
Por fin, por fin ha llegado
dinero para los barrios,
más vale tarde que nunca
y eso es extraordinario.
Que suenen los campanarios
de esta Córdoba bendita,
porque el dadivoso erario
va a soltar unas perritas
para arreglar barriadas
de esas de la periferia,
y poco es mejor que nada
aunque sea una miseria.
Unos cuantos milloncejos
-son doscientos treinta y cuatro-
van a maquillar lo viejo
para ponerlo más guapo.
Lo que ahora es un harapo
lo van a poner decente,
lo que antes era un guiñapo
se va a quedar reluciente
con la ayuda del INEM
-mano de obra barata-,
lo que antes erial, edén,
con tan currante contrata.
Andrés Ocaña asegura
que antes de final de año
-y él sabe de infraestructura-
ya se habrá hecho el apaño.
Que nadie se muestre huraño
si las obras se atrasaran
ni que sufra un desengaño
si es que las lluvias llegaran
y manga por hombro quede
este plan de actuación:
lloviendo es que no se puede
proseguir con la función.
Esperemos que el otoño
se comporte lisonjero
y deje trabajar, coño,
a estos honrados obreros.
Para una vez que el dinero
viaja a barrios lejanos,
el que venga un aguacero
fastidia a los ciudadanos
que años llevan esperando
estas obras necesarias
y que llevan aguantando
desde la época terciaria.
En el barrio de El Brillante
desde Teólogo Núñez
hasta Poeta Paredes
todo quedará flamante.
Un poquito más distante,
allá por El Veredón
de los Frailes, Villarrubia,
todo quedará elegante
si es que no llegan las lluvias
y se puede trabajar
para dejar relumbrantes
dos plazas de este lugar.
También habrá en Santa Cruz
una reforma ligera,
mas la de más amplitud
que entra en esta cartera
es la que todos esperan
con alegría y pasión:
es la remodelación
de los Jardines Noreña,
por el Arroyo del Moro,
adonde irá el mercadillo
si es que no empieza la leña
con tanto batiburrillo.
Un poco de estas facturas
-que es un dinero simbólico-
irá para dar pintura
al sucio Parque Zoológico.
Y también va en el pronóstico
de esta derrama tan fina
arreglar esa mediana
de República Argentina,
y para que todo siga
como brinda la ocasión,
la pérgola del de Rivas
gozará de otra visión.
Loable, más que loable
esta actitud edilicia
de dejar algo impecable
lo que antes era inmundicia.
Por fin se ha hecho justicia,
gracias a los responsables
de esta ciudad, que es noticia
sólo de lo impresentable.
Un diez al ayuntamiento
por la bella iniciativa
y por usar su talento…,
ahora hace falta que siga.
dinero para los barrios,
más vale tarde que nunca
y eso es extraordinario.
Que suenen los campanarios
de esta Córdoba bendita,
porque el dadivoso erario
va a soltar unas perritas
para arreglar barriadas
de esas de la periferia,
y poco es mejor que nada
aunque sea una miseria.
Unos cuantos milloncejos
-son doscientos treinta y cuatro-
van a maquillar lo viejo
para ponerlo más guapo.
Lo que ahora es un harapo
lo van a poner decente,
lo que antes era un guiñapo
se va a quedar reluciente
con la ayuda del INEM
-mano de obra barata-,
lo que antes erial, edén,
con tan currante contrata.
Andrés Ocaña asegura
que antes de final de año
-y él sabe de infraestructura-
ya se habrá hecho el apaño.
Que nadie se muestre huraño
si las obras se atrasaran
ni que sufra un desengaño
si es que las lluvias llegaran
y manga por hombro quede
este plan de actuación:
lloviendo es que no se puede
proseguir con la función.
Esperemos que el otoño
se comporte lisonjero
y deje trabajar, coño,
a estos honrados obreros.
Para una vez que el dinero
viaja a barrios lejanos,
el que venga un aguacero
fastidia a los ciudadanos
que años llevan esperando
estas obras necesarias
y que llevan aguantando
desde la época terciaria.
En el barrio de El Brillante
desde Teólogo Núñez
hasta Poeta Paredes
todo quedará flamante.
Un poquito más distante,
allá por El Veredón
de los Frailes, Villarrubia,
todo quedará elegante
si es que no llegan las lluvias
y se puede trabajar
para dejar relumbrantes
dos plazas de este lugar.
También habrá en Santa Cruz
una reforma ligera,
mas la de más amplitud
que entra en esta cartera
es la que todos esperan
con alegría y pasión:
es la remodelación
de los Jardines Noreña,
por el Arroyo del Moro,
adonde irá el mercadillo
si es que no empieza la leña
con tanto batiburrillo.
Un poco de estas facturas
-que es un dinero simbólico-
irá para dar pintura
al sucio Parque Zoológico.
Y también va en el pronóstico
de esta derrama tan fina
arreglar esa mediana
de República Argentina,
y para que todo siga
como brinda la ocasión,
la pérgola del de Rivas
gozará de otra visión.
Loable, más que loable
esta actitud edilicia
de dejar algo impecable
lo que antes era inmundicia.
Por fin se ha hecho justicia,
gracias a los responsables
de esta ciudad, que es noticia
sólo de lo impresentable.
Un diez al ayuntamiento
por la bella iniciativa
y por usar su talento…,
ahora hace falta que siga.
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