lunes, 5 de septiembre de 2011

PÁRESE, POR FAVOR, A PENSAR (27)


Parece mentira que en el año 2011, ya remontada la primera década del siglo de las promesas, puedan verse estas imágenes en la puerta de un supermercado sevillano. Las mismas, sospecho, que se ve en el resto del país y en buena parte del mundo. Ante el eslogan de "Sevilla Limpia", firmado con la rúbrica de Lipasam, un muchacho joven, y evidentemente no experto en remover y vaciar los contenedores, en busca de algo que llevarse a la boca, rastrea y rastrea hasta el fondo, con sus manos, las verduras y frutas pasadas de fechas: algún que otro tomate medio putrefacto, alguna naranja que pueda servirle para calmar el hambre... 

Holgado no tuvo más remedio que pararse ante esta instantánea callejera. No todas las personas, por ser tan frecuente el hecho, suelen hacer lo mismo. Me pregunto si a los que corresponde que esto no pase ponen los pies en polvorosa (léase Audi de alta gama) y giran la mirada hacia otro lado. Da la sensación de que estas cosas siempre las vemos las mismas personas. Cáritas está desbordada, así como los comedores de auxilio social. Cada esquina, cada puerta de una farmacia y de un Mercadona, de una iglesia, de un banco, de cualquier sitio en el que se pueda reclamar la caridad, hay un hombre o una mujer pidiendo, la mayoría de ellas con un niño en brazos...

Y a esto le llaman los políticos la era del bienestar, de la globalización, de la alianza de civilizaciones... Se nota bien que una cosa es predicar y otra dar trigo. Salen poco de palacio, como el príncipe que todo lo aprendió en los libros que nos retratara Benavente. Quizás lo que deberíamos hacer todos es sacar fotos como estas -las hay por miles a cada minuto-, y depositarlas con sumo dolor en las mesas de trabajo (?) de todos los gobernantes del mundo por ver si se ablandan sus conciencias, aunque mucho me temo que el mármol de Carrara tenga menos consistencia que la cara dura que nos ofrecen a diario.


Fotografía: José Manuel Holgado Brenes
Texto: Emilio Jiménez Díaz

6 comentarios:

  1. Lo verdaderamente preocupante es como nos hemos acostumbrados a convivir con situaciones como las que nos muestra el Maestro Holgado Brenes. Nosotros las consideramos normales dentro de la cotidianidad y lo políticos suelen ignorarlas pues saben que estas personas no votan. Como cantaba Serrat: "Vuelve el pobre a su pobreza;vuelve el rico a su riqueza y el señor cura a sus misas". Un abrazo.

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  2. Sí que es verdad que hasta llegamos a acostumbrarnos, por desgracia. Sólo pedimos a Dios que no nos toque a nosotros un buen día. Bien sabes que la vida es mudable.

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  3. José Manuel Holgado Brenes5 de septiembre de 2011, 21:11

    Quiero aclarar que el fotógrafo no está acostumbrado ya a estas "imágenes", todo lo contrario, a veces se le eriza la piel al verlas y se las traslada usted para que, por favor, se pare a pensar.
    Gracias Emilio y Juan Luis, amigos míos.

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  4. Creo que la sociedad nos está maleducando a sentirnos menos sensible cada día. En una sociedad como esta es muy difícil vernos en el espejo del otro.

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  5. Todo entra dentro del juego; eso de "los hay peores" le viene muy bien al sistema. Y si vamos a ayudarle y nos recibe con ira o, después de ayudarle, nos enteramos de que ha sido para una visita a Las Tres Mil, quedamos seguros de que no te puedes fiar ni de los pobres prójimos. Todo está bien tramado para que nos quedemos en casita, saquemos un helado del congelador y sigamos viendo a la Esteban...

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  6. Indudablemente juegan con nosotros tal y como les viene en gana, pero no hacemos nada malo si en verdad nos preocupamos de esta pobre gente, al menos denunciando al "sistema".

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