viernes, 9 de septiembre de 2011

EL POETA DE LA SEMANA: ELENA MEDEL (7)


LOS NIÑOS QUE SE MUEREN

Los niños que se mueren

pueden elegir entre saltar durante el día sobre camas de
           hormigón dulce, o comerse las sábanas muy lento, con
          los ojos cerrados y felices.
El privilegio de la franela. Dos centésimas de miedo para
          que suelten su mano: por la avenida se agarran de la
          punta de mis dedos, mordiéndome, mamá.
Ya no tengo piernas y canto muy bajito, buscando en un lugar
          cerca de mi padre, así que ellos me hacen compañía
          antes de llegar a casa.
Qué alegría en el vestíbulo: soy tan blandita que no puedo 
          morir.
Tengo amigos sin sueño ni pijama. Huelen a víspera de 
          festivo, y convierten los termómetros en un cuento de
          buenas noches, y han muerto y sin embargo
confían en enero igual que en las ventanas y la voz de la
          nieve.
Así es la vida de los niños que se mueren. Acolchada. Muy
          dulce. Es tan bello extinguirse siendo niño...

Elena Medel
"Taras"
2006

No hay comentarios:

Publicar un comentario