viernes, 9 de septiembre de 2011

PÁRESE, POR FAVOR, A PENSAR (29)


Es una fotografía diaria de esas que José Manuel roba a diario -ladrón siempre en bendita libertad- por las calles de Sevilla. Está hecha en la Avenida, esa que tantas veces ha cambiado de nombre según los signos políticos de los que nos han gobernado. Ahora, en tiempos democráticos, se llama de la Constitución, esa Carta Magna que queda preciosa en los libros, pero que apenas si se cumple en su amplio articulario. Mañana -y ya que esta joven rumana se llena de imágenes religiosas-, Dios dirá.

Tiene esta mujer de edad joven, pero intemporal, hermosos rasgos físicos. Una ducha y un leve maquillaje, y puedes dejarla en cualquier calle cordobesa en la seguridad de que le van a llover los piropos. He dicho en las calles de Córdoba, porque es la ciudad que tiene mayor aglomeración de mujeres hermosas por metro cuadrado, lo que no han podido rebatirme mis paisanos del arrabal trianero. 

El mensaje que lleva colgado esta mujer, y que oculta sus presumibles pechos enhiestos, es el mismo de otros avisados pedigüeños callejeros: tocar al corazón de los creyentes en ciudad tan mariana. Lástima que se haya prendido dos iconos bizantinos de María, en el frontal de su proa física, un Cristo de lo más kitsch, llamado Señor de la Misericordia, y un rosario blanco (lagarto, lagarto) sobre su cuello moreno de paloma torcaz. Lleva también -como las antiguas carteleras del San Fernando o del Imperial anunciando "Ama Rosa"- la imagen de un niño que Holgado, con buen criterio, ha querido ocultar. Nadie le ha dicho a esta mujer de perfiles étnicos que Sevilla queda muy lejos de Bizancio, y que al de la Misericordia no se le conoce por estos lares..., ni falta que hace mientras que "El Cachorro" siga expirante por el puente, o el Gran Poder rompa los esquemas de la propia creación cuando te eriza el vello por las andanadas del Museo. ¿Son esas las "Vírgenes" para llamar al óbolo caritativo? La confundieron colgándole de su bella estampa dos "desconocidas" para nosotros. ¡Si al menos fuesen las dos Esperanzas, que tienen prendidos y separados a La Macarena y Triana...!

Fotografía: José Manuel Holgado Brenes
Texto: Emilio Jiménez Díaz

4 comentarios:

  1. José Manuel Holgado Brenes9 de septiembre de 2011, 13:12

    Querido Emilio, sólo unas pequeñas adendas para que el "personal" las conozca: una de la Virgenes es la del Perpetuo Socorro, la de la izquierda. Y el Señor de la Misericordia es una devoción extendidísima ya en el mundo entero y parte del extranjero; se inició en Polonia con apariciones a la monja Santa Faustina Kowalska y su gran mentor fue nada menos que el beatificado Juan Pablo II que la recomendó a toda la Iglesia que así la ha aceptado, con la particularidad espeluznante de que él murió el día de la Fiesta de la Sagrada Misericordia, que es el domingo después del de la Resurrección. En Córdoba debe tener su culto y su sede, aquí en Sevilla la iniciaron las monjas de la Encarnación de la pl. de la Virgen de los Reyes, hoy se venera también en otras iglesias. Sabes igualmente que, desde hace hace unos tres siglos, en esta tierra de la Semana Santa, se venera el Stmo. Cristo de la Misericordia en Santa Cruz y sale el Miércoles Santo, aunque la imágen no sea la misma, pero sí la advocación.
    Cuánto me he extendido esta vez, perdóneseme.
    Y para tí, como siempre, mi abrazo con mi gratitud.

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  2. Evidentemente, José Manuel, conocía a la perfección a la Virgen del Perpétuo Socorro. Es más, tengo un precioso icono de ella, estofado en oro, en mi despacho. Creo que pertenecía a mi padre, y sería el regalo de algún amigo, traído de Rusia, para alguien tan mariano como él. Desconozco totalmente a la otra imagen de la Virgen. En cuanto al Cristo de la Misericordia de nuestra ciudad, claro que sabía su historia, pero en nada se parece a esa imagen que he tildado de "kitsch".
    Tiene muchas lecturas tu maravillosa fotografía. No son lo mismo -nos referimos a Sevilla- estos "affiches" de cristos y vírgenes que los que tiene la propia ciudad en el candelero de su fe.
    Esta mujer pedigüeña, hubiese estado simplemente hermosa "con la cara lavada y recién peiná", como decía Manolo Escobar en una de sus canciones.

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  3. Soy un asiduo leyente de usted, ya que me gusta los temas de Triana. Aunque no nací en el arrabal llegue a los 3 años, por eso me siento trianero totalmente. El motivo de escribirle es porque hace muchos años que me pregunto qué es lo que pone la placa del arco de la calle Castilla que da al paseo Virgen de la O. Ruego que usted o alguien que sepa el texto entero lo publique para general conocimiento. Rafael Grancias

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