viernes, 4 de marzo de 2011

CANCIONES POR NUESTRAS VIDAS: HASTA LA DÉCADA DE LOS CINCUENTA (96)

"MANOLETE"
Una de las décadas más productivas de la canción en nuestro país fue la que va del cuarenta al cincuenta. Parece que el personal, tras la Guerra Civil, tenía necesidad de engujar tantas lágrimas en el pliegue de pasodobles, cuplés, zambras, fox, corridos y boleros. Entre nativos y foráneos están en pleno auge Celia Gámez, Estrellita Castro, Machín, Bonet de San Pedro, Antonio Molina, Gardel, Gloria Lasso, Gracia de Triana, Luis Mariano, Nati Mistral, Jorge Sepúlveda, Conchita Piquer, Juanita Reina, el Trío Calavera, Carmen Miranda, el Trío Siboney, Manolo Caracol, Lola Flores, Pepe Mairena, El Príncipe Gitano, Angelillo, Marchena, Jorge Negrete, Pepe Blanco, Irma Vila y sus mariachis...

Las revistas se prodigan por todos los escenarios: "La hechicera en palacio", "Gran revista", "Cinco minutos nada menos", "La blanca doble", "Róbame esta noche", "La estrella de Egipto", "La cenicienta del Palace"..., y el cinematógrafo evade a nuestros padres de tantos problemas con: "Los tres caballeros", "Huella de luz", "Malvaloca", "Raza", "Eloisa está debajo de un almendro", "El escándalo", "El clavo", "La vida en un hilo", "Los últimos de Filipinas", "La pródiga", "La Lola se va a los puertos", "Botón de ancla", "Escuadrilla", "La hija de Juan Simón", "Macarena", "Suspiros de España", " Castañuelas", "Filigrana", "La Blanca Paloma", "Canelita en rama"...

El 29 de agosto de 1947 fue el fatídico día de la muerte del torero "Manolete" en la plaza de Linares. Ocho años antes, el 19 de marzo de 1939, el compositor Pedro Orozco González estrenó en la plaza de Córdoba el pasodoble que le había compuesto al genial artista, siendo a su muerte cuando Ramón Celares compone la letra del mismo que, desde entonces, se tararea en todas las plazas con un estribillo que aún recordamos:

Suenan clarines, / se adivinan faenas de ensueño. / Un toro negro / retador sale inquieto a la plaza. / Es una lucha / donde el triunfo y la muerte se funden. / Es en Linares / donde el asta se clava en tu cuerpo. / Allí, por tu gran corazón / recibiste la gloria por gracia de Dios. / "Manolete", "Manolete" / en la tierra de los califas gran torero, / llevas sangre de valiente / y te aplaude por tu arte el mundo entero. / De "Guerrita" y "Machaquito", / eres honra y tradición, / de tu tierra cordobesa, / tu serás el mejor galardón. / "Manolete", "Manolete" / vive ardiente tu recuerdo en la afición / y el ejemplo de tu muerte / tiene el eco de tus tardes de valor. / "Manolete", "Manolete", / sangre, llanto y emoción, / hoy tu tierra cordobesa / te venera como te aplaudió.

Estribillo que sus detractores cambiaron por el muy escuchado: "Manolete", "Manolete" / si no sabes torear pa qué te metes...

Cambiando el tercio, en aquella década de 1940 una canción, también a ritmo de pasodoble, lograría meterse para siempre en la memoria colectiva. Nos referimos a "Estudiantina portuguesa", que era uno de los números de la revista "La hechicera en palacio", estrenada por Celia Gámez. La letra era original de A. Rigel y Ramos de Castro, y la música de J. Padilla y Ferry. Es una hermosísima canción:

CELIA GÁMEZ
Somos cantores de la tierra lusitana, / traemos canciones de los aires y del mar, / vamos llenando los balcones y ventanas / con melodías del antiguo Portugal. / Oporto riega vino rojo en las praderas, / de flores rojas va cubierto el litoral, / verde es el Tajo, verde son sus dos riberas, / los dos colores de la enseña nacional. / Por qué tu tierra toda es un encanto, / por qué, por qué se maravilla quien te ve, / ay Portugal, por qué te quiero tanto, / por qué, por qué te envidian todos, ay por qué. / Será que tus mujeres son hermosas, / será, será que el vino alegra el corazón, / será que huelen bien tus lindas rosas, / será, será que estás bañado por el sol.

Otra canción preciosa de estos años y que sigue permanentemente viva fue "Romanza rusa", aunque en nuestro país se ha conocido siempre como "Ojos negros". Es un tango hermosísimo ruso que escucharon nuestros hombres de la División Azul, y que aquí se puso de moda con la letra de Florián Rey y la adaptación musical de M. Salina. La letra original era del ucraniano Evgeny Grebenka, siendo su compositor Davidovich Strok:

Ojos negros, que fascinan; / ojos negros, que dominan; / ojos negros, dulces ojos / tan crueles y tan piadosos. Ojos negros, que arrebatan; / ojos negros, que me matan; / ojos negros, dulces ojos, / triste vida de mi corazón. / Voy pasando por mi vida atormentada / bajo el fuego abrasador de tu mirada, / voy cruzando por la vida / como una pobre sombra perdida. / En el fondo de mi alma ya no brilla / más que el fuego abrasador de tu pupila / en el fondo de mi alma / donde siempre tu amor vivirá. / Ojos negros, que arrebatan; / jos negros, que me matan; / ojos negros, dulces ojos, / triste vida de mi corazón.

Hubo una canción que, aunque cantada por Miguel Fleta en 1924, no logra su total difusión a través de la primera grabación hasta 1941 en la voz de Alberto Rabagliati. Es una habanera singular, con autoría de José María Lacalle, que todos de seguro recordamos y habremos tarareado alguna que otra vez. ¿Se acuerdan de "Amapola"? Seguro que sí::

PARTITURA DE "AMAPOLA"
De amor, en los hierros de tu reja, / mi amor, escuché la triste queja / de amor, que sonó en mi corazón / diciéndome así, con su dulce canción: / Amapola, lindísima Amapola, / será siempre mi alma, tuya sóla. / Yo te quiero, amada niña mía, / igual que ama a la flor, la luz del día. / Amapola, lindísima Amapola, / no seas tan ingrata, amamé. / Amapola, Amapola, / cómo puedes tu vivir tan sola. / Amapola, lindísima Amapola, / será siempre mi alma, tuya sóla, / yo te quiero, amada niña mía / igual que ama a la flor, la luz del día. / Al ver en los hierros de tu reja / de amor el albacín de tu queja, / amor que mi amante corazón / el rojo olvidar una dulce ilusión. / Amapola, lindísima Amapola, / no seas tan ingrata, amamé. / Amapola, Amapola, / cómo puedes tú vivir tan sola.

Y para terminar por hoy este recorrido que hemos iniciado por las canciones de la década de los años 40 al 50, lo vamos a hacer con una balada sensual de la gran compositora mexicana María Grever, una composición que por su belleza y dicultad interpretativa llegó a cantar hasta Plácido Domingo:

Todos dicen que es mentira que te quiero, / porque nunca me habían visto enamorado, / yo te juro que yo mismo no comprendo / el por qué de tu mirar me ha fascinado. / Cuando estoy cerca de ti ya estoy contento, / yo quisiera que de nadie te acordaras, / tengo celos hasta del pensamiento / que pueda recordarte a otra persona amada. / Júrame, / que aunque pase mucho tiempo / pensarás en el momento / en que yo te conocí. / Mírame, / pues no hay nada más profundo / ni más grande en este mundo / que el cariño que te di. / Bésame, con un beso enamorado / como nadie me ha besado / desde el dia en que nací. / Quiéreme, quiéreme hasta la locura / y así sabrás la amargura / que estoy sufriendo por ti. / Todos dicen que es mentira que te quiero...

No hay comentarios:

Publicar un comentario