domingo, 25 de noviembre de 2012

LA TRIANA DE ANTONIO BURGOS: LOS NARDOS DE DOÑA ESPERANZA


LOS NARDOS DE DOÑA ESPERANZA

La Condesa de Barcelona escribía Betis con B de Borbón. Cuando la veía recibiendo a su Betis bueno, o a su Curro de su alma, o sentada en su velador de La Alicantina tras haber rezado ante su Señor de Pasión, tomándose la copita de solera a que la convidaba Eduardo León y Manjón, siempre pensaba en lo sevillano que tenía que ser su padre, el Infante Don Carlos, para dejarle en herencia este amor por la ciudad.

La Infanta Doña Esperanza de Borbón escribe Triana con T de Trono imperial del Brasil, entre las palmeras de su palacio de Villamanrique. Que es mucho más Villamanrique de la Condesa, de la Condesa de París, cuando Doña Esperanza va de amazona en las viejas fotografías de reales giras campestres por Gato, la Historia de España y de Francia en una sola pieza, las flores de lis de Montpensier y San Telmo en quien recibió de su padre este amor por Sevilla.

Doña María y Doña Esperanza eran para Sevilla antes de la guerra las niñas del Infante Don Carlos. Aquel Infante Don Carlos sevillano y popular, que con el título del Reino que más le gustaba tomar cañas en la Feria era con el Marqués de las Cabriolas, moyatoso cobrador de La Previsión Española. Aquel Infante Don Carlos, capitán general en el palacete de La Gavidia, a quien el Comité Republicano, tras el 14 de abril de 1931, ya con Don Alfonso XIII camino del destierro, visitó en su casa de La Palmera:

-Don Carlos: aunque hayamos echado al Rey, y usted sea un Borbón, usted y Doña Luisa, y las niñas, y el Infante Don Carlitos, se pueden quedar aquí, que no les va a pasar nada, porque usted sabe lo que les queremos los sevillanos.

A pesar de aquel respeto de los sevillanos que rendían los honores de la tricolor ante la flor de lis, Don Carlos y Doña Luisa, y Don Carlitos, y las niñas, marcharon al destierro. Años trágicos pasaron antes que pudieran volver a Sevilla. Años tristes, en los que Don Carlitos murió en el frente y lo enterraron en Pasión. Cuando la parte más sevillana de la Familia Real regresó, se alojaron en el Hotel Inglaterra. Los sevillanos les habían llenado de nardos sus cuartos. En el cuarto de un hotel de Roma iba a morir Don Alfonso XIII y en el cuarto de un hotel de Sevilla, con un balcón abierto a la alegría con palmeras y coches de caballos de la Plaza Nueva, la ciudad volvía a recibir a Don Carlos y aquellas dos niñas tan sevillanas, que habían estudiado con las Irlandesas en la calle Palmas.

La Infanta Doña Esperanza no olvida aquel olor de los nardos del Hotel Inglaterra. Cuando en la mañana del 15 de agosto, como una manriqueña más, con su bata de cretona, sus gafas de sol y su abanico, viene a ver a la Virgen de la Familia, a la Virgen de los Reyes, el olor de los nardos le recuerda aquel regreso del destierro. Cuando Doña Esperanza, junto a su querido Don Pedriño, está lejos, en Brasil, la humedad de flamboyanes y mangos del palacio de Parà le trae a veces el olor de esos nardos. El recuerdo de su Sevilla. A la que ella le pone el nombre de Triana y el verde de un Simpecado.

Yo ahora estoy viendo a Don Pedriño y a Doña Esperanza con la Hermandad de Triana, jóvenes, camperos, por la Raya, camino del Rocío. Doña Esperanza va vestida de gitana y el empaque de su realeza convierte los volantes en manto imperial. Doña Esperanza ahora hace la presentación con Triana. Lleva la vara en el estribo. Huele a nardos. Como huelen ahora en esta tarde de campanas y banderas de España en Villamanrique, cuando Doña Esperanza, amazona del tiempo irreparable en una silla de ruedas, inaugura la nueva casa de la Guardia Civil. Son los inmarcesibles nardos de la sevillanía de Doña Esperanza. De aquella niña a la que su padre, el Infante Don Carlos, le enseñó a querer a una Sevilla a la que ella le puso el nombre de Triana, le puso el color del Rocío, le puso el olor de unos nardos.


(Diario ABC de Sevilla. 3 de junio de 2005)


CINCUENTA AÑOS DE LA "LLAVE DE ORO DEL CANTE"


El próximo martes, día 27, a las 21,00 horas, en el Teatro Central de Sevilla, se va a celebrar una gala conmemorativa de los cincuenta años de la "Llave de Oro del Cante", que consiguiera Antonio Mairena en la Plaza de la Corredera de Córdoba el año 1962, y cuya entre le hizo Antonio Ruiz Soler "Antonio", que se encontraba actuando en la ciudad. Los beneficios de las entradas, a 15 euros, irán a beneficio de Cáritas.

El cartel está formado por los cantaores José del de la Tomasa, José Galán, Nano de Jerez, Luis Heredia "El Polaco" y Antonio Reyes. En el piano estará Laura de los Ángeles. En el baile, Milagros Mengíbar con su grupo, formado por Rafael Rodríguez, Juan Reina y Manolo Sevilla. Y en las guitarras, Manolo Franco, Antonio Carrión, Antonio Higuero y Manuel Herrera. Como mantenedor de la gala, estará nuestro compañero Manuel Martín Martín. 


GOTITAS DE HUMOR EN LA RED: POCAVERGÜENZA


LIBROS CON SEVILLA AL FONDO: ALEJANDRO COLLANTES DE TERÁN


Este libro sobre la vida y obra del poeta sevillano Alejandro Collantes de Terán (1901-1933), es el resultado de la tesis de licenciatura que realizó María del Pilar Márquez González, consiguiendo con ella la nota de sobresaliente en la Facultad de Filosofía y Letras de Sevilla. Alejandro Collantes de Terán, fue el administrador y principal animador de la revista sevillana "Mediodía" y uno de los poetas pertenecientes a la llamada Generación del 27. Murió muy joven, a la edad de 32 años, dejando como huellas de su obra "Versos" (1926), saliendo póstumos "La Correduría de Sevilla" (1946) y "Poesías" (1949). Para acompañar esta ficha, he elegido el poema siguiente, que dedica a Rafael Laffón.


BESOS EN LA GIRALDA

Campanero de la Giralda,
¿es verdad que de nuestros besos
tú no sabes nada...?

¡Qué bien sonaban los besos
debajo de las campanas!
Ella miraba el sol
y la ciudad blanca...
todo era poesía,
amor y alma.

Campanero, no lo digas;
campanero, a tus campanas;
acuérdate de que tu novia
era la hija del campanero
de la Giralda.


Autor: María del Pilar Márquez González
Edita: Diputación de Sevilla
Ciudad: Sevilla-1973
Páginas: 284
ISBN: 84-500-6025-7
Depósito Legal: SE-372-1973

sábado, 24 de noviembre de 2012

"LA PLUMA LOCA" BOLETÍN CAMELONCIO DE INFORMACIÓN GENERAL

"LA PLUMA LOCA"

BOLETÍN CAMELONCIO DE INFORMACIÓN GENERAL

24 DE NOVIEMBRE DE 2012




Agencia Kunfú.- Pues nada, otro caso más en el que los culpables están en la calle, según dicen las malas, las malinas lenguas por un "error" judicial nimio, una tonterida de nada, el despistillo de un juez por la prórroga de la detención de los principales detenidos en la llamada "Operación Emperador", que se ha quedado como mucho en "emperadorcito". Ea, pues puerta libre a los miembros detenidos el pasado 16 de octubre de la mafia china a la que tantas páginas dedicaron los medios de prensa, tantas palabras los de radio y tantas imágenes todas la teles que por el mundo son. Ni Kai Yang, ni Gao Ping, ni el tío del bombín. Aquí en España, en habiendo jurdó, los delincuentes paran menos en la cárcel que el tren en Villarrubia. Pegue usted un tirón de bolso y ya verá lo que le pasa. Lo retendrán, y sin bocata, las horas que la policía crea conveniente, y pasará diez años en la trena hasta que alguien se acuerde de que está usted dentro, le harán un juicio cuando ni usted se acuerde de aquello del tirón a la vieja y encima se ha chupado usted una decena de calamidades en Ranilla. Y no proteste, porque encima le pegan un guantazo que no sabe si es mejor que le hubiese cogido un Patrol. Sin embargo, vienen los del pastón, los que están en taco, los que guardan los billetes de 500, los que evaden fortunas millonarias, los que dan para las campañas electorales, los que untan más manteca que en un orfelinato..., y, o siempre hay un error de bulto -¡mecachis!-, o no hay las suficientes pruebas para mandarlos a prisión, aunque a estos tipos se le hayan encontrado -¡qué torpe es la policía!- miles de millones que no pueden justificar. ¿Quién quiere engañarnos a estas alturas de la vida? En el franquismo, donde aparentemente nunca pasaba nada, aparte del Caso Barcelona y del de el estraperlo generalizado con el que tantos se enriquecieron, nos encontramos con el de "Manufacturas Metálicas Madrileñas", en el que todos se fueron de rositas porque el apellido Franco sonaba en él con el nombre de Nicolás, hermano del extinto. Matesa fue otro caso significativo sin nadie al trullo, y Sofico, y... La transición nos trajo el  Caso Fidecaya..., que se archivó. En el Gobierno de Felipe, mejor callarnos: los casos Flick, KIO, Fondos Reservados, Rumasa, Filesa, Malesa y Time-Export; el Caso AVE, el Caso Seat, el de Guerra, Ibercorp, Sarasola, Tibidabo, Expo'92, Paesa, Banesto, GAL... Y así, así, también en la época de Aznar  con el Caso del Lino, Villalonga, Tabacalera, Gescartera... Y con Rodríguez Zapatero, y con Rajoy... En España todos son "Casos", sólo casos, más triste que aquel "El Caso", el semanario más sangriento de la España negra de la posguera. ¿Y saben qué ha pasado con tantos casos? Pues que todos a la calle. Mientras los propios Partidos estén en la crema, o estos se financien con agentes extraños, o la Justicia tenga diversas lecturas para el mismo libro todo seguirá igual. ¡Justicia, señor, pero por mi casa no! Eso parece que gritan los partidos políticos un día sí y otro también, En Andalucía, con el tema de los EREs, todos se han ido escabullendo poco a poco: Chavín, Griñanfú, Zarriaslí... Y si están en la calle todos estos aprendices de los inventores de la cámara de espejos, ¿no van a estar en la calle esos chinos con más pasta que las fábricas "Gallo" y con más mañas que un parao español para llegar a fin de mes? 


Capillita Press.- No cabe duda de que el director de este Boletín es un sevillano atípico. No le gustan las bullas de la Semana Santa, ni las de la Feria, ni las del Rocío. Pero, ojo, disfruta contemplando y rezando por lo bajini a sus devociones en sus templos; le encanta una mañana ferial con sus amigos, cuando las lonas se vuelven a desplegar en la mañana del martes, que es el mediodía más tranquilo; y va de vez en cuando al Santuario de la Blanca Paloma a pedirle muchas cosas y a darle las gracias por otras muchas. Por lo tanto, no consideren a este director como antisevillano, sino como un sevillano más al estilo de Machado (Antonio) que de la duquesa de Alba. A este director le molesta mucho que por hache o por be salgan los "pasos" a la calle. Siempre encuentran los capillitas un motivo: que si el cincuentenario de la fundación de la hermandad, que si el décimo aniversario de la coronación canónica de la imagen de la Virgen, que si el centenario del bordado del manto, que si el cumpleaños del dorado de la talla del "pasocristo"... Siempre tienen estos hermanos una excusa para mover a las diversas advocaciones, darse un abrazo por la conmemoración y jartarse de pescaíto frito. El próximo año, el 17 de febrero, y parece que por indicación del Papa Benedicto para conmemorar el llamado "Año de la Fe", van a realizar un magno Viacrucis con diversas imágenes que contemplen todas las estaciones. Sus más y sus menos hay entre las hermandades y el Consejo. Sacar un "paso" a la calle sale ciertamente caro, y este Consejo Superior de Hermandades y Cofradías de Sevilla tiene menos fondo que una lata de anchoas y ningún "sponsor", como se dice ahora a los que sueltan la tela marinera para cualquier cosa, la sueltan. Con muy buen criterio, hay hermanos mayores que dicen que a los Cristos que van a procesionar se saquen en andas, que es más baratito y pega mucho más con la piedad de un Viacrucis y con los tiempos de crisis que corren. No sabemos qué pasará. Lo que sí sabemos es que el Papa debería hacer estas cosas en la plaza vaticana, o si quiere que se haga en Sevilla -la siempre typical spanish- que tome el ejemplo del apellido del gran músico genovés Niccoló: "Paganini". ¿Un Viacrucis en el llamado Año de la Fe? Llevamos desde hace muchos años teniendo fe en nuestros políticos, aunque ya no tenemos ninguna. La  Fe en Cristo la tiene siempre la mayoría de este país, tan injustamente maltratado, que sigue confiando en la Esperanza y viviendo de la Caridad. Nos consta que las hermandades participan en muchas obras sociales y tienen sus bolsas caritativas. Hagan otro esfuerzo y dediquen lo que se van a gastar en esta exhibición tópica para las miles de familias sevillanas necesitadas, esas a las que no echan una mano ni los políticos ni la central de la Iglesia de Cristo y, si me apuran, tampoco las hermandades sevillanas, que hacen más por el esplendor de sus fastos que por la verdadera caridad que están en esas "Reglas" que no se leen ni los priostes.


Trianamangoneo Press.- En España, y en nombre de la crisis, están desapareciendo hasta las cosas íntimas del armario de la abuela. De nuevo ha vuelto a los locales de todas las ciudades del país aquella frase, tan proscrita de "Se compra oro al mejor precio". Antes, en época de nuestros padres, y en etapas de desperfectos económicos, todo lo que tenía algo de valor había que empeñarlo. Cuando le preguntaba a mi padre de qué marca era su reloj, siempre me respondía con ese cachondeo suyo tan habitual: -Hijo, marca "Cabra", porque siempre está en el monte, en el Monte de Piedad. Que así se llamaba tal institución que con los políticos democráticos acabó en la ruina, donde, según la copla, empeñaban sus libros los tunos de la Universidad compostelana de Fonseca. España debería ser la tierra del gran escapista húngaro Harry Houdini -por aquello de que todos se escapan de la Justicia-, o de David Copperfield, que puede hacer desaparecer un avión gigantesco sin que se enteren los jueces. Pues más o menos eso, con nuestras normales exageraciones, es lo que ha pasado en la "Casa de los Artesanos" de Triana desapareciendo un retablo cerámico de la Esperanza con autoría del gran ceramista desaparecido Antonio Morilla, y a cuyo tema dedicamos una página especial en este blog el pasado día 18. El retablo voló en un fin de semana. ¿Aparecerá? ¿Se lo habrá llevado Copperfield? ¿Habrá sido algún "Trianero de Honor" del pasado año"? Como no formemos una Comisión en el barrio en defensa de nuestro patrimonio, cualquier día desaparecen la estatua de Belmonte y la Capillita del Carmen.


HUMOR DE FINAL DE NOVIEMBRE



LA TRIANA DE ANTONIO BURGOS: ¿DÓNDE EMPIEZA TRIANA?


¿DÓNDE EMPIEZA TRIANA?

El otro día, cuando el piso asaltado junto a la Plaza de Cuba, dejamos a un reportero de TVE diciendo que la calle Génova estaba en Triana. No, la calle Génova estaba...

-En lo que hoy es la Avenida de la Constitución...

¡Bingo histórico! Génova es un nombre del callejero tradicional dado a una calle nueva. Génova era la Avenida, del Sagrario al Arquillo. Es como si a una calle de Nervión le hubieran puesto Manteros (General Polavieja). Génova está dos veces en el callejero. Una vez, en Los Remedios, donde desvalijan pisos a plena luz del día, para que comprobemos que la inseguridad es una sensación que tenemos. Falsa, por descontado. Y otra vez está Génova en la Avenida. Donde la montotesca Punta de Diamante y ahora el Estarbú Café, o como se escriba, hay un azulejo de los que mandó colocar la sevillanía del historiador Sancho Corbacho cuando fue teniente de alcalde con Hernández Díaz. Ese azulejo dice: «Antigua calle de Génova».

Génova que tampoco está en Triana, como afirma el telediario de TVE. Por la parte de la calle Génova, está clarísimo dónde empieza Triana y dónde acaban Los Remedios: justo al final de Pagés del Corro, esquina a Niña de la Alfalfa. Ahí, en la Cava de los Gitanos, en la esquina de los Paúles, es donde empieza Triana. La acera de frente, donde las radios de los coches, El Periqui y Mariscos Emilio, es todavía Los Remedios. Por lo que apunta, nene, otra contradicción sevillana: el monumento a Rodrigo de Triana no está en Triana; está en Los Remedios. En la escultura de José Lemus, Rodrigo no está diciendo «¡Tierra!». Está diciendo «¡Triana!», mientras señala a su barrio, la mejor tierra, agarrado al palo de «La Pinta».

¿Dónde empieza y acaba Triana? Sin pontificar, que doctores tiene la iglesia, como Ángel Vela, diría que Triana, al contrario que Sevilla, empieza y acaba donde siempre empezó y terminó. Sus límites inalterados van del Patrocinio a los Paúles y del Altozano a la espléndida freiduría de frente al Infanta Luisa. Eso es el Arrabal y Guarda. Eso entienden por Triana los trianeros. Mientras que los estirones de Sevilla fueron incluidos en el concepto y geografía sentimental de la ciudad, Triana es tan suya que Triana, Triana, Triana (como cantaron los Hermanos Reyes con música de Pareja Obregón), es sólo el arrabal histórico, la del plano de Olavide. El Barrio León o El Tardón mantienen sus propios nombres, aun siendo tan Triana. Si vamos a la calle Castilla de Vicente Flores y de los Martín Cartaya, decimos: «Voy a Triana». Pero si vamos al Tardón de Chiquetete y de Isabel Pantoja, decimos: «Voy al Tardón».

No a Triana: al Tardón. ¿Por qué? Quizá porque el arrabal tiene hasta sus propios barrios, como arrabales del arrabal, cada uno con su personalidad. Y hasta barrios históricos, no del estirón del desarrollo, como el Barrio Voluntad o El Turruñuelo. O barrios más recientes que son a Triana lo que Los Remedios a Sevilla, cual Santa Cecilia. Pero lo que de ninguna manera es Triana es lo que dice TVE: la calle Génova. Eso, como toda la trasera de República Argentina, es Los Remedios, porque se levantó con el barrio que fue puesto como ejemplo del antiurbanismo, cuyos encantos literarios están por descubrir, a pesar de la novela que le dedicó Manuel Ferrand. A los que vienen destinados a Sevilla desde Madrid o Barcelona, ¿por qué les gusta tanto Los Remedios? Quizá por lo que tiene de Barrio de Salamanca o de Ensanche. Nova Roma podía ser perfectamente una bombonería de Barcelona. La ferretería de Echevarría podía estar perfectamente en Claudio Coello. Pero nunca en Triana. Salvo, claro está, el superior criterio de TVE, que manipula ya hasta los limes trianeros sin siquiera citar la duda del cante, en la que podían escudarse: «Son cuatro puntales finos/que sostienen a Triana:/San Jacinto, Los Remedios,/La O y Señá Santa Ana».

(Diario ABC de Sevilla. 6 de febrero de 2006)


GOTITAS DE HUMOR EN LA RED: NUEVA SEÑAL EN CARRETERAS


LIBROS CON SEVILLA AL FONDO: ALCÁZAR DE SEVILLA


Es una deliciosa guía turística de las que editaba "Patrimonio Nacional", cuajada de extraordinarias imágenes, y escrita por la pluma excelsa de quien fue conservador de tan singular edificio sevillano, el poeta y escritor palaciego Joaquín Romero Murube. Con esta completísima guía en la mano, es un encanto pasear por sus estancias y jardines, desde la entrada al Patio del León hasta el de la visita al Jardín de los Poetas, el Patio de los Surtidores, la Casa del Asistente, el Patio de las Doncellas, las estancias reales, el oratorio de la Reina Católica... Historia y poesía llegan a confundirse en esta inolvidable guía que siempre me ha acompañado tanto en mis visitas en solitario como cuando he enseñado el monumento a mis amigos venidos de otros lares.


Autor: Joaquín Romero Murube
Edita: Patrimonio Nacional
Ciudad: Madrid-1977
Páginas: 131
Depósito Legal: B. 28536-XX

viernes, 23 de noviembre de 2012

"LA PLUMA LOCA" BOLETÍN CAMELONCIO DE INFORMACIÓN GENERAL

"LA PLUMA LOCA"

BOLETÍN CAMELONCIO DE INFORMACIÓN GENERAL

23 DE NOVIEMBRE DE 2012




Belén Press.- El Papa Benedicto XVI, aunque infalible, la ha liado gorda con decir en su último libro "La infancia de Jesús" que en el pesebre no había animales en el momento del nacimiento, lo que nos ha dejado a todos con las piernas colgando y, muy especialmente, a las asociaciones de belenistas de medio mundo, que se resisten a quitar la mula y el buey de esa tradición anual que ideó san Francisco de Asís allá por el siglo XIII. Con lo mala que está la cosa lo único que hace falta es engrosar la lista del paro con estos dos animales tan queridos por todos.  Se ve que también en el Vaticano ha entrado la crisis y que quieren aminorar gastos en todos los hogares del mundo. Total, que si a los pastores, castañeras, lavanderas, taberneros, músicos, ángeles y demás elementos -incluída la estrella-, más los reyes y sus séquitos, el caganer, los molineros, pescadores, y a san José, que al fin y al cabo era carpintero, los quitamos también del "Portal" y los mandamos a la cola del INEM, nos quedamos sin esa ilusión que solemos poner en nuestras casas a partir de la octava de la Inmaculada. Al final, los bueyes sólo se van a quedar para tirar de las carretas del Rocío de Triana, desapareciendo las mulas por aquello de que ya no acarrean ni búcaros de Lebrija, ni pan de Alcalá, ni sandías de Los Palacios. Los propios artesanos están que arden porque al llevar los "misterios" dos figuras menos saldrán más baratos y perderán ganancias. ¡El lío! Con lo bien que lo pasábamos montando el "Belén" sin acordarnos de un año para otro si la mula iba a la izquierda o a la derecha y pegando todos los años con "lostite" los cuernos del buey... Como sigamos así, quitando cosas tradicionales, nos vamos a quedar sin nada. Ya el mismo Papa dijo que el limbo no existía y lo eliminó de un plumazo de nuestras antiguas creencias. Y eso sí que no, que no nos lo creemos por muy infalible e inteligente que sea el Papa. ¿Dónde están entonces los políticos?


Nadapasa Agencia.- En este país de nuestras culpas y pecados pasan muchas cosas, pero no pasa nada. Bueno, no pasa nada si tienes muchas pasta o estás metido en la Política. Tanto marear la perdiz con el tema de los EREs y ahora parece que la culpa la vemos a tener nosotros, los paganinis de siempre, aquellos a los que no nos llega el dinero pasando del día 20. ¿Para qué ha servido una Comisión de varios meses? Pues para escabullirse por la gatera sus máximos responsables y poner de pagaches a dos o tres acólitos. Nos imaginamos que cuando el tema se dirima en los tribunales otro gallo cantará, aunque viendo el percal los hombres normales perdemos todas las esperanzas. Tampoco va a pasar nada con la otra Comisión del caso Madrid Arena, donde ya se ha dejado de lado -por si las moscas- a la alcaldesa madrileña, a la delegada del gobierno y al portavoz. ¡Viva Cartagena! Y, con todo el bombo que se le está dando estos días al tema y la abultada fianza que le ha impuesto la fiscalía a Urdangarín, ya podrán comprobar con el tiempo en que va a quedar todo. Se lo adelantamos: en NADA, porque aquí pasar si es que pasan muchas cosas: que tenemos un copago farmacéutico, que se acabó con la Ley de Dependencia, que para que nadie (pobre) pueda acudir a la Justicia -que debería ser totalmente gratuita- se suben las tasas judiciales, que no hay un duro en las arcas..., pero aquí no pasa nada, invento de los ciudadanos e inquina de los periodistas. ¿Y llaman Tercer Mundo a África sin incluir a nuestro país? ¡Vaya tropa!


HUMOR PRENAVIDEÑO



LA TRIANA DE ANTONIO BURGOS: EL CACHORRO ES SEVILLISTA





EL CACHORRO ES SEVILLISTA

PODRÁN cambiar Sevilla y destruir sus monumentos. La ciudad podrá extenderse hasta la Cuesta de las Doblas, o más allá. Podremos llegar a los dos millones de habitantes. Podrán levantar rascacielos siete veces más altos que la Giralda. A Sevilla podrán arrancarle a jirones la piel sensible de su esencia. Pero con lo que nunca acabarán será con la gracia de su gente. Ningún moderno podrá destruir la imaginación popular del sevillano para clavar una situación en un chiste.
Vuelvo de la barbería y me vengo riendo solo por la calle, que me habrán tomado por loco. Mi barbero, sevillano hondo, antiguo costalero del Silencio, me ha contado el último del Sevilla F.C. y el Cristo del Cachorro, y no he visto mayor capacidad de ingenio. Usted seguramente lo sabe, por lo que me permitirá y justificará que lo cuente aquí a la parroquia, como si yo estuviera con las tijeras dale que te pego al pelado de verano que te deja fresquito hasta la Virgen de los Reyes. Es una historia impresionantemente buena, quintaesenciada de sevillana, de trianera... y de sevillista.
Resulta que una tarde, tras la misa, se había quedado solo en la iglesia del Patrocinio el hermano mayor de la cofradía del Cachorro, mientras el capiller recogía algunas cosas antes de cerrar. Iba don José María Ruiz Romero a dirigirse ya a la puerta para marcharse, cuando escuchó que lo llamaban desde la oscuridad, de la parte cuyas luces había apagado ya el capiller. Era un bisbiseo poderoso, sonoro. Creyó que era algún cofrade que se había quedado rezagado, y que avisaba para que no lo dejaran encerrado. Pero no halló a nadie, tras ir hacia los últimos bancos. Volvió el hermano mayor a escuchar que lo llamaban desde lo oscuro, y le estaba entrando ya entre miedo y mosqueo, entre curiosidad y canguelo, cuando oyó que desde el altar mayor una Voz le decía:
-No, no busques por ahí, José María, que soy yo, tu Cristo, que quiere decirte una cosa.
Corrió hacia el altar y cayó arrodillado a los pies del Santísimo Cristo que en su Expiración de la tarde del Viernes Santo detiene las aguas del río al cruzar el puente. Y como en una vieja leyenda de juramentos y venganzas, como en un romance de quien en vano puso a Dios por testigo de sus maldades, fue entonces que El Cachorro le dijo a Ruiz Romero:
-Mira, José María, yo voy a decirte a ti una cosa: a mí en el paso no me vuelves tú a subir el Viernes Santo por nada del mundo, ¿eh?
-¿No le gustan a Vuestra Divina Majestad las potencias?
-Ni las potencias ni nada, José María...
-¿Es el paso entonces, mi Señor, que le gusta más el antiguo?
-No, ni el paso, ni las potencias, ni nada. Tampoco es la cuadrilla de costaleros, que me lleva divinamente, ¿cómo me va a llevar? ¿Tendrá que ser divinamente? Es que quiero de una vez llegar a la Catedral, hijo, y así es que no hay forma, ¡siempre me llueve!
Proclamándolo Creador del Cielo que llueve a cántaros de Lebrija el Viernes Santo por la tarde, el hermano mayor le dijo al Cristo:
-Señor mío Jesucristo, pero la lluvia te la mandas Tú.
-Por eso -replicó El Cachorro-, por eso. Mira, este Viernes Santo no me vas a poner en el paso, sino en el autobús del Sevilla...
-¿En el autobús del Sevilla, Dios mío de mi alma?
-Sí, y te voy a decir por qué. Mira: a mí no me pones tú más en el paso, porque desde que eres hermano mayor, al sitio más lejos que he llegado ha sido a La Magdalena. Y en cambio, mira el autobús del Sevilla, que en un año ya ha ido tres veces a la Catedral. Cuando yo hace cuatro años que no la piso. Así que a mí, de paso, nada: a mí, José María, me montas en el autobús de dos pisos del Sevilla, hijo, que ahí sí que se llega a la Catedral. ¡Pero una jartá de veces!
¿Será posible más Sevilla y más Triana, y más tierno respeto por el Cristo humanizado, en una narración popular? ¿Chiste? No, casi una leyenda más del ciclo bellísimo del Cristo de Triana. Igual que se dice que San Fernando era bético, habrá que empezar a pensar que El Cachorro es sevillista.

(Diario ABC de Sevilla. 14 de junio de 2007)
Fotografía: Arte Sacro


GOTITAS DE HUMOR EN LA RED: TIEMPOS DIFERENTES


LIBROS CON SEVILLA AL FONDO: A LA SOMBRA DE LA GIRALDA



Con la autoría de Francisco Serrano Castro y de José Manuel Piñero Velasco, nos llegó este libro, con prólogo de Francisco Robles, en el que se entretejen narraciones de leyendas y misterios en torno a Ciudad de tanta inspiración como Sevilla. El volumen se divide en cuatro apartados: "El camino y la espada", "Reflexiones en el convento", "El fantasma de la Catedral" y "Cuento de Alí y el harén del Sultán". El libro entra dentro de la ficción literaria, aunque subyace en él una parte muy importante de Historia.


Autor: Francisco Serrano y José Manuel Piñero
Edita: Ediciones Giralda
Ciudad: Sevilla-2012
Páginas: 240
ISBN: 978-84-88409-78-2
Depósito Legal: SE-3336-2012

jueves, 22 de noviembre de 2012

DESDE MI TORRE: ¡VAYA SEMANITA QUE ME ESTÁN DANDO!


¡Vaya semanita que llevo por culpa de mi Real Betis Balompié! Y es que ahora no se respeta nada, los tíos se toman el duelo en cachondeo, se mofan de la corona que da dignidad a nuestro escudo, y no paran de molestarte. Gentes que no me llamaban desde hace años se han molestado en levantar el teléfono para decir que ahora se suben en el autobús de la línea cinco; compañeros de trabajo que no me han llamado desde mi jubilación, me han dado el coñazo con un alborozo desmesurado; el correo electrónico se me ha atascado de tantos mensajes basuras de estos palanganas que con este resultado aún no se han dado cuenta de que todavía nos están mirando la matrícula trasera; sobrinos, primos y cuñados de la otra banda, no han resistido de dejar de llamarme; y, para más pesadumbre de mi alma acongojada, ayer no se me ocurrió otra cosa que ir a Sevilla para asistir al homenaje de "El Perlo" y, claro, allí me dieron la gorda y me dijeron de todo menos bonito. Y todo por un cinco a uno; todo porque el Betis quiso echarle una manilla al equipo ese de Nervión para que subiese algo en el escalafón. No respetan ni de que es noviembre, mes triste, mes de los difuntos, mes de las desgracias, que no otra cosa es lo que hemos sufrido en nuestras carnes este fin se semana. Y lo peor no es eso, lo más malo queda por venir: jugar con el Real Madrid, aunque si se gana por índice alfabético le pegamos una paliza. Pero lo del "repasillo" de los blanquillos tiene guasa. Para una vez que nos ganan quienes más han ganado ha sido telefónica y el correo electrónico de Google. ¡Infelices!


LA TRIANA DE ANTONIO BURGOS: EL VESTIDOR DE LA ESPERANZA


EL VESTIDOR DE LA ESPERANZA

Todo el que hubiese visitado el Museo Arqueológico o Itálica había visto antes su calva. Calva que venía por la calle San Jacinto pidiendo mármol romano. Como de senador en la Bética de Trajano, su paisano, que en todo su imperio no le aventajó en señorío. Una calva a la que sólo le faltaba un escultor cuando le daba el resol de la mañana del Viernes Santo y, solitario, emocionado, casi nadie lo veía echar mano discretamente a un pañuelo y secarse una lágrima ante la Virgen que vestía. Se ganaba la vida comerciando con alhajas. Vendedor ambulante por Triana o, cruzando el puente, por Sevilla. Todo su establecimiento era una breve carterita. Su honrado comercio cabía en ella, con su manta de joyero. Gargantillas de corales y unos pendientes de plata, como para llevarlos a la novia de una copla. O para írselos comprando a dita, paga a paga, a quien tenía bien ganada su fama de honradez, trabajo y corazón de suprema delicadeza. Entre las joyas, a veces, llevaba las que desde el ahogo de la enfermedad, del paro, de la muerte, le daban para vender:

-Fernando, a ver si puedes venderme estos corales negros que eran de mi madre que en paz descanse, y con lo que te den podemos sacar para el médico de mi Carmeli, que está la pobrecita mía enferma del pecho. Pero que no se entere nadie que estamos pasando estas fatiguitas...

En muchas de estas ocasiones, Fernando hacía el más señorial y caritativo paripé. Tenía organizados sus personales socorros. ¿Que iba a vender una esmeralda para su querindonga a un comerciante con posibles de la calle Castilla? Le ponía cuatrocientos duros más. Los mismos duros que, a la noche, iban flechados para el corral de la niña enferma del pecho:

-Mira, Rosario, lo bien que te he vendido tus corales. Cuatrocientos duros me han dado por ellos.

Y aquellos corales negros de la negra pena, por los que nadie daba un duro, porque no los valían, iban derechos al olvido de un cajón de la cómoda de su casa. Que era su mejor joya. La mínima, pero la más hermosa casita, mejor blanqueada, más cuidada, de la calle Pureza. La de mejores luminarias y colgaduras en las fiestas de guardar. La que en su verde balcón estrenaba la más blanca palma cada Domingo de Ramos. Casa estrechísima, de una sola habitación por planta. Con toda la gracia de su duda femenina, decía:

-¿Tú sabes lo que es un silbido, no, niña? Bueno, pues yo vivo en un silbido.

Un silbido que todos en el barrio respetaban. Porque cuando habían echado a los hombres de la iglesia, y quedaban solas las mujeres, llegaba ceremoniosamente Fernando. Tenía en el primor femenino de sus manos de hombre el privilegio de vestir a la Virgen de la Esperanza. Con los alfileres de blanca cabeza en la boca, iba prendiendo sayas y tocados, encajes y sutilezas, como si vistiera, que en verdad lo estaba haciendo, a su Madre. Vistiendo a la Esperanza, Fernando se transformaba, porque poseía el gusto más popular y exquisito, como hombre ninguno ni mujer tenerlo pudieran, para poner más guapa si cabe a la propia imagen de la Hermosura según el canon del arrabal.

Y como sabían que vestía a la Esperanza, todos lo respetaban. El era el primero que se sabía dar a respetar, y guardaba en aquella casa de la calle Pureza, estrecha como un silbido, el secreto hondo de sus amores oscuros, clarísimos en su dignidad. En esta hora de revuelo de tocados y vestidores, recuerdo con emoción y cariño la discreción de aquel respetabilísimo gran señor de un secreto a voces a ambas orillas del río. Se llamaba Fernando Morillo Lasso. Lo conocían como el que viste a la Esperanza. De Triana. Insisto. De Triana.

(Diario ABC de Sevilla. 28 de octubre de 2004)


GOTITAS DE HUMOR EN LA RED: ¿NINGUNO ESTÁ EN LA SOMBRA?


LIBROS CON SEVILLA AL FONDO: PRESENTACIÓN


Una vez dado un repaso a la modesta biblioteca que tengo de temas poéticos -que está a disposición de todos vosotros-, y tal como ya hice con los volúmenes dedicados al Flamenco, me he animado a realizar unas breves fichas de los libros que tengo sobre temas sevillanos, ciertamente pocos en comparación con los que puedan tener muchos paisanos, pero más de los justos si se tiene en cuenta que llevo diecisiete años fuera de mi querida ciudad.

Soy trianero de nacimiento, de la aguja, de pata negra, como suele decirse por aquí, pero mi nacimiento en tan singular arrabal no me lleva a la ceguera de sentirme nacionalista. Soy un enamorado de mi Ciudad, la gran Sevilla que cantaron los más gloriosos poetas y escritores de la Historia, la que plasmaron en sus lienzos los más insignes artistas.

Para mí, Sevilla es lo máximo, como si me preguntaran qué significa mi madre para mí. He tenido la suerte de verla de frente durante muchos años de mi vida desde el mirador glorioso de su calle Betis. He sentido el pálpito de mi infancia junto a ella; he recorrido sus calles empapándome de sus añejos edificios; he gozado desde niño de sus espectáculos en el Teatro San Fernando y en el Cervantes; y me gané la vida durante 18 años en el centro de su mismo corazón: en la Plaza del Duque.

Me arrastra Triana por nacencia y soy un apasionado de mi barrio. Pero mi augusto arrabal pertenece a Ella,  de la que es su "guarda y collación", porque, con ser lo que es, sólo es una parte importantísima de una de las ciudades más hermosas del mundo, quizás la más cantada en todos los tiempos; ciudad que más que una realidad bien pudiera parecer un sueño...

Rebusco entre mis fichas y me sale la Ciudad, violeta y oro, en sus inigualables ponientes. Acaricio mis libros dedicados a Ella, y saltan, de pronto, los nombres de tantos y tantos como la amaron y la dejaron fijadas por y para siempre en los volúmenes que hoy con veneración vuelvo a acariciar. No había motivos para adjetivarla, y así lo entendió Manuel Machado -tan trianero, tan sevillano- cuando le dió la goma laca de su último verso en su "Canto a Andalucía": Y Sevilla...



miércoles, 21 de noviembre de 2012

UNA NOCHE MERECIDA


Ayer fue uno de esos días memorables para apuntar en el almanaque de la gratitud. Por fin, Eugenio Carrasco "El Perlo" recibía el calor de todos los flamencos y el de sus paisanos de arrabal. Lo de menos es el dinero que se haya recaudado, y que le va a venir muy bien a su escasa economía. Se rendía un homenaje a un gitano cabal que ha llevado el nombre de su barrio por todas las geografías, a un cantaor singular, a un rapsoda único y a un poeta popular que logró vencer el analfabetismo para dejarnos su corazón en un manojo de libros. Triana se volcó, así como su Tenencia de Alcaldía, el director y personal del teatro Lope de Vega y todos los artistas que hicieron del cante, el baile, el piano y la palabra una prolongación de su Cava más gitana. Vayan desde esta página mis felicitaciones a todos los que dejaron su grano de arena para que la noche de ayer fuese maravillosa, y muy especialmente a Ricardo Miño, José Luis Jiménez y Ángel Vela, sin cuyo interés nada hubiese sido posible.



LA TRIANA DE ANTONIO BURGOS: NARANJITO DE TRIANA, SOL Y FLOR



NARANJITO DE TRIANA, SOL Y FLOR

Cuentan las piedras de las columnas de los guardacantones de los Cuatro Cantillos que Naranjito ha respirado por última vez el mismo aire que El Cachorro el Viernes Santo por la tarde, cuando, recortada en el cielo azul, su prodigiosa garganta va cantando la vieja soleá del Zurraque: "Mira si soy Trianero,/que en cuantito paso el puente,/me falta el aire y me muero". Añaden las cegada fuentes de la Cerca Hermosa que ha quedado escrito con la navaja de Manolo Bejarano en el palimpsesto del palo de la cucaña que ha muerto José Sánchez Bernal, el niño cantaor que le salió a aquel municipal que por las calles recogía naranjas amargas, siempre amargas, para que se cumpliera la manda testamentaria o legendaria, nunca se sabe, del Duque de Wellington, a fin de que a la Reina de Inglaterra nunca le faltara por la mañana en el hilo y la plata del desayuno en el Palacio de Buckingham la mermelada de los mismísimos árboles del Jardín de las Hespérides.
Dicen.
No me lo creo. Nunca me creo nada acerca de la muerte en Sevilla. No creo que Naranjito haya muerto. En Sevilla hay que morir, dice la copla. Lo que no dice la copla es que en Sevilla, que es purgatorio, hay que morir, sí, mas para alcanzar la gloria misma de la memoria. Lo dijo Rafael de León, que también tuvo que irse de Sevilla, aunque nadie lo diga. Rafael de León escribió: "En Sevilla se muere/con una muerte blanda y deseada,/y el dardo que te hiere/no es cuchillo ni espada,/que es de flor y de sol la puñalada".
A las penas, puñalás, porque Naranjito está ya en la vida eterna de la memoria de Sevilla. Como estamos pasando tanta hambre y La Perona ha mandado a los corrales latas de carne y sopa de estrellitas, ¿qué podemos hacerle a esta mujer, que está cruzando el Arco de la Macarena en este mismo momento? Ah, ya está, como en las películas de Hollywood del cine Llorens: hagamos una tarta tal que los siglos venideros nos tomen por locos cuando vean salir bailando desde dentro a Narci Díaz y a Naranjito de Triana. Es exterior noche, Plaza de América. Es, porque todavía están Narci Díaz y Naranjito de Triana saliendo de la tarta para La Perona. Todavía está cantando y bailando Naranjito.
Y como ya se ha caído la avioneta de la Operación Clavel, y ya hemos puesto el Plan de Desarrollo, y hay Pegasos en vez de tranvías, y los corrales están ahora en el Polígono, con avecrem en vez de sopa de estrellitas, vamos a coger la Feria y vamos a pasarla del Prado a Los Remedios, que para eso los hizo Ramón Carranza. Y vamos a escuchar la primera sevillana antigua en la Feria nueva. ¿Quién la puede cantar? Llama a Pulpón, que está en la portada esperando al Pinto y a La Niña de los Peines. Que dice Pulpón que mandéis un taxi a la Plaza de América y os traigáis de allí a Naranjito; que deje la tarta de la Perona y deje a Narci Díaz, y que se ponga a cantar la primera sevillana antigua en la Feria nueva.
Y aún está allí Naranjito cantando la primera sevillana en la Feria de los Remedios, al pie de la portada, junto a unos hierros que son los hierros del Barranco y del puente de Triana. Lo están oyendo José María Ybarra y Narciso Bonaplata, autores junto a Pepito Caramelos de la segunda fundación de la Feria. Como lo siguen allí oyendo, siempre una sevillana que nunca termina, porque siempre está empezando, Silvio el Rockero, y El Pali, y Romero Murube, y Rodríguez Ojeda, y Rodríguez Buzón, y Juan Belmonte, y Antonio el Bailarín, y Antoñito Procesiones, y Vicente el del Canasto, y todos los que de verdad ahora sí que están vivos en esta ciudad del purgaorio donde no alcanzas la verdadera vida hasta que te mata la puñalada del sol o de una flor.

(Diario "El Mundo de Andalucía". 24  de abril de 2002)


GOTITAS DE HUMOR EN LA RED: ¡NO HAY DERECHO!


LIBROS CON POESÍA: ...Y SEVILLA


El número 33 de la colección poética "Los Cuadernos de Sandua" nos dejó una excelente muestra de la poesía sevillana contemporánea, de los setenta y ochenta, con introducción del coordinador de la colección, Antonio Rodríguez Jiménez, y con la presencia de los poetas: Rafael Montesinos, José María Requena, María de los Reyes Fuentes, Julia Uceda, Manuel Mantero, Aquilino Duque, Alberto García Ulecia, Joaquín Márquez, Joaquín Caro Romero, Pedro Rodríguez Pacheco, Andrés Mirón, Manuel Jurado, José Antonio Moreno, Rosa Díaz, Javier Salvago, Carmelo Guillén Acosta, José María Algaba y María Sanz. Precisamente de esta última, por gran poeta y gran amiga, he elegido la ilustración poética, la que cierra esta serie de fichas de mi pequeña biblioteca de poesía que he tenido la suerte de compartir con todos vosotros a lo largo de varios meses. Ni que decir tiene que todos estos libros están a disposición de aquellos que quieran disfrutar con ellos. No les voy a cobrar nada por el préstamo. Esa usura sólo se queda para los miserables bancos.


CANCIÓN DEL AMADO

Cuanto más tener lo quise,
con tanto menos me hallo.

San Juan de la Cruz


Ay, si yo lo tuviera,
como el dolor, adentro;
pero con esta vida,
Dios mío, cómo muero.

El camino de vuelta
no es el mismo sendero.
Donde acaba la rosa,
aparece el invierno.

Ay, si yo lo tuviera,
como la noche, entero;
en él me dormiría
olvidando los sueños.

El camino de vuelta
no es otro que su cuerpo.
Entre rosas nevadas,
Dios mío, cómo muero.

(De Tanto vales)



Autor: Varios
Edita: Cajasur, Obra Social y Cultural
Ciudad: Córdoba-1998
Páginas:43
ISBN: 84-7959-237-0
Depósito Legal: CO. 931/1998

martes, 20 de noviembre de 2012

LA FLOR DE UNA DÉCIMA PARA "EL PERLO"


HOMENAJE A EUGENIO CARRASCO, 
PERLO DE TRIANA

 Verso y cantar, voz sencilla 
reencarnada en un clavel. 
Sueño y compás, copla fiel 
desde Triana y su orilla. 
Si es Poesía Sevilla 
hoy en tu voz se adelanta. 
La vida, cuando se canta, 
es una eterna canción 
que la escribe el corazón 
y la grita la garganta. 

Enrique Barrero Rodríguez