martes, 22 de noviembre de 2011

DESDE MI TORRE: ¿LO DEJARÁN DESAYUNAR TRANQUILO?


Aún no ha salido el hombre de su asombro de ganar por mayoría absoluta, y quizás no haya podido siquiera tomar una copa en la intimidad con su esposa, abrazar a sus hijos, a sus familiares y amigos, cuando ya le están apretando las tuercas con el programa, con los ministrables y con todos los planes del futuro. Ocho años se han llevado sus rivales y aún desconocemos cuál era el programa que tenían, ya que lo cambiaban sobre la marcha según venían los aires: que si te doy el cheque bebé, y después te lo quito; que si te regalo 400 euros por la cara y más tarde te los pido; que si se puede fumar en los locales que lo habiliten y, después de gastarse los dueños un pastón, en ninguno; que si hago el "Plan Eñe" para que aceras que estaban nuevas se vuelvan a cambiar; que si quieres arroz, Catalina...

Y así, un desastre detrás de otro, con tres vicepresidentes, tres, como los banderilleros en el redondel de Manuel Benítez Carrasco, y un puñado de ministros, a cual más inepto, cobrando una pasta gansa por no hacer nada. Y ahora ya tienen prisas todos: la oposición, los medios de comunicación y el resto de los partidos. ¡Que hubieran cambiado la ley electoral a tiempo, que es por lo que estamos luchando, entre otras cosas, millones de españoles sensatos! 

Comprendo que el país ya quiera que Rajoy funcione para que se olvide rápidamente este lento y agónico proceso de las elecciones, que deberían haberse anticipado a abril. Pero no fue así. La barca se hundía, pero nada hicieron los socialistas para achicar agua. Nos dejaron a todos, de izquierdas, centros y derechas, en la más absoluta indefensión y en una época con una crisis tan dolorosa como la gota. No hicieron nada y ahora tienen prisas, muchas prisas, como un enfermo de próstata buscando desesperado un aseo. No quieren el relevo para ver si es posible cambiar el país. No, no, qué va: lo quieren para ver si se estrella este nuevo presidente en el intento; para ver si salta las vallas de dos metros que ellos mismos le han puesto en el camino...

Y una cosa curiosa que me ha chocado enormemente, y que, sin embargo, ningún medio de comunicación ha señalado siquiera, es que nadie ha mencionado en qué "estado" estarán las arcas del Estado. No es lo mismo encontrarse con la herencia de las cosas bien hechas que con las ruinas de Itálica. Ya me entienden. En eso sí que deben insistir los medios y los demás partidos. Ya vimos cómo habían dejado los ayuntamientos y comunidades que gobernaron, y eso que todavía no ha salido a la palestra Andalucía, esquilmada hasta el tuétano.

Pero, hombre, por lo menos unos días -no muchos, porque el país espera impaciente-, dejen tranquilo al recién nombrado Presidente. Al menos, el tiempo justo para tomar café con sus familiares y amigos. Es lo mínimo, ¿no?

2 comentarios:

  1. Lo mismo está haciendo ésta canalla con Juaninasio.
    Cuando haya que tener "división de opinones" con éstos nuevos patrones, (unos mentandoles a sus padres y otros a sus madres ) como antiguamente en los toros,se hará.
    Con esas prisas lo único que está demostrando la cuadrilla,es que ni España ni Sevilla ni Bodonal de la Sierra,por decir algo, les importa un pitoche;solamente que se estrellen éstos y volver ellos al marchito,cosa que con un pueblo tan...tan... como somos, no sería raro en breve plazo.
    Emilio,antes de Navidad tengo la firme decisión de conocerte,darte un poco la vara y por supuesto conviarte en Córdoba y ésta vez es de verdad.
    Un cordial saludo

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  2. Hay dos sitios en los que jamás se me podrá invitar: Triana y Córdoba. Si crees que no es así, pruébalo.
    Te espero por esta Ciudad tan maravillosa. Mientras tomamos unas copas ya pondremos verde a estos politicastros.

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