domingo, 24 de abril de 2011

POEMAS DE MI ARMARIO: LA MIRADA PERDIDA (3)


LA MARCA DE UN JUEVES SANTO

Cristo iba en la Cruz.
También mi padre
bebía amargas lágrimas
en el Gólgota de El Turruñuelo.

No fue posible apartar de él
aquel cáliz amargo.
Dios no lo quiso.
El Gran Soberano se llevaba a un ángel
enlutando el corazón de un hombre.

La Esperanza triunfaba por el puente
de verde y oro,
cual torero en las tardes maestrantes.

Jueves Santo.

1955.

Y mi hermana se fue,
ángel de seda,
en el tropel de la madrugada más trianera,
que me marcó, de niño y para siempre,
en un jueves sarcástico
al que la gente llaman
de la fraternidad.


Emilio Jiménez Díaz
"La mirada perdida"
23 Abril 2011

2 comentarios:

  1. Cómo duele este poema, Emilio...

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  2. Jamás se me ha olvidado aquella dramática experiencia.

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