domingo, 17 de abril de 2011

CANCIONES POR NUESTRAS VIDAS: EL MAREMÁGNUM MUSICAL (140)

NINO BRAVO
Aunque ya lo hemos citado en estas páginas con algunas de sus canciones más recordadas, de nuevo tenemos que traer a la memoria otro de los éxitos de este genial valenciano. No podemos olvidar en esta década el título "Esa será mi casa" (1970), un tema de Carmen Fons:

Un libro quedará abierto, / una carta sin escribir. / De un árbol caerá una hoja / y yo me alejaré de ti. / Allí quedará mi silla / sin que nadie se siente en ella. / Allí quedará mi amor / entre las paredes viejas. // Esa será mi casa / cuando me vaya yo; / esa será mi casa / cuando te diga adiós. / Esa será mi casa / cuando te diga adiós; / esa será mi casa / cuando me vaya yo. // El polvo sobre los muebles / cubre nuestras huellas. / El viento borra el recuerdo / llevándose nuestro amor. / Un cirio sin consumir / caerá sobre la mesa, / se apagará su luz / y se cerrará una puerta. // Esa será mi casa / cuando me vaya yo; / esa será mi casa / cuando te diga adiós. / Esa será mi casa /  cuando te diga adiós; / esa será mi casa / cuando me vaya yo. / Esa será mi casa / cuando me vaya yo; / esa será mi casa / cuando te diga adiós. / Esa será mi casa / cuando me vaya yo. / Largo será el camino en mi desolación. / Largo será el camino en mi desolación.

Al año siguiente, el gran cantautor Joan Manuel Serrat deja en el ambiente musical uno de los temas más importantes y recordados de su dilatada carrera. Son muchos los temas inolvidables de su autoría en la letra y la música, pero quizás el más popularizado haya sido "Mediterráneo" (1971):

SERRAT
Quizá porque mi niñez / sigue jugando en tu playa / y escondido tras las cañas / duerme mi primer amor, / llevo tu luz y tu olor / por donde quiera que vaya, / y amontonado en tu arena / guardo amor, juegos y penas. / Yo, que en la piel tengo el sabor / amargo del llanto eterno / que han vertido en ti cien pueblos / de Algeciras a Estambul, / para que pintes de azul / sus largas noches de invierno. / A fuerza de desventuras, / tu alma es profunda y oscura. / A tus atardeceres rojos / se acostumbraron mis ojos / como el recodo al camino. / Soy cantor, soy embustero, / me gusta el juego y el vino. / Tengo alma de marinero. / ¿Qué le voy a hacer, si yo / nací en el Mediterráneo? / Y te acercas, y te vas / después de besar mi aldea. / Jugando con la marea / te vas, pensando en volver. / Eres como una mujer / perfumadita de brea / que se añora y que se quiere, / que se conoce y se teme. / Si un día para mi mal / viene a buscarme la parca, / empujad al mar mi barca / con un levante otoñal / y dejad que el temporal / desguace sus alas blancas. / Y a mí enterradme sin duelo / entre la playa y el cielo. / En la ladera de un monte / más alto que el horizonte. / Quiero tener buena vista. / Mi cuerpo será camino, / le daré verde a los pinos / y amarillo a la genista. / Cerca del mar, porque yo / nací en el Mediterráneo.

Del mismo disco, y también de su autoría es la canción "Lucía", que no me resisto a transcribir y que, por ser tan hermosa, es una de las más versionadas de Serrat y una de las inolvidables de todos los tiempos:

Vuela esta canción / para ti, Lucía, / la más bella historia de amor / que tuve y tendré. / Es una carta de amor / que se lleva el viento / pintada en mi voz / a ninguna parte, / a ningún buzón. / No hay nada más bello / que lo que nunca he tenido. / Nada más amado / que lo que perdí. / Perdóname si / hoy busco en la arena / una luna llena / que arañaba el mar. / Si alguna vez fui un ave de paso, / lo olvidé para anidar en tus brazos. / Si alguna vez fui bello y fui bueno, / fue enredado en tu cuello y tus senos. / Si alguna vez fui sabio en amores, / lo aprendí de tus labios cantores. / Si alguna vez amé, / si algún día / después de amar, amé, / fue por tu amor, Lucía. / Tus recuerdos son / cada día más dulces. / El olvido sólo / se llevó la mitad, / y tu sombra aún / se mete en mi cama / con la oscuridad, / entre mi almohada / y mi soledad.

Una cantautora madrileña excepcional, llamada Evangelines Sobredo Galanes, más conocida como "Cecilia", tristemente desaparecida muy joven en accidente de automóvil, nos dejó también por estos años una de sus canciones más recordadas con el título de "Mi querida España" (1974). ¿La recuerdan?

CECILIA
Mi querida España, / esta España mía, / esta España nuestra. / De tu santa siesta / ahora te despiertan / versos de poetas. / ¿Dónde están tus ojos? / ¿Dónde están tus manos? / ¿Dónde tu cabeza? / Mi querida España, / esta España mía, / esta España nuestra. / Mi querida España, / esta España mía, / esta España nuestra. / De las aras quietas, / de las vendas negras / sobre carne abierta. / ¿Quién pasó tu hambre? / ¿Quién bebió tu sangre / cuando estabas seca? / Mi querida España, / esta España mía, / esta España nuestra. / Mi querida España, / esta España mía, / esta España nuestra. / Pueblo de palabra / y de piel amarga, / dulce tu promesa. / Quiero ser tu tierra, / quiero ser tu hierba / cuando yo me muera. / Mi querida España, / esta España mía, / esta España nuestra.

El mismo año, nos dejó otro tema, también de su autoría, que fue, quizás, el que más fama le dio y por el que siempre la reconocieron, olvidando injustamente otros tan bellos como el anteriormente citado. Esta canción era "Un ramito de violetas":

Era feliz en su matrimonio / aunque su marido era el mismo demonio. / Tenía el hombre un poco de mal genio / y ella se quejaba de que nunca fue tierno. / Desde hace ya más de tres años / recibe cartas de un extraño, / cartas llenas de poesía / que le han devuelto la alegría. // Quién le escribía versos, dime quién era, / quién le mandaba flores por primavera. / Quién cada nueve de noviembre, / como siempre sin tarjeta, / le mandaba un ramito de violetas. // A veces sueña y se imagina / cómo será aquel que tanto la estima. / Sería un hombre más fiel de pelo cano, / sonrisa abierta y ternura en las manos. / No sabe quién sufre en silencio, / quién puede ser su amor secreto. / Y vive así de día en día / con la ilusión de ser querida. // Quién le escribía versos, dime quién era. / Quién le mandaba flores por primavera. / Quién cada nueve de noviembre, / como siempre sin tarjeta, / le mandaba un ramito de violetas. // Y cada tarde al volver su esposo, / cansado del trabajo, la mira de reojo. / No dice nada porque lo sabe todo, / sabe que es feliz, así de cualquier modo. / Porque él es quién le escribe versos, / él, su amante, su amor secreto. / Y ella que no sabe nada / mira a su marido y luego calla. // Quién le escribía versos, dime quién era, / quién le mandaba flores por primavera, / quién cada nueve de noviembre, / como siempre sin tarjeta, / le mandaba un ramito de violetas.

Del grupo "Los Diablos", del que ya nos ocupamos recordando su tema "Un rayo de sol", traemos hoy otra canción que se hizo muy popular con el título "Fin de semana" (1971), canción muy pegadiza con letra y música de Amado Jaén y de Vangarde:

Los días han pasado, / la fiesta ha llegado / y siento alegría. / Hay que olvidar problemas, / dejarse ya de penas / y ver el sol que brilla. / Hoy voy de nuevo a verte / y quiero ofrecerte, / con toda ilusión de mi vida / mi sonrisa y mi mejor canción. // Buscaremos un lugar / para amar y soñar este fin de semana. / Buscaremos un lugar / para amar y soñar este fin de semana. / La felicidad, de la mano del amor vendrá. / La, la, la... // Los días han pasado, / las horas he contado / que aún nos separaban. / Y la emoción por dentro, / los últimos momentos, / mi pulso aceleraba. / Hoy voy de nuevo a verte / y quiero ofrecerte/ con toda ilusión de mi vida / mi sonrisa y mi mejor canción. // (Estribillo)

Y terminamos con el mismo artista con el que iniciamos nuestra andadura de hoy, con Luis Manuel Ferri "Nino Bravo", y con una hermosa canción que él no pudo conocer en el mercado a causa de su fatídica muerte: "América, América" (1973), canción que gozaría de un éxito internacional asombroso:

NINO BRAVO
Donde brilla el tibio sol / con un nuevo fulgor / dorando las arenas. / Donde el aire es limpio aún / bajo la suave luz / de las estrellas. / Donde el fuego se hace amor, / el río es hablador / y el monte es selva, / hoy encontré un lugar para los dos / en esta nueva tierra. // América, América, América. / Es América, / todo un inmenso jardín / eso es América. / Cuando Dios hizo el Edén, / pensó en América. // Cada nuevo atardecer / el cielo empieza a arder / y escucha el viento / que me trae con su canción / una queja de amor / como un lamento. / El perfume de una flor, / el ritmo de un tambor / en las praderas. / Danzas de guerra y paz / de un pueblo que aún / no ha roto sus cadenas. // (Estribillo) // 

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