miércoles, 24 de julio de 2013

DESDE MI TORRE: LOLA, LA NUEVA ALEGRÍA DE NUESTRA FAMILIA


Me daba el pálpito, como os comentaba esta misma mañana, de que la cosa, la barriga de mi nuera María, iba a estallar de júbilo de un momento a otro. Y ahí la tienen, ahí está nuestra Lola, que nació sanísima y muy guapa a las 2'30 de la tarde. María está también sensacional, a pesar de haber sido primeriza. No cabemos de gozo. Ha sido el regalo que Dios nos ha ofrecido tras la terrible pérdida de la otra Lola, por la que ella desde hoy lleva orgullosa su nombre. ¿Se notan nuestros rostros de felicidad?


¿Y la alegría de su madre?


¿Y de su padre?


¿Y la baba de su abuelo?


¿Y el apetito de María?


Hoy Lola está estrenando vida y toda la familia una nueva sonrisa al sentirnos llenos de felicidad por esta nueva niña con la que Dios ha querido obsequiarnos. Desde hoy, ya soy "Quintiyayo", que eso sí que es un grado de peso.

DESDE MI TORRE: ESTO VA A ESTALLAR


Estoy más nervioso que si yo fuese el padre, y eso que he tenido tres hijos y ya son cuatro los nietos que tengo, pero la pequeña Lola nos tiene locos a todos: a sus padres, que muestran la cara de felicidad en esta fotografía realizada ayer en mi casa, a la familia al completo, a sus primos y, por supuesto al que de un día a otro va a subir a "Quintiyayo" en el escalafón, que no es otro que este viejo al que se le cae la baba esperando que pase pronto el reloj para ver y acariciar a la nueva princesa.

Siempre se tiene una ilusión tremenda cuando se es abuelo por primera vez, lo que me ocurrió hace ya casi once años, y en cada uno de los nuevos natalicios a uno se le ilumina la sonrisa; pero en esta ocasión tan especial -lo que hubiese dado mi mujer por ver a su hijo pequeño como padre-, todos tenemos la ilusión a flor de piel y la autoestima al máximo. El más pequeño, mi Pablete, va a cumplir siete años, y ahora esta niña va a revolucionar de nuevo a toda la familia. Me parece que el melón va a tardar poco en calarse. No se puede estar más gorda, más feliz, ni más guapa.

¡Bendito es, y bendito será en la vida que a todos nos va a alegrar, el fruto bendito de su vientre!


martes, 23 de julio de 2013

DESDE MI TORRE: MIS SINCERAS GRACIAS A TODOS


Ayer fue para mi uno de los días más completos de los últimos años. Desde que salí para Sevilla, todo fue saliendo como la seda. Además, salí de Córdoba como trianero de pie y volví ayer a ella como "Trianero de Honor". Cuando llegué al hotel, coincidí, a la hora propuesta, con mi amigo Ángel Vela, y nos fuimos a dar una vuelta por el Altozano, que estaba repleta de deportistas que estaban participando en el "Acuatlón" dentro de los muchos concursos que se han programado para esta Velá: ciclismo, torneo de pesca, de fútbol, la milla, una simultánea de ajedrez, la clásica cucaña y un sin fin de juegos tradicionales. A nuestro paseo se unieron al poco rato los amigos Manuel Melado y Francisco Sosa y con ellos, cumplida que era la hora del Ángelus, nos tomamos la primera cerveza en "Mariscos Emilio" para abrir un poco de boca. Entre paseo y paseo, nos sentamos en el bar "La Alboreá" y ya pudimos degustar algunos de sus exquisitos manjares. Hacía calor el domingo en Triana y había mucho ambiente en la calle San Jacinto. Nos despedimos para reencontrarnos a las 9 de la noche en el llamado "Hotel Triana", lugar habitual de la celebración del Pregón y de la entrega de títulos. Una buena mañana.


Llegada la hora, el acto lo inició con un hermoso concierto la Banda Sinfónica Municipal de Sevilla, que dirige Francisco Javier Gutiérrez Juan. Fue una auténtica maravilla, con interpretaciones netamente trianeras como "El Puente de Triana" de Font Fernández, "Triana" de Isaac Albéniz, "Camino del Rocío" de Abel Moreno, "La Preocesión del Rocío" de Turina, y un extraordinario estreno de la "Salve Rociera" de Manuel Pareja Obregón, con tamboril y cohetes incluídos. Tras el singular concierto, Francisco Pérez, Teniente Alcalde Delegado del Distrito, presentó a la pregonera de este año, la poeta Rosa Díaz, que ofreció un magnífico pregón pero, a juzgar por todos, excesivamente largo, una hora con veinticinco minutos. No echó cuenta la poeta del dicho cervantino: "Dios te libre de los malos amigos y de los largos pregones".


Con un público que abarrotaba el recinto, comenzaron a entregarse los diferentes títulos de este año. En el apartado de "Entidades" a "Elige la Vida" y a la "Casa de los Artesanos". Los títulos de "Trianeros Adoptivos" recayeron en José Rodríguez "El Pío", "Los HH" y Rafael Blanco Guillén, el hombre que salvó al "Cachorro" del incendio que se produjo en su capilla hace cuatro décadas. Los títulos de "Trianeros del Año" fueron para Javier Traverso, el escultor José Antonio Navarro Arteaga y María Graciani. Y los de "Trianeros de Honor" en Antonio Liz, Antonio Martínez Díaz "Finito de Triana", la bailaora Angelita Vargas, los también bailaores Guadalupe Osuna y Luis León, y en un servidor, que lo recibí con mucha ilusión, dedicándoselo en mi interior a mi mujer y a mi nieta Lola, esa niña que estamos esperando de un día para otro.


Desde aquí, mis sinceras gracias a todos cuantos han hecho posible que haya recibido ese título que tanto añoraba, a la Tenencia de Alcaldía , a la Comisión Organizadora y al Comité de Honor. Me fui a Triana, como dije al principio, como trianero de a pie, y me he vuelto con el máximo honor que puede entregar mi barrio a quienes lo amaron desde la nacencia. Gracias, gracias, gracias...




Por si fuese poco la felicidad del pasado domingo, cuando llegué a casa me encontré con el envío de la columna, llamada genéricamente "LA AZAGAYA", que en el diario "El Mundo" me había dedicado mi amigo y compañero de experiencias flamencas, Manuel Martín Martín.



Muchos días de tantas emociones como el de anteayer quisiera en mi vida para reanimarme. De nuevo, gracias a todos por las felices atenciones. No habría palabras suficientes para agradecerlo.

viernes, 19 de julio de 2013

DESDE MI TORRE: MUCHA MOVIDA EN TRIANA


Cuando el miércoles llegué al hotel Zenit de Triana, donde me alojaba, ya me estaba esperando, a las diez en punto de la mañana, mi amigo Ángel Vela, que en esa noche fue el lógico protagonista con la presentación de su libro "Triana, la otra orilla del Flamenco". Tras el desayuno en un bar de la peatonal San Jacinto, nos dirigimos al museo del Castillo de la Inquisición, hoy especie de aula interactiva para conocer lo que fue la historia más negra del barrio durante cuatro siglos. El acto consistía en dar a conocer el amplio programa de la Velá de este año, la presentación del nuevo número de la revista "Triana", y el cambio sustancial del diseño de las "pañoletas" de las 27 "casetas" que van a componer el recinto lúdico de la misma. Francisco Pérez Guerrero -teniente delegado del Distrito- fue presentando una a una todas las novedades, apoyado por algunos de los miembros de la amplia comisión organizadora de los actos, y con la presencia de artistas que darán contenido a estos días de verdadero júbilo, entre ellos: José Manuel Soto, "La Susi", y el Coro de Julio Pardo, actividades que se sumarán al Homenaje a la Hermandad del Rocío de Triana, sus concursos de cante flamenco y de baile por "sevillanas", la VII Edición del Certamen de la Copla "Marifé de Triana", las amplias competiciones deportivas deportivas, las conferencias, las celebraciones religiosas -ejes de esta magna fiesta-, el pregón -que este año dará la poeta Rosa Díaz- y la entrega de los títulos de "Trianeros de Honor", "Trianeros del Año", "Trianeros Adoptivos" y "Entidades".

Es un denso programa, manifiestamente mejorado en relación con el de otros años -y, por supuesto, mejorable-, y con el que los trianeros disfrutarán de lo lindo durante estos días estivales, cuando el arrabal de Triana se llena de alegría, de luces, músicas y coplas.


Tras el acto, y con una parada obligada en un bareto de fresquita Cruzcampo con algunos amigos, entre los que se encontraba el cartelista de esta edición de la Velá, Juan Romero, mis amigos Ángel y Paco Solís, José Luis y su compañera Elisa, pusimos pie a la otra orilla para almorzar en el restaurante recién inaugurado de un amigo, lógicamente en taxis, porque no estaba el puente, con la calor de justicia que caía a esa hora, para convertirse en héroe de rápido derretimiento. Cafelito, ya en orilla trianera, y un poquito de siesta al arrullo del aire acondicionado, tiempo que aproveché para leerme la nueva publicación con excelentes artículos, contenido y fotografías.

Lo peor que hice fue, tras una ducha fresquita, salir a la calle para girar una visita rápida a la capillita del Carmen, a la Virgen de la Estrella y a la del Rocío, volviendo tan empapado en sudor que no tuve más remedio que pasar de nuevo por la alcachofa de la fresca ducha. Ya en el hotel se notaba movimiento para estar presentes en la puesta de largo del libro de Ángel. Al poco rato no se cabía en la plazuela de su jardín y en la amplia entrada del recinto. Tuve la oportunidad de abrazar a muchos artistas a los que hacía años que no veía. de charlar con ellos e interesarme por sus vidas y ocupaciones. Había personal de la Universidad, del cante, el baile, el toque, la pintura, la literatura, la escultura y el toreo, El salón era amplio, pero no cabía ni un alfiler, quedándose mucha gente fuera del recinto.


El alcalde de la ciudad, que no certificó su asistencia hasta penúltima hora, tomó parte central de la mesa, compartiéndola con el autor, Ángel Vela; con el prologuista, nuestro querido y admirado amigo Antonio Reina; con el editor y dueño de ediciones Giralda, Paco Sosa; y con el teniente de alcalde, Delegado del Distrito, Francisco Pérez Guerrero. Aunque los micrófonos gastaron la broma de una pésima audición, se entendió perfectamente el mensaje del alcalde, las palabras justas de prologuista y editor, y las de Ángel. 

En la sala pude advertir la presencia de muchos artistas como Matilde Coral, Pepa Montes, Cristina Hoyos, Ricardo Miño, Paco Vega, Antonio Badía, "Susoni", Antonio Saavedra, Jesús Heredia, Curro Fernández, Gualberto, Alfonso de Miguel, Manuel Bohórquez, Augusto Morilla, Pedro Ricardo Miño, Manuel Lozano, Manuel Garrido y Manuel Melado -los tres grandes manueles de la poesía popular-; periodistas, escritores y catedráticos... El libro se recibió con una gran expectación, aunque ahora hay que analizarlo en toda su profundidad para saber qué nos aporta el escritor amigo sobre tema tan difícil y si verdaderamente ha sabido dividir en el viento de sus folios el grano de la paja,

Ángel no paró de filmar ejemplares hasta altas horas, mientras que el personal disfrutaba -todos disfrutábamos- de una fresquita copa de manzanilla venenciada, unas frías cervezas y unas tapas excelentes.


No ha podido empezar mejor la Velá con estos dos actos culturales que he tenido la suerte de vivir. El próximo domingo, si Dios quiere, de nuevo estaré allí, en mi barrio, para sentirme profundamente emocionado con el título de "Trianero de Honor", que, aunque me ha llegado demasiado tarde comparando méritos ajenos, al fin y al cabo me ha llegado, aunque ya mi mujer no pueda compartir conmigo ese premio.

La presentación del libro de Ángel Vela Nieto -volviendo a mi mayor gozo de ayer- es de las cosas que deben hacerse en Triana con más frecuencia, así como exposiciones, maravillosas, que pueden programarse sobre temas varios del arrabal.  A Ángel le cupo el orgullo, y muy legítimo, de poner en su presentación el cartel de "No hay billetes". En su libro sobre la Velá, dije en mi prólogo que su nombre se  unía, en la historiografía trianera, a los de Ariño, Matute y Macías. Y no me equivoco. Ahora hace falta, tras una lectura completa, que su verdad sea corroborada por el jurado popular de la crítica experta.

Me bajé ayer del AVE en Córdoba en el momento justo que eran las diez de la mañana, momento exacto en el que nací. Giré mi cabeza a la izquierda, queriendo encontrar la orilla derecha de mi río, en la misma en que me encuentro algunos kilómetros más arriba. Suspiré, me encomendé hacia ese Dios que no sé si existe, y me sentí feliz. Con mi breve mochila al hombro, fui andando hacia la cercana casa. En ella llevaba muchos ratos felices, muchas horas mágicas, un manantial de conversaciones y un libro dedicado, el de mi amigo Ángel, que me ayudará a vivir varios días en su lectura y en las posibles preguntas.

¡Qué gran movida, amigos!


jueves, 18 de julio de 2013

DESDE MI TORRE: SESENTA Y CUATRO TACOS DE ALMANAQUE


¡Qué daría por poder volver a ese momento en el que mi madre y yo teníamos la sonrisa en los labios! Pero el tiempo pasa inexorable poniendo años y otoños en la vida, y ausencias irrecuperables...

Hoy, queridos amigos, cumplo 64 tacos de almanaque. ¡Vaya mes y vaya fecha, aunque sea un día alegre por aquello de la paga extraordinaria que nos dejó en herencia -al menos hasta ahora- el viejo dictador! Cuando uno es niño, quiere crecer -como en los versos de Benítez Carrasco-; cuando uno es joven, cree que la juventud es un tesoro para toda la vida (leer a Rubén Darío); cuando se llega a los cuarenta, nos viene una responsabilidad con la que jamás habíamos contado; cuando se llega a los cincuenta, ya se tiene más pasado que futuro; y cuando se cumplen los sesenta, ya mira uno más para el cementerio de San Fernando que para los pocos parques infantiles de nuestra infancia. La vida es así, aunque no hay nadie que justifique la suma de años. Se ha vivido, claro que sí, pero, a pesar de los pesares, el hombre quiere creerse y sentirse eterno, y, cuando los que como yo no creemos en eso de la resurrección, ¡chimpún!

Bueno, pues con una salud de hierro dentro de lo que cabe, con un maletín de pastillas para la circulación, para poder dormir a gusto, etcétera, y eso que ni el colesterol ni la tensión me han atacado, bien, aunque con algunos baches, he llegado a los sesenta y cuatro tacos de almanaque. ¡Dios se loado!

Más solo que la una desde que se murió mi Lola, con los niños lejanos, y con gran parte de mi ilusiones perdidas, cumplir años sólo es querer frenar la hora de tener que doblar la acera hacia el otro lado. No cierro la oportunidad a la vida de una nueva amistad, pero ya las puertas suelen abrirse lentamente y uno, a la vez, se hace más elitista, más egoísta y cerrado.

Como testamento vital, solamente quiero que se cumpla, por mis hijos o amigos, por aquellos que aún todavía me quieren, el que dejé en el poema que titulé "El sitio de nacencia", y que decía así:

Cuando me duelo,
pienso en Triana.
Me arrastran sus aguas.

Allá irán mis cenizas
                  el día que me vaya.                  

Que mi alma
esté junto de su alma,
metros arriba o abajo
de la torre de Sant'Ana.

Allí el último suspiro,
donde la primera nana.

Bueno amigos, pues mañana estaré como los presos: sesenta y cuatro años y un día, y los que Dios quiera que estemos juntos en esta bendita comunicación.

miércoles, 17 de julio de 2013

DESDE MI TORRE: HOY HE VUELTO A TRIANA



Hoy estoy donde debo de estar, donde nunca debí salir: en mi barrio, en Triana, gozando mis labios resbalándose por el tobogán de sus seis letras inmensamente sonoras. Dos acontecimientos me convocan, dos citas agradables: la presentación, por la mañana, en el Castillo de San Jorge, del programa de actos de la Velá de Santa Ana, y la de la revista "Triana", tan viva, o más, que cuando la soñó Manuel Gandía el impresor a finales de los 40, y por la noche, en el hotel Zenit, el acontecimiento principal: la del nuevo libro de mi amigo Ángel Vela Nieto "Triana, la otra orilla del Flamenco". Se me apetecía estar hoy entre los míos, compartir emociones y pulsar el latido de mi arrabal. Para ello, hasta he reservado habitación en el mismo lugar donde Ángel dará a conocer libro tan interesante. Quiero pegarme una vuelta por "Casa Manolo" para tomar la inconfundible tapa de calamares a la riojana, cuyo sabor siempre aspiro en Córdoba desde la lejanía, ir por la noche a la freiduría de Rodrigo de Triana para no olvidar las buenas costumbres, enterarme de los cotilleos de mi barrio, sentirlo, mojarme en él... La ausencia me arrastra al vientre materno. ¡Quién pudiera volver para no despegarme nunca de su cordón umbilical! Pero la vida marca, la economía está por los suelos y no tengo el suficiente poder adquisitivo para regresar a mi terruño de nacencia. Muchos me dicen: -¿Cuándo vuelves a Triana? -Pues hijo, cuando me regales un piso.

Por ahora, me conformo con este regalo de ir cada dos por tres a visitar mi tierra, a tocar los sillares nobles de la Giralda, a rezar ante la Virgen de los Reyes y hacer lo propio ante la Señá Sant'Ana; a pasear como un cateto, sin perder ningún perfil, por las calles que recorrí de niño; a cumplir la liturgia de visitar los bares que hacía con mi Lola; a vivir, a llenarme de cosas, de caserío y de río, de sitios y de hombres...

Espero que hoy, cumpliendo con el protocolo de la vieja amistad, mi día sea tan feliz como el de Ángel Vela. Sacar una nueva obra a la opinión pública, no deja de ser un parto que, aparte de los miedos, siempre resulta de una increíble hermosura. Mañana os contaré.


martes, 16 de julio de 2013

DESDE MI TORRE: MIS FELICIDADES EN EL DÍA DE LAS CARMELAS


Hoy quiero dedicar mis primeras palabras a todas las mujeres que se llaman con el nombre bendito de Carmen, advocación que, por familia, siempre se ha pegado a mis labios. Una soberana, siempre, me espera a orillas del Altozano, en el fielato cabal del puente, para dejar en su pequeño retablo el rezo de un lloroso y silencioso Ave María. Cármenes me cercan y prueban desde nacencia: las titas Carmen, las primas Carmen, el quejido materno de "Ay, por dios, y por la Virgen del Carmen", Carmen, Carmen, Carmen, como en la copla referida a la muerte de la inolvidable Carmen Amaya, de la que se cumple el 50 aniversario y el 100 de su nacimiento. Carmen la de Merimeé y Bizet, Carmen, la niña aquella de Alcalá del Río que, sin querer o queriendo, me enseñó en una revolera los primeros muslos de mujer que contemplé en mi vida de adolescente... Carmen de mi juventud que dejé en una copla por sevillana grabada por Paco Taranto: Soñando con mi Carmela / pensaba yo que tenía / una candela encendía / sobre mi carne morena. / Carmela, Carmela mía, / que me has dao de beber, / que si a tu vera me arrimo / me entra más fuerte la sed.

¡Qué bendita advocación esa del Carmen, qué hermoso nombre, cómo chorrean sus letras por el acantilado de los labios! ¡Carmen!

Hasta un comunista como el portuense Rafael Alberti, de seguro que por su paso por Rute en el año 1925 para recuperarse de una enfermedad, se auxilió bajo el manto y el escapulario y le dedicó de la Patrona de este mar de olivares tres sonetos, de los cuales dedico éste a las "cármenes", que él nombró como "Día de amor y bonanza":

Que eres loba de mar y remadora,
Virgen del Carmen, y patrona mía,
escrito está en la frente de la aurora,
cuyo manto es el mar de mi bahía.

Que eres mi timonel, que eres la guía
de mi oculta sirena cantadora,
escrito está en la frente de la proa
de mi navío, al sol del mediodía.

Que tú me salvarás. ¡oh marinera
Virgen del Carmen! cuando la escollera
parta la frente en dos de mi navío,

loba de espuma azul en los altares,
con agua amarga y dulce de los mares
escrito está en el fiero pecho mío.

¡Felicidades a todas!

lunes, 15 de julio de 2013

DESDE MI TORRE: NI EN LA BASURA


Leyendo ayer por la noche las últimas noticias de ABC de Sevilla en internet, me quedo atónito con el nuevo plan que el alcalde Zoido quiere implantar con la nueva  Ley de Limpieza Pública Local, que, entre otras cosas, va a penalizar la búsqueda de los muy necesitados -como la mujer de la fotografía- en los contenedores de basura de la ciudad. Ya está bien que a todos nos hayan robado la cartera por el sistema del tirón de impuestos que nadie entiende; está bien -es un decir-, que se nos robe una paga extraordinaria que nos pertenece; está bien -cuando digo esto deben entender que está muy mal y es una desvergüenza- que los abuelos no podamos disfrutar de un otoño vital feliz y tengamos que estar siempre preocupados de nuestros hijos y nietos, mantenerlos en nuestra casa, darles de comer y pasear por obligación a los hijos de nuestros hijos; está bien -¡y ya está bien!- de que nadie diga esta boca es mía, que no imprequemos violentamente -ya que con el conformismo no se ha podido solucionar nada- a los que, para su beneficio, y en nombre de una crisis global, manejada por ellos, nos han convertido en pobres, pobres de solemnidad.

Y, encima, el señor Zoido -tan ecuánime con las formas de caridad, que sólo cacarea en la hermandades- quiere prohibir hasta el rebusco, como el de los garbanzos en la época de Franco. Pues muy bien. Vayamos a las puertas de su casa a pedir comida, que de seguro le sobra. Y vayamos a las puertas de Griñán, y de Susana, y de Valderas, de todos aquellos que decían en grandes vallas aquello de "Andalucía, imparable" y "Sevilla, ciudad de las personas". Vayamos a sus puertas y cantemos a coro el viejo villancico para que nos den el aguinaldo. Como de seguro la cosa no va a funcionar, volvamos a los contenedores a rastrear las miserias que aún pueden comerse, saquémoslas con jubilo de pobre que se resiste a pedir por las puertas de las iglesias y las esquinas de las céntricas calles, dejemos todos los horribles contenedores vacíos, y metamos en él a todos nuestros políticos, sin excepción de clase o partido, porque son ellos los que han hecho posible, con mucho bla-bla-bla, que una cosa es predicar en la captación de votos para llenar sus bolsillos y otra, muy diferente, dar el trigo -mojado en la Constitución- de que todos los españoles somos iguales ante la Ley.

Esta mujer y este joven que rebuscan sólo son un paripé, una obra de teatro de Arbide cuando dirigía el grupo "Tabanque". España sigue en marcha -faltaría más, a pesar de Bárcenas y el miedo terrible a que tire de la manta zamorana-, y tan Una, Grande y Libre como en la época del de las botas altas, aunque ya no hay ni siquiera libertad -según normativa del señor Zoido- para buscar la vida entre basuras. Rebusquemos, pues, en los bolsillos del alcalde, de los del presidente de la Junta y de todos los abrazafarolas del Poder. De seguro que todos los pobres de Sevilla -y sólo me limito a mi ciudad- pueden darse un atracón de lujo, con los dineros de esas faltriqueras políticas, en el selecto y caro Abades. ¡Ah, y a dejar buena propina...! 


domingo, 14 de julio de 2013

DESDE MI TORRE: EMOTIVO HOMENAJE A JUAN DE LA PLATA EN JEREZ


Pocos sábados he pasado en mi vida, de los que tenga memoria tan grata, como el que ayer viví en la querida ciudad de Jerez de la Frontera en torno a un amigo: Juan Franco Martínez, más conocido en todo el mundo con el sobrenombre de su barrio como "Juan de la Plata". Todo aquel que sea flamenco y se sienta aficionado lo conoce, porque Juan siempre ha sido un activista en pro de la Cultura, de la Música y de la Poesía y, siendo jerezano, no se le pudo ocurrir mejor cosa, junto a otros amigos poetas como Manuel Pérez Celdrán, Manuel Ríos Ruiz y Estéban Pino Romero, que darle forma, con muchas ilusiones y esperanzas, el 24 de septiembre de 1958 (se va a cumplir este año el 55 aniversario), a la Cátedra de Flamencología y Estudios Folklóricos Andaluces con sede en Jerez de la Frontera.

El acuerdo de nombrarlo como Miembro de Honor se tomó en una reunión que celebramos los miembros de la Junta Directiva de la Academia de las Artes y Ciencias del Flamenco el día 14 de febrero en Sevilla, y que se culminó ayer con un acto multitudinario en "Los Claustros de Santo Domingo", antiguo y hermoso convento dominico rehabilitado para espacio cultural. 


Por parte de la Academia estuvo casi la totalidad de su Junta: su Presidente, Luis Adame, Antonio Fernández "Fosforito", Rafael Infante, Diego Fernández y un servidor, siendo acompañado el homenajeado por muchos amigos y familiares, además de artistas como Pepa Montes y su marido Ricardo Miño, Cristina Hoyos y Juan Antonio Jiménez, Paco Cepero, Luisa Triana, María José Franco, Juan y Luis Moneo, Angelita Gómez, Juan de Juan y señora, Juan de Dios Ramírez Heredia -que fue el exaltador de Juan por parte de la Academia-, el rejoneador Álvaro Domecq, el pintor Pepe Basto, el poeta Antonio Murciano, el también fundador de la Cátedra, Manuel Pérez Celdrán, y los flamencólogos Pepe Marín y José María Castaño, así como muchísimos miembros de las peñas y entidades flamencas jerezanas y de la provincia de Cádiz. Lástima, que como ocurre con demasiada frecuencia, nadie se acercó del Instituto Andaluz de Flamenco, que tanto defendió en su día, de cara a la galería, que el flamenco fuese nombrado como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. Sólo acudió, a manera particular, Aida Rodríguez Agrado, responsable de prensa del Centro Andaluz del Flamenco con sede en Jerez.


Ocuparon la mesa presidencial Luis Adame, que dio lectura al acta del nombramiento; la alcaldesa de Jerez, María José García Pelayo, y Juan de Dios Ramírez Heredia. Fue un acto con mayúsculas y para escribir con letras de oro en los anales de la historia flamenca, ya que fue intenso de emoción y la sensibilidad de todos estuvo a flor de piel. La exaltación de Juan de Dios, vocal de la Academia, fue muy sentida y con el calor de su verbo cálido y vibrante, recordándonos algunas anécdotas que ambos habían gozado a lo largo de sus vidas y diciendo de Juan de la Plata que era un gran luchador por la divulgación y dignificación del Flamenco y un libro abierto al que siempre hay que acudir en esta materia.


Tras el acto de entrega del hermoso diploma que nombraba Socio de Honor de la Academia a Juan de la Plata, el homenajeado, visiblemente emocionado, ofreció unas palabras dando las gracias a la Academia y ofreciendo este homenaje a cuantos artistas del cante, el baile y el toque hicieron posible a lo largo de los años este manantial de ecos, desplantes y falsetas, teniendo un recuerdo emotivo para su hija, que había sido operada el día anterior.


Cerró el acto, también muy emocionada por las palabras de Juan, la alcaldesa María José García Pelayo, que hizo un recorrido por toda la vida y obra del homenajeado, prometiendo que Juan tendría un sitio de honor en un lugar emblemático de Jerez, promesa que todos acogimos con verdadero entusiasmo. Al finalizar el acto, todo el público puesto en pie comenzó a tocar las palmas por bulerías al estilo de la tierra más festera de Andalucía.

Lo dicho, un sensacional acto que a ninguno de los asistentes se nos va a olvidar mientras vivamos, y un éxito más de la Academia de las Artes y Ciencias del Flamenco, que está trabajando con pasos firmes y con certera ilusión.

Tras la copa de rigor, el homenajeado, los miembros de la Academia y algunos amigos y artistas, fuimos agasajados por don Álvaro Domecq con la gran clase que siempre le caracteriza.


Como colofón de esta crónica de urgencia, vayan ahí unas cuantas fotografías a manera de álbum de recuerdos.







PRESENTACIÓN DEL LIBRO "TRIANA, LA OTRA ORILLA DEL FLAMENCO"


El próximo miércoles, día 17, a las 21 horas, y en los salones del Hotel Zenit Triana, nuestro buen amigo y excelente escritor, Ángel Vela Nieto, presentará su nuevo libro "Triana, la otra orilla del Flamenco", volumen que promete ser muy interesante, ya que no hay referente de este tema específico dentro de las publicaciones sobre el barrio. Puedo prometer, ya que leí gran parte de su borrador, que el volumen es amplio y que está trabajado con la rigurosidad que siempre ha definido al autor. Es un libro seriamente trabajado en sus textos y muy amplio de ilustraciones y fotografías, y será un libro que habrá de convertirse en tomo obligado de consulta permanente para hablar de un tema tan amplio como difícil. Allí estaremos esa noche junto a muchos amigos, acompañando nuevamente al padre de nacimiento tan feliz y tan necesario para la historia del arrabal.

En el acto, tomarán la palabra Jesús Castrejón Requena, director del Zenit; Francisco Pérez Guerrero, delegado del distrito de Triana; Francisco Javier Sosa Martín, editor;  Antonio Reina Gómez como prologuista, y el autor.


sábado, 13 de julio de 2013

DESDE MI TORRE: JOSÉ BRETÓN


Desde la primera noticia de la desaparición de los niños Ruth y José, desde el mismo momento que saltó la noticia por los linderos de esta Córdoba sin apenas noticias desagradables, este blog soltó la alarma que se había producido por ver si de alguna manera podíamos colaborar para que Ruth y José, desaparecidos, según su padre, cuando estaban con él en el cercano parque a casa, llamado de "Cruz Conde", frente a frente a la "Ciudad de los Niños", aparecieran. Son muchos los artículos que se pueden consultar en estas páginas sobre el caso, hasta el último, de hace sólo unos días -18 de junio- en el que hablaba del otro juicio mediático, que debería estar prohibido por ley, que se hacía a un "presunto" criminal.

Todos, antes de que el Jurado haya meditado tanto para dar una declaración de las más claras que pueden darse en el mundo de la Justicia, sabíamos, o sospechábamos, que José Bretón era el asesino de sus hijos de seis y dos años. ¿Qué puede pasar por la mente de un hombre para cometer semejante atrocidad? Ayer, al mediodía, a la una en punto de la tarde, cuando se había anunciado el veredicto del Jurado, nadie echaba cuenta al refresco o la cerveza, y todos estábamos pendientes de la pantalla del televisor para informarnos por cualquier cadena del resultado del juicio. Como se esperaba, José Bretón era culpable de dos horribles asesinatos. Sus pupilas no se movían. No pestañeaba. Estaba tan frío como cuando mentía a policía, jueces y peritos en las diversas visitas al parque y a la finca paterna de "Las Quemadillas". En el bar donde me encontraba, volví a la Edad Media: -¡Asesino, asesino, a matarlo y quemarlo como hizo él con sus hijos...!

A mí me dio pena, pena del rencor de un pueblo contra un loco, porque aunque digan lo contrario los médicos que saben de esto, nadie puede estar en su cordura para cometer este hecho horripilante. Me dio pena de un pueblo que exige la pena de muerte para quien, de una forma u otra, ya la lleva dentro de su cuerpo para toda la vida. Casi me echo a llorar cuando volví a recordar las imágenes de Ruth y de José, las lágrimas de su madre, pensando en el calvario auténtico que esta joven mujer habrá pasado no queriendo pensar en tan tétrico final. Pero también me dio pena de él cuando pensaba en qué inhumano "bichito" le atacó su mente para cometer este crimen sin calificaciones.

La turba condena antes que un Jurado, sin más valoraciones y con el vocerío que levantaba los asistentes a una ejecución pública de la Inquisición. Y es que España, por desgracia, suele ser inquisidora. La valoración del Jurado popular ha sido impecable. Un diez. Así como la de los encargados de la investigación, salvo la de la perito policial que ha estado a la altura de las babuchas. José Bretón ha sido declarado culpable, puede llevarse cuarenta años en la cárcel, aunque con eso no pague los dos crímenes que dejó por el camino de su vida. Pero de ahí a quererlo ver en una fosa pública ardiendo, va un abismo: el mismo que separa la Justicia de la revancha.

jueves, 11 de julio de 2013

DESDE MI TORRE: UNAS CUANTAS MIJITAS


El término "mijitas" se estila mucho en la ciudad de Sevilla: una pequeñísima parte, una pequeñez o poquita cosa como así define el término el escritor malagueño, Manuel González Salas, en su interesante libro "Diccionario del habla sevillana". Pero muchas mijitas forman un montón. Así como un "nazareno" es una unidad, centenares forman una cofradía. Grano a grano de trigo, al final no caben en el silo. Esta semana ha estado llena de pequeñas minucias que siempre logran llenar el saco.

En esta muy antigua fotografía -en la que estoy con mi siempre recordada mujer-, nos dábamos cita con el compositor y cantautor Paco Ortega, un jovencísimo Alejandro Sanz, y un compañero del que siento no recordar su nombre. La instántanea está realizada en el restaurante "El Mero" -de tan gratos recuerdos- situado en la esquina de El Altozano con la calle Betis, y que marcó el termómetro de varios años de los mejores de mi vida y de las raciones más inolvidables. Me encontraba con Lola en la "Taberna del Altozano", del gran gitano José Lérida, cuando un amigo común, por entonces camarero de "El Mero", nuestro amigo "Candela", yerno, por cierto, del famoso fandanguero "El Gordito de Triana" -aunque era más delgado que el palo de una cerilla-,  vino a buscarnos donde él sabía que estábamos ya que estos amigos reclamaban nuestra presencia. Entonces ya comenzaba a escucharse fuerte el nombre de Alejandro Sanz y su música  arrastraba a miles de jóvenes, como demostró en su gran concierto inaugural en la Plaza Sony de la Expo'92. A Paco Ortega y a Alejandro los conocí cuando se buscaban la vida por los alrededores de la Plaza de Armas sevillana, en esos pub's donde se amasaba la música de entonces. "Panecitos", "Tibus", Trastámara"..., sitios de búsqueda musical nueva, de gente joven, de bohemios, andarríos nocturnos y, para qué ocultarlo, de muchos gays y lesbianas.

En alguna que otra ocasión, compartieron espacio campestre con nosotros y con nuestros hijos, cantándoles canciones pegadizas e infantiles, en una casa, con gran alberca incluída, en la cercana localidad de Villanueva del Ariscal, en pleno Aljarafe sevillano, que me había cedido un amable terrateniente de la localidad, y que ya se conocía por la casa de los artistas por la cantidad de ellos que pasaron por allí: desde ellos a Antonio Mairena, Manolo Sanlúcar, los cantaores trianeros y locales, "Los Incansables de Torreblanca", Isabel Bayón, José Joaquín y su hermano "El Niño de Pura", María Pagés... ¡Qué sé yo, casa del Arte que siempre llevo en la agenda de mis buenos recuerdos! ¡Años de tremenda felicidad!

El pasado viernes, día 5, en la plaza de toros de "Los Califas", al lado de mi casa cordobesa, Alejandro Sanz, un Alejandro ya bañado en el oro de la fama y del dinero, ofreció un gran concierto. No se cabía en los alrededores del coso taurino, y ver a las mujeres cordobesas esperando su turno de entrada era una satisfacción para todos los sentidos. Jamás he visto a más mujeres hermosas por metro cuadrado. ¡Gracias, maestro, por ese gran concierto en el que "La música no se toca" y del que todos salieron de nuevo con "el corazón herío...!

Mijitas para el montón son los silencios sobre el caso "Urdangarín" y las bocanadas constantes de los papeles de Bárcenas. El Partido en el Poder está más perdido que un bizco en un cruce y no sabe cómo va a salir de ésta. Quizás sea el gobierno que nos merezcamos por tanta ingenuidad y por seguir alentando el bipartidismo. En España nos acostamos con una depresión por lo que está ocurriendo y nos levanta el despertador para que nos ingresen de urgencia en la unidad hospitalaria más cercana, si es que funciona y ha quedado algo de dinero aunque sólo sea para ponerte una tirita en una herida mínima. ¡Tremenda herida es esta de la corrupción cotidiana que ni te deja vivir ni dormir!

Más mijitas que forman este otero de inmundicias son las que Montoro declara a los medios contradiciendo a las expectativas de los que verdaderamente nos gobiernan: al FMI, a la todopoderosa Merkel, y a los analistas que discuten una y otra vez -mientras se ponen morados en las treguas alimenticias- asegurando que nuestro país crecerá un cero patatero, y que eso de que estamos saliendo de la recesión en un cuento sólo atribuido a "Pinocho" (Montoro).

Mijitas, y muy tristes, muy dolorosas, totalmente injustas, siguen siendo los desahucios; el número de parados; los jóvenes que se van a quedar sin la posibilidad de acceder a la Universidad, siendo modélicos estudiantes pero sin dinero; la desvergüenza del Poder frente a los que tiene la obligación de proteger...

Mijitas las que padece la juez Alaya desde los medios  que, por política o páginas publicitarias bien pagadas, apoya a la Junta de Andalucía en el caso de los ERE's vergonzosos, en vez de solicitar con urgencia la máxima claridad, y en los que parece que la culpable es ella por ser sumamente valiente y totalmente independiente, además de guapa y con buen tipo. ¡Tiene acojonado a todo el gobierno andaluz y a ella quieren desprestigiarla! ¡Viva la Justicia!. Se hace bueno el refrán: ¡Justicia, señor, pero por mi casa no!

Mijitas la campaña de Susana Díaz -me borro de andaluz si sale elegida-, de la que los trianeros tenemos una opinión totalmente desfavorable desde que la designaron como delegada del Distrito. ¡Es una auténtica bellota -con perdón- y no sería capaz de distinguir ni siquiera los cuatro puntos cardinales, no digamos de las reglas gramaticales ni de las referidas a las matemáticas básicas! ¿Está puesta en Política...?

Es decir, estamos en manos de nadie y, sin embargo, en el de mucha gente con capacidad nula y sin el reconocimiento académico y político que se debe exigir a quienes la vida les ha otorgado el honor de dirigir los destinos de un pueblo.

Sería bueno que, en vez de sacar tantas cofradías a la calle, sea o no Semana Santa, Dios nos ilumine a todos: al pueblo para exigir a gritos sus derechos, y a los gobernantes para que hagan acto de conciencia.


LIBROS PARA RECOMENDAR: TODO LO QUE ERA SÓLIDO


Tras haber escuchado en la radio varias críticas muy elogiosas de este último libro del jiennense Antonio Muñoz Molina, estaba deseando de comprarlo para leérmelo con toda la atención necesaria que necesita la comprensión de un ensayo, y más si este estaba dedicado a que los propios españoles viésemos en él la verdad desnuda de lo que ha pasado en España desde aproximadamente el año 2007 y de lo que está ocurriendo en la actualidad. Lo que sí me extrañó desde que acaricié su portada es que el volumen hubiese merecido el Premio Príncipe de Asturias de las Letras 2013, máxime cuando dice verdades como templos sobre todos nuestros estamentos. En sus páginas nos vemos retratados en diversas épocas, pero, sobre todo, en las que nos hizo ricos de pronto y nos llevó al poco tiempo a la mayor de las pobrezas. Se bebe de un tirón porque, en un lenguaje coloquial, y más clarito que el agua, lejos del farragoso de nuestros políticos, por una vez se le llama pan al pan y vino al vino.

No soy, evidentemente, crítico literario, no es mi cometido, pero os lo recomiendo con el mismo elogio que de él hicieron los que saben de esto.


Autor: Antonio Muñoz Molina
Edita: Seix Barral
Ciudad: Barcelona-2013
Páginas: 253
ISBN: 978-84-322-1544-5
Depósito Legal: B. 437-2013
Precio: 18,50 euros

LIBROS CON SEVILLA AL FONDO: LA ESCOLANÍA DE NUESTRA SEÑORA DE LOS REYES


Es un hermoso libro del escritor e investigador musical sevillano, especialista en la obra de Joaquín Turina y Manuel Castillo, Pedro José Sánchez Gómez, que recoge toda la historia, con un amplio e interesante apéndice fotográfico, de la Escolanía de Nuestra Señora de los Reyes que cubrió su importante ciclo vital desde 1944 a 1979. Tras un prólogo del Cardenal de Sevilla, Carlos Amigo Vallejo, el autor nos relata en sus cuatro capítulos los siguientes temas. "Fundación de la Asociación de Fieles de la Devoción a Nuestra Señora de los Reyes y creación de la Escolanía. 1941-1949", "La Escolanía y la Capilla Isidoriana", "La proyección musical y primeros conciertos. 1950-1959", "La Escolanía y los Seises de la Catedral de Sevilla", "El Miserere de Eslava", "Premio Nacional y Medalla de Oro. 1960-1969", "Años finales" y "Declive y disolución de la Escolanía. 1970-1979".


Autor: Pedro José Sánchez Gómez
Edita: Ayuntamiento de Sevilla
Ciudad: Sevilla-2006
Páginas: 121
ISBN: 84-96098-62-1
Depósito Legal: SE-1119-2006

viernes, 5 de julio de 2013

DESDE MI TORRE: EL CANTURREO DEL CARPINTERO


Dentro del equipo que formábamos el grueso del departamento de artística de mi empresa de toda la vida -todos ellos excelentes compañeros, artistas y bohemios, cada cual con su música-, me maravillaba siempre un carpintero, gran ebanista, silencioso como un cartujo y listo como el hambre para la interpretación de los planos, algunas veces muy dificultosos, llamado Laurencio. Tuvo la mala suerte de morir joven, por aquello del abuso callado del aguardiente mañanero, tan del gusto de este gremio, del de la escayola y del artisteo en general. En sus silencios largos, como una sandía oronda que no nos atreviésemos a abrir por temor a dar un mal tajo, guardaba el amigo un manantial de auténtica sabiduría, abonado por una filosofía natural y por unas vivencias que nos podrían acercar a los inicios de una teología tan primitiva como interesante.

Cuando en la sobremesa, tras la ingesta del bocata y unos vasos de tinto, la conversación se disparaba desde la política a la religión, desde el sometimiento de la clase obrera a la burguesía, desde Franco a una transición en la que parecía que todo iba a cambiar, y las voces se alzaban, y cada uno tomaba partido, el bueno de Laurencio, sin irse del coro, iniciaba un canturreo, casi tan mudo como su voz, y jamás participaba en lo que después entendimos que era una opción que sólo toman los sabios. El gallinero se animaba y los "kikiriquís" subían de tono, así como las divisiones de opinión sobre el tema a debate. Laurencio seguía a baja voz, casi apenas imperceptible, ese canturreo extraño al que llegamos a acostumbrarnos sin apenas sentir una mota de molestia.

Todos éramos defensores de nuestras ideas. De Laurencio sabíamos poco, casi nada, sólo su habilidad como excelente artesano de la madera. Pero nada más. Murió sin despedirse. Pero cuando faltó nos dimos cuenta de que era un gran activista en pro de los trabajadores, que estaba metido en Comisiones Obreras hasta las cejas en tiempos que ninguno de nosotros, gallos de pelea, nos atrevimos. Que gracias a él conseguimos el sábado libre y la jornada contínua, que se pagasen las horas extras, que tuviésemos la dignidad de un espacio para el almuerzo, que la nómina se repartiera en el mismo puesto de trabajo...

Mientras él canturreaba, como si fuese un extraño loco, nosotros nos matábamos por defender nuestras ideas, a las que nunca pusimos las fuerzas suficientes para llevar a cabo. Laurencio, con su canturreo por lo bajini, siempre nos dio la lección más grande de nuestras vidas. No predicaba y daba trigo, no chillaba y nos demostró, bien que nos lo demostró, que en su profundo silencio tenía más cojones que todos nosotros juntos.

LIBROS CON SEVILLA AL FONDO: LA DIVERSIÓN


En la colección "Cosas de Sevilla", y marcado con el número 9, Julio Martínez Velasco nos dejó este librillo en el que nos refiere las distintas diversiones en la ciudad en cada uno de los ciclos del año, invierno, primavera, verano y otoño, repasando la cabalgata de Reyes, el carnaval, los preparativos de Semana Santa, las cruces de mayo, las velás, el fútbol, el teatro y el cine, la televisión, los restaurantes y las ventas, la Navidad... Libro que se bebe de un tirón y con el que uno pasa un buen rato de sabrosa y humorística lectura.


Autor: Julio Martínez Velasco
Edita: Grupo Andaluz de Ediciones Repiso-Lorenzo
Ciudad: Sevilla-1981
Páginas: 84
ISBN: 84-85894-11-1
Depósito Legal: SE-163-1981

jueves, 4 de julio de 2013

DESDE MI TORRE: TIEMPO DE CALORES



Cuando el calor, la calor, o las calores aprietan, a mí se me aflojan las carnes y me vengo abajo y me derrito como un "pochicle" que va chupando un niño por cualquier pueblo o ciudad de Andalucía. Porque es que aquí las altas temperaturas -a las que no acabamos de acostumbrarnos por más que digamos que tenemos el valor de soportarlas- son de descabello inmediato y fulminante, de muerte instantánea, de agobio presentido desde que se pone el pie en la calle a las nueve de la mañana. El abundante parque automovilístico de las ciudades, la proliferación total de aires acondicionados y el "glorioso" triunfo de los nuevos urbanistas, arquitectos y diseñadores de espacios, que se cargaron las fuentes para llenarnos de hormigón, han sumado varios grados a esta época anual que te deja sin aliento.

Pero, si aparte de estas circunstancias los políticos están todo el tiempo dale que dale y añadiendo más leña al fuego canicular cotidiano, los termómetros suben y suben... Normalmente, lo que pasa en España no es para que uno se acalore, sino para dejarnos helados. Los bárcenas, urdangarines, blesas, las álvarez, los alcaldes de cualquier pueblo, los "eres", los "gurtel"..., deberían dejarnos congelados. Pero el sistema climático ha cambiado para que tanta desvergüenza se nos convierta en sonrojo y en auténtico bochorno, con lo cual no hay indicador que marque, fiablemente, a qué temperatura nos encontramos, ya sean las tres de la madrugada o las cuatro de la tarde.

El gran Antonio Machado nos dijo que una de las dos "Españas" habría de helarnos el corazón. Hoy, salvando a sus habitantes de a pie, a esas clases trabajadoras que se han ido cargando a golpe de esa charanga de la llamada globalización, la única España que existe, se protege y mantiene, es la de los corruptos, a los que nadie puede ponerles las manos encima gracias a las triquiñuelas legales de los muchos poderes fácticos que existen. Cuando la injusticia sube, cuando la ira se levanta, cuando la sangre se estira como un látigo que intenta levantarse contra los que siguen pisoteándonos alegremente, el calor, la calor, las calores suben y suben y suben hasta que el termómetro revienta en el momento más insospechado.

LIBROS CON SEVILLA AL FONDO: LA DESAMORTIZACIÓN ECLESIÁSTICA EN SEVILLLA


Este libro, nacido de la imprenta hace ya cuarenta y tres años, lleva en realidad el largo título de "La desamortización de las tierras de la iglesia en la provincia de Sevilla (1835-1845)", y fue escrito por el gran investigador y profesor Alfonso Lazo, que analiza a la perfección -ni a favor ni en contra- la sonada ley de desamortización, llamada de Mendizábal, y que arrebató a la iglesia no pocos bienes materiales a mediados del siglo XIX, aunque después saldría ganando en su latifundismo. El autor divide su obra, prologada por Octavio Gil Munilla, en los siguientes apartados: "El campo y los campesinos" (1835-45), "Las tierras de la iglesia", "La desamortización" y "Los nuevos propietarios", añadiendo unos mapas muy interesantes en los que se nos clarifica la gran cantidad de hectáreas que la iglesia poseía.


Autor: Alfonso Lazo Díaz
Edita: Diputación de Sevilla
Ciudad: Sevilla-1970
Páginas: 204
Depósito Legal: SE-84-1970

martes, 2 de julio de 2013

DESDE MI TORRE: UNA FELIZ SORPRESA


Ayer fue un día ciertamente feliz. Tras la vuelta de mis breves vacaciones con mis nietos, viajé ayer a Triana para asistir a la presentación del cartel de la Velá -hermosa obra de Juan Romero-, de la pregonera de estas fiestas, la poeta Rosa Díaz, y para conocer los galardonados de este año con los nombramientos de "Trianeros de Honor", "Trianeros del Año", "Trianeros Adoptivos" e "Instituciones Honoríficas".

Se celebró el acto en el marco del restaurante Abades, ocupando la mesa presidencial el delegado del Distrito, Francisco Pérez, Ángel Vela Nieto como representante de la Comisión de la Velá, la pregonera y el cartelista, que con bellas palabras nos describió su preciosa acuarela, inspirada en la célebre y antigua letra de Soleá: Son los cuatro puntalitos / que sostienen a Triana: / San Jacinto, Los Remedios, / la O y Señá Sant'Ana. A continuación, el delegado dio lectura a los diversos nombramientos de este año, recayendo los de Honor en el futbolista Antonio Liz, en Antonio Martínez Díaz "Finito de Triana", en la genial bailaora Angelita Vargas, en los bailaores Guadalupe Osuna y Luis León, y en un servidor, que, aunque ya sabía del nombramiento desde hace unos días por la llamada del delegado, me produjo una inmensa felicidad. Como "Trianeros del Año" lo han conseguido el compositor y cantante Javier Traverso, el escultor José Antonio Navarro Arteaga y la escritora María Graciani. Como "Trianeros Adoptivos", José Rodríguez "El Pío", el grupo musical de nuestros años juveniles "Los H.H." y Rafael Blanco Guillén. Dentro del capítulo de las instituciones, los premios han sido para "La Casa de los Artesanos" y la "Asociación Elige la Vida".

Dentro de unos días se dará a conocer el Programa Oficial de las fiestas, que se hará coincidir con el nuevo número de la revista "Triana". Como novedad este año en el exorno, se va a cambiar el diseño de las "pañoletas" de las casetas, personalizándose cada una de ellas.

Por la parte que me corresponde, sólo me resta dar las gracias de todo corazón a la Tenencia de Alcaldía y a la Comisión de la Velá por este nombramiento que voy a llevar a gala por todos los caminos en los que se abren mis labios con el nombre de Triana.


LIBROS CON SEVILLA AL FONDO: LA CIUDAD MEDIEVAL


El catedrático Miguel Ángel Ladero Quesada nos dejó en este volumen, publicado por la Universidad de Sevilla, la historia de la Sevilla que corre de 1248 a 1492, desde la conquista de la ciudad al descubrimiento del Nuevo Mundo. El autor divide el libro en los siguientes apartados: "Sevilla entre dos conquistas", "Ciudad y tierra", "Las actividades económicas", "La sociedad", "El poder" y "La iglesia", aportando sus conclusiones, un índice cronológico de todo lo acontecido y el resumen de la bibliografía manejada para este interesantísimo trabajo.


Autor: Miguel Ángel Ladero Quesada
Edita: Universidad de Sevilla
Ciudad: Valladolid-1980
Páginas: 235
ISBN: 84-7405-163-0
Depósito Legal: VA. 118-1980