jueves, 13 de octubre de 2011

GALERÍA DE PERSONAJES POPULARES DE SEVILLA: ÁNGEL CASAL "EL REY DE LOS BOLSOS"


Los sevillanos, no todos, tienen gracia, cierta gracia, aunque la rapidez mental de la gracia y de la guasa, y de la inteligencia en estos menesteres, tenga su epicentro en Cádiz. Pero que sea un gallego republicano, y nada menos que nacido en el El Ferrol, y para más inri, del "Caudillo", es decir, paisano de don Francisco, quien revolucionara el humor en Sevilla, añadiendo su prosapia humorística a la que destilaron los hombres de "Er 77", parece imposible. Pues bien, don Ángel Casal Casado "reypublicano" rey de los bolsos, como así se hacía llamar y así se anunciaba, muy especialmente en las páginas del muy monárquico diario ABC, cambió, desde su llegada a la ciudad de la Giralda, todo el sistema del marketing publicitario.

Recuerdo de él que era un hombre muy dicharachero, cercano y coloquial, por lo que pude entender de las charlas que mantenía con mi padre en los muy habituales encuentros de sus cafelitos en la calle Sierpes. Y, al parecer, así era con todos. Sevilla -tan inquisidora en muchas ocasiones-, jamás le dio de lado por sus ideas republicanas y por haber sido hasta concejal de su Ayuntamiento por el Frente Popular. Después de un gran curso de aprendizaje en Barcelona -tierra de tan grandes industriales y comerciantes-, al calor de la Exposición de 1929 este gallego se afincó en nuestra ciudad, y en su calle  más comercial por entonces: la de Sierpes, colocándose como dependiente en la célebre Casa Rubio, de tan grato recuerdo, el año 1925, donde quisieron retenerlo por su gran valía. Pero sus ideas eran otras: ser él mismo el dueño y jefe de su empresa, y así, cuatro años más tarde, en el mismo de la Exposición, con la ayuda económica de un cuñado de su mujer, llamado Luis Hernando, adquirió por traspaso "Abanicos Victoria", frente por frente de donde trabajaba, llamándola "Creaciones Casal", con venta exclusiva, tal el caso de "Rubio", de recuerdos de Sevilla, abanicos y paraguas.

Pero, enseguida, como hombre sumamente trabajador, ejemplar y listo para los negocios, levantó un emporio con "El reino de los bolsos", "El Alcázar de los bolsos" y "El palacio de los bolsos", todo, todo real, aunque fuese republicano convencido y militante, y comprometido, uno de los hombres a los que de verdad le partieron la cara, y no como estos políticos de nuevo cuño que, al parecer, dicen todos que corrieron delante de los caballos de los grises en la calle San Fernando y pasaron por los interrogatorios de La Gavidia... 

El fue el gran inventor de unos anuncios publicitarios de su comercio, que jamás se han borrado de la memoria de aquellos que ya peinamos canas. No había acontecimiento festivo o político de la ciudad que no tuviera su impronta en los esperados anuncios de los diarios sevillanos, desde aquella conversación con los marcianos, la boda de Fabiola, la llegada de la televisión, el primer transplante de corazón, el mundo taurino, el triunfo de Massiel en Eurovisión cantando el "Lalalá"... Gigantesca su imaginación y sentido del humor. Observen: Yo canto a la mañana / y no canto al ayer. / Canto a la clientela, / pues la quiero mecer. / Canto a las chicas-chicas / que tienen que crecer, / porque canto a los bolsos / que tengo que vender. / Canto a la buena vida, / si "dolce vita es". / No canto a los gorriones, / que nunca cantan bien. / ¿Quién no canta a los bolsos, / si es flor de la mujer? El buen canto es de frente / y de canto también. / Los bolsos tienen guasa / y hay que cantarles bien. / Hay cantos de sirena... / Del sereno también. / Si vendemos cantando, / esto es saber vender. / La-lalala-lalalá....

El ferrolano-sevillano Ángel Casal Casado, el reypublicano más rey de España, falleció el 12 de abril de 1983, llevándose con él la gracia de una Sevilla que se fue muriendo poco a poco. 


Para que nuestros blogueros conozcan más y mejor a tan popular y entrañable personaje, les recomiendo el extraordinario libro "Casal, el rey de los bolsos" (Treinta años de publicidad en Sevilla), de los autores Juan Rey, Juan C. Rodríguez Centeno y Jorge Fernández Gómez, editado por la Fundación el Monte en el año 2004. Para terminar esta brevísima semblanza, he elegido uno de los poemas publicitarios de Ángel Casal, en el que mete a mi barrio de Triana. ¡Ojo guasón al último verso!

BONITA ESTARÁ TRIANA

Bonita estará Triana,
luciendo mis bolsos blancos
en la Velá de Sant'Ana.
Y si Anita quiere un bolso,
que no vaya a armarse un lío,
pues Casal se los regala
a los precios de julío.

¡Increíble maestro del comercio, de la vida, de la amistad y del humor!


3 comentarios:

  1. José Manuel Holgado Brenes14 de octubre de 2011, 0:01

    Fabuloso personaje que tristemente para mí, no llegué a conocer personalmente y más aún, tampoco retraté, qué pena. Hoy leyendo tu artículo, Emilio, no llego a explicarme cómo se me pudo escapar y seguro que, como yo, muchas personas te agradecerán la presentación tan acertada que has realizado del mismo.

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  2. En un programa sobre la calle Sierpes, tuve a su hijo Ángel (otro personaje) como "guía" del primer trayecto, y resultó de lo más divertido porque fue ese genio que nos presentas hoy el protagonista principal.

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  3. Yo lo recuerdo muy vagamente, aunque lo vi muchas veces tomar café con mi padre, pero con esa edad yo iba casi siempre a otras cosas. Pero es curioso que todos los días me leía sus anuncios de ABC. La historia nos dice que fue un tipo maravilloso, no me extraña que el hijo haya salido a él en esa parte genética que le corrsponde.

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