viernes, 21 de octubre de 2011

DESDE MI TORRE: EL NÚMERO DE OCTUBRE DE "TRIANA CRÓNICA"


Y ya van nueve número, y parece que fue ayer cuando acudimos a la llamada de Ana Díaz y Daniel Martínez para explicarnos el proyecto y para que nos uniésemos a él llevando nuestras voces a ese papel de bobina que se hace voz publica gracias al tesón y a la imaginación de todos sus protagonistas. Tres trimestres se han sucedido con una pasión desbordante, en los que cada uno ha puesto su grano de arena en las diversas materias que nos pueden hacer comprender mejor el alma de tan singular arrabal. Nunca me he sentido más feliz en un proyecto al que nunca he considerado como ajeno. Sé lo que es una publicación y las dificultades que conlleva. La revista "Sevilla Flamenca" -que fundé y dirigí- me ha dejado huellas en el alma, y las páginas "Correo Flamenco", un suelto semanal de ocho páginas en El Correo de Andalucía, me enseñó a intentar coordinar un equipo que no siempre era lo puntual que uno procura para tener tiempo a diagramar, corregir e ilustrar. Por eso, cada vez que Ana se dirige a mí pidiéndome puntualidad en mi cita de "Triana Eterna", no agoto sus minutos y favorezco su difícil tarea, que ya para mí es un trato de orden cumplir con la palabra dada. Quizás por ese esfuerzo personal, para el que saco tiempo entre tantas tareas, me siento lleno de satisfacción en colaborar con las propuestas o llamadas de mi barrio de nacencia, que es una cierta forma de no separarme nunca de su cordón umbilical. Cuando Ana lee mi artículo y me pone un correo dándome las gracias, soy yo quien le está agradecido, porque así me mantengo siempre vivo, y el manantial de mi barrio no agota mis veneros por ese caudal recíproco de amor.

En este número, junto a las sesiones habituales, entre las que destaco el exacto, bello y pequeño  recuadro de Ángel Vela sobre "El nombre de las calles", ya que como nos descuidemos sólo tendremos que comprar el "Pograma de la Semana Santa" para nombrarlas, es interesantísimo, una vez más, el reportaje que Ana realiza, completísimo, sobre la Capilla del Carmen. Le ha faltado decir que fuimos unos pocos trianeros -portada completa de ABC incluída- los que salimos a la calle para protestar por unas obras que los políticos de turno dilataron en el tiempo. Siempre nos sorprende el resto de comentarios, por su mejoría, así como las columnas dedicadas al mundo cofradiero, a la gastronomía, al deporte, etc. Ah, y paseen conmigo dos minutos por el Barrio de San Gonzalo..., en el próximo número, nuestro pasos se irán para El Torruñuelo, también un barrio de sorpresas.

Felicidades, una vez más, a este equipo de hombres y mujeres que, cada mes, me acercan a Triana y a olvidar durante un buen rato las penas de cada día.


4 comentarios:

  1. Gracias, Emilio por todo el contenido de tu escrito. Ana, por razones de edad, desconoce aquel capítulo que tuvo como protagonista a nuestra capilla del Carmen. Tapada por un toldo, esperando unas obras de restauración que nunca llegaban, transcurrió sobre ella el "maravilloso" 92, tal fue entonces de cuidadoso y sensible el Consistorio con Triana.

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  2. Tiempos aquellos, Ágel, en los que Triana era una piña. Nunca los olvidaré.

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  3. Muchas gracias, una vez más Emilio, por tus cariñosas palabras. Describes a la perfección las dificultades que conlleva una publicación y la coordinación de un equipo. Por ello, siempre te agradezco la puntualidad a la hora de enviar tus maravillosos textos. Cualidad que también caracteriza a otro experto y gran colaborador, Ángel Vela. A ambos, os lo agradezco enormemente y gracias también por la información sobre las retrasadas obras de restauración de la Capilla. Vosotros, grandes historiadores de Triana, conocéis el barrio y sus memorias a la perfección.

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  4. Hay material suficiente para que le dediques otras centrales. MI querido Ángel y yo no hemos hecho otra cosa en nuestra vida que luchar por Triana. Desgraciademente, cuando vieron su "marketing" muchos intentaron acercarse a su "teta" para aprovecharse de su historia y de su nombre. Algunos, que se dicen poetas, vanagloriándose de que ellos hacen los sonetos "más cortos" que los demás. ¿Quieres mayor incultura? Y, además, dan conferencias y cobran con el nombre de Triana (en vano).
    Gracias a vosotros por vuestro esfuerzo, que de seguro ha caído en tierra fértil.

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