domingo, 11 de septiembre de 2011

PÁRESE, POR FAVOR, A PENSAR (31)


Esta fotografía de José Manuel, si no fuese por el tufillo de la mal llamada "Tercera Edad" que ofrece, no es para detenernos a pensar demasiado. España es de los países con más viejos y, muy curiosamente, muy desgraciadamente, de ellos viven casi el resto de la familia. ¿Me lo pueden explicar sin tantas palabrerías Rubalcaba y Rajoy?. Eso estaría bien, muy bien. Está tomada en el antiguo Centro de Castilla, en plena plaza trianera de Chapina, tan desfocalizada desde la "Expo" -la ciudad de las "maravillas"-, local que hoy ocupa un bar que, me parece, se llama "La Sonanta", o algo parecido. En este espacio, unos hombres -presiento que jubilados- juegan al célebre dominó o dómino -que también he escuchado  el término con esta acentuación-, y un colega de edad -casi de seguro extraño a la charpa-, observa desde fuera la jugada, que, por la fichas existentes en la mesa, parece que está tocando a su final. Por la posición de la mesa, nos hace entender que es una jugada entre tres, con lo cual hay remanente de siete fichas para robar, aunque el robo es más arriesgado que el que ejecutan algunos políticos, porque te puedes encontrar colgado con la blanca doble, que no es la revista picarona de Enrique Paradas y Joaquín Jiménez con música del maestro Guerrero.

Hasta aquí, todo normal. Pero la presencia visual del hombre que se toca con mascota y que observa la jugada desde fuera del local, da la sensación de que incomoda al hombre que ocupa el centro de la mesa, que mira un tanto desafiante, como si el intruso pudiera intervenir en la jugada final. Garrafal error, porque eso solamente se podría dar si el mirón se hubiese colado detrás del desconfiado. Lo dijo siempre Agatha Christie, bien a través de Hércules Poirot, con sus "células grises", o la despistada miss Marple. Es una contemplación simple de andar por casa, que no hubiese ocupado el tiempo de Sherlock Holmes del escocés sir Conan Doyle.

 Pero la vida es así, como nos cuenta aquella narración maquiavélica del progenitor que reclamó a su hijo a correr hacia sus brazos, y que cuando el crío quiso abrazarse a ellos se apartó, pegándose el niño un batacazo morrocotudo. Sentencia final: "Esto, hijo, es para que no te fíes ni de tu padre". Al jugador del Centro de Castilla, seguro que le gastó su padre esta malapasada.

Fotografía: José Manuel Holgado Brenes
Texto: Emilio Jiménez Díaz

2 comentarios:

  1. No puede ser más jugosa la interpretación de la estupenda foto de José Manuel.

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  2. Celebro que te haya gustado, Ángel. Con las fotografías psicológicas de nuestro amigo José Manuel hay que tener cierta imaginación, aunque no sé si siempre doy en la diana. Es bien difícil.

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