miércoles, 3 de agosto de 2011

DESDE MI TORRE: AYER TRIANA SE COLÓ EN MI CASA


No hay mal que cien años dure, ni cuerpo que lo resista, dice el refrán. Ayer, para romperme la soledad, vinieron a verme mis amigos, a compartir unas horas conmigo en esta Córdoba lejana y sola. La sorpresa del viaje, que me anunciaron el día anterior, fue para mí como la del niño que espera la noche mágica del día de Reyes. Triana se coló en mi casa con la presencia de Ángel Vela, que me trajo su último libro, aún calentito de la prensa, y de mi amigo José Luis Jiménez, que también me trajo la sorpresa de una botella de manzanilla sanluqueña a la que sus cosechadores, Bodegas Barón, han tenido el buen gusto de ponerle de nombre "La barca de Triana".
Tapeamos de lo lindo en una preciosa terraza cercana a mi domicilio, y bebimos con la alegría de las grandes satisfacciones. Pero lo importante era la conversación. Triana jugaba una y otra vez en nuestros labios. Recordamos viejos tiempos, aquellos en los que con Alberto Jiménez Becerril logramos hacer de nuestro barrio un peñón inexpugnable. Y de la mala política que en él había hecho Floranes, y de las esperanzas que tenemos puestas en el nuevo delegado, Francisco Pérez Guerrero. Bien podía parecer que estábamos sentado en el desaparecido Quiosco de las Flores, y que nuestro amigo Loren iba a aparecer por la puerta para ofrecernos otra ración de adobo. Triana no se escapaba jamás de nuestra conversación serena.
Salieron a la palestra los nombres de los innumerables amigos, tres "Manolos" de lujo: Manuel Lozano, Manuel Garrido y Manolo Pacheco, tres grandes poetas metidos en medio metro cuadrado. Salió el tema de la defenestrada revista "Triana", que con tanto cariño relanzamos allá por los ochenta y que el PSOE se cargó de un plumazo con la nefasta llegada de Alberto Moriña. Hablamos de José Manuel Holgado y de su grandeza como persona y como fotógrafo de varios quilates; y de otro Manuel, del gran Melado, del que me traían dedicado por él con mucho amor su último libro "Entre la nostalgia y la sonrisa". Parecía que el estado mayor de Triana se había desplazado a Córdoba para poner en mi vida un día de lujo cuando más falta me hacía.
Ellos, quizás no alcancen a comprender lo que para mí ha significado esta inesperada visita. Ha sido como agua de mayo, siempre benefactora. Y para colmo con ese pan debajo del brazo en forma de libro de mi querido Ángel, libro que he tenido el honor de prologar y en cuya presentación no pude estar presente por motivos familiares, hermoso libro sobre la Velá de Triana que recomiendo a todos por el copioso acarreo de datos sobre fiesta tan singular y entrañable y por el amor a Triana que lleva entre sus renglones.
Un día, queridos blogueros, para no olvidar. Las cosas mínimas hacen grande a las personas, pero para mí, tan alejado de mi barrio, fue todo un milagro poder compartir el pan candeal de las palabras durante algunas horas con estos dos grandes amigos, Ángel y José Luis, que me trajeron viva en sus palabras y vivencias a esa Triana que, a pesar de la lejanía, siempre está anclada en mi corazón y en mi memoria.
Para el otoño, me gustaría que mis amigos volviesen aún más acaudalados de compaña, con Paco Vega y mi maestro Antonio Badía, con Garrido, Lozano y Melado, con tantos y tantos amigos como, por culpa del maldito trabajo, tuve que dejar en mi orilla.
Gracias de corazón, Ángel y José Luis. Obrásteis el milagro de hacerme rey por un día..., y aún se me nota en los ojos y en la sonrisa.


MI PALABRA: EL RELOJ (23)


RELOJ DEL PRESIDIARIO

Cuenta las horas a golpe de condena,
marcando en la pared con una tiza
el día que en silencios ya agoniza,
uno menos de soledad y pena.

Entre cuatro paredes almacena
el ansia de ser libre, que eterniza
la herida que jamás se cauteriza
cuando de sangre está la mano llena.

Juega con el reloj de la conciencia, 
sin manillas, ni números, ni esfera,
sólo Dios contemplando su agonía

y otorgándole un poco de clemencia. 
Sin libertad el presidiario espera
que Dios, al menos, lo perdone un día.

Emilio Jiménez Díaz

TRIANA EN LABIOS DE LA COPLA (61)

HERMANDADES Y PARROQUIAS


TRIANA ES LA FE

De amor Triana en el Cachorro expira,
esperanzada espera en la Esperanza,
en la Estrella estelar fulgor alcanza
y con su Cristo de la O delira.

Por cante "jondo" con dolor suspira
la saeta de luz que al aire lanza,
mística alondra que volando avanza
hasta la imagen donde amor respira.

Triana es la fe que mueve la montaña:
Mariana a la par que mareante,
abre la historia naútica de España.

¡Tierra!, grita, ante un mundo, al mar de Atlante,
es cuna de la gesta y de la hazaña
y con Justa y Rufina en Dios triunfante.

Fernando de los Ríos y de Guzmán

***


545
Caminito de Triana
pasó la Virgen del Valle
con revuelos de campana.

546
Cuando me llegue la hora
yo sólo le pido a Dios
que me entierren bajo el manto
de mi Virgen de la O;
con pureza de Esperanza,
con Patrocinio y Rocío,
de Cigarrera y de Estrella
caracolera del río.

547
De los cuatro puntalitos
que sostienen a Triana
me quedo yo con la torre
juncal de Señá Sant'Ana.
Altar de Ana y de María
la pila de los calés
mi primera aguabendita
y donde yo me casé.

548
En ese puente oscuro
Triana, Triana brilla,
qué arte y qué solera,
Triana qué maravilla.
Te dio el Cachorro sus lirios,
sus blancas flores la O,
la Estrella su señorío,
y la Esperanza llorando
te dijo: ¡guapa Rocio!


549
Los toreros de Triana
le dicen a la Maestranza,
nuestra madrina es gitana
y se llama la Esperanza.
Y el mejor de los toreros
que se lo rifa Sevilla,
nuestro Cachorro trianero
por su calle de Castilla.

550
Son los cuatro puntalitos
que sostienen a Triana:
San Jacinto, Los Remedios,
la O y Señá Sant'Ana.

551
Triana de costaleros
de alfareros y cigarreras
cuna de la soleá...
¿Qué es lo que tiene Triana
cuando sale su hermandad?

552
Triana rezando
con fe mariana
Estrella, Esperanza,
Cachorro y Santana.

553
Ya no es puntal de Triana
el barrio de San Gonzalo,
por ser nuevo se quedó
fuera de los cuatro "palos"
que la copla renombró.

554
Se quedaron los frailes
en San Jacinto
y el magnolio es el mismo
pero distinto.
Ya están contentos
porque ninguna Virgen
se queda adentro.


545.- Manuel Lozano Hernández. "Al alba que hubiera sido". Pág-62. Imprenta Rojo. Sevilla, 1990. En el año 1965, año de las misiones de Sevilla, la Virgen del Valle vino a Triana.
546.- Pascual González. Grabada por "Cantores de Híspalis" "Sevillanas de Oro". Volumen 16. Hispavox, S.A. (546-40-2039-3). 1986.
547.- Emilio Jiménez Díaz.
548.- Paco Alba. Grabada por "Amigos de Gines". Hispavox, S.A. (S-60.696). 1982.
549.- Juan de Dios Pareja-Obregón/ Feliciano Pérez. Grabada por Isabel Pantoja. Columbia (CPS-9692). 1982.
550.- Popular.
551.- Federico Alonso Pernía.
552.- J. Antonio Cabeza Hernández. Graba por José Luis del Serranito. Trovador (TDS-0001). 1989.
553.- Emilio Jiménez Díaz. (Ver copla 550)
554.- Mismo autor. Las últimas hermandades que radicaron en el Convento de San Jacinto fueron la Esperanza, la Estrella y el Rocío. Parecía, al menos así se rumoreaba en Triana, que a los frailes no les hacía gracia que en el convento tuvieran cobijo las hermandades, con lo cual cada una tuvo que labrar su propia capilla. En el año 1966, San Jacinto fue convertido en parroquias, encargándose de su administración los propios dominicos.


EL POETA DE LA SEMANA: ROGELIO BUENDÍA (5)


SOLEDAD

Uno.
Por todas partes que miro sólo veo
el número uno.
El número uno fatídico:
1 árbol
1 pájaro
1 hombre
El sol, solo en su soledad,
la luna, una en su unidad,
y yo, como un miembro amputado
me desangro sobre la mesa del café
como en un quirófano.
Y mis ojos llenos de luz lejana,
y mis manos extendidas
miran instintivamente hacia el Sur.
-¡Oh, aquella canción!,
1 árbol
1 pájaro
1 flor
Pero entre los ojos vivos de los dos
dos.

POEMAS DEL ALMA: JUAN CERVERA SANCHÍS (223)


CARAMBOLAS

 Recuerdo aquellas largas,
aquellas largas noches
de los largos inviernos.
Recuerdo  el espeso sabor
de las castañas asadas
y deliciosamente  saladitas.
Recuerdo aquel olor.
El olor, el olor del aguardiente.
Recuerdos los abrigos
y los cuellos alzados,
y recuerdo los guantes,
las quejas  insistentes recuerdo
en los labios de todos:
“-Madre  mía, ¡que  frío!”
El frío, el frío  recuerdo
y, de repente, un soplo de nostalgia
ataviado  de tórrido  verano.
El verano, el verano, el verano
visto desde el invierno
era  lo que  no era, era lo que no es
cuando  llega  el verano y nos asfixia
y, ¡madre  mía!, el calor
nos   recuerda el invierno y añoramos  el frío.
Recuerdo, sí, recuerdo aquellas largas  noches
de los largos inviernos y, de  pronto, no sé
si es invierno  o verano, si tengo  frío o calor,
si una  castaña  asada y saladita
realmente  es un helado y el olor penetrante
del aguardiente no huele, ya no huele
en verdad a aguardiente, que huele
a fresco y verde  jugo de limón.
Carambolas  te digo de la memoria,
siempre tan dispuesta a recrear  los  hechos
a su entero  capricho de  viejo  poeta  loco.
             
    México D. F. 26 Julio  2011

LIBROS CON POESÍA: AROMAS DE ALCALÁ


Este libro del poeta alcalareño Manuel Álvarez López, editado por el mismo autor, contiene una selección de treinta y dos poemas, la mayoría de ellos exaltando a su tierra de Alcalá de Guadaira, sus paisajes y sus hombres artistas, incluyendo en ellos un amplio apartado a algunas advocaciones de la Semana Santa. El autor, un poeta popular y excelente rapsoda, fue uno de los organizadores, junto al poeta sevillano Florencio Quintero, de las célebres tertulias poéticas "Noches del Baratillo", culmen de la poesía sevillana de los años cincuenta. Como muestra de su obra, he elegido el poema que dedica a unos de los cantaores de su tierra de nacencia.


ROMANCE DE BERNARDO EL DE LOS LOBITOS

En un bodegón sin brillo
pero con regusto añejo,
Bernardo el de los Lobitos,
cantaor alcalareño,
clava en el aire el quejído
de un cante recio y campero.

Es el cante de la trilla,
cante perdido en los tiempos,
cante con sabor a mieses
a gañanía y salmorejo.

Cante que lleva en su copla
la filosofía de un pueblo
que sostiene entre sus hombros
la historia de seis milenios.

Cante que es la fina esencia
el alma y el pensamiento
del campesino andaluz,
"miseria, sudor y esfuerzo".

Cante que sabe decirlo
con sus más puros acentos,
Bernardo el de los Lobitos,
un maestro de maestros.

Autor: Manuel Álvarez López
Edita: El autor
Ciudad: Sevilla-1991
Páginas: 83
Depósito Legal: SE-464-1991

martes, 2 de agosto de 2011

MI PALABRA: EL RELOJ (22)


RELOJ TAURINO

Impone este reloj que marca el miedo
de las horas en punto de la tarde.
Oro en el redondel, y el sol que arde.
Y tres toreros, tres. Quiero y no puedo.

Se cuaja hasta la sangre en esa espera
lenta de ese reloj que en la alta andana
oficia su liturgia. Soberana
la presencia ritual. Miedo en su esfera.

Y cuando dan las cinco, tres toreros
inician con temblor el paseíllo.
De oro sus cuerpos, y la mirada inerte.

No quieren ni mirar a los chiqueros.
Canosos se les pone hasta el flequillo
soñando con la gloria o con la muerte.

Emilio Jiménez Díaz

TRIANA EN LABIOS DE LA COPLA (60)

GITANOS


531
Gracias, gracias río mío,
pero qué pena más grande
que Triana sin gitanos
no es la Triana de antes.

532
Hermanita de mi alma,
Mira lo que hay en Triana,
Que unos se tiran al río
Y otros llaman a la guardia.

533
La Malena va a bailar
a Sevilla y a Triana.
Mañana de madrugá.
A lo mejor la gitana
le pone a la soleá
el arte que ella derrama;
no se puede uno fiar.
A verla, señores, llaman.

534
Los geres por las esquinas
con velones y farol
en voz alta se decían
mararlo que es calorró.

535
Los jerés por las esquinas
con velones y farol
en alta voz se decían:
marerarlo que es caló.

536
Oro y plata de sus minas
Huelva da pa sus campanas
y que las fundan en Sevilla
los gitanos de Triana.

537
Pastora: musa gitana,
clavellina de Triana,
que canta una pena, pena...
Pena de amores y achares;
tu copla huele a azahares
como tu carne morena.

538
Que siempre tuvo Triana
en los panes de la sangre
un cuarterón de gitana.

539
Sevillanas bolero,
¡Ay sevillana!
Dale gracia a ese baile
que es de Triana,
y es baile de salero
y de gitanas.
Y las gitanas,
en el cante y el baile
son soberanas.

540
Tengo el corazón gitano,
tengo el alma trianera
y llevo en mis venas sangre
de Carmen la cigarrera.

541
Triana morena
con noches de luna
gitanos de fragua
color de aceituna.

542
Triana tiene un ángel, ¡qué ángel!
fragua gitana,
porque borda cancelas, ¡qué ángel!
funde campanas.
A la Torre del Oro, ¡qué ángel!
le ha prometío
de ponerle campanas, ¡qué ángel!
de oro fundío.

543
Y con mi oculta ciencia gitana
soy pájaro en Sevilla, flor en Triana.

544
Y si volvieras, gitana,
gitana, si tú volvieras;
si tú volvieras
iba a poner por Triana
luminarias y banderas.


531.- Eugenio Carrasco "Perlo de Triana". "Versos y cantares". Pág-97. Gráficas Isla. Madrid, 1983.
532.- Popular. Anotada por Antonio Machado Álvarez "Demófilo" en su libro "De soledades" (1879). Pág-28. Ediciones Demófilo. Córdoba, 1982. El suceso que relata la copla lo sitúa "Demófilo" en el mes de junio o julio del año 1856.
533.- Félix García Vizcaíno "Félix de Utrera". "Acrósticos del arte flamenco". Pág-76. Universidad de Cádiz, 1987. Se refiere a la bailaora jerezana, afincada en Sevilla, Magdalena Seda Loreto "La Malena".
534.- Popular. Anotada por Ricardo Molina y Antonio Mairena en el libro "Mundo y formas del cante flamenco". Pág-163. AlÁndalus. Granada-Sevilla, 1979.
535.- Popular. Leve variante de la anterior.
536.- Oliva/ Palacios/ Moradiellos. Grabada por "El Pali". Hispavox, S.A. (S-30.002). 1978. 
537.- Emilio Carrere. Anotada por Javier Salvago en "El oleaje de la llama". Pág-47. Ayuntamiento de Sevilla, 1988. Parte del poema titulado "Pastora Imperio".
538.- Antonio García Barbeito. "Pregón de la Velá de Santiago y Santa Ana". 1990. Real Maestranza de Caballería.
539.- Popular. Anotada por Concepción Carretero Munita en su libro "El baile". Pág-63. Grupo Andaluz de Ediciones. Sevilla, 1981.
540.- Font y Montesinos. Anotada por Ángel Zúñiga en "Una historia del cuplé". Pág-57. Editorial Barna. Barcelona, 1954. Canción del repertorio de Pastora Imperio titulada "La nieta de Carmen".
541.- J. Antonio Cabeza Hernández. Grabada por "José Luis del Serranito". Trovador (TDS-0001). 1989.
542.- Oliva/ Palacios/ Moradiellos. Grabada por "El Pali". Hispavox, S.A. (S-30.002). 1978.
543.- Sin referencias de autor. Anotada por Ángel Zúñiga en "Una historia del cuplé". Ob. cit.
544.- Paulino González Jiménez (letra) y Manuel Sánchez Pernía (música). Grabada por José Mercé. Polidor, S.A. (881-857-7).


EL POETA DE LA SEMANA: ROGELIO BUENDÍA (4)


TAPIZ MARROQUÍ

El oro y el moro, y el fuego
que, detrás, pone el viento que quema.
El oro y el moro que teje
tapices de lanas y sedas.

Con aires de fuego están hechos
los rojos, los verdes y azules;
la lana trenzada y tejida
con brasas, de abril hasta octubre.

La brisa del Sur en invierno,
y el oro fraguado en la roca,
telares de ensueño refrescan,
y el dátil, surcando la boca.

El oro y el moro y el fuego
-la vieja y vivaz fantasía-
y como en las mil y una noches,
volando en la alfombra la vida.

Rogelio Buendía

POEMAS DEL ALMA: JUAN CERVERA SANCHÍS (222)


PATADAS

Doy patadas de ahogado,
pataleo y pataleo
y,  entre palos  de ciego,
transito a la deriva
y voy de tumbo en tumbo
por el desesperado no me alcanza
del crucial sin vivir.
La indignación me come y me recome
y me saca de quicios
ante la despreciable pasividad
de tanto y tanto imbécil
como se apiña y grita en los  estadios
celebrando los  goles
y comentado luego en los  cafés
los corruptos fichajes millonarios
de las muy celebradas marionetas
del puntapié y  los calzones  cortos.
En verdad  me deprime
este  mundo de absurdos  donde habito
y, día con día, doy patadas de ahogado,
pataleo y pataleo y, entre  palos de ciego,
siento que  me robaron desde  antes de  nacer
esta  vida  sin vida que es mi vida.

      México  D. F. 28 Julio  2011

LIBROS CON POESÍA: APELACIÓN AL TIEMPO


La colección de bolsillo de Austral, de la editorial Espasa-Calpe, nos trajo con su número 1430 este libro de poemas del poeta, nacido en Guadalajara, Miguel Alonso Calvo, más conocido por el nombre de batalla de Ramón de Garciasol. En él se recogen poemas de la madurez con un sentido total de la vida y del tiempo que transcurre en ella, poemas para la meditación con una alta carga de sensibilidad. Para ilustrar este libro, he elegido al azar este "Romance de la flor del sándalo".


ROMANCE DE LA FLOR DEL SÁNDALO

Entre verdinegras hojas
la flor del sándalo trepa
hasta el ápice del tallo,
tal una oruga de niebla.
Al cortarla de la rama
la sangre verde se vuela
en olores melancólicos,
en silencio que se queja
y habla en sentires humanos
al humus de la conciencia
vegetal, conmocionada
en la flor de las ideas.
¡Si cuando a mí se me corte
diese mi vida respuesta
con el decoro del sándalo
y su divina inocencia!
Mas amor y pensamiento
quemaron mis entretelas.
Residuo de sal y llama
soy ya, cenizada tierra.

Autor: Ramón de Garciasol
Edita: Espasa-Calpe, S.A.
Ciudad: Madrid-1967
Páginas: 147
Depósito Legal: M. 22.704-1967

lunes, 1 de agosto de 2011

MI PALABRA: EL RELOJ (21)


RELOJ DEL DESAMOR

Estaba ayer el tiempo florecido.
Todo era primavera, no había invierno.
Desangraba el cerezo y era eterno
el amor que formamos compartido.

Y se hirió el corazón. ¿Cuándo el quejido
de ese gran desamor? ¿Cuándo el infierno?
¿En qué instante se emborronó el cuaderno
que fue creciendo a golpe de latido?

La hora marcaría un reloj, seguro.
Y habría un momento en que sus dos manillas
fijarían el adiós con fe certera.

El alba del amor se tornó oscuro,
las caricias se hicieron pesadillas
y nuestro adiós se congeló en su esfera.

Emilio Jiménez Díaz

TRIANA EN LABIOS DE LA COPLA (59)

GITANOS


TRIANA

En el corral de noche
Concha la "limpia" baila
y sus ojos relucen
con las candelas claras.

De ardores y delirios
de temores y ansias
su cuerpo es una hoguera
crepitante de llamas.

Tiembla la falda roja
con lunares de plata.
Sus brazos se retuercen.
Sus caderas se enarcan.

El coro de gitanos
la jalea con palmas.
Y la hoguera de ritmos
al aire se levanta.

Rafael Lasso de la Vega

***


DIEGO TORRES 
(Pasodoble)

I
Se cerró la noche negra
en los quicios de Triana,
y en el aire, luna y sombra,
un quejío de campana.
Sin saber por qué, la gente
se miraban asustadas:
presentían la tragedia
que en la noche se ocultaba.
Va corriendo la noticia,
como pólvora quemá,
y una vieja va cantando
lo que el viento vio pasar.

(Estribillo)

Han matao a Diego Torres
en el barrio de la Cava:
cinco cuchillos de fuego
le clavaron en la espalda.
Porque cara a cara no,
que era el mozo mu bragao,
cinco fuentes de su sangre,
de su cuerpo le han brotao.

II
¿Dónde está mi Diego Torres,
clavelito de Triana,
que dejó la media noche
en la luz de mi ventana?
¿Dónde está mi sol moreno?
¿Dónde está mi cruz de guía,
que la rosa de mi cuerpo
se la lleva con su vía?
Los cuchillos de la envidia
lo mataron a traición,
y Triana va cantando
lo que el viento se dejó.

A. Godino (letra)
M. Hernández (música)

***


520
A tres leguas de Triana
y por los campos huío,
echarme una mano
que vengo por los gerés perseguío.

521
Ay de la fragua gitana
del viejo de Los Caganchos
desde que te fuiste al Cielo
allí no cantan gitanos.
Dime Triana
dónde están esos cantes
de yunque y fragua.

522
Calorrós de Triana
Duquelas pasaron
Los bariales cortaron los puentes
Y ellos s'ahogaron.

523
Calés de Triana
Grandes duquelas tenían
Los bariales los puentes cortaron
Pasar no podían.

524
Como varita de nardo,
Triana, suelo andaluz,
el barrio de San Bernardo,
María Jesús,
de boca en boca,
tiene fama de hermosura,
y van a verla tós los maestros de la pintura.
Pero hay un mocito,
gitano y trianero,
que le dice a sus ojos:
te quiero, te quiero,
aunque no me quieras tú, María Jesús.

525
Con el aire más gitano
que se reparte en Triana,
hoy me ha dicho un sevillano
muy bajito en mi ventana
¡Paisana!
Por las cruces de esta reja
yo me he de casar contigo
y que me caiga una teja
si es mentira lo que digo.
¡Trianerías!

526
Cuando cantan los gitanos
en las fraguas de Triana
hace son el Altozano
y baila Señá Santana.

527
En el barrio de Triana
Se publica en alta voz:
Pena de la vida tiene
Aquel que sea caló.

528
En el barrio de Triana
se escuchaba en alta voz
pena de la vida tiene
todo aquel que sea caló.

529
En el barrio de Triana
yo vi una gitana de bailar
que sus brazos eran palomas
que al cielo querían llegar.

530
En el barrio de Triana,
calle de la Inquisición,
con mi cuerpo hicieron herejías
sólo por ser calorró.


520.- Popular. Anotada por Antonio Carrillo Alonso en "La poesía del cante jondo". Pág-29. Editorial Cajal. Almería, 1981.
521.- Federico Alonso Pernía.
522.- Popular. Anotada por José Luis Ortiz Nuevo en "Pensamiento político en el cante flamenco". Pág-55. Editoriales Andaluzas Unidas S.A. Sevilla, 1985. Es letra que se recoge en varios cancioneros, y se refiere a una persecución local ocurrida el año 1800 contra gitanos y no gitanos: maleantes, desertores, etc. Pepe el de la Matrona cantaba esta letra de seguiriyas al estilo del trianero Francisco Ortega "Frasco el Colorao".
523.- Popular. Leve variante de la anterior.
524.- Sin referencias de autor. Canción del repertorio de Gracia de Triana, titulada "María Jesús".
525.- Graciani y Larruga. Anotada por Ángel Zúñiga en "Una historia del cuplé". Pág-57. Editorial Barna. Barcelona, 1954. Canción del repertorio de Pastora Imperio.
526.- Sin referencias de autor. Revista Triana. Nº 22. Julio, 1987.
527.- Popular. Anotada por José Luis Ortiz Nuevo. Ob. cit. Su creación pude estar vinculada con la persecución de 1800 que comentamos en la copla 522.
528.- Popular. Leve variante de la anterior.
529.- José Carrasco Domínguez (letra) y Paco Cepero (música). Grabada por el cantaor Juanito Villar. Movieplay (17-2295/9). 1980.
530.- Popular. Anotada por J. Alberto Fernández Bañuls y José María Pérez Orozco en "La poesía flamenca lírica en andaluz". Pág-333. Ayuntamiento de Sevilla, 1983. (Ver copla 130).

EL POETA DE LA SEMANA: ROGELIO BUENDÍA (3)


VUELO

El árbol, la mañana, el pensamiento,
todo en azul volcado y construido;
todo en azul desde el primer momento:
la tierra, el corazón, el blando nido.

La sombra de la casa es amplia y queda
dentro de la caricia de su ambiente
un aroma de arroyo y de arboleda
que se entró con el aire y el relente.

El árbol, la mañana y este anhelo
de volar con los pájaros en vuelo
que no termine nunca. Con el nido

debajo de las alas, y en la rama
de un árbol y otro árbol, que la llama
de la canción revele su sentido.

Rogelio Buendía

POEMAS DEL ALMA: JUAN CERVERA SANCHÍS (221)


GEMÍAN
  
Gemían los  espejos  rotos
y los relojes heridos
daban minutos  agónicos.

En los almendros  en flor,
las almendras de tus ojos,
veían pasar  las  nubes
viajeras rumbo a lo ignoto.

El sol, lágrima de  fuego,
con acento doloroso,
susurraba ardiendo en llanto
y llama a llama  más solo:

-“Si es que existe la  verdad
es que en verdad no hay retorno.”

El sol, como tú y yo, yéndose
deliraba  como loco.
¡Ah delirio  de delirios!

Gemía  los espejos rotos
y los  relojes  heridos
daban  minutos  agónicos.

   México D. F. 29 Julio  2009

LIBROS CON POESÍA: ANTONIO MACHADO PARA NIÑOS


La editorial madrileña Ediciones de la Torre, comenzó a editar por los años 80 una serie extraordinaria de libros de poesía orientados para los niños. Con una edición preparada por Francisco Caudet, y con hermosas ilustraciones de Araceli Sanz, se nos presentó este "Antonio Machado para niños" que es una auténtica delicia.
Tras la excelente introducción, se recogen poemas de "Soledades", "Campos de Castilla", "Nuevas canciones", "Poesías sueltas y de la guerra" y material en prosa de "Los complementarios", "De mi cartera", "Juan de Mairena" y "Notas y recuerdos de Juan de Mairena".


Yo voy soñando caminos
de la tarde. ¡Las colinas
doradas, los verdes pinos,
las polvorientas encinas!...
¿Adónde el camino irá?

Yo voy cantando viajero
a lo largo del sendero...
-la tarde cayendo está-.
"En el corazón tenía
la espina de una pasión;
logré arrancármela un día:
ya no siento el corazón".

Y todo el campo un momento
se queda, mudo y sombrío,
meditando. Suena el viento
en los álamos del río.

La tarde más se oscurece;
y el camino que serpea
y débilmente blanquea,
se enturbia y desaparece.

Mi cantar vuelve a plañir:
"Aguda espina dorada,
quién te pudiera sentir
en el corazón clavada".

Autor: Antonio Machado
Introducción: Francisco Caudet
Edita: Ediciones de la Torre
Ciudad: Madrid-1982
Páginas: 122
ISBN: 84-85866-39-8
Depósito Legal: M-41.636-1983