, y no sólo por culpa de las elecciones. Y ahí tienen a este abuelete, que si no fuese por la vista que tiene a su alrededor bien podría parecer, con ese sombrero de alancha, que está sentado a la puerta de una caseta de Feria, o esperando su ración de caracoles en la terraza de Diego el de Santa Cecilia. ¡Es que tiene tela la imagen! ¿No estaría este hombre más a gusto en un banquito cerámico de la Plaza de España? La verdad es que no sé si está esperando a alguien o esta aguardando su hora...

¡Guasa pura!

2 comentarios:

  1. José Manuel Holgado Brenes17 de noviembre de 2011, 0:46

    Querido Emilio, no te puedes imaginar lo que mi esposa Maribel y yo hemos disfrutado con este comentario, nos hemos partido de risa, hay que ver como se te da la vena cómica, aunque sea a costa de tu "yuyu".
    El fulano del sombrero, parece que me estuviera esperando a mi para que lo retratara.

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  2. Sí, sí. El tío se creía que estaba en el estudio de Gard.

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