lunes, 1 de octubre de 2012

DESDE MI TORRE: UN DÍA DE PEROL ENTRE AMIGOS


En Córdoba, cualquier excusa es buena para pasar un día sensacional con los amigos, bien en la casa de cualquiera de ellos o en cualquier paraje hermoso de la cercana Sierra Morena. En esta ocasión, era de todo punto obligado ir a felicitar a nuestro buen amigo Miguel López en el día de su onomástica y, ya de paso, celebrar los 80 años que cumplió hace unos días.

En un "perol", que dura varias horas, todas las que el cuerpo aguante, no se para de comer y beber desde la llegada, sirve como terapia para divertirse, para ver a los antiguos amigos y conversar de lo humano y lo divino, mientras que al encargado de hacer el arroz no le faltan los amigos alrededor y su buena copa de vino. En esta ocasión, le tocó hacerlo -que le salió estupendo- a Manuel Concha, amigo de los amigos y considerado como uno de los mejores cirujanos cardiovasculares del mundo y experto en transplantes de corazón. Ahí lo tienen con su delantal, rodeado, entre otros, por Agustín Gómez, exdirector de la Cátedra de Flamencología de Córdoba; "El Niño de Alcolea", un cantaor con una gracia profunda; y los taberneros Juan Peña, uno de los mejores restauradores de la ciudad, y Pepete Salinas.


Con la sierra al fondo, ahí tenemos a nuestra izquierda al anfitrión, Miguel López, recibiendo a los amigos con una buena copa de vino, siguiendo el consejo que daba la sevillana Peña Humorística "Er 77": Si tú quieres ser feliz, nunca te apartes la copa del lao de la nariz. Ya he dicho que no se para de comer desde que uno llega. Aparte de las mesas llenas de las mejores tapas, las mujeres -¡ay, las mujeres!- siempre van y vienen pasando platos con las mejores viandas, que si tortillas de diez clases diferentes, que si morcillas de diversos gustos, que si pimientos empanados... Nunca tiene uno la boca vacía, lo que es de agradecer en tiempos de esta inexplicable crisis.

Entre copa y copa y tapa y tapa, que como decía el cronista de la ciudad, el recordado Miguel Salcedo Hierro, era la reina de los vinos, la acompañante insustituible, un poquito de cante no venía mal, y se arrancaron los que chanelan de esto: Agustín Gómez, uno de los mejores críticos flamencos del país y con extraordinaria voz, y "El Niño de Alcolea", una enciclopedia del cante que jamás él se ha tomado en serio, porque, pudiendo ser un fenomenal artista de primera línea, siempre se ha dedicado a hacer felices a sus amigos tocando la guitarra y cantando por Marchena, Vallejo, Palanca, Mairena... o Emilio "El Moro". Un genio que improvisa letras, que canta como un profesional y que toca la guitarra, por muy vieja que sea, con una sublime sensibilidad, mientras hace un respiro para colarte tres o cuatro chistes inolvidables. Es un hombre que es feliz haciendo felices a sus amigos y sin cobrar ni un céntimo. Lo aprecio y quiero desde hace más de 30 años, y siempre accede a mi petición de un cante por bulerías de su cuño, con inevitable carga erótica, que nos hace reír a todos por su intención: la del preso que le canta a su pareja...

Qué penita y que doló,
tú en la calle y yo en la cárcel,
tú no tienes quien te meta,
tú no tienes quien te meta...,
yo no tengo quien me saque.


Horas y horas felices, bajo la excusa de una onomástica, para apartarnos de una crisis que está intentando hacernos más tristes y alemanes a todos. Nuestro Sur, por muchas imposiciones, y aunque bastante menos dinero, siempre estará orientado a la alegría, a la cordialidad y a la franca amistad, esa que jamás podrán robarnos partidos políticos ni amargados gobernantes.


Un buen perol es un buen arroz, que éste sí que es la excusa. Un perol es una concentración de gente que se ama en las mismas coordenadas, que disfruta con el sabor de la vida cotidiana, que comparte aficiones, esperanzas y desesperanzas, lágrimas y lutos. Por eso me sentí tan bien ayer en casa de mi amigo Miguel López: porque tuve la grata oportunidad de vernos más viejos, pero igual de animosos y generosos en nuestras relaciones; más pobres, pero más ricos en la amistad, esa que no se ha roto, gracias a Dios, desde hace casi cuarenta años. ¡Gracias, Miguel, por haberme quitado muchas semanas de tristezas en tan sólo unas horas que pude compartir con los amigos de siempre y en tu hospitalaria casa, en la que se nota el buen gusto natural de Maty!


8 comentarios:

  1. Querid amigo, cuanto me alegro que por unos momentos apartases las tristezas y disfrutaras con tan buena compañia. Un fuerte abrazo Joaquín

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  2. Pues sí, la verdad es que me lo paso siempre bien en tan grata compañía. Lástima que no sea con más frecuencia. Gracias por tu ánimo.

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  3. Querido Emilio, mucho me temo que estos "peroles" serán los que terminen por arruinar nuestra maltrecha economía nacional. En el momento que estos reportajes tuyos lleguen a oídos de Angela Merkel pensará que es la práctica habitual de los españoles y en represalia nos termina de dejar en bancarrota. Así que, para que no caiga todo el peso de esta responsabilidad sobre ti, para el siguiente me convidas y ya firmaré yo el reportaje.

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  4. Si la Merkel, con lo tragona que tiene que ser, prueba diez clases de tortillas, a cual más rica, y diez o doce clase de embutidos de la sierra cordobesa, tres "medios" de Moriles en su punto y unas cuantas "Cruzcampo" de barril..., le perdona la deuda a España.
    Siento que tú estuvieses en Punta Umbría..., no se puede estar" en misa y repicando..."
    La próxima vez, que será muy pronto, no dejaré de llamarte para que sepas cómo se organiza ésto. Ah, y por supuesto que serás tú quien firme el reportaje.
    Te perdiste a quien te hablé tanto de él: El Niño de Alcolea. Genial una vez más.

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  5. Si, ya sabes que estuvimos en Punta Umbría donde tuvimos un inesperado encuentro con Manolo Limón, toda una leyenda del Flamenco,que nos estuvo resumiendo sus vivencias flamencas por todo el mundo; Imagínate, con más de 80 años y habiendo recorrido todo el mundo...
    Esperamos a la próxima para conocer al Niño de Alcolea y vivir en directo esa tradición cordobesa de "los peroles". Ya sabes que por asuntos culturales soy capaz de pedir un día de vacaciones a mi jefe.

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  6. Hace muchos años que no veo a Manolo Limón. Es buen amigo mío y tenía mucha gracia.
    Bueno, le pides permiso a tu jefe para la próxima vez, aunque mucho me temo que te lo va a dar rápidamente.

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  7. Querido Emilio:
    Desde que,recientemente, supe de éste tu blog, me he asomado a "tu torre cobalto" día a día desde la ilusionante expectativa de encontrar algo de ingenio, sabiduría y talento que echarme a los ojos. Y creemé, si te digo que no sólo he encontrado la calidad esperada, sino cantidad de buena literatura de la diariamente disfruto. Como te decia, en el reseñado perol, trabajas más que cuando estabas en el Corte Inglés. Muchas gracias por este generoso regalo. Un abrazo: Alberto Lara.

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  8. Querido Alberto: ¡Qué alegría verte por aquí y más de que te esté ilusionando esta subida diaria a la torre de mi nacencia! Ahí tienes archivos para corretear a tu gusto por las páginas de opinión, de ese erotismo que tanto nos gusta a los dos, o por las más sencillas de mis impresiones y vivencia de cualquier tema.
    Cuando estés en desacuerdo, también te espero por aquí. Es una página libre para todos.
    ¡Qué buen rato echamos el domingo en casa de tu suegro! Como en los viejos tiempos, aunque nosotros sí que somos más viejos que hace años.
    En mi empresa trabajaba mucho, pero aquí el doble, con el pago de lectores como tú y de muchos amigos.

    Gracias a ti, y espero verte con frecuencia.

    Un fuerte abrazo.

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