
José Luis Núñez, el gran poeta de Espartinas que murió con la juventud en los labios, a los 37 años de edad, ya nos había dejado una amplia y hermosísima obra por medio de "Las fronteras del desertor" (1965), "Los motivos del tigre" (1971), "Luz de cada día" (1972), "La larga sombra del Eclipse" (1972), "S.O.S. Sur" (1974), o "Dormido paraíso" (1978).
En este último hay un soneto dedicado a la guitarra que no me resisto a poner en esta página para que mis blogueros conozcan mejor a este poeta tan importante como desconocido por algunos sectores. Es una auténtica obra maestra: Encantado matraz. Cuna ambulante/ de los genios del Sur. Torre sin ley/ de gravedad, rendida. Ojo de buey/ sobre el mar telegráfico del cante./ Parto simaés. Caminos de bramante/ por los que vaga, errático, Undivé y/ sacrifican sus picos de carey/ las palomas del tacto. Sibilante,/ descarnada pupila. Caja huera/ donde el viento redondo se deslía/ y ruge ante el serrallo, eunuco y vano,/ al ver cómo da a luz la cuerda austera/ y cómo se cristiana la armonía/ en la concha andaluza de una mano.
Manuel Urbano, el poeta jiennense, recogió una mínima parte de la producción de José Luis Nuñez en esta Antología para la que ha utilizado las composiciones más cercanas a Andalucía y al Flamenco, libro que se editó con motivo de la Bienal de Arte Flamenco "Ciudad de Sevilla" de 1990.
Edita: Fundación Machado y Ayuntamiento de Sevilla
En este último hay un soneto dedicado a la guitarra que no me resisto a poner en esta página para que mis blogueros conozcan mejor a este poeta tan importante como desconocido por algunos sectores. Es una auténtica obra maestra: Encantado matraz. Cuna ambulante/ de los genios del Sur. Torre sin ley/ de gravedad, rendida. Ojo de buey/ sobre el mar telegráfico del cante./ Parto simaés. Caminos de bramante/ por los que vaga, errático, Undivé y/ sacrifican sus picos de carey/ las palomas del tacto. Sibilante,/ descarnada pupila. Caja huera/ donde el viento redondo se deslía/ y ruge ante el serrallo, eunuco y vano,/ al ver cómo da a luz la cuerda austera/ y cómo se cristiana la armonía/ en la concha andaluza de una mano.
Manuel Urbano, el poeta jiennense, recogió una mínima parte de la producción de José Luis Nuñez en esta Antología para la que ha utilizado las composiciones más cercanas a Andalucía y al Flamenco, libro que se editó con motivo de la Bienal de Arte Flamenco "Ciudad de Sevilla" de 1990.
Edita: Fundación Machado y Ayuntamiento de Sevilla
Ciudad: Sevilla, 1990
Páginas: 85
ISBN: 84-86810-11-6
Páginas: 85
ISBN: 84-86810-11-6
Depósito Legal: SE-1279-1990
Adquisición: Fundación Machado. Jimios, 13. 41001-SEVILLA
Adquisición: Fundación Machado. Jimios, 13. 41001-SEVILLA
Teléfono: 954-228798
Correo electrónico: info@fundacionmachado.org
Era mi amigo, Emilio, y raro es el día que no me acuerdo de él. Paso expresamente por la esquina de su calle trianera donde luce una placa de cerámica que promoví y redacté porque para mi sigue viviendo allí.
ResponderEliminarEl soneto a la guitarra lo llevo en la cartera junto con otro de Salvador Madariaga para demostrar que el de José Luis es mejor. El libro se presentó en un acto celebrado en la torre de Don Fadrique. Manuel Urbano fue muy amigo de José Luis y nos descubrió una faceta desconocida de su poesía. Ya hace treinta años de su muerte y parece que fue ayer...
Me acuerdo que me presentaste a su hija en una Velá de Santa Ana. Maravillosa mujer que, a pesar de haberse quedado huérfana de él, me parece que cuando contaba 9 años, ha sabido sacar la obra de su padre adelante y sacar una antología de sus versos perdidos. Conocí al poeta, que eso me basta, pero no al ser humano que lo mantenía. Sé que eras muy amigo de él y que como tú era un gran coleccionista de libros y cosas antiguas. Demasiada juventud para la muerte.
ResponderEliminarSu hija Belén tiene ya varios libros de poesía publicados; es un claro ejemplo del misterio de los genes. El 7 de mayo de 2005 (veinticinco años de su muerte) se descubrió la placa que lo recuerda y se recitaron algunos poemas suyos. El mundo de hoy necesita que se repita sin desmayos que los poetas existen y son inmortales.
ResponderEliminarBueno, en realidad falleció con 36 años, aún más prematuramente. Un gran beso.
ResponderEliminarBueno, son los datos que tengo oficiales de tu padre, Belén.
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