martes, 18 de diciembre de 2012

LAS ESPERANZAS DE ENRIQUE BARRERO RODRÍGUEZ


Cuando me propongo cantar las cosas más bellas y hermosas de mi Ciudad de Sevilla, no tengo más remedio que echar mano, para que la cosa cuadre a la perfección, de mi buen amigo Enrique Barrero, uno de los mejores cantores, con exquisito verso, de nuestra Semana Santa -aunque yo no soy semanasantero- y de las muchas advocaciones por la que ella tiene el título glorioso de muy mariana. Como yo soy un rimero que ni siquiera alcanza a los troveros levantinos de Cartagena y La Unión, para lograr mi propósito me valgo de mis grandes amigos que tienen el don, dado por Dios, de la auténtica Poesía. Hoy, Día de la Esperanza, nombre tan querido para mí, le he pedido prestada su palabra, petición a la que ha dado su venia de hombre generoso. Gracia y Esperanza, Macarena y Triana, son fuertes bastiones de esta fe sevillana, ciudad a la que alguien llamó, entre ellos el astigitano Benito Mas y Prat, la tierra de María Santísima. Vayan estos poemas no sólo a estas Vírgenes que gozan de tan profunda devoción, sino a cuantas mujeres, como mi hermana, lucen su bendito nombre. ¡Gracias, Enrique!



GRACIA Y ESPERANZA

-Conjunción de verde y sueño-
por Recaredo te sigo.
Contigo y sólo contigo
de la esperanza me adueño.
Fuera cual fuera mi empeño,
dudara cuanto dudara,
una cosa tengo clara
y una certeza me alcanza:
De la Gracia a la Esperanza
no hay más senda que tu cara.



MACARENA

Responde sólo, Señora,
si hay mejor, más alto orgullo
que decir el nombre tuyo
como yo lo digo ahora;
si hay palabra soñadora
y de más emoción llena
que ésta que sabe mi pena
y mis anhelos alcanza:
Decir a un tiempo Esperanza.
Y Sevilla y Macarena.



ESPERANZA DE TRIANA

Capitana, la que vienes
de más allá, tras un puente.
Dime por qué la corriente
le quitaron sus vaivenes.
Mas no importa, que Tú tienes
horizontes en tu cara.
Si alguna vez embarcara,
ni la mar igualaría
la honda pena (la alegría)
de tu lágrima más clara.


(Del libro "Mater Dolorosa"
Décimas Marianas de la Semana Santa de Sevilla)
RD Editores. Sevilla-2004

8 comentarios:

  1. Querido Emilio, leo como hago a diario tu blogg y me encuentro estas décimas. Muchas gracias ¿y van ya? por el recuerdo de mis versos. Por cierto que en la primera de ellas hay un "cal" por "cual" en el quinto verso (pero siemdo uno tan de la cal de nuestra tierra carece de importancia). Aprovecho para mandar un fuerte abrazo y mis felicidades, igualmente, a tu hermana Esperanza.

    ResponderEliminar
  2. Gracias hermano y gracias Enrique. Tus versos, como siempre, insuperables. Y aprovecho para reiterarte que echo muchísimo de menos tus décimas. ¿Para cuándo los sonetos?. Como verás tus seguidores estamos al revés, no te va a quedar otra que seguir en la brecha, jajaja. Un abrazo y feliz 2013.

    ResponderEliminar
  3. A Enrique no le va a quedar otro remedio que volver. Mis desayunos son más tristes.

    ResponderEliminar
  4. Jajaja, te comprendo, es un enganche leer a este hombre. Yo me estoy releyendo las décimas y espero que las publique algún día, sería un libro precioso, como todos los suyos. Del libro "Fe de Vida", con tu permiso (y el de Enrique) voy a dejar aquí un poema que me encanta, se llama "Intenta ser feliz". Ya se que lo has leído, pero me apetece mucho ponerlo en tu blog:

    "Hoy quisiera, entre todos los consejos,
    darte el mejor que puedo: Sé feliz.
    La dicha no se halla entre las cumbres,
    mas bien a ras del suelo, si la lluvia
    humedece los surcos y aspiramos
    el aroma empapado de la tierra.
    Ser feliz no requiere disciplina
    mejor que abrir el alma a los instantes
    y amar intensamente cada cosa,
    cada ser, cada sombra y cada sueño.
    Escucha cómo tañen las campanas.
    cómo el mar, con retornos inconstantes.
    desgasta las aristas de las rocas
    en viejos hervideros y susurra
    monótono su canto. Mira ahora
    despoblarse la luz de los crepúsculos
    y a la noche, los astros descolgarse
    sobre un intenso añil como racimos.

    La dicha es solamente que las manos
    se incendien con el sol de cada día,
    no creerse mejor que las espigas
    que germinan en trigo con paciencia.
    Y si inunda tu estancia el desencanto
    no cedas a la inercia, fácilmente,
    de achacar a los otros tu derrota,
    pues solo en ti se asienta tu esperanza
    y a nadie le fue dado el modelarla.
    Ama el trino en la rama, las pálidas bahías,
    los oros que se izan al caer la tarde,
    el fanal, los jardines, las venas azuladas
    del cielo entre las nubes, la frágil agonía
    de la gota de escarcha en la mañana.
    Ama las cosas simples, los repliegues
    del agua en el arroyo, la modestia
    de la hierba que prende en la cornisa.
    E intenta ser feliz, pese a quien pese".

    No tengo palabras para expresar lo que me hace sentir, es tan hermoso....

    ResponderEliminar
  5. Genial Enrique, y tan humano, tan cercano, tan dadivoso. Genial este amigo que nos transporta con sus palabras a otros mundos que pocos habitamos. Es una joya, pero me ha dejado tristes mis desayunos en solitario. ¡Que vuelva!

    ResponderEliminar
  6. Eso, que vuelva, que el nuevo año lo traiga, que lo necesitamos.

    ResponderEliminar
  7. Pues en él están puestas nuestras esperanzas, porque si espero que algún trianero conteste a mi denuncia sobre el retablo estoy perdido.

    ResponderEliminar
  8. Pasando hermano, pasando. Tú haces lo que consideras correcto y necesario y es una gran aportación la que realizas. No te hagas mala sangre por culpa de la gente. Como dice Enrique, intenta ser feliz, pese a quien pese. Ya sabes los bueyes con los que aras ¿no?. Venga, un besito.

    ResponderEliminar