viernes, 9 de julio de 2010

CANCIONES POR NUESTRAS VIDAS: 1940-1970 (53)


Para conocer en profundidad a este artista singular como fue Juan Valderrama Blanca, "Juanito Valderrama", yo recomendaría a mis blogueros recurrir a tres libros necesarios, el escrito por el poeta arcense y querido amigo Antonio Murciano con el título "...Mi vida y el cante. Memorias flamencas de Juanito Valderrama", en cuyo apartado poético tuve el honor de participar, editado por la Diputación Provincial de Jaén en 1994, y el gran libro de su vida: "Juanito Valderrama: mi España querida", de otro buen amigo como Antonio Burgos, y con prólogo, a manera de copla, de Joan Manuel Serrat. Este magno volumen fue editado el año 2002 por La Esfera de los Libros. ISBN: 84-9734-036-1. El tercer libro sobre su figura, vida y obra, lo componen varios textos de escritores, críticos y poetas, editado con motivo del homenaje que muy merecidamente le dedicó el Ayuntamiento de la Unión en su 40 Festival Nacional del Cante de las Minas el año 2000.

En ellos nos encontraremos con el Valderrama humano, con el artista de la canción, con el gran flamenco y con el poeta y compositor que llevaba dentro. Cierto es que una parte del sector de la crítica flamenca, por aquello de la interpretación de canciones que lo hicieron muy popular, no tuvieron demasiado en cuenta a Juanito Valderrama ni valoraron cuanto él había hecho por el mundo del flamenco en sus tiempos más difíciles. Juan demostró lo que ayer decíamos de "La Niña de Antequera": que fue un genio de la canción o de la copla, pero, además, un excelente cantaor flamenco que siempre estuvo acompañado por los mejores guitarristas como don Ramón Montoya, el propio Sabicas o Manuel Serrapí "Niño Ricardo".

Como este apartado de nuestro blog no está dedicado al mundo del flamenco y sí al de la copla, nos centraremos en gran parte del repertorio que creó el artista de Torredelcampo. Yo nací, precisamente, el año en el que Valderrama, tras escuchar unas notas que improvisaba el Niño Ricardo, compuso junto a él su más exitosa e inolvidable canción: "El emigrante":

Me voy a hacer un rosario/ con tus dientes de marfil/ para que pueda besarlo/ cuando esté lejos de ti./ Sobre sus cuentas divinas/ hechas de nardo y jazmín/ rezaré pá que me ampare/ aquella que está en San Gil.// Adiós, mi España querida;/ dentro de mi alma/ te llevo metida,/ aunque soy un emigrante/ jamás en la vida/ yo podré olvidarte.// Cuando salí de mi tierra/ volví la cara llorando/ porque lo que más quería/ atrás me lo iba dejando,/ llevaba por compañera/ a mi Virgen de San Gil,/ un recuerdo y una pena/ y un rosario de marfil.// (Refrán)// Yo soy un pobre emigrante/ y traigo a esta tierra extraña/ en el pecho un estandarte/ con los colores de España,/ con mi patria y con mi novia/ y mi Virgen de San Gil/ y mi rosario de cuentas/ yo me quisiera morir.// (Refrán).

Curiosamente, esta canción que iba en contra de la política de la dictadura, le encantaba a Franco y cada vez que invitaba al cantaor a El Pardo o al Palacio de La Granja, le decía que se la cantase porque le emocionaba mucho. ¡Ver para creer!. Juanito Valderrama, que comenzó a actuar en la Compañía de La Niña de la Puebla el año 1935, se enroló tras la guerra en la de Pepe Pinto, en cuya casa estuvo viviendo varios meses escuchando a diario cantar a Pastora; y más tarde, en 1943 en la de Conchita Piquer con un contrato extraordinario que le había ofrecido su marido, el ex matador Antonio Márquez. El espectáculo se llamaba "Retablo español" y es donde Juanito cede a dejar de lado el flamenco por un tiempo para especializarse en la canción. Tras unos roces con la "difícil" valenciana, Valderrama decide montar su propio espectáculo, que, con el título de "Las niñas del jazminero", estrenó en el Teatro Cómico de Madrid el año 1944. A este le siguieron "De París a Cádiz, o la España de Monsieur Dumas", con libreto de Ochaíta y Valerio y música de Juan Solano; "Romancero", que estrenó en Barcelona el año 1946; "Bajo el cielo de Sevilla" (1947), "Currito Cantares" y "Churumbel"... así hasta un número importantísimo de ellos, más de 50, llevando siempre en su Compañía a importantísimas figuras del cante, el baile, la guitarra, rapsodas como Agustín Rivero y humoristas como Emilio El Moro.

Otra de sus más famosas composiciones fue la titulada "Su primera comunión", con letra de Valderrama (se cuenta que la escribió en la localidad de Gandía en media hora), música de Serrapí (Niño Ricardo) y arreglos de Escolíes:

Como una blanca azucena,/ lo mismito que un jazmín/ mi niña va hacia la iglesia,/ a la iglesia de San Gil./ Ha cumplido siete años/ y va a recibir a Dios;/ mi niña toma rezando,/ su primera comunión./ En el quicio de la puerta/ estamos su madre y yo/ con lágrimas en los ojos/ y risa en el corazón.// Un coro de serafines/ hay en el altar mayor,/ que está mi niña tomando/ su primera comunión./ De rodillas es tan bonita/ y tiene tanto salero,/ que le da el agua bendita/ un angelito del cielo.// Mi niña ya está en mi casa,/ llena de gracia de Dios:/ cómo la mira su madre/ y cómo la miro yo./ Cariño de mi cariño,/ alegría de mi amor,/ la nieve y el blanco armiño/ copiaron de su candor./ Para un padre y una madre/ mo hay alegría mayor/ que ver hacer a sus hijos/ la primera comunión.

Junto a Niño Ricardo y arreglos de Escolíes, escribió una canción demasiado melodramática a la que titularon "De Polizón", pero que era del gusto del público de aquellos años de posguerra. También hizo con él, la colaboración de Perelló y la voz del rapsoda Agustín Rivero el "Recuerdo a Manolete", canción mixta en la que entraba Valderrama con un cante por seguiriyas, venía el recitado, entraba él de nuevo por martinetes, continuaba el recitado y remataba el cantaor por fandangos. El año 1954 rueda su primera película: "El rey de la carretera" en la que se incluye la canción del mismo título, con letra de Valderrama, música de Serrapí y arreglos de Escolíes, y que ha sido otra de las canciones más recordadas del artista:

Yo soy el amo del mundo/ yo no me cambio por nadie,/ yo mando en la carretera/ y además tengo a mi mare/ y una mujer que me quiera./ Sin rejas ni fantasía,/ sin barrera el pensamiento,/ de alfombra mi Andalucía,/ por corona el firmamento/ es la divisa mía.// El reino de la alegría/ retumba en mi corazón,/ de toda mi Andalucía/ yo soy el amo y señor./ Golondrina, golondrina,/ mi mulilla jerezana,/ corre que llegamos pronto/ a Córdoba la sultana.// Yo soy el amo, señores,/ y en la sierra y en el llano/ me cantan los ruiseñores/ por la mañana temprano/ cuando despiertan las flores./ Saben en España entera/ que no tengo competencia,/ en mi fama no hay fronteras,/ me nombró la providencia/ el rey de la carretera.// El reino de la alegría/ retumba en mi corazón,/ de toda mi Andalucía/ yo soy el amo y señor./ Golondrina, golondrina,/ mi mulilla jerezana,/ corre que llegamos pronto/ a Córdoba la sultana./ Golondrina, golondrina,/ tan garbosa y postinera,/ que mientras viva seré/ el rey de la carretera.

El año 1959 rodó "El emigrante", en la que, evidentemente, incluye la canción que lo haría famoso; y posteriormente intervendría en las películas "Gitana" (1965), "De barro y oro" (1966), "La niña del patio" (1967) y "El padre coplillas" (1968). Dentro del camino de la canción interpretaría títulos como "Un chaval", en colaboración con su mujer, Dolores Abril; "Pena mora", "Adiós a don Jacinto", en homenaje a Benavente; "Morita de Tetuán" y "Asunción de Cantillana" entre las más de doscientas que hizo con acompañamiento de orquesta.

Juanito Valderrama, que está en posesión de la Medalla del Trabajo (1983), que tiene una calle dedicada en su pueblo natal de Torredelcampo desde 1970, que recibió la Medalla de Andalucía (1999), y que tiene cientos de galardones por su intensa vida profesional, siempre fue un gran amigo de todos los artistas, una persona afable y sencilla, y un cantaor como la copa de un pino, al que se debe, entre otros méritos ser el iniciador de la creación del Festival Nacional del Cante de las Minas de La Unión (Murcia).

Recuerdo que en una entrevista que le hice en el Teatro Álvarez Quintero, y que salió publicada en el diario vespertino "Nueva Andalucía" el 14 de enero de 1977, ante la pregunta si la vida se había portado bien o mal con él y si le debía algo, me contestó textualmente: "Le debo todo, porque Dios me dotó de una condiciones excepcionales y de un espíritu de sacrificio, junto a una garganta y salud envidiables que ha hecho que, de no poseer nada, pueda llevar adelante una larga familia que se ha formado bajo el trabajo de Valderrama, bajo mi trabajo. Lo que no me ha dado ha sido un metro ochenta de altura, el pelo rizado y los ojos grandes."

El resto bien valió la pena.


(En la fotografía, Juanito Valderrama)

4 comentarios:

  1. Juanito fue un enorme conocedor del cante y una persona de extrema generosidad.Siempre ayudó a sus amigos y a los 'no tan amigos' en los peores momentos de estos(Marchena,Vallejo,etc...).
    Entendió la gratitud que él se ganó cuando empezaba y la llevó como bandera con estilo y dignidad.

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  2. Emilio Jiménez Díaz9 de julio de 2010 a las 14:29

    Un maestro en el cante, sí señor. Y, por supuesto, una persona, como usted bien dice,de gran generosidad y amigo de los amigos. Aunque no fuese uno de mis cantaores de hornacina jamás dejé de reconocer su gran magisterio.

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  3. Juan era un portento,toda una institución del cante,podía estar 30 minutos por cualquier palo,como cuenta que le ocurrió con Mairena. Además estaban sus vivencias. Ojalá hubiera dado más conferencias y charlas ilustradas,como esas que hacía Calixto hace unos años.¡Hubiéramos aprendido tanto!Ah!,y si viviese hoy,estoy seguro que se ofrecía,de nuevo, para sacar adelante el magisterio completo de quien fue su maestro,Manuel Vallejo...que pena que eso esté parado...
    un saludo.
    Luis Chacón

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  4. Era un portento. Sólo por haber aconsejado que se hiciese el Festival del Cante de las Minas, ya merece un respeto absoluto. Era, además, una auténtica enciclopedia de los cantes.
    Lo de Vallejo me parece que lo ha dejado la Agencia de Flamenco en el olvido.

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