jueves, 28 de julio de 2011

LIBROS CON POESÍA: ANTOLOGÍA POÉTICA DE MANUEL BENÍTEZ CARRASCO


Publicada en México D.F. el año 1987, por cortesía de la firma Domecq, esta es la más completa antología del poeta granadino. Gracias al mismo poeta, que me la dedicó y regaló el año 1993, pude hacerme con ella, ya que nunca estuvo en venta en España y circularon pocos ejemplares que se agotaron rápidamente. En ella se recogen completos algunos de los libros del autor, como "La muerte pequeña", "El oro y el barro", "Frente al toro y el poema", "Diario del agua", "Mi barca", "Caminante", "México sonoro" y "Estas cosas del camino". Para ilustrar esta antología, he elegido un soneto de su libro "El oro y el barro" (1950).


JOSÉ ALFONSO DE GABRIEL
(Poeta, muerto a los veinte años)

Tenía veinte años. ¡Poco es eso!
Pero menos aún si en ese poco
no se ha podido ser un tanto loco
entre vino, ilusión, amor y beso.

No supo más que de la blanca almohada
para descanso de su pensamiento.
Tuvo un cielo de cal sin sol ni viento
y una novia de luna imaginada.

Hizo versos de enfermo. Tristemente,
breve romance y vida sin rastrojos,
lo fue venciendo la melancolía.

Y una mañana azul, calladamente,
un ángel vino y le cerró los ojos.
Y se murió como una poesía.


Autor: Manuel Benítez Carrasco
Edita: Aboitiz, S.A.
Ciudad: México, D.F.-1987
Páginas: 612

miércoles, 27 de julio de 2011

MI PALABRA: EL RELOJ (16)


RELOJ DE JUVENTUD

Reloj de juventud no va al galope
de la sangre, que gana la partida
porque es la juventud gacela herida
que puede más que el más brioso trote.

El soñar con dos pechos como lunas,
con un volcán de fuego destilando,
con hacer el amor de contrabando
y orillarse a unos labios como dunas

puede más que un reloj que marque normas,
que señale las horas, los minutos,
que avance sus manillas cabalmente...

No está la juventud para las formas.
Para el amor creció, no para lutos,
para enlazarse a un cuerpo fieramente.

Emilio Jiménez Díaz

TRIANA EN LABIOS DE LA COPLA (54)

ESTRELLA DE TRIANA


465
La Estrella de Triana,
la Dolorosa,
carita de azucena,
jazmín y rosa.
Flor de sagrarios,
¡qué bonita y hermosa
bajo tu palio!

466
La Virgen de la Estrella,
la trianera,
es la flor más bonita
de primavera.
Ole salero,
eres la más preciosa
del mundo entero.

467
La Virgen del Rocío
tiene una hermana
que el Domingo de Ramos
sale en Triana.
Como es tan bella
le pusieron de nombre
el de la Estrella.

468
La noche del Rocío
siempre es muy bella,
que la Virgen se hace
toda una Estrella.
¡Ay, qué lucero,
Estrella de Triana
la que más quiero!

469
La ví venir desde lejos
entre la plata y la cera
pensé que sería un lucero
pensé que sería una perla.
Mas cuando la ví pasar
entre un mar de devociones
como una rosa temprana
ví entre su gente a la Estrella
caminito de Triana.

470
Madre mía de la Estrella,
aquí me tienes otra vez
a cumplirte la promesa
que en tu santa iglesi eché
de cantarte mi saeta.

471
Mis labios quedan suspensos,
Estrella para cantarte.
Se me hace un nudo en el pecho
y sólo atino a rezarte.

472
Muchas Vírgenes hay
en mi Sevilla
pero una tan sola
la que más brilla.
Morena y bella
pues por algo Triana
le llama Estrella.

473
No hay más pena que tu pena,
y aunque caiga una tormenta
sale sin miedo y tan bella,
que to Triana se vuelca
con mi Virgen de la Estrell.

474
No llores, Divina Aurora.
No llores, Rosa temprana.
¡Estrella, Reina y Señora!
porque si ve que Tú lloras
muere de pena Triana.

475
No tienes por qué llorar,
que si es muy grande tu duelo
son nuestras almas pañuelos
abiertos de par en par.
No tienes por qué penar,
Divina Rosa temprana,
mientras lleves de peana
para clavar tu quimera
esta paz cofradiera
del corazón de Triana.


476
Pero aún me quedan ganas
de gritarle al mundo entero
que en mi barrio de Triana
brilla un hermoso lucero
y Estrella de la mañana.

477
Por el Puente de Triana
va hacia Sevilla una Estrella,
tal dolor lleva en su cara
que hasta las aguas del río
al verla pasar se paran.

478
Por la gracia soberana
que en tu carita destella
en la tierra sevillana,
eres honro de Triana,
Madre mía de la Estrella.

479
Que oscurezca el sol su esfera
porque desde la otra orilla
con su claridad serena
viene a iluminar Sevilla
esa Estrella trianera.

480
Que te quiero lo sabe
el mundo entero.
¿Quién no busca la vida
en tus luceros?
Ven a mi vera
Estrella de los cielos
¡mi trianera!

481
Que toque a gloria Triana
y la gracia se derroche
por esa Vega gitana
mientras avanza en la noche
la Estrella de la mañana.


482
Quisiera ser costalero
para servir de peana.
Tengo los hombros de acero,
y mi corazón entero
de la Estrella de Triana.

483
Qué ardiente gracia destella.
No hay como su luz ninguna
ni tan clara ni tan bella:
No es lucero, sol ni luna:
Es luz de luz ¡Es la Estrella!

484
Salve, Madre, Dolorosa,
¡Luz del Cielo que más brilla!
Diste valor a Sevilla,
y ejemplo de Sobrana
haciendo la noche bella
cuando bajaste, Estrella,
...desde el cielo de Triana.

485
Se ha dicho en el banco azul
que España ya no es cristiana.
Aunque sea republicana,
aquí quien manda eres Tú,
Estrella de la mañana.


465.- Ramón Jiménez Tenor.
466.- Mismo autor.
467.- Mismo autor.
468.- Mismo autor.
469.- Luis y Carlos Baras. Grabada por "Callejón del Agua". Hispavox, S.A. (S-60.590). 1981.
470.- Del repertorio de Rocío Vega Farfán "Niña de la Alfalfa".
471.- José Sánchez Dubé. "Pregón de la Semana Santa de Sevilla". Pág-47. Sevilla, 1970.
472.- RamónJiménez Tenor.
473.- Eugenio Carrasco "El Perlo de Triana".
474.- Ramón Jiménez Tenor. 1964.
475.- Mismo autor.
476.- S. Martín Moreno. Revista "Triana". Nº 13.
477.- Teresa Dubé de Sánchez. Revista "Estrella". Domingo de Ramos, 1966.
478.- Ramón iménez Tenor. 1956.
479.- Enrique Garrido Morales.
480.- Ramçon Jiménez Tenor.
481.- Enrique Garrido Morales.
482.- Ramón Jiménez Tenor. 1958.
483.- J. Rodríguez Mateo. Diario ABC de Sevilla. 30/3/1964.
484.- Antonio Fernández Montes. "Olivos y azahares". Pág-23. Gráficas San Luis. Sevilla, 1982.
485.- Saeta de la "Niña de la Alfalfa" cantada el año 1932.


EL POETA DE LA SEMANA: JOAQUÍN MÁRQUEZ (5)


CAFÉ

Sólo olía a café en aquella estancia
de voces apagadas y esquivos carraspeos,
mientras algún sollozo dejaba oír su nota
de fantasmal acordeón, y alguna
lágrima columpiaba
su indecisión funámbula en los ojos.
Era la hora más pobre de la casa. Y tu madre
preparaba café, aquel café con posos
de llanto, menos negro que su pena.

Joaquín Márquez
"Libro de familia"
1997

POEMAS DEL ALMA: JUAN CERVERA SANCHÍS (216)


ADIÓS, ADIÓS, ADIÓS

 Pues, ¿qué es la vida?, sino un constante adiós.
Adiós le dije  al vientre de mi madre
y ya venía  mi  alma de  otro adiós
y herida de tristeza  por los aires.
Mi infancia  fue un  adiós sobre un adiós
y, entre  alas de adioses suspirantes,
llegué a mi adolescencia urdiendo adioses
con rojas despedidas en la  sangre.
Mi adolescencia  fue un rabioso adiós
y, vestido de adioses  desgarrantes,
llegué a la  vida adulta y, entre adioses,
mi vida fue un adiós  hondo y constante.
Viejo de adioses  fui llorando  adioses
por  mi mirada  envuelta en soledades
y de  distancias y de adioses  roto
me encontré  con mi muerte alucinante.
Era el adiós de Dios ya sin adiós
uniendo mis adioses  mendicantes
en el adiós rotundo  del misterio,
donde todos los  tiempos son iguales.
      
     México D. F.

LIBROS CON POESÍA: ANTOLOGÍA POÉTICA DE MANUEL BENÍTEZ CARRASCO


Esta es una escueta antología del poeta granadino Manuel Benítez Carrasco, editada por el Club de Leones de Sevilla y cuyo pórtico lo pone Jesús Martínez Moreno. En realidad no es una antología como así la entendemos, sino la selección de los poemas más conocidos del poeta divididos en los siguientes apartados: "Al aire de los caminos", "Aires andaluces", "Aires de Nazaret", "Aires taurinos" y "Otros aires". Para ilustrar esta obra, he elegido un poema de su libro "Diario del agua".


DESEOS PARA MI ÚLTIMO DÍA

Quisiera morirme el día
en que ya esté casi muerto
de pura melancolía.

Ponedme el tiempo en el lado
más feliz de la memoria;
allí donde está aquel niño
de mi placeta remota.
Dejádmelo entre las sienes,
desnudo como las rosas,
con una tarde en los ojos
y una mañana en la boca.

Y en la cabecera
ponedme un jarro de sol
y un vaso de primavera.
Que no me falte una copa,
aunque la muerte sea mucha
y la sed de vivir, poca.
Pues pienso que me ha de dar
una gran sed de beberme
de un trago la eternidad.

Dejadme los pies desnudos;
no me los calcéis,
porque no pienso moverme
del sitio en que me enterréis.

Dejadme las manos fuera;
en la izquierda un ramo verde
de acacia;
en la derecha un charquito
de agua clara.
Y a ver si la acacia crece
y el agua se multiplica
hasta vestirme los huesos
con una muerte florida.

Y, si es posible, plantadme
sobre la tierra del pecho,
un álamo -pozo erguido
de movible encantamiento-.
Por él mi voz y mi sangre
treparán para cantaros,
la sangre resuelta en hojas
y la voz resuelta en pájaros.


Autor. Manuel Benítez Carrasco
Edita: Club de Leones de Sevilla
Ciudad: Sevilla-1989
Páginas: 190
ISBN: 84-404-5472-4
Depósito Legal: SE-1.296-1989

martes, 26 de julio de 2011

DESDE MI TORRE: ¡VA POR USTED, DON ÁNGEL!


Hoy es uno de tus muchos días grandes, Ángel. Esta noche, cuando Triana está engalanada para el inicio de otra noche de Velá, día grande de la Señá Sant'Ana, a la que con tanto mimo cuida Manuel Azcárate, das a la vida la emoción de un nuevo libro que vendrá a engrosar una parte importantísima de la historia de nuestro arrabal. Recuerdo con emoción cuando, también en julio, en los prolegómenos de nuestra fiesta más cabal, allá por 1992, poníamos de largo a mi "Triana en labios de la copla". Hoy toca el bautizo a ese maravilloso ejemplar que has ido gestando después de muchos años de trabajo, de esfuerzo y, por qué no decirlo, también de dinero y vicisitudes, libro que he tenido la emoción de releer varias veces en su borrador y del que me has concedido el honor inmerecido de su prólogo.

Todas tus palabras han sido siempre para el barrio de nuestra nacencia, y todas tus sonrisas, y todos tus mosqueos cuando los politicos de turno no cumplen sus deberes con la liturgia que Triana merece. Lo digo ahí, en ese hermoso ejemplar que hoy presentáis, y lo digo siempre: tras Ariño, Justino Matute y Manuel Macías, tú eres el gran historiador de una Triana que se ha quedado por descubrir en muchas de sus parcelas. Si ayer le tocó a sus personajes, a sus calles, a sus rincones, hoy pones ese cronicón de la Velá para aquellos que quieran saber con exactitud la añeja hermosura de esta fiesta del verano que abre sus galas al río y a Sevilla. Nadie podrá saber de tanta historia de esta fiesta entrañable si no se empapa de este libro tuyo, fehaciente de fechas y anécdotas, diccionario vivo de la Triana festiva en torno a quien convoca toda la fe del arrabal, sudada edición de quien ha cotejado miles de datos, de quien ha arañado en las hemerotecas, de quien, por el amor a su barrio, ha sabido descubrirnos, en una prosa amable y en cientos de imágenes añejas, los secretos más íntimos y cercanos de esta celebración anual.

Sabes cuánto siento no poder estar ahí, compartiendo contigo y con los muchos amigos que van a asistir a la presentación el nuevo fruto de tu trabajo. Bien sabes los motivos personales que me lo impiden. Pero quiero que sepas que estoy con vosotros en el espíritu del gozo que vais a compartir. Miraré ese reloj fatídico que siempre nos acompaña, y me asomaré a la Plaza de Chapina para daros un abrazo y charlar de tantas y tantas cosas como tenemos pendientes.

Triana, siempre tan olvidadiza como Sevilla, debe alguna vez grabar tu nombre en su alma con los reflejos metálicos de Ramos Rejano, y debe dar las gracias a la Señora Santa Ana porque en su terruño salgan muchos hombres como tú, que siempre la has llevado en volandas en tu corazón y en tus libros.

¡Vaya por usted, don Ángel Vela Nieto!

Un abrazo:
Emilio Jiménez Díaz

MI PALABRA: EL RELOJ (15)


RELOJ DE LA INFANCIA

Nace un niño. El reloj ya le acompaña
cuando abandona el vientre y llega el grito
que lo lanza a la vida, a este maldito
valle de tanta lágrima. A la hazaña

de ese llanto primero, ya se ensaña
con su vida el tic-tac. Parece escrito
que desde la nacencia al infinito
siempre vaya con él, cual cosa extraña.

Va la infancia del cero hasta la Nada
mecida entre los mimos y los besos
desde el Poniente a una nueva mañana.

Sólo un reloj lo hace feliz en cada
sorbo materno diario de los pechos
de su madre cantándole una nana.

Emilio Jiménez Díaz

TRIANA EN LABIOS DE LA COPLA (53)


ESTRELLA DE TRIANA


444
Adiós, Virgen trianera,
adiós, preciosa doncella.
El que camine a tu vera
se abraza a la primavera
entre el fulgor de tu Estrella.

445
¡Ay, Estrella marinera!
¡Ay, Estrella sevillana!
¡Ay, mi divina alfarera!
Al filo de tus riberas
está llorando Triana.

446
Como tu luz no hay ninguna
que están de más los luceros
que sobra el sol y la luna
que en mi cielo trianero
Estrella no hay más que una.

447
Con envidia los luceros
se dicen allá en la altura:
¡Ay, quién fuera trianero
y esta noche, Estrella pura,
llevarte de costalero!

448
¡Cómo te quiere Sevilla!
¡Triana, cómo te quiere!
Estrella, porque tú eres
la más bonita y sencilla
de toítas las mujeres.

449
Del mismo cielo
una tarde a Triana
vino un lucero.
La Virgen era
Estrella que quería
ser trianera.

450
Dile a calle San Jacinto
que llega el Domingo Ramos
que cuando sale su Estrella
Triana se vuelve llanto...
y el Guadalquivir por ella
alegre va suspirando.

451
Divina Estrella del mar
¡Estrella de mi Triana!
En mi corazón tendrás
un barco donde mandar
con dulce voz, Capitana.


452
El Arco del Postigo
se vuelve pena
cuando pa mi Triana
pasa la Estrella.
Arco Postigo,
frontera de mi barrio
del Baratillo.

453
El Domingo de Ramos
allí en Triana,
qué bonita es la Estrella
de la mañana.
La primavera
te corona de nardos
y rosas nuevas.

454
El Domingo de Ramos
¡Ay, qué alegría!
de Triana a Sevilla
la Estrella mía.
Nadie se escapa
de mirar, cara a cara,
madre tan guapa.

455
Es su cara una rosa
de primavera,
morenita y hermosa
¡y trianera!
Dios la hizo bella
y al mirarle le dijo:
¡Eres mi Esrella!

456
Es un Domingo de Ramos
cuando suenan los tambores
y va la Estrella Sublime
entra varales y flores.
Es Domingo por la tarde.
Puente.
Triana.
Y una Estrella dolorosa
que tira luces al agua.


457
Estrella color de rosa,
por el puente de Triana
eres Tú la más hermosa,
Asusena dolorosa,
Estrella de la mañana.
Junto a la calle Puresa
páramela, capatá,
que pa cumplí una promesa
yo le tengo que cantá.

458
Estrella de Triana 
¡cuánto te quiero!
la más guapa y hermosa
del mundo entero.
Estrella mía
dale luz a mi alma
¡Virgen María!

459
Estrella de gracia llena,
Estrella de la mañana,
¡Ay, mi Estrella nazarena!
qué pena le da tu pena
a Sevilla y a Triana.

460
Estrella de la mañana,
Rosa de la noche fría;
entre Sevilla y Triana
vas llorando tu agonía.

461
Estrella marinerita,
más limpia que fina plata:
¿quién te hizo así de bonita
mientras la pena te mata?

462
Flor y gloria de Triana,
Estrella, claro torrente.
Eres paloma de paz
y bendición de mis gentes.
Faro en el puente.
Es mi Estrella bonita
la más valiente.

463
Fuiste elegida un día
entre luces la más bella
que en el cielo aparecía;
para Sevilla, María,
y para Triana, Estrella.

464
Junto a la cruz de piedra
de tu cancela
¡Estrella de Triana!
hay quien te espera.
¡Una saeta!
de un pueblo que se vuelve
por Ti, poeta.


444.- Ramón Jiménez Tenor. 1964.
445. Mismo autor. 1966.
446.- Aurelio Verde. "Sevillanas para cantar y bailar". Pág-72. Rodríguez Castillejo, editor. Sevilla, 1988.
447.- Enrique Garido Morales.
448.- Ramón Jiménez Tenor. 1964.
449.- Mismo autor. 1955.
450.- Federico Alonso Pernía. Anotala en el apartado "Calles, plazas y barriadas" con el nº 108.
451.- Ramón Jiménez Tenor.
452.- Palacios/ Pernía/ Pedro López. Grabada por "El Pali". Hispavox, S.A. (S-30.002). 1978.
453.- Ramón Jiménez Tenor.
454.- Mismo autor. 1959.
455.- Mismo autor. 1955.
456.- Emilio Jiménez Díaz (letra) y José Manuel Moya (música). Grabada por "Los Romeros de la Puebla". Hispavox, S.A. (S-60.701). 1982.
457.- Rafael de León/ Ochaíta/ Juan Solano. Anotada por Daniel Pineda Novo. "Saeteras de Andalucía". El Correo de Andalucía. Marzo, 1985. Del repertorio de Rocío Jurado.
458.- Ramón Jiménez Tenor. 1955.
459.- Mismo autor. 1964.
460.- Rafael Laffón. Anotada por Anselmo González Climent en "Antología de Poesía Flamenca". Pág-219. Escelicer, S.A. Madrid, 1961.
461.- Mismo autor y referencias.
462.- Sin referencias de autor. Revista "Triana". 1980.
463.- Antonio Fernández Montes. "Olivos y azahares". Pág-22. Gráficas San Luis. Sevilla, 1982.
464.- Ramón Jiménez Tenor. (Ver en este apéndice copla 131).


EL POETA DE LA SEMANA: JOAQUÍN MÁRQUEZ (4)


ENCUENTRO EN LA OSCURIDAD

El canto matemático del grillo
pone un reloj de ausencias en la estancia
mientras la noche acorta la distancia
recogiendo caminos en su ovillo.

Grita en la cesta el cráneo del membrillo
desde la vanidad de su fragancia,
sumando a mi ignorancia su ignorancia
con un rebuzno triste y amarillo.

No sé si el fruto o yo estamos despiertos,
pero sé que lo miro y que me mira;
Yorik los dos en tiempos diferentes.

Late en el grillo el pulso de los muertos
cuando tomo el membrillo y -¿quién delira?-
visto su calavera con mis dientes.

Joaquín Márquez

POEMAS DEL ALMA: JUAN CERVERA SANCHÍS (215)


DISCUTÍAN

Discutían las rosas con los  lirios.
Las  dalias  y los  nardos discutían,
Narcisos y geranios  discutían.
Discutían petunias  y aspidistras.
Violetas  y azucenas  discutían.
Discutían  camelias y claveles.
Gardenias  y perpetuas discutían.
Discutían  crisantemos  y  jacintos.
El jardín  era, aromas y colores,
una  loca y extrema  discusión.
No se ponían  de acuerdo las flores entre sí,
respecto a la existencia
del viejo y siempre  joven jardinero,
enamorado  él  de  la  flor de las flores,
que eran todas  las flores.
No  se ponían de acuerdo y discutían
mientras que  el jardinero cuidaba de las flores,
que eran toda su vida,
desde  la  buganvilla a la mosqueta,
desde las humildísimas margaritas del bosque
a  las rojas  y vivas amapolas  de las  verdes praderas.
Cuidaba  el jardinero  celestial  de las flores,
a  la vez  que la lluvia  discutía  con el sol
y  las  nubes  discutían con el aire
y el jardinero,  amante y amoroso, no discutía con nadie,
él simple  y  bellamente  laboraba,
en tanto que tú  y  yo, como siempre, amor mío,
seguíamos  discutiendo y discutiendo,
sólo  por discutir,  todo  lo  indiscutible.

        México D. F.

LIBROS CON POESÍA: ANTOLOGÍA POÉTICA DE MANUEL ÁLVAREZ ORTEGA (1941-1971)


En la colección "Selecciones de Poesía Española" de Plaza & Janés, se editó esta antología del poeta cordobés, nacido en 1923, Manuel Álvarez Ortega, un gran poeta laureado y propuesto en dos ocasiones para el Nobel. La introducción y selección de esta antología corrió a cargo de Marcos Ricardo Barnatán, antología en la que podemos leer los mejores poemas de su abundante obra literaria: "La huella de las cosas" (1941-1948), "Égloga de un tiempo perdido" (1949-1950), "Clamor de todo espacio" (1950), "Hombre de otro tiempo" (1950), "Noche final y principio" (1951), "Tenebrae" (1951), "Exilio" (1952-53), "Dios de un día" (1954), "Tiempo en el Sur" (1955), "Despedida en el tiempo" (1955), "Desierto Sur" (1956), "Sea la sombra" (1957-58), "Invención de la muerte" (1960-61), "Lilia culpa" (1962), "Oscura marea" (1963-64), "Oficio de los días" (1965), "Reino memorable" (1966), "Génesis" (1967), "Fiel infiel" (1968), "Carpe diem" (1969), "Aquarium" (1970) y "Código" (1971). Para dar una muestra de esta antología, he elegido un poema de su libro "Noche final y principio".


Voy por las calles de Córdoba, perdido en su oscuridad,
recordando tu nombre y el pálido ejemplo de tu vida,
viviendo en cada piedra, en cada rota esquina,
el amargo desierto que un día hiciste con tu muerte.
Vienes conmigo, me rodea la página sagrada de tu cuerpo,
me inunda una ola de voces que hablan de sacrificio,
una garganta abierta a la noche, el cántico de un ángel solo,
me destruye esa gracia que nace de tu roto universo.

Quiero retener lo que el amor engendra cuando muere,
las horas que se graban en la arena del más puro deseo,
esa dispersa orilla que se deshace en hilos y despedidas
cuando un cuerpo renuncia a ser víctima de otro cuerpo.

Moriré a tus pies, eternidad. Y sólo el duelo de la noche,
acompañado de sombras lúcidas y desdichas, dirá cuánto te amé
solitario por estas calles enlutadas de Córdoba.

Autor: Manuel Álvarez Ortega
Edita: Plaza & Janés, S.A.
Ciudad: Barcelona-1972
Páginas: 254
Depósito Legal: B. 28.648-1972

lunes, 25 de julio de 2011

MI PALABRA: EL RELOJ (14)


RELOJ DE CUCO

El reloj tirolés es tan gracioso
que un cuco te divierte a cada hora
cantando con su voz, breve y canora,
que sesenta minutos van al foso

de las horas perdidas. Horroroso
me suena ese cu-cú que me devora
los momentos felices, que aminora
mi manantial de vida -río hermoso-.

Pajarraco vestido de cordero,
diablo que me roba hasta el respiro,
machacando mi tiempo más bendito,

cuervo que se disfraza el muy embustero,
al que prometo un día darle un tiro
por pájaro ruín, chulo y maldito.

Emilio Jiménez Díaz

TRIANA EN LABIOS DE LA COPLA (52)

ESTRELLA DE TRIANA


A LA VIRGEN DE LA ESTRELLA

¿Quién aromó de nardo tu belleza
con la sangre más limpia de Triana?
¿Quién doró tu dolor, quién hizo humana
esa pálida piel, esa tristeza?

¿Quién al sol de la tarde, fortaleza
de nácar vivo, de inocencia llana,
en la mejilla niña y luz de grana
de tu boca, bordó tanta pureza?

¿Quién por la gloria azul de la corriente,
enjoyada de amor, tierna Doncella,
es del aire la más serena fuente?

El río, el cielo, el barrio, ¡todo es Ella!
alabastro de Gracia reluciente,
Madre Divina, Virgen de la Estrella.

Juan Sierra

***


A LA VIRGEN DE LA ESTRELLA

Estrella Virginal... Madre gloriosa
que la luz del Señor llevó en su seno;
Luz que por redimir, desciende al cieno,
pero encarnado en la más pura rosa.

Luz en tu cara, santa y dolorosa,
luz en tu pecho, de puñales lleno,
y luz, en este retemblar moreno,
de dorada y transida mariposa.

Tú, que eres la Estrella Inmaculada,
por Ángeles y Santos venerada,
que Dios puso en la tierra sevillana,

alumbra nuestros ojos noche y día...
Llévalos a tu puerto... Madre mía...
Faro de Dios... ¡Estrella de Triana!

Ramçon Charlo

***


A LA ESTRELLA DE TRIANA

Caricia virginal. Estrella airosa.
Diamante puro y limpio de Triana
que a la tristeza eleva y engalana
su llanto de verdad, su cara hermosa.

De azucena corporal preciosa,
su cara de marfil y filigrana
va tejiendo una pena, pena humana
de incienso y de clavel, de cera y rosa.

Transparencia del llanto y luminosa
al sol que se le inclina. Que es más bella
que la estrella del sol. Es luz llorosa,

inefable de gracia, estela, huella,
novia del puente, encaje de dulzura,
llanto y vida... y Virgen de la Estrella.

Manuel Lozano Hernández

EL POETA DE LA SEMANA: JOAQUÍN MÁRQUEZ (3)


PESCADOR

Llego cada mañana cuando acabo
de recoger mis redes, pongo el viejo
pez-corazón-reloj tras su aparejo
latiendo todavía. Luego, esclavo

de la costumbre, me desdoblo; lavo
mi imagen sobre el agua del espejo
y un mítico naufragio borro y dejo
correr por la riada del lavabo.

Piso firme la orilla. Me despido
del silencioso pescador desnudo
que se queda en las lindes del olvido.

Y al sueño vertical que me delata
amarro por el cuello con el nudo
marinero sin mar de la corbata.

Joaquín Márquez