domingo, 4 de septiembre de 2011

PÁRESE, POR FAVOR, A PENSAR (26)


Esta fotografía la hizo José Manuel, en los años 70, frente a Coria del Río, la localidad ribereña donde la barcaza "Carmen" -no podía llamarse de otra forma-, acerca personas y coches hasta la Isla Menor, quizás aquella que cantase el campero Fernando Villalón en sus conocidos versos: Isla del Guadalquivir, donde se fueron los moros que no se quisieron ir.

Ante tanta tecnología de nuestros días, la fotografía parece sacada de un libro de etnografía del investigador madrileño Julio Caro Baroja, y bien podía fecharse a principios del siglo XX, o anterior, lo que nos habla del atraso secular -in saecula saeculorum, porque esto no hay quien lo arregle- de una Andalucía a la que los señoritos tomaron siempre como su cortijo privado de recreo y, luego, los nuevos señoritos de la política, continuaron poniéndole siglas al asunto: el PER, y otras zarandajas, pero nunca modernidad. ¿Qué dirían en esa cosa moderna de la Unión Europea al ver a este hombre con la guadaña en la mano y la choza de adobe y lentisco como vivienda? Se pronunciarían que era un caso curioso e inestimable antropológico. ¡Toma ya!

La Andalucía agraria de nuestros días, aquella que denunciaron abiertamente, entre otros, José María Osuna, Manuel Barrios y Antonio Burgos, sigue siendo la misma, sólo que ha cambiado el "matiz". Antes, los gañanes como el que nos retrata Holgado, se daban cita en la plaza del pueblo esperando que llegasen los capataces a contratarlos a dedo, mofándose de la criba del amanecer, y ofreciéndoles poco más que un mísero sueldo, un trozo de pan y un poco de tocino, con menos veta que las extintas minas de Aznalcóllar. Ahora, su vergüenza es estar en las colas del paro esperando el subsidio agrario, firmar las miserables peonadas, aguantar carros y carretas..., como siempre.

No habita este hombre, de rostro afable y trabajador, con callos en la manos y surcos de arrugas por herencia del trabajo y el sol, en la Andalucía profunda, aún más misera. Habita a 15 kilómetros de la capital, donde el virreinato de la Junta se gasta miles de millones en adecentar un Palacio como vivienda y presidencia del baranda de turno; donde muchos primos, cuñados, mujeres, amantes, hijos e hijas, cobran un alto sueldo por no hacer nada, ni siquiera fichar como cualquier trabajador.

Lo decía José Hierro: "Ojú, qué frío. Los andaluces..." 

No se queja este hombre del ayer, del hoy y del futuro. Nos deja su imagen en la instantánea de Holgado para que nuestros gobernantes, los de ayer y hoy, sientan por una vez lo que es la vergüenza, y para que los de mañana hagan cambiar las tornas de esta Andalucía que nunca se ha merecido este desprecio a los hombres que cuidan y miman la tierra para que otros la disfruten.

Si no conocen los aledaños de Dos Hermanas, Los Palacios, La Puebla y todos esos minúsculos grupos agrarios de esta tierra, tan fructífera como abandonada, vayan un día de excursión, empápense, duerman en la chabola de este hombre..., y por favor, cuiden su geranio, que hasta en las grandes pobrezas habita el amor a las plantas.

¡Ojú, qué frío... de Andalucía!

Fotografía: José Manuel Holgado Brenes
Texto: Emilio Jiménez Díaz

9 comentarios:

  1. He montado en esa barcaza, Emilio, de joven, cuando la curiosidad por el paisaje y el paisanaje de los pueblos hasta donde mi ciclomotor podía alcanzarme las mañanas de domingo. Así,conocí Coria desde Dos Hermanas, el canal Sevilla-Bonanza, en construcción en aquellas fechas, el ancho río, los cañaverales.
    Creo que estas escapadas coinciden en el tiempo con la foto, que creo magnífica y de un valor testimonial increíble. Y procuraré regar mis geranios... y mis gitanillas. Saludos.

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  2. José Manuel Holgado Brenes4 de septiembre de 2011, 23:10

    Tu comentario, querido Emilio, es soberbio, fuerte, valiente, emotivo... ¡Hay que ver como está resultando de bien nuestra colaboración! Y seguiremos, si tu no dispones otra cosa.
    Abrazo agradecido.

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  3. Para "Anónimo": Yo he pasado esa barcaza muchas veces, y para mí, en compañía de mi padre, era toda una ilusión. Los tiempos se mueren a cada segundo, pero nadie nos quita lo vivido. Lo del canal Sevilla-Bonanza fue un sueño que no llegó a realidad. Hubo una serie maravillosa de Holgado -el gran periodista de El Correo de Andalucía-, sobre este tema.
    Decía sor Ángela de la Cruz -ahora, nuestra santa sevillana- que se puede ser pobre, pero con la casa limpia. Su amor por el geranio que cuida a su entrada, nos garantiza la limpieza de la chabola de este pobre agricultor.

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  4. Para Holgado, mi querido José Manuel: ¿por qué nos habremos conocido antes?
    Es que tienes unas fotografías en que mi texto se queda tan endeble que me da vergüenza...

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  5. Pues si, Emilio, seguimos con el frío y lo peor es que las estufas, igual que el porvenir no llegan. Hay un libro de viaje "Por el río abajo" escrito por Alfonso Grosso a medias con Armando López Salinas, editado en París en el año 1966 que es un recorrido por ambas orillas desde Sevilla -describen el Barranco, el Puente y sesientan en el escalón de el corral que yo vivía, calle San Jorge, para coger el tranvía hasta La Puebla- a Sanlúcar de Barrameda, lo que no esperaban -no tenían ni idea, ellos iban a otra cosa- es la mísera situación de la vida que se encontraron. De este viaje, poco después, se escribió el libro de A. Grosso, también prohibido, "El Capirote", ambos ilustrados con fotografías de la época que eran auténticas denuncias. Esos terrenos y esas chozas con techos de castañuelas y eneas que se ven y se adivinan del río y sus riberas, en este magnífico reportaje, tanto la imagen coomo el escrito, los conozco de mañana, tarde, noche y madrugada. Como un auténtico indio. Anterior a esa época que describís y posteriormente he tenido el privilegio de ser testigo, en vivo y en directo, de todas sus transformaciones. No te olvides,Emilio, que esos lugares telúricos han sido y son tierra de ganado tanto bravo como manso, tanto caballo como ovejas, para bien o para mal mis aficiones y mi vida.

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  6. Me imagino que tienes que conocer bien todas esas dehesas de la orilla izquierda. Tu profesión, y tu amor al campo, te han obligado a ello.

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  7. Si miramos el curso del río desde Triana más la derecha que la izquierda, en ésta había más cultivo y menos ganado, quizás el Sargal de los Moreno Santamaría. Los Palacios y Dos Hermanas siempre han criado más ganado para leche. La dehesa de Tablada. Y cositas sueltas. Y lejano en el tiempo y más retirado del río El Cortijo de Cuarto donde en su momento pastaron toros de Miura y en esta época moderna ganado manso de carne y leche y especies de ovino y caprino. La orilla derecha sin embargo todo el ganado que había, que era mucho, tanto manso como bravo y caballar era casi en un 100% extensivo o sea en libertad controlada.

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  8. De eso sabes tú tela marinera. Y de muchas otras cosas...

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