viernes, 19 de octubre de 2012

DESDE MI TORRE: EL CONSTITUCIONAL Y MIGUEL HERNÁNDEZ



Al gran poeta Miguel Hernández no lo van a perdonar ni a los 70 años de su muerte. En pleno siglo XXI, cuando son muchos los valientes que, como él, murieron para un futuro de libertades, el Tribunal Constitucional se niega a admitir el recurso de amparo presentado por su familia, que lo que solicita es la revisión y nulidad de la sentencia por la que el poeta de Orihuela fue condenado a muerte el año 1940. Son dos ya los recursos de amparo que le han rechazado a la familia, estudiando ésta recurrir ahora al Tribunal de Estrasburgo. ¿Tan difícil lo tiene el Tribunal para anular una sentencia a un gran poeta que además fue conmutada por 30 años de prisión, y que murió en la cárcel dos años después de la condena? ¿No se han anulado condenas en nuestro país que han rebasado, con las manos manchadas de sangre, la voz y la palabra limpia de un hombre como él.

Convendría recodar aquí las ciertas palabras que le dedicó Pablo Neruda: "Recordar a Miguel Hernández que desapareció en la oscuridad y recordarlo a plena luz, es un deber de España, un deber de amor. Pocos poetas tan generosos y luminosos como el muchachón de Orihuela cuya estatua se levantará algún día entre los azahares de su dormida tierra. No tenía Miguel la luz cenital del Sur como los poetas rectilíneos de Andalucía sino una luz de tierra, de mañana pedregosa, luz espesa de panal despertando. Con esta materia dura como el oro, viva como la sangre, trazó su poesía duradera. ¡Y éste fue el hombre que aquel momento de España desterró a la sombra! ¡Nos toca ahora y siempre sacarlo de su cárcel mortal, iluminarlo con su valentía y su martirio, enseñarlo como ejemplo de corazón purísimo! ¡Darle la luz! ¡Dársela a golpes de recuerdo, a paletadas de claridad que lo revelen, arcángel de una gloria terrestre que cayó en la noche armado con la espada de la luz!"

No hizo otra cosa Miguel Hernández que emocionarnos a todos con la valentía de sus poemas y luchar en su tiempo por las libertades de las que hoy gozamos en Democracia. Su palabra fue, como decía Neruda, esa luz telúrica que despertó a España a través de sus textos. Que no siga siendo Miguel "El rayo que no cesa", todavía relampagueando por las mesas de las instituciones por credo y condición política. Insisto en que el Tribunal Constitucional debería revisar la causa y anular la sentencia, al menos para que su familia pueda descansar en paz después de haber logrado justicia, y para que los hombres de a pie que seguimos su palabra, clara y nítida, creamos en que la Justicia es posible en esta España que, como decía el gran Antonio, sigue helándonos el corazón por un lado u otro. 

Con permiso del propio Miguel Hernández, quiero dedicarle este poema al Presidente del Constitucional, Pascual Sala, para que entienda si hubo un hombre más generoso en aquella contienda incivil como él, y para que borre de los viejos cuadernos de una historia de venganza todas esas condenas injustas marcadas por el franquismo.



Para la libertad sangro, lucho, pervivo.
Para la libertad, mis ojos y mis manos,
como un árbol carnal, generoso y cautivo,
doy a los cirujanos.

Para la libertad siento más corazones
que arenas en mi pecho: dan espumas mis venas,
y entro en los hospitales, y entro en los algodones
como en las azucenas.

Para la libertad me desprendo a balazos
de los que han revolcado su estatua por el lodo.
Y me desprendo a golpes de mis pies, de mis brazos,
de mi casa, de todo.

Porque donde unas cuencas vacías amanezcan,
ella pondrá dos piedras de futura mirada
y hará que nuevos brazos y nuevas piernas crezcan
en la carne talada.

Retoñarán aladas de savia sin otoño
reliquias de mi cuerpo que pierdo en cada herida.
Porque soy como el árbol talado, que retoño:
porque aún tengo la vida.

4 comentarios:

  1. Pues sí, ya es hora de que se le haga justicia, aunque en esta España nuestra lo que es la justicia brilla por su ausencia, sólo tenemos que oir las noticias cada día para echarnos las manos a la cabeza y decir, como decía Pedro -mi Pedro- que éste es un país de carne con papas.
    También quiero dejar constancia aquí de la magnífica velada anoche en Huelva con María Sanz, esa gran poeta que nos deleitó en la presentación de su nuevo libro "Danaide". Fue un disfrute total y ella maravillosa, cercana y entrañable. Gracias María.

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  2. Esperemos que se le haga justicia, porque hasta ahora el TC ha desestimado el recurso.
    Me alegro de que te lo pasases ayer bien en Huelva con la presentación del libro de mi querida amiga y gran poeta María Sanz.

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  3. En el 78 pasé por Orihuela y pregunté por la casa natal del poeta. Creo que ni el alcalde sabia dónde quedaba, y alguna gente no sabia ni quien era Miguel Hernández. Me parece que sigue tan ignorado como poco leido. Preguntemos por los personajes de Telecinco y en seguida encontraremos respuesta. El dia que sepamos quien era Miguel este habra dejado de ser el pais de los mangantes y habremos perdido el miedo.

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  4. A mí me paso igual, José Luis. Un año, camino del Festival de La Unión, tuve el pálpito de bajarme en Orihuela bajando desde Murcia en tren. Nadie conocía a Miguel Hernández. Pero, si quieres hacer otra prueba más próxima, vete a Granada, en la que nadie quiere saber nada de Lorca. Si quieres comprobar aún más, vete a Sevilla, nuestra tierra, donde Antonio Machado -el gran Antonio. sólo tiene rotulada una calle sin salida en la barriada de El Tardón, mientras que la Duquesa de Alba tiene un busto en bronce en los Jardines de Cristina. Es de pena, ¿no? Pues así se escribe nuestra historia.
    Que no borren de un plumazo la ficha de Miguel Hernández, es demencial. Pero, querido José Luis, es que el águila franquista aún preside muchas instituciones como las del TC.

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