jueves, 27 de diciembre de 2012
LIBROS CON SEVILLA AL FONDO: CRONICÓN SEVILLANO
Fiel a sus trabajos de hemerotecas, el periodista Nicolás Salas nos dejó en este nuevo volumen sobre la ciudad de Sevilla una especie de popurrí de efemérides, instantáneas, costumbres y personajes, adobado con una amplia selección de fotografías antiguas.
Sevilla es una ciudad en permanente cambio. Aunque mantiene su esencia y belleza, algunas de sus costumbres y de sus paisajes pertenecen ya a la historia, una historia que hay que conocer para poder entender a la urbe actual. Y la Mejor forma de hacerlo es mediante la fotografía, testimonio fiel de aconteceres, rostros y arquitecturas.
Autor: Nicolás Salas
Edita: Almuzara
Ciudad: Córdoba-2004
Ciudad: Córdoba-2004
Páginas: 238
ISBN: 84-96416-10-0
Depósito Legal: CO-1427-04
miércoles, 26 de diciembre de 2012
DESDE MI TORRE: YA PASÓ LA NOCHEBUENA
Ya hemos borrado con negro rotulador una de las fechas más señaladas en los almanaques del recuerdo. Ya ha pasado una de las noches de Navidad más tristes de nuestro siglo, noche en que la pobreza ha tenido más protagonismo que el del fervor de todos los políticos del mundo porque algo mejore. Penosa es la vida cuando siempre pende del hilo de aquellos que nos gobiernan, de los que gracias al miedo nos manejan a su antojo para lograr sus intereses. Triste y desolador es el vivir cuando en muchos territorios de este mundo corre la sangre en ríos y no hay manantiales de esperanzas. Por desgracia, es el hombre un lobo para el hombre, y son pocos los que buscan la Paz que nos deseaba el Ángel de Belén a los hombres de buena voluntad.
Gracias a la generosidad de una sociedad que siente como suya la pobreza de sus hermanos, la Nochebuena fue más buena que nunca para muchos desheredados de la fortuna. Al menos, pudieron cenar con la mínima abundancia que la vida les niega cada día. ¿Pero cuántos cientos de niños y mayores se quedarían ayer sin techo en el mundo bajo las metrallas de la guerra? ¿Cuántos no tendrían que llevarse un trozo de pan a la boca? ¿Cuántos seguirían llorando sin entender estas masacres de sus seres queridos, aniquilados por la quiniela de una muerte que puede tocar siempre allí donde llega la mano de los todopoderosos?
Pasé en familia esa noche, deseando que sus alas se agitasen más rápidamente. Este año he sentido la clara ausencia de mi mujer y era la primera vez que cambiaba el rumbo de mis planes. Pero me sentí rodeado de mis hijos, nietos, sobrinos... No puedo quejarme a Dios. Mas cuando salía al jardín, en una noche entoldada salpicada de pocas estrellas, no dejaba de pensar en todas las personas que estarían muriendo en ese momento por culpa de la mano del hombre, en esa soledad eterna de millones de niños, en ese desamparo de millones de ancianos que no tenían la suerte, como yo, de estar rodeados de los suyos. Jesús nacía, sí, según nuestras creencias, en esa noche mágica. Pero si nació para ser nuestro Salvador, ¿por qué tarda tanto tiempo en echar una mano a los necesitados?
Ya pasó la Nochebuena. ¡Menos mal! Anda que si llega a ser mala...
LA TRIANA DE ANTONIO BURGOS: EL MANIGUETERO DE LA O
EL MANIGUETERO DE LA O
EN tardes de Viernes Santo,
con la ciudad sosegada y en calma, cuando desde una carretera calle Varflora de
corbatas negras de Luis Rodríguez Caso y de José Ignacio Jiménez Esquivias iba a
una Triana de Cachorro y puente, y después a la ancha marea de San Jorge, el
arrabal viniéndose a Sevilla con sus cofradías, he visto pasar muchas veces esa
delantera del pasocristo de La O por la esquina de Cuesta.
En esa delantera yo vi una tarde de tristeza y crespones negros la vara de Ramón Martín Cartaya. Y seguro que esa delantera también llevó un año luto por el trianerísimo Vicente Flores. Crespones probablemente mojados en la tinta china de la escribanía de la Asociación de la Prensa o de la Peña Trianera, una plumilla dibujando cartuchos de pescado de Pepe Luis o goles de Arza o Luis del Sol.
Iba camino de Sevilla el paso del Nazareno, padre y maestro de Triana. Por este Nazareno cargado con la legendaria cruz de carey, cruz de galeones y de jarcias indianas en el muelle, La O fue madre y maestra de las cofradías de Triana. La primera que cruzó el puente de barcas y plantó su cruz de guía, como pendón de conquista, en la Puerta de Triana. Cofradiera cabeza de puente. Pasan el puente, pero las cofradías trianeras no entran en Sevilla hasta que traspasan la soñada Puerta, en la esquina de Santas Patronas y Cantarranas.
Iba camino de Sevilla el Nazareno de Triana, vencidos sus hombros por la cruz de carey, y yo lo veía pasar desde la larga vuelta de la esquina de Cuesta, frente a la cancela del Callejón de la Inquisición y el enorme zapato blanquimarrón de la muestra de la alpargatería. Pero nunca me fijé en este nazareno que va en la delantera, vacío de macho de cartón el antifaz de su túnica morada, negros guantes sobre la manigueta. El maniguetero es como criado o ayuda de cámara de un Cristo o una Virgen, con la librea de su antifaz de penitente. Escuela de humildad ese sitio en una cofradía. El maniguetero sabe que nadie se fija en él, porque todos miran al Cristo, a la Virgen que escoltan, con esplendor de cofradía formada cuando pasan por los palcos, con apreturas de pisotones en la estrechez de una entrada de saetas y luna alta.
Ahora me pongo otra vez, en la tarde trianera del Viernes Santo, donde estaba un viejo corral de la calle San Jorge, Alfarería pregonando en cerámicas sus lozas finas. Pasa el Nazareno de La O. Y sigue yendo en la delantera, guantes negros, antifaz sin macho, un maniguetero anónimo, que ahora sí que ha alcanzado gloria imperecedera. El maniguetero de La O se ha ido a hacer la definitiva estación junto a su Nazareno. Venía el otro día su papeleta de defunción. Se llamaba Joaquín. Era soltero. Sus hermanos y sobrinos anunciaban su muerte al orbe trianero. Y bajo su nombre, como el título de nobleza con Grandeza de Triana que realmente era, inmemorial de Viernes Santos de lluvia en que no pudieron salir, o de aquel otro en que el palio de la Virgen se refugió en los soportales del Mercado de Entradores, o de aquella misa del padre González Ruiz sobre una batea del muelle cuando la riada, ponían su verdadera gloriosa profesión, condición y patria: «Maniguetero de Nuestro Padre Jesús Nazareno de La O». Óle.
Si el Nazareno de la O quiere, iré el Viernes Santo a verlo pasar, un año más, por la esquina de Cuesta. Y me quedaré con la duda al ver la delantera del paso. De los dos nazarenos sin macho en el antifaz, ¿cuál es el que no fue en la vida otra cosa que maniguetero de Nuestro Padre Jesús Nazareno, y así se lo pusieron en la esquela, y ahora, como todos los años, vuelve a Triana para escoltar los hundidos hombros de Dios bajo el peso de la cruz de carey o de la cruz del tiempo irreparable?
(Diario ABC de Sevilla. 16 de mayo de 2006)
LIBROS CON SEVILLA AL FONDO: SEVILLA, CRÓNICAS DEL XX (1941-1960)
El autor divide el presente tomo en los apartados: "Sevilla perdió la postguerra (1941-1950)" y "Sevilla es sueño (1951-1960)", dándonos cuenta de todo cuanto sucedió en Sevilla en estas dos décadas apasionantes.
El día 30 de septiembre de 1958 se encontró en un cerro del Aljarafe, del término de Camas, el llamado tesoro de El Carambolo: una vasija de barro conteniendo veintiuna piezas de oro de 24 kilates, joyas que se consideraron de origen tartesio, del finales del siglo VII o principios del VI antes de Cristo. El Ayuntamiento de Sevilla adquirió el tesoro en un millón de pesetas, el día 19 de septiembre de 1964, incluyéndolo en la colección arqueológica municipal que se exhibe en el Museo de la Plaza de América.
Autor: Nicolás Salas
Edita: Universidad de Sevilla
Ciudad: Sevilla-1993
Páginas: 333
ISBN: 84-7405-979-8
Depósito Legal: SE-236-1993
martes, 25 de diciembre de 2012
LA TRIANA DE ANTONIO BURGOS: PROHIBIDO HABLAR DE LA COSA
PROHIBIDO HABLAR DE LA COSA
Si «en Sevilla hay que morir», que dice el refrán del tanatorio de la Ese Treinta, y si «Sevilla tiene un color especial», que añade la letra Titanlux de Cadaval, yo no sé Triana...
—Pues lo de otra sevillana: «No sé qué tiene Triana»...
Usted lo ha dicho. No sé qué tiene Triana. O sí que lo sé: tiene dentro la gracia del mucho Cádiz que le subió por el río y que incluso sigue arribando cada tarde por la escalera de Tagua, con el fresquito de la marea. Negando la mayor, la mayor obra de José María Izquierdo, siempre sostuve que Sevilla no es la Ciudad de la Gracia: Sevilla es la Ciudad de la Guasa, que no es lo mismo. La Ciudad de la Gracia es Cádiz, donde hay un humor menos ofensivo, menos retorcido, que nunca va contra nadie, sino que tiene como fin hacer feliz a la gente frente a las adversidades de la vida. Quizá Triana tiene algo de esto. Si se fijan bien, en Triana hay menos guasa que en Sevilla. El porcentaje de cristalitos en la barriga de Triana es menor que el de Sevilla, donde algunos tienen Cristalerías Erausquin enteritas. En Triana quizá hay más gracia que en Sevilla porque hay menos guasa. Más Cádiz y menos Sevilla. Más agua clara de la mar o del río y menos tierra para tirarla a los ojos del prójimo con un chiste cruel. Incluso hubo una artista que se llamaba Gracia de Triana. Que yo sepa, y que me corrija Daniel Pineda Novo, que se las sabe todas y las ha biografiado, no hubo ninguna que se llamase Gracia de Sevilla.
Hago este largo exordio porque Triana sigue a plena producción como fábrica de gracia que luego cruza el río y hacen pasar por sevillana. Un lector, don Francisco Lama, me envía el mensaje de una foto con su correspondiente pie que circula por los interneses, al parecer creada por Manolo Peñalosa, supongo que ingenio eximio de la corte de Triana. Es la foto de un cartel puesto ante el mostrador de una tienda de Triana, parece que de repuestos de automóviles o ferretería, algo así. El letrero cuelga de una estantería como advertencia al público y dice:
«Prohibido hablar de la Cosa».
Como lo de «se prohibe el cante» o «prohibido escupir en el suelo por razones de higiene» de las antiguas tabernas de serrín, mosto y papalinas simpáticas que terminaban en un cante por fandanguillos ante el tomate con sal y los jartamuses (vulgo altramuces), en muchos establecimientos de Triana no se puede hablar de la Cosa.
¿Que qué es la Cosa? ¿Qué va a ser? Lo que su mismo nombre indica: la Cosa. ¡Pues no está mala ni ná la Cosa! ¿Usted no ha visto cómo está la Cosa?
—Desde luego, Burgos: ¡hay que ver cómo está la Cosa!
Pues para felicidad de los trianeros, el cantón del Arrabal ha declarado muchos de sus territorios como jurisdicción exenta de lamentaciones por la Cosa.
—Es que pones el telediario y se te caen dos lágrimas, de cómo está la Cosa.
Pues por eso mismo. Si no se habla de la Cosa, seremos más felices. Ya está bien del tío vinagre que te viene y hace que se te caiga el alma directamente a los pies diciéndote:
—Acabo de hablar con el territorial de un banco y me ha dicho que la Cosa está fatal, que la Cosa está mucho peor de lo que creemos y de lo que dice el Gobierno.
—Como que la Cosa va cada día peor. Y los que saben dicen que cuando va a estar mal la Cosa es después del verano.
Peor que la crisis, peor que la recesión, peor que la deflación y peor que la estanflación es la Cosa: que es la jindama en el cuerpo por todo lo anterior. Razón más que suficiente para que la gracia de Triana haya prohibido hablar de la Cosa. Vamos, que en la Triana marinera no se puede hablar ni del mapa de Juan de la Cosa. Si sería pesimista con la crisis del Nuevo Mundo de Colón, que en Triana le pusieron de mote Juan de la Cosa.
(Diario ABC de Sevilla. 7 de agosto de 2009)
LIBROS CON SEVILLA AL FONDO: SEVILLA, CRÓNICAS DEL SIGLO XX (TOMO II)
En este segundo tomo, el autor, Nicolás Salas, abarca el periodo de 1921 a 1940, dividiendo el volumen en dos apartados: "Sevilla tuvo su oportunidad (1921-1930)", con temas como los años de la Dictadura, el auge del fútbol, los años de la aeronáutica y la cara y cruz de la Exposición, y "Antes y después del treinta y seis (1931-1940)", con los años de la República, la España del odio y del miedo y los años de persecución religiosa. La obra, como todas las de este autor, está profusamente ilustrada con fotografías de la época.
Casi a tres cuartos de siglo de distancia, sería conveniente concretar qué podría ser más correcto para definir una época clave de Sevilla. Exactamente: si fue la Exposición Iberoamericana, nacida oficialmente en 1908, materializada su idea en proyecto en 1909 y, por fin, inaugurada veinte años después, la que transformó a Sevilla, o bien todo aquel gigantesco avance urbanístico, económico y social, político y administrativo, pudo lograrse gracias a sólo siete años de Dictadura. He aquí un asunto que podría ser polémico, en el que me inclino decididamente por la segunda hipótesis. Porque lo que sí está fuera de toda duda es que la Exposición llegó a buen fin por decisión firme de Miguel Primo de Rivera. Hasta su llegada al poder, en 1923, la Exposición estuvo sometida a las controversias locales, que fueron constantes y de gran alcance; a la falta de contactos eficaces con el poder central, unido a la incapacidad de gestión de las autoridades sevillanas ante los poderes centrales, y a las interferencias de otras capitales, algunas tan poderosas como para lograr desligar de Sevilla proyectos importantes.
Autor: Nicolás Salas
Edita: Universidad de Sevilla
Ciudad: Sevilla-1991
Páginas: 311
ISBN: 84-7405-798-1
Depósito Legal: SE. 861-1991
lunes, 24 de diciembre de 2012
DESDE MI TORRE: FELICIDADES A TODOS
Aunque este año sean unas navidades muy tristes para mí, son días para sentirse alegres por el nacimiento del Niño y para compartir este gozo con todos. Os deseo lo mejor de lo mejor, que se cumplan todas vuestras esperanzas, que no existan motivos para preocuparse por la salud, que no nos falte el pan en la mesa, que es lo principal, y que la crisis no haga mellas en nuestros corazones. Con esta felicitación, me gustaría daros las gracias a todos por el apoyo, por el ánimo y por vuestras subidas diarias a esta torre, que están sobrepasando todas las expectativas desde que puse en marcha esta página. Un fuerte abrazo y muchos ánimos para aguantar la que tenemos encima.
EL VILLANCICO DEL PARO
-¿Y qué es usted? -Molinero.
-No hay trigo para trillar.
-¿Y qué es usted? -Lavandera.
-No hay ropa para lavar.
-¿Y qué es usted? -Pastorcillo…
-No hay ovejas que cuidar.
-¿Y qué usted? -Soy labriego.
-No hay tierras para labrar.
-¿Y qué es usted? -Violinista.
- No hay música que tocar.
-¿Y qué es usted? -Soy el Ángel,
el que desea la Paz.
el que desea la Paz.
-No hay lugar para los ángeles
en este pobre solar.
-¿Y qué eres tú, bello niño?
-Soy Jesús, el del Portal.
-No hay lugares para ti.
Ya no hay mundos que salvar.
LA TRIANA DE ANTONIO BURGOS: SOLEARES (TRIANIZADAS) DE TRIANA
SOLEARES (TRIANIZADAS) DE TRIANA
Desde que una madrugada de Domingo de Ramos, recién vuelto a casa con los pies rotos pero con el alma descansadísima, la escuché por el transistor, en vivo desde la calle San Jacinto, en las retransmisiones cofradieras de Canal Sur Radio, siempre me encandiló la voz «trianear», que creo inventó el capataz Vizcaya en la hermandad de La Estrella. Tanto me impresionó ese verbo, que en un solemne discurso que tuve que dar una vez sobre asuntos de Semana Santa, me atreví a rimar una definición de esa voz según el Diccionario nada académico de los recuerdos del paso de Cristo de La Estrella viniendo hacia Sevilla por el puente, con el izquierdo por delante y con ese trianero bamboleo que, río abajo, me evoca el paso de horquilla de los cargadores gaditanos. Me atreví entonces a preguntarme qué era trianear, pensando en el Señor de las Penas de la cofradía de La Estrella, y Triana sola me dio el cante:
¿Que qué es trianear?
Pues que un Cristo hasta sentao
ande sobrao de compás.
Al alcalde seguramente le tiene que pasar como a mí con el verbo trianear: que le encanta. O más todavía, porque el alcalde trianea tanto que hasta vive en Triana. Cuña de la misma madera, pues, la que le va a hacer la puñeta a Triana, poniéndola literalmente patas arriba con tanto cambio nadie sabe por qué ni para qué, como no sea para dar por saco a sus convecinos y para complacer al socio de gobierno que se ha convertido en el dictador de Sevilla con sólo 25.772 votos y que se llama Antonio Rodrigo Torrijos, por si no está claro. (Yo creo que el alcalde hasta tiene síndrome de Estocolmo con Torrijos y todo.)
¿Pero es lo mismo trianear que trianizar, que es como llama el alcalde a hacer la puñeta al Arrabal y Guarda que estaba divinamente como estaba? No sé. ¿Ha querido el alcalde decir «trianear» en vez de «trianizar»? ¿Y qué es trianizar? Niño, ponme la cejilla en la primera del puente y vamos a ver si nos aclaramos por soleares (trianizadas) de Triana, y así vemos de paso cómo andamos de compás:
¿Que qué es trianizar?/Ponerla como a Viena/ (con manteca colorá).
¿Que qué es trianizar?/Disfrazarla de Estrasburgo,/ disfrazarla de Milán.
¿Que qué es trianizar?/ Pues la calle San Jacinto / hacerla peatonal.
¿Que qué es trianizar?/ Poner de Porcelanosa / Cerámica Montalbán.
¿Que qué es trianizar?/Poner a las viejas fraguas/bombonas de campingás.
¿Que qué es trianizar? /Que con coche al Altozano/no haya forma de llegar.
¿Que qué es trianizar?/Poner carril-bici al puente,/no banderas de Velá.
¿Que qué es trianizar?/Cuando protesta la gente/decir que no valen ná.
¿Que qué es trianizar?/Decirle a los comerciantes/que se tienen que callar.
¿Que qué es trianizar?/Poner más callá que al Mudo/a Triana en general.
¿Que qué es trianizar?/Quitar los aparcamientos / y no haya donde aparcar.
¿Que qué es trianizar?/Que ahora sea contramano/lo menos medio arrabal.
¿Que qué es trianizar?/No saber ná de Triana/pero quererla cambiar.
¿Que qué es trianizar?/Cambiar hasta las paradas/del autobús de Tussam.
¿Que qué es trianizar?/Imponernos por cojones/su modelo de ciudad.
¿Que qué es trianizar?/ El Bar de las Golondrinas/dejarlo en un mueble-bar.
¿Que qué es trianizar?/Al Caballo de Triana/ponerlo a rejonear.
¿Que qué es trianizar?/Pues que ahora el Patrocinio/sea el Esponsorizar.
¿Que qué es trianizar?/Comprobar que los comercios/van a tener que cerrar.
¿Que qué es trianizar?/Decirle como a Lopera:/ «Venga, alcalde,vete ya».
(Diario ABC de Sevilla. 26 de octubre de 2009)
LIBROS CON SEVILLA AL FONDO: SEVILLA, CRÓNICAS DEL SIGLO XX
Este libro, que abarca a manera de anales la Sevilla de 1895 a 1920, cuando comienza a abrirse una nueva y fructífera vida para la ciudad, está escrito con un estilo periodístico de fácil y amena lectura, e ilustrado por una gran cantidad de fotografías de la época. En este volumen, de esta segunda edición, dividido en dos partes: "La herencia del siglo XIX" y "El Renacimiento", el autor retrata el día a día de las dos ciudades: la del hambre y la ignorancia y la de la evolución, aunque también -como en nuestros días- la de la corrupción y el caciquismo.
En este recorrido por el siglo XX sevillano, escrito con perspectiva y estilo periodístico, como unos modernos anales, sin pretensiones interpretativas, tarea que corresponde a los historiadores, se ofrece una crónica del pasado más reciente, tan cercano en el tiempo y tan lejano en la memoria colectiva sometida a la vorágine informativa de nuestra época. De manera que esta crónica sevillana pretende ser herramienta de trabajo provechosa para quienes valoran los antecedentes, sienten curiosidad por el pasado, a la vez que desean obtener provecho de la experiencia.
Autor: Nicolás Salas
Edita: Universidad de Sevilla
Ciudad: Sevilla-1991
Páginas: 331
ISBN: 84-7405-676-4
Depósito Legal: SE-861-1991
domingo, 23 de diciembre de 2012
LA TRIANA DE ANTONIO BURGOS: EN TRIANA SÍ PASSSA ALGO
EN TRIANA SÍ PASSSA ALGO
Con razón dicen que Triana es diferente. Triana es otra cosa. Ayer se demostró. En la Sevilla que calla, en la Sevilla que otorga, en la Sevilla cobardona del silencio y del aquí me las den todas, en la Sevilla del «¿para qué se mete usted en eso, si total...?», Triana se echó a la calle. Movilizada por una asociación vecinal con nombre de copla: Plataforma Trianera. A ese octosílabo redondo de «Plataforma Trianera» le enganchas unos cuantos versos detrás, como la jardinera del tranvía cuando pasaba por la calle San Jacinto camino de Coria, y te sale un pasodoble tan rotundo que tiene que venir a cantarlo una de las niñas del «Se llama copla». Y si lo dudan, vean y escuchen, con la música que cada uno le ponga por dentro, pues los versos la llevan puesta:
«Plataforma Trianera,/mira qué pena,/ ay, qué tormento./Plataforma Trianera,/me desespera/el Ayuntamiento./A la calle San Jacinto,/ay, se la quieren cargar,/convertirla en laberinto/de zona peatonal./Triana de los corrales,/Triana de la Velá,/vas a decir lo que vales/a quien te quiere matar./ Y Triana se levanta/de la Cava al Altozano,/y dicen diez mil gargantas/del arrabal soberano.../ Dicen que es mucha Triana,/mucha fragua y mucho cante/para que no se levante,/al revés que el sevillano./ El que al otro lao del río/va y se conforma con tó,/y lo saben estos tíos/que buscan su destrucción./Que a Sevilla los ciclistas/ me la hicieron de carril/lo saben los socialistas,/lo sabe Monteseirín,/ que se aguanta con las setas,/setas de la Encarnación,/y no manda a hacer puñetas/como Triana mandó/la bimba y la bicicleta/, la bicicleta y la bimba,/y al tío de la Cachimba,/la madre que lo parió».
Vamos, que tú cantas esto en «Se llama copla» y María Jiménez e Hilario te pasan a la final. En esa final de la ciudadanía levantada, de la voz de la sociedad civil que dicen que no existe en Sevilla, pongo yo ahora a Triana. Y añado una acepción al verbo «trianear» que acuñó el capataz Vizcaya junto a ese Cristo de las Penas que hasta sentao anda sobrao de compás. «Trianear: no callarse como hace el resto de los sevillanos y protestar porque quieran hacer peatonal la calle San Jacinto sin tener en cuenta lo que piensan sus sufridores vecinos y comerciantes, así como los trianeros que por allí tienen el camino más corto para ir a Sevilla».
Me preguntaba una vez que dónde empieza Triana y dónde acaban Los Remedios. No es por donde están la cocina gitana de Valapié, las bocas de la Isla de Mariscos Emilio y la estatua de Rodrigo de Triana, me parece que todavía con el dedo roto, el dedo que precisamente apuntaba a América. Triana empieza donde acaba la resignación tragona y cobardona de Los Remedios.
—¿Con Los Remedios se va a meter usted ahora, con la cantidad de lectores que tiene allí?
Con Los Remedios me meto, tras la protesta trianera. ¿Usted tiene noticia de que en Los Remedios, aunque esté agonizando, aunque le hayan hecho la jangá máxima de la calle Asunción, se haya levantado alguien, se hayan echado a la calle en manifestación? Cuatro carteles locos en siete balcones de la calle Asunción y cuatro comerciantes con valentía y vergüenza es lo que hubo, y pare usted de contar. El trabajito que les costó a los pocos que protestaban que la gente firmara en los pliegos... Y con la calle Asunción, claro, hicieron lo que quisieron. Ante el silencio del propio PP, que, claro, no va a protestar en nombre de sus votantes de Los Remedios, porque les van a decir que nada más que se ocupan de los barrios pijos, ellos sólo se ocupan de los bancos que faltan en Bellavista.
Y, en cambio, ahí tienen a Triana en pie, excepción que confirma la regla. En Sevilla, ya se sabe: No Passsa Nada, y así nos va. Menos mal que en Triana Sí Passsa Algo.
(Diario ABC de Sevilla. 20 de octubre de 2009)
ALMUERZO DE NAVIDAD EN SEVILLA DE LA "ACADEMIA DE LAS ARTES Y CIENCIAS DEL FLAMENCO"
En el flamenquísimo restaurante de "Manolo Vázquez", la Academia de las Artes y Ciencias del Flamenco celebró un almuerzo en Sevilla para festejar la Navidad y sellar un año con muchos logros para la misma. Respondiendo a la dadivosidad de Luis Adame, presidente de la entidad, acudieron, entre otros artistas, Claudia Cruz, Gema Moneo, Marina Valiente, Carlos Carbonell, Juan Amaya "El Pelón", Jesús Corbacho y Saray de los Reyes, Cristina Hoyos y Juan Antonio Jiménez, Pilar Távora, Juan de Juan, Antonio Molina "El Choro", "El Junco", Pastora Galvan y su padre, Lucía Álvarez "La Piñona", "La Susi", Manuel Tañé, Manuel Fernández, Antonio Pulpón... Un gran rato de buena comida y excelente amistad para intentar fragüar un proyecto interesante de cara al próximo año, pero sobre todo, para felicitar a cuantos han apoyado este trabajo desde el principio. Con la gran familia flamenca, nunca se pasa mal en estas celebraciones. ¡Felicidades a todos!
LIBROS CON SEVILLA AL FONDO: CRÓNICAS DE LA FERIA (1847-1916 Y 1917-1956)
Quien quiera saber de la A a la Z lo ocurrido en la Feria de Sevilla, desde el año de su creación, 1847, hasta 1956, una de sus etapas más gozosas, no tiene más remedio que recurrir a estos dos volúmenes que, en la colección "Biblioteca de temas sevillanos", publicó el Ayuntamiento de Sevilla. Es un gran rescate de hechos ocurridos, corridas, ambientes y anécdotas de esta Feria que, naciendo con afán ganadero, se convirtió al paso de los años en una de las mayores celebraciones públicas de la ciudad, con carácter mundial.
LA FERIA DE SEVILLA EN SU PRIMERA DÉCADA (1847-1856)
Decíamos el año pasado en estas mismas páginas que la Feria de Sevilla nació perfecta y rotunda, llenando cumplidamente desde el primer momento de su ser, la función que le atribuyeron los beneméritos regidores sevillanos que la concibieron: la de ser el gran mercado agrícola y ganadero central de Andalucía, que era tanto como decir de España, dado el predominio que en ambas fuentes de riquezas tiene nuestra región. En ello estribaba su importancia y ahí es donde debe buscarse la causa de su rápido enseñoreamiento. Lo demás, es decir, el bullicioso rumor de fiestas, la desbordante alegría del ferial, las casas de huéspedes colmadas de forasteros, los beneficios de la industria y del comercio sevillanos, no fueron más que la consecuencia del auge que rápidamente adquirió el recién nacido mercado ganadero, que muy pronto anuló prácticamente a otras ferias locales de tradicional nombradía.
(Francisco Collantes de Terán Delorme)
Autor: Fracisco Collantes de Terán Delorme
Edita: Ayuntamiento de Sevilla
Ciudad: Sevilla-1981
Páginas: 203
ISBN: 84-500-4462-6 (Tomo 1)
Depósito Legal: SE-177-1981
Edita: Ayuntamiento de Sevilla
Ciudad: Sevilla-1982
Páginas: 136
ISBN: 84-500-5425-7 (Tomo 2)
Depósito Legal: SE-191-1982
sábado, 22 de diciembre de 2012
"LA PLUMA LOCA" BOLETÍN CAMELONCIO DE INFORMACIÓN GENERAL
"LA PLUMA LOCA"
BOLETÍN CAMELONCIO DE INFORMACIÓN GENERAL
22 DE DICIEMBRE DE 2012
Mentiramaya Press.- ¡Joder, joder, joder...! Hoy nos hemos levantado, nos hemos puesto las babuchas, nos hemos mirado al espejo del cuarto de baño, nos hemos tocado y... ¡¡No se ha acabado el mundo!! Los mayas, hartos de tequila y coca, nos han engañado más y mejor que Rajoy y la Sorayita metiéndonos el miedo en el cuerpo. ¿Y qué, qué había de eso? Pues nada de nada, que seguimos aquí vivitos y coleando, dispuestos a morir con este gobierno, pero poquito a poco y no de sopetón. Nos iremos muriendo porque no tendremos dinero para pagar la Sanidad, que cada día, diga lo que digan los gobernantes, se está privatizando más. Nos moriremos de hambre, ya que cada día, con tantos impuestos y zarandajas, que si tienes que pagarte la ambulancia, que si te subo la luz, que si te cobro hasta por salir yo en televisión, que si te quito las pagas, que si te apuestas a que no vas a tener para gasolina..., nos están matando porque apenas si nos queda para comer, pero matando poquito a poco y no así, de golpe mayazo. Seguimos aquí para seguir pagándole a Hacienda, para que los señoritos sigan manteniendo su manada de coches oficiales, sus grandes sueldos y prebendas, sus enormes jubilaciones y la posibilidad -que se nos niega a todos- de seguir trabajando una vez jubilados. No nos importa. Estamos vivos y eso es sensacional. Es hermoso imprecar picardías y barbaridades al gobierno de turno, defecar sobre sus familiares, bramar contra sus medidas, comentar sus cabronadas en los bares... ¿Algo más hermoso en la vida? ¿Se les ocurre algo más genial que el cincuenta por ciento de los jóvenes no tengan trabajo; que con la reforma laboral se han ido al paro más de 500.000 personas; que nuestros cerebritos emigren del país; que a los viejos se les haya quitado la Ley de Dependencia y se les haya congelado las pensiones; que aquí no paga nadie a sus proveedores y que éstos, evidentemente se hunden; que vuelven los atracos a personas y domicilios, a empresas y tiendas; que esto sí que es una vida movida y no la muerte que vaticinaron estos agoreros? Si nos hubíésemos muerto hoy ¿cuándo se hubiese independizado Cataluña? ¿cuándo hubiesen entrado en la cárcel los miles que están en lista de espera, pero que nunca entran? ¿cuándo iba a darse cuenta Rajoy de que ha sido el embustero más grande de la historia de España? No, no. Estamos aquí, al pie del cañón -porque el cañon hipotético sí que va a explotar cualquier día-, para seguir pagando nuestras hipotecas a los intereses que quieren los bancos, para seguir siendo paganinis de todo lo que se diga en los llamados Viernes de Dolores del Congreso de los Imputados, para continuar alimentando a los ricos y poderosos... Los mayas se han equivocado de pleno con el día de la terminación del mundo. Para muchos españoles, el mundo se acabó ya hace tiempo, cuando la derecha quiso que volviésemos a ser pobres. El fin del mundo es cuando ya no podamos aguantar más y se vuelva a formar un dos de mayo. El nuevo alborear -porque no hay mal que cien años dure ni cuerpo que lo resista- llegará cuando se vayan -o echen- a estos visionarios, que son los que verdaderamente están tallando el calendario maya que acabará definitivamente con nuestro país.
Nohagaiseso Press.- El vicepresidente de la Junta de Andalucía, Diego Valderas, más listo que el hambre para algunas cosas y más torpe que un tranviario para otras, con nuestro respeto a los antiguos tranviarios, se ha querido apuntar un tanto queriendo controlar el reparto de alimentos en Andalucía en estas fechas navideñas. Para ello, ha tenido el sarcasmo de dirigirse a las organizaciones Bancos de Alimentos, Cruz Roja, Hermandades y Cáritas. Si tuviera la suficiente vergüenza que se le debe exigir a un político, estos bancos de alimentos para ayudar a personas en precariedad no deberían existir, ya que la Junta, de la que él es su vicepresidente debería de velar para que estas cosas no sucediesen. Parece que estamos en la época de Franco. A lo peor, sí. Han hecho muy bien estas asociaciones de decirle al "Supermán Valderas" que nada de nada, que él a lo suyo y ellos también. La política quiere meter la mano en todo. Con el célebre IFA se cargaron los sueños de cientos de medianos empresarios andaluces. Con meter la política en las manos de estas hermosas instituciones dadivosas -que no deberían existir si el gobierno andaluz funcionase- pueden cargársela de un plumazo, aparte de que los alimentos podrían acabar en sus mesas o en las de sus amigos, en vez de en las casas que urgentemente necesitan que esos alimentos les llegue para poder comer. ¡Ojalá y funcionase la Junta y sus representantes, con el señor Valderas, con la misma calidad altruista que funcionan estas instituciones, sin cuya labor media Andalucía se moriría de hambre! ¡Vete a la porra, Diego!
HUMOR VALDERIANO
viernes, 21 de diciembre de 2012
LA TRIANA DE ANTONIO BURGOS: LA MISIÓN TRIANA
LA MISIÓN TRIANA
Oí por la radio que la NASA iba a mandar a los cielos preciosos de los techos de los cines de verano (que ya no quedan) una llamada Misión Triana, y me puse la mar de contento, como trianero que soy de esta banda del Arrabal y Guarda llamada Arenal de Sevilla (y olé, Torre de etcétera). Leí luego en sevillanas gacetas los detalles, y en vez de la mar de contento me quedé sólo el río de contento. Creía que se trataba de una compensación americana a Sevilla por la propaganda que Clinton hace a Granada. Que en la NASA se habían dicho aquellos sabios doctores de las batas blancas:
- Niño, que en Sevilla están una jartá de mosqueaos con la propaganda que le está haciendo el señorito don Bill a Granada y acusan a Washington de centralismo granadino... Así que en la próxima misión vamos a acordarnos de algo de Sevilla, para no dejar en mal lugar a don Bill ante estos señores, que con la que tiene en todo lo alto con la guerra, lo que le faltaba es que los sevillanos se le pusieran kosovares...
Y entendía yo que esos sabios doctores le habían puesto Triana de nombre a la misión como un homenaje a Sevilla. Ya se sabe: lo mejor de Sevilla es Triana, y, si no, que se lo pregunten a Francisco Rivera Ordóñez, que torea el sábado con un muchacho de Camas que está empezando y que tomó la alternativa el otro día en Valencia. Pero resulta que nada es nunca lo que parece. Resulta que lo de Triana a la expedición científica de la NASA no se lo han puesto por el Arrabal y Guarda, sino por Rodrigo de Triana...
- Pero si Rodrigo de Triana resulta que ni se llamaba Rodrigo ni era de Triana, sino que era de la parte de Huelva, una cosa así como Martín Berrocal, pero embarcado con Colón...
A eso voy. Que para una vez que el nombre del Cantón Independiente de Triana, que la Patria y Nación Gloriosas de Triana suenan por el mundo, es así como de cagalástima. Resulta que para la NASA, Triana no es ese galeón de sueños varado a la orilla del río, frente a una barriada buenecita que tiene, que se llama Sevilla. Para los americanos, Triana es el apellido de un señor que gritó "¡Tierra!", porque no te digo, Rodrigo, que ni se acuerdan de su nombre.
Como Triana tiene pulso, y fuerzas vivas, y cofradías con personalidad que agrupan al Arrabal, y hasta medios de comunicación, espero que se levante unánime su voz contra esta tropelía, encabezada por José Luis Manzanares. Hombre, Triana es mucho más importante que Rodrigo de Triana y merece, sola, todo honor y toda gloria de la NASA en sus proyectos. Proyecto, por lo demás, chungaleta, (para qué vamos a engañarnos) éste de la Misión Triana. Consiste en lanzar un satélite para colocar una cámara en el Punto Lepe de gravedad entre la Tierra y el Sol, y digo Punto Lepe porque se trata del punto neutro de gravedad, cero grado, ni pá un lao ni pá otro. Una cámara como las de Tráfico de la tele de por la mañana, que permitirá que los niños vean por Internet a Triana desde Triana, esto es, al mejor cahiz de orilla desde la Misión Triana. En lo cual se van a gastar 5.000 millones de pesetas.
- Pues con 5.000 mil millones sí que se ponía a Triana propiamente dicha de dulce...
Ya lo creo. A ver si se lo decimos al baranda de la Misión Triana, al profesor Francisco Valero, que tiene que ser un primo que Nicolás Valero tiene en California, en la Institución de Oceanografía de La Jolla. Sin premio.
(Diario El Mundo de Andalucía. 15 de abril de 1999)
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