viernes, 7 de enero de 2011

BUENOS DÍAS, SEÑORA ALCALDESA: ROMANCE DE LA MOVIDA


Mueve que se mueve mueve,
mueve que se está moviendo
la movida litronera
que siempre está en movimiento
cual julio del treinta y seis
donde todos se movieron,
unos para las trincheras
y otros para el destierro.

Aquí se mueve se mueve
en verano y en invierno:
en las calendas de julio
se mueve para El Tablero
y a Ciudad Jardín se mueve
cuando el frío da en el cuerpo.

Pero la movida mueve
hasta al mismo ayuntamiento,
mueve a las asociaciones
de vecinos, que hasta el pelo
están de tanta movida
de macarras y gamberros.
Este meneo en tropel
mueve que te mueve el viento,
desde la una de la noche
hasta que el sol va saliendo,
entre chimpunes y gritos,
rock del malo, “jevi”, estruendo,
éxtasis, porro y cubata
de garrafón, que es el bueno.

Tanta movilidad trae
tres mil doscientos jaleos,
dos mil quinientas peleas,
semáforos por los suelos,
papeleras como Roma
cuando Nerón le dio fuego.
Tanta movedura trae
diez mil denuncias de aquellos
que quieren vivir tranquilos,
que quieren coger el sueño
y sólo cogen berrinches,
sofocones y tormentos,
sin que las autoridades
puedan con el movimiento.

Desde El Tablero a mi casa
hay un kilómetro y medio
y hay noches que me trae el aire
parte de ese desafuero.
Así que los que allí viven
no me extrañan que estén muertos
en los fines de semana,
cuando les llega el concierto
de motos a todo escape,
de radios con decibelios
para escucharse en Montoro,
Pozoblanco o Almendralejo,
qué digo, en Irún, Noruega
o quizás tal vez más lejos.

Tanta traslación de sitios
y tanto deslizamiento
tiene en jaque a todo el mundo,
incluido al ayuntamiento,
que por medio de una edil,
Carmen García Palomo,
concejal de Juventud,
de Mujer y del Empleo,
para ordenar la movida
ha elaborado un proyecto
con unas propuestas claras
para el otoño e invierno,
y también para el verano.
Plan La Ribera, le han puesto,
que quieren que allí se vaya
la movida, según leo.

¡Joder con la movedura
que trae tanto movimiento!
La idea no es descabellada,
mas dicen que está muy lejos
estos jóvenes noctívagos
que nadie pone de acuerdo
y que gustan concentrarse
allá donde dan más hierro,
allí donde más molestan,
donde se hacen amos ellos
para que los ciudadanos
acaben mal de los nervios.

El Arenal es un sitio
ideal para este encuentro
de esos que se mueven más
que aquí se mueven los precios.
Es amplio, a nadie molestan,
hay tres mil aparcamientos,
está la Caseta Joven
para ofrecer los conciertos,
habrá entradas baratitas
-dice Hostecor al acuerdo-
y hasta se está barajando
poner taxis de pescuezo,
es decir, gratuitamente,
según dice el Presidente
en Córdoba de este gremio.

Mueve que se mueve el aire,
mueve que se mueve el viento,
mueve que se mueve el mundo,
pero no los litroneros,
que se han hecho ya oriundos
de Costa Sol y El Tablero.
Por mucho que se decida
dicen que ellos no se van
al sitio del Arenal
que hasta a taxis les convidan,
que ellos van con su movida
donde allí les apetece
aunque le roben la vida
a aquellos que la padecen.

Pues bien: un bando, señora,
prohibiendo El Arenal
para estas juergas sonoras
con un ciclo semanal.
Basta que se prohibiera
su presencia en esta zona
para que todos se fueran
allí con moto y litrona.
Por imposición no van,
aunque bien lo mande usía,
y por eso convendría
vendérselo diferente:
¡El Arenal no se pisa!
y verá con cuanta prisa
y con cuanta algarabía
se presenta allí la gente.

Mueve que se mueve el aire
en este pesado ambiente,
pero si sigue El Tablero
soportando estoicamente
el rigor de esta crujía,
tenga cuidado, que un día
esto acaba en accidente
por culpa de la movida
y habrá leña repartida
en la zona de Poniente.
Mueve que se mueve mueve
la movida en movimiento,
pero que sepan los padres,
y me perdonen las madres,
que lo que aquí se disputa
es que muchos de estos niños
son unos hijos de puta.

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