domingo, 9 de septiembre de 2012

DESDE MI TORRE: ¡VAYA SEMANITA!


La semana ha pasado movida y calentita. Y es que la vida no para un momento para inyectarnos ese estrés que tan lindamente le vienen a algunos que suframos. Cuando hasta hace muy pocos años viajar en avión era un sueño sólo posible para gente acaudalada, hoy es como tomar un taxis en la Plaza Nueva, aunque los taxis siempre estén repletos de gasolina o butano, se encuentren normalmente limpios y con aire acondicionado, y sus pilotos, los taxistas, la mayoría de ellos sean educados, amables y corteses, cosa que no suele suceder ya en esas líneas aéreas donde, si los pasajeros no le dan fuerte a los pedales, su avión puede caer como un pajarito apuntado con una escopetilla de plomo en la "queá" de un naranjal. Llevan la gasolina justita para llegar al aeropuerto más próximo, sus cabinas sufren de despresuarización, y a los pasajeros les pican chinches y garrapatas varias que pueden llevarles a la muerte. La compañía Ryanair va de campeona por ahora en estas líneas de "atenciones al cliente". Me he subido muchas veces a un avión, muchas, más de las necesarias, pero si ahora tengo que ir a Nueva York, preferiría hacerlo a nado. Esto puede parecer una anécdota, triste anécdota, cuando no se contempla que el gobierno español, ante tantas casualidades de aterrizajes de emergencias por falta de combustible, etc., debiera dar un comunicado urgente y retirar las operaciones en España de esta compañía asesina, y no dejando al presidente de la misma a que se defienda con diez mil excusas que no tienen por donde cogerse.


Monseñor Asenjo, otro que bien baila, aunque sea con ropajes adamascados de arzobispo, no ha tenido empacho en decir que hay que plantearse cobrar entradas en las iglesias para admirar sus tesoros, por aquello de que hay que pagar sacristanes, guardias de seguridad... Entrar ya en la Catedral de Sevilla es una odisea. La catedral, como cualquier iglesia, es la casa de Dios, pero a la que los cristianos apenas si podemos acceder para rezar. Para postrarse ante la Virgen de los Reyes hay que coger una guía, preguntar un millón de veces a la gente de seguridad, y si tienes suerte por fin llegas frente a Ella. Se ve que la iglesia, por muy cristiana que sea, sólo sigue el camino del dólar. Ya comenté en este blog la anécdota que nos pasó a mi mujer y a mí en la catedral de Granada... Pero la repito. Había un extranjero delante nuestra, cristiano, que no iba a visitar la tumba de los Reyes Católicos, ni nada: iba a rezar a su Dios. Ante la imposibilidad de la entrada, llamó a la policía y se formó un revuelo bárbaro. Ya todo el público con él, la policía dijo que todos adelante, y todos entramos. A lo mejor es que este Asenjo Pelegrina -con nombre de árbitro, como dijo Antonio Burgos- es que quiera que pase igual. ¿Cómo se va a cobrar en la Casa de Dios? Posiblemente es que este arzobispo sólo quiere caja, caja y caja, aunque al cabo Dios sea lo que menos importe. ¡Qué pena!


La pantomima teatral del SAT, después de un paseo general por Andalucía, asaltando superficies de alimentación y bancos, por fin ha llegado a Sevilla. ¿Cuánto ha costado esto nada más que en policías que deberían estar cumpliendo otras funciones? Pues que sigan.

Y de fondo, la llegada de la Merkel que, como viene y va cuando le viene en ganas, parece que esta casa es suya, amagando unas veces y amenazando otras.

Como bicha última del verano, la llamada salvadora de Adelson, ese señor de ultraderecha que quiere poner las Eurovegas en Madrid, con una nómina inflada de trabajadores y de millones de ganancias que no llegaremos a ver nunca. Barcelona anda también detrás de un lío de esto. Yo me pregunto: ¿quién pone tantos y tantos miles de millones? ¿Irá algún español a jugar a esos casinos si no se tiene ni para pan?

Por otra parte, esa cosa con la que se ha dejado caer Soraya de que los que cobren alguna prestación por parte del gobierno puedan ser llamados para limpiar y sanear bosques quemados. ¿Si a un parado le dan 400 euros de ayuda social está obligado a trabajar? Me imagino que sea con un sueldo digno. Lo dijo San Pablo: -Todo trabajador tiene derecho a su soldada.

En fin, si no es un galgo es un mastín. En España tenemos miles de noticias cada semana, pero no acierto a comprender el por qué de tanto bombo, cuando lo que verdaderamente le preocupa a este país es el paro y esa clase política que no da una ni a izquierda ni a derecha. ¡Cosas!

2 comentarios:

  1. Continúo leyendo siempre sus artículos de opinión, poemas...no comento nada por estar muy atareada. Pero MUCHAS GRACIAS por entretenernos y compartir el blog con los lectores. Siempre es interesante y enriquecedor.

    Ia

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  2. Ya me extrañaba no verla por estas páginas, Ia, pero si el motivo es estar atareada lo principal es que nunca falte el trabajo.
    Me alegro, como siempre, de sus comentarios.

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