jueves, 30 de septiembre de 2010

CARTA DEL HIJO DE EMILIA JANDRA


Transcurridos unos meses, tan tristes y amargos, de ese enorme dolor que nos dejó el maldito y fatídico 7 de abril de 2010 en aquella negra madrugada, no ha habido un solo día en el que no pensara en agradecer tantísimas muestras de cariño y condolencia a todos los corazones limpios que han sentido su falta, pues ella dejó un grandísimo prado sembrado de mucho amor.

Me gustaría que supiérais que no hubo ni un solo segundo que dejara de luchar, de dar ánimos a los demás, de querer ganar la partida, aun siendo consciente de que era muy complicado. Ahí os dejo una anécdota ante la pregunta del médico cirujano: -¿Qué tal, Emilia?, a la que contestó con desparpajo: -Yo estoy bien, doctor. Usted haga lo que pueda, y si no que me corten la cabeza como a las gallinas.

Se fue despidiéndose de todos, pero sin decirlo, con mucho pundonor y valentía, sin querer molestar y sin una sola queja, para que nadie se sintiera mal. Incluso en el trayecto al quirófano no se le borró una sonrisa dulce de sus labios majestuosos y su rostro lleno de gran belleza aun en tan amargo camino. Sería, pues, muy egoísta por mi parte quedarme con estos últimos recuerdos para mí solo, porque su amor fue intenso y puro y lo entregó a manos llenas.

Por último, quisiera agradecer a todo el personal sanitario del Hospital Virgen de Valme de Sevilla sus atenciones, y en particular al doctor Nicolás Peña, un verdadero ángel. A todo el personal del Hospital Doce de Octubre de Madrid por intentarlo hasta el final. Pero no a los dirigentes y responsables del mismo, carentes de humanidad, donde las noches son amargas cuando hay que dormir en sillas, en pasillos cargados de sufrimiento y dolor, por haber cometido el gran delito de estar fuera de tu comunidad andaluza. Supongo que estos señores/as no han probado esa soledad en sus costillas ni en su dignidad.

A Antoñita Tamaral y familia nunca le podremos agradecer tanto cariño y amor. Esto no puede ser más cabal que el que todo lo da. Gracias. A mi tía Mari Carmen, tía Juana, tío Emilio. Os cito por todo lo que ya sabéis: os queremos. Mi sincero agradecimiento a mi familia por parte de padre, porque se portaron como lo que son: nuestra familia. A toda "Las Ganchozas", mi barrio, A la madre que nos queda, ¿verdad Petra?. Incluso a los que se quitaron de en medio. A todos los amigos y buenos aficionados flamencos. Ellos saben lo que se ha ido.

A todos, gracias en nombre de mi familia y del mío propio: el último guitarrista de la más grande artista y muchísimo mejor persona.

José Juan Garrido Jandra

TRIANA, TIEMPOS PASADOS: LA BRECHA QUE ABRIERON LOS VECINOS


Los vecinos de la zona, hartos de denunciar el muro y basurero de la calle Manuel Arellano sin que el ayuntamiento tomase la determinación de derribarlo, alentados por la Asociación Vecinal "Numancia" decidieron adecentar la zona y tirar dos lienzos del mismo.

La noticia salió en el diario "Nueva Andalucía" el 8 de marzo de 1977, con el título "La brecha que abrieron los vecinos" y el siguiente texto:

Esa es la brecha que abrieron los vecinos en la tapia que corre a lo largo de la calle Manuel Arellano, en Triana, y que prácticamente aisla, lo mismo para peatones que para vehículos, el núcleo "Baleares".


(Foto y texto: Emilio Jiménez Díaz)

POR DISTINTOS CAMINOS (8)


Parece que el tiempo no pasa por estas calles, que la modernidad no horada
sus pulmones de savia vieja y casi marchita; que siguen pasando por ellas
cada día, apuntando sus perfiles: Mesonero Romanos, Deleito Piñuela,
Pedro de Répide, Gómez de la Serna...;
que las vetustas buhardillas -sus costados al sol de la mañana-
guardan la bohemia pobre de un pintor desconocido; que por ellas: Coloreros, de la
Luna, de la Cebada, Amaniel, Encomienda, de los Latoneros, de los
Herradores, de Esparteros, de las Hileras, del Olmo, del Mesón de Paredes,
del Tribulete o de la Ballesta, el reloj ha parado su minutero siglos atrás,
quizás para apresar aquello que, en el Madrid castizo, fue, es y seguirá siendo eterno.

Cada paseo por el Madrid llamado de los Austrias, es un gozo para el espíritu.
Al mismo tiempo que crecían por la nueva capital tahúres y militares,
falsos frailes y licenciosas busconas, tusonas de posadas y portales,
truquistas y estafadores, políticos de tres al cuarto, picapleitos y gorrones,
esquinas y plazas se llenaron de conventos: los Agustinos, Los Mínimos de la Victoria,
los Mercedarios, Carmelitas de Santa Ana..., y las calles, arrancando en la Morería,
siguiendo un camino de gloria antigua por la de Toledo y la Colegiata,
plazuela de Antón Martín, Puerta del Sol, Postigo de San Martín, Santo Domingo...

Calles y plazas gloriosas para un Madrid en sus gloriosos tiempos de la primera expansión.

LIBROS CON SON FLAMENCO: DE CANTE GRANDE Y CANTE CHICO


Este libro del malagueño José Carlos de Luna se hizo muy popular en su tiempo y ha sido reeditado en varias ocasiones, ignoro si por el interés mínimo de algunos de sus comentarios o por la inclusión en él de muchas letras de su cosecha. Quien hiciera célebre sus composiciones de La Taberna de los Tres Reyes y el Café de Chinitas y, por supuesto, de El Piyayo, triunfó con este libro que no intenta, ni mucho menos, erigirse en un tratado de flamencología.

Cada capítulo se abre con los pensamientos que el poeta tiene de cada cante, entre los que recoge las soleares y las peteneras, la seguiriya y la saeta, el martinete y la debla, los que descienden de la caña, tangos, caracoles, guajiras, bulerías, serranas, caleseras, cantes de trilla, temporeras, fandangos y fandanguillos, tarantas y cartageneras, malagueñas, granaínas, roas y alboreás.

Tras sus varias lecturas, siempre he sacado la conclusión de que es un libro más poético que analítico del cante que trata. Como cancionero sí es interesantísimo, no sólo por las composiciones propias que el autor aporta sino por el rescate de letras antiguas del cancionero popular.


Edita: Escelicer, S.L.
Ciudad: Madrid- 1942
Páginas: 185
Adquisición: Librerías de viejo.
Reedición: Asociación de Amigos del Libro Antiguo y Bienal de Sevilla
Ciudad: Sevilla-2000
Depósito Legal: SE-3096-2000

miércoles, 29 de septiembre de 2010

DESDE MI TORRE: NO ME MOLESTEN, POR FAVOR, QUE ESTOY DE HUELGA


Hoy no me molesten, dilectos amigos. Os lo pido por favor. Hoy me he sumado al carnaval de esta huelga general y ya hasta me he vestido para no desentonar en esa vorágine de pobrecitos paniaguados que buscan parar el país, como si no estuviese parado desde que un iluminado, de ancha es Castilla por Valladolid, llegase al poder para cargarse lo poquito que de bueno había.

Hoy no puedo estar al pie del ordenador, porque eso sería una forma de trabajar. Tengo que estar con el extremeño Cándido -aunque no será tan cándido cuando lleva 40 años sin doblarla- y con el gallego Fernández Toxo, que ha prometido que cuando muera va a donar la columna vertebral porque está níquel, totalmente nueva, como la de su compañero. No debo trabajar hoy. Debo asistir a la huelga, a esta comitiva ciudadana que han montado en memoria de las clásicas cabalgatas del Price. Hoy estoy hasta en huelga de pensamiento y no quiero que trabaje mi cerebro, porque eso sería como estar en contra del sistema, que ya quisiera Franco haber hecho un sistema tan férreo como éste.

Que nadie se quede en casa hoy, y si alguien se queda por algún impedimento grave, que dedique el día a leer las obras completas de fray Luis de León, que sabía mucho de estas cosas. Más que Carlos Marx, que era un alemán con barbas, como Cándido, pero más cándido que el de Badajoz. Yo tengo que estar en la calle, junto a las banderas de la hoz (oxidada) y el martillo (obsoleto, porque ya todos son neumáticos), junto a las siglas de Comisiones Obedientes y de la Unión General de Trincadores. Mi sangre trabajadora me lo pide, me convoca a unirme a los que me defienden, en connivencia con el gobierno, congelando las pensiones, haciendo más rico al rico y más pobre al pobre, quitándome de fumar, ensombreciéndome la vida, matando a miles de inocentes con unas leyes super avanzadas, subiéndome el Impuesto de Valor Atracador (que simulan como IVA), robándome a cara descubierta, interfiriéndose en cualquier opción particular que me asiste... No, no tengo más remedio que estar con ellos entorpeciendo el tráfico, poniendo silicona en las cerraduras de los comercios de los pequeños industriales, formando piquetes, al más puro estilo dictatorial, para que los imbéciles que quieran ejercer su derecho al trabajo no puedan hacerlo y, además, les cueste el dinero por gilipollas.

¿Nadie se da cuenta de que ésto es lo correcto? ¿Se van a equivocar el Méndez y el Toxo, que viven de puta madre a costa de todos? Hoy, amigos, todos a secundar la huelga, a pintar paredes y cristales de escaparates, a increpar a los grandes almacenes, a violentar los polígonos de honradas empresas, a joder la marrana, a gritar consignas pareadas que parecen el estribillo de unas "sevillanas", pero sin "ángel".

A mí, por favor, que nadie me moleste hoy, porque repito que estoy de huelga y me ha costado un dinero el disfraz. Hoy no es día de huelga general. Febrero, tan loco, se ha adelantado unos meses en España y hoy es el día grande de Carnaval, ese carnaval tan chapucero que lo forman dos locos para que los demás compongan la comparsa.

¿Quién va a hacer huelga de trabajo si España entera está en el paro?

TRIANA, TIEMPOS PASADOS: CORTE DE TRÁFICO


La fotografía y el comentario aparecidos en el vespertino "Nueva Andalucía" corresponden al día 16 de marzo de 1977. Habían pasado ya muchos accidentes en el cruce de las calles Manuel Arellano a Procurador, y los trianeros no estábamos dispuestos a esperar más la solución.

Este fue el comentario con el título "Corte de tráfico": Ayer por la tarde, multitud de personas interrumpieron el tráfico en la calle Pagés del Corro, en su confluencia con la de Procurador, en demanda de mayor protección para los niños a la hora de la salida de las escuelas. La interrupción fue particularmente grave, puesto que repercutió a todo lo largo de las vías de circunvalación del casco de la ciudad a ambos lados del río, y se nos asegura que se reflejó en puntos tan alejados del centro del conflicto como la Puerta Real y calle Torneo. El ayuntamiento prometió, mientras se estudia la colocación de semáforos, poner un guardia un cada uno de los dos cruces. En este caso, ha habido más suerte que en otras situaciones similares a ésta -por ejemplo, el cruce de Colombia y Progreso, en el Porvenir- que nosotros denunciamos no hace mucho sin que nuestro ayuntamiento, que sepamos, se haya molestado siquiera en tomar nota del hecho.


(Foto: Miguel Ángel León)

POR DISTINTOS CAMINOS (7)


Mitad antigua y moderna,
mitad hogareña y fría,
mitad de vieja taberna
y de vieja barbería.

Mitad y mitad los tiempos,
paciente el barbero espera
que alguien se acerque a su templo
para un servicio siquiera.

LIBROS CON SON FLAMENCO: DATOS PARA LA HISTORIA DEL MUNDO FLAMENCO


Manuel Centeno Fernández, el gran amigo y consejero, no pudo ver editado este libro que con tanto mimo estaba preparando. La muerte se lo llevó en la primavera de 1994, no sin antes haber hecho depositario a su hermano Antonio de este legado para que lo entregase a la Peña "Torres-Macarena", a la que tanto amó y a la que tanto tiempo ofreció de su vida. Por fin, el libro vería la luz en 1997 y se presentó con todos los honores en la entidad de la que él había sido Presidente.

Para explicar su contenido, mejor que sea el propio autor, que con estas palabras así lo hace en la introducción del volumen:

Esta obra, que he titulado DATOS PARA LA HISTORIA DEL MUNDO FLAMENCO, es fruto de muchos años de paciente y profunda labor de investigación en registros civiles, parroquiales y hemerotecas.
Está dividida en dos partes, guardando cada una de ellas un orden cronológico en relación con las fechas en que los acontecimientos acaecieron, orden que, en definitiva, facilitará su lectura a estudiosos de la materia y a aficionados en general. La primera parte se contrae, exclusivamente, a la demografía en sus tres principales circunstancias: nacimientos, matrimonios y defunciones, antecedentes que, a manera de estadística, conformarán la población del mundo del artista. La segunda, titulada "Chispas del Yunque Flamenco", está dedicada a la divulgación, de forma literal, por ser transcripciones de sus respectivos originales, de una serie de artículos y entrevistas publicados en periódicos y revistas por literatos, críticos y flamencólogos, los cuales, por medio de sus firmas, avalan sus contenidos.

El motivo que me ha impulsado a editar este trabajo es por estimar que las materias que sean halladas en investigaciones deben ser objetos de publicación. De lo contrario, su descubrimiento, aparte de resultar estéril, sería un latente estado de egoísmo por parte de su descubridor. No olvidemos que una historia sin difusión es una historia inexistente.

Es mi deseo que cuanto queda transcrito sirva de ayuda a la nueva generación de aficionados, para un mayor y mejor conocimiento del difícil y bello arte del flamenco y, sobre todo, del mundo en que se desenvuelve.


Edita: Peña Flamenca "Torres-Macarena"
Ciudad: Sevilla-1997
Páginas: 129
Depósito Legal: SE-2400-97
Adquisición: Peña "Torres-Macarena". Torrijiano, 29. 41009-SEVILLA
Teléfono: 954-372384
Correo electrónico:
torresmacarenasevilla@hotmail.com

martes, 28 de septiembre de 2010

TRIANA, TIEMPOS PASADOS: EL MURO DE LA VERGÜENZA


Fue la portada del diario "Nueva Andalucía" correspondiente al 18 de diciembre de 1976. En el pie de foto, con el título "El muro de la vergüenza de Triana", se decía:

Triana también tiene su "muro de la vergüenza". Ahí está, al final de la avenida de Santa Cecilia, a lo largo de la calle Manuel Arellano. Un muro de más de dos metros de altura (peligro permanente de caídas, porque los niños se dedican a escalarlo) y que sirve, además, de pantalla para ocultar un estercolero inmundo. El muro, por supuesto, no sirve para nada. Y hace muchos años que debía haber desaparecido.


(Foto y texto: Emilio Jiménez Díaz)

POR DISTINTOS CAMINOS (6)


El Arco de Cuchilleros
no pué estar sin zapatero
remendón. ¡Que no!

Que no admite la zarzuela
a un chulo sin buenas suelas
y a manola sin tacón. ¡Que no!

Mira que no,
mira que no,
que no, que no,
que no...

LIBROS CON SON FLAMENCO: DANZAS ESPAÑOLAS


En esta edición que hicieron en colaboración la Bienal de Arte Flamenco Ciudad de Sevilla y la Fundación Machado (1988), se recoge el capítulo XX de la obra de Gustavo Doré y Charles Davillier "Viaje por España", precedido de un interesante ensayo crítico sobre la temática de la danza en la obra de los dos autores de Teresa Martínez de la Peña.

Muchos fueron los viajeros extranjeros que llegaron a España desde mediados del siglo XIX, para apresar, tanto en la literatura como en la pintura, nuestras costumbres más pintorescas. Fue el año 1862 fue cuando llegó el barón Charles Davillier, al que acompañó, animado por él, el gran dibujante Gustavo Doré, que trabajaba para la mejor revista de viajes de entonces, "Le Tour du monde".

El resultado de esta incursión sobre la danza popular de España, y muy singularmente de Andalucía, nos dejó una colección de dieciseis dibujos extraordinarios y los comentarios de Davillier sobre el baile de candil -concretamente uno en Triana-, las academias de baile, las danzas de romerías, las seguidillas y los fandangos, el vito, el polo, la rondeña y el zorongo, entre otros, y nos cita nombres como el del Tío miñarro, gitano trianero, y Aurora La Cujiñi, también trianera...

Fue una maravillosa aportación al conocimiento de la danza española de aquellos años la que realizó Davillier y, con menos intensidad, Gustavo Doré. Libro, pues, muy interesante para los amantes y estudiosos de este Arte.


Edita: Bienal de Arte Flamenco Ciudad de Sevilla y Fundación Machado
Ciudad: Sevilla-1988
Páginas: 132
ISBN: 84-86773-03-2
Depósito Legal: SE-1086-1988
Adquisición: Fundación Machado
Domicilio: Jimios, 13. 41001-SEVILLA
Teléfono: 954-228798
Correo electrónico:
info@fundacionmachado.org

lunes, 27 de septiembre de 2010

TRIANA, TIEMPOS PASADOS: CHARCO Y HUMOR POPULAR


Siempre es bueno para conocer cómo era Triana hace treinta y tantos años y el abandono a que estaba sometida, repasar su historia a través de lo que nos aportaron las páginas de la prensa de aquellos tiempos. En esta imagen del 8 de febrero de 1977, que salió en portada en el diario vespertino "Nueva Andalucía", podemos ver el estado de la calle Tejares en aquella fecha. Un auténtico barrizal hasta el núcleo Santa Ana en el momento que caían cuatro gotas y un desierto de polvo en los largos meses de verano, independientemente de los socavones, descuido absoluto y suciedad.

Un buen día, el humor popular plantó un cartel con el sugestivo título: "Coto privado de pesca". Tras crítica tan simple, y después de algunas manifestaciones por parte de la Asociación Vecinal "Numancia", por fin el ayuntamiento se decidió a su arreglo. Hoy cuesta muchísimo trabajo convencer al ayuntamiento de los deseos de los ciudadanos. Entonces, en tiempos de transición política, las cosas se eternizaban, a menos que, como en esta ocasión, donde el ejemplo de dejadez era tan claro y tantas las denuncias, se asfaltó la calle sin demasiado mimo y fervor.

El texto periodístico decía así:

Del manantial inagotable del humor popular brotan, en cualquier momento, sorprendentes regueros que tienen, por encima de todas las gracias, la de su puntualidad al pie de los hechos. He ahí ese letrero situado al borde del charco, en el centro mismo de la trianera calle Tejares. Es una pancarta sin rebeldía y sí sólo con mucho sentido de la crítica que no daña y de un saber tomar las cosas por su lado menos arisco, que es aquel donde se clava la sonrisa.


(Texto y foto: Emilio Jiménez Díaz)

POR DISTINTOS CAMINOS (5)


Portadoras de suertes y millones,
por la Puerta del Sol izan canciones
cual la Piquer por el Madrid castizo...

-¡Cuatro series! ¡Qué bonitas!
¡Voy tirando los caudales!
¡Son de doña Manolita!...

Por la Puerta del sol
-suerte bendita-
el sol cuela sus rayos a raudales.

LIBROS CON SON FLAMENCO: CUERNOLOGÍA DEL CANTE (Y USTED PERDONE...)


Con prólogo de Ángel Vela Nieto y dibujos de Juan Carlos Alonso, por fin, después de muchos años animándole los amigos a su publicación, Manuel Garrido se decidió a publicar este jocoso libro el año 2006. Fruto de su gran imaginación y sentido del humor, el autor ha recopilado todo este material que tenía perdido en carpetas y cajones para hacernos pasar un excelente rato con este centenar y medio de coplas relativas a algo tan antiguo como los cuernos, coplas por soleá, seguidillas y fandangos que no tienen desperdicio alguno.

Manuel Garrido divide el libro en seis temas monográficos: Fábula, Confesiones, Oficios, La cama, Espectáculos y Niños, a cual de ellos más originales y sabrosos. El libro está concebido para eso: para reír a gusto y olvidar las preocupaciones durante un buen rato de agradable lectura.

No es aconsejable que lo lean aquellos que tengan la mosca detrás de la oreja en sus relaciones conyugales.


Edita: Ediciones Giralda
Ciudad: Sevilla-2006
Páginas: 88
ISBN: 84-88409-64-8
Depósito Legal: SE-1920-06
Adquisición: Ediciones Giralda. Alcalde Isacio Contreras, 2-C. 41003-SEVILLA
Teléfono: 954-419406
Correo electrónico:
ediralda@hotmail.com

domingo, 26 de septiembre de 2010

POR DISTINTOS CAMINOS (4)


Soy la Puerta de Alcalá, la que cantó don Antonio Chacón y Ana y Víctor Manuel
y todos aquellos que me conocieron. Soy una postal de Madrid, pero sin tópicos,
símbolo eterno de la grandeza de un pasado que sigue vivo en el presente.

"De Madrid al cielo..., y un agujerito para verlo" -dice el dicho-.
Quizás el vientre de mi puerta sirva de entrada
para llegar al Edén de todos los madrileños.

No soy esbelta, es cierto, pero sí hermosa y arrogante, famosa y coquetona.
Francisco Sabatini, en días de inspiración oronda, me alzó, en 1778,
para conmemorar la subida al trono español de Carlos III,
aquel alcalde reformista que fue, además, el mejor ciudadano de la capital.

Ni las esculturas de Roberto Michel, ni el escudo con las armas reales que protegen
la Fama y el Genio, fueron capaces de estilizar mi figura, ungida de columnas
con capiteles jónicos.

Pero me conformo sabiendo que soy más bella que la que, en el mismo lugar
donde me encuentro, ordenó levantar Felipe III, para que por ella pasara el año 1599,
sin pena ni gloria, su esposa, la reina doña Margarita.

Por la calle que me da nombre -antigua de Olivares, por aquello del Conde-Duque-,
decía el coro de "Las Leandras" que iban y venías las modistas con la falda almidoná...

Hoy, cuando ya reluzco de otra forma de cuando subían y bajaban por mi talle
mis andaluces del alma, en forma de cante por "caracoles",
coches y autobuses agobian mi cintura amplia, tapándome a la contemplación de los curiosos.

Cómo reluce
la calle de Alcalá
cómo reluce
cuando bajan por ella
los andaluces...

VISIONES DE ISLA CRISTINA (y 20)

Y VISIÓN VEINTE

Tris, tris, tris, trás...
Y tiré a la papelera
todo el candor de poemas
que habían crecido en mis manos.

Me arrepentí de aquel gesto
tan cobarde y tan villano.
Los tomé, los recompuse,
y me llené de alegría.

Hecho el puzzle, en el decía:

"Te llaman Isla, y te llama:
reposo, canción, regazo,
vientre de amor, niña hermosa,
mi boca marisalada..."

LIBROS CON SON FLAMENCO: COPLAS Y FOTOGRAFÍAS DE FLAMENCO


Este libro fue el resultado del concurso de coplas y fotografías flamencas que se realizó con motivo de la I Bienal de Arte Flamenco "Ciudad de Sevilla".

En él se incluyen las coplas ganadoras por seguiriyas y soleares y una selección de las no premiadas, así como interesantísimas fotografías con la autoría de Emilio Sáenz, Ramón Porcel, Paco Sánchez, José A. Pérez Berrocal, Cubiles Lemos, Ruesga Bono y Domingo Acevedo.

El libro tiene hoy, aparte de las excelentes letras e ilustraciones, el valor documental del tiempo añadido a su aparición, ya hace treinta años.


Edita: Ayuntamiento de Sevilla
Ciudad: Sevilla-1980
Páginas: 85
ISBN: No consta

sábado, 25 de septiembre de 2010

POR DISTINTOS CAMINOS (3)


Carbonell, Blay y Collaut Valera llenaron este espacio de alegorías,
y la Agricultura, las Artes y las Ciencias se dieron cita juntas
por las manos de Alcoverro, Clará, Bilbao y Feixoo...

Monserrat y Mateo Inurria rodearon mi recinto
con ejércitos y marinas, y Estany, Campany, Abarca,
Bofill, Escudero y Vallmitjana lo defendieron con ocho leones gigantescos.

Vistió mi escalinata curva Pedro Estany, mi amante en piedra, y
para que nada faltase junto al agua, Atché, Coll; Alsina y Pereda
me pusieron el encanto de cuatro sirenas en el simbólico Retiro de Madrid,
ciudad tan poco hecha a las prisas por aquellos tiempos...

Retiro de enamorados,
retiro para el suspiro
que se hace amor en mi lago.

VISIONES DE ISLA CRISTINA (19)

VISIÓN DIECINUEVE

En la proa de mi amor tu nombre llevo
porque tu ancla puse en mi costado
al igual que una novia reclina su cabeza
en el pecho de aquel hombre que ama.

En un tiempo me diste lo que necesitaba:
el paisaje, el silencio, la templanza
que pedía a gritos quien como yo se hería
con los nervios saltando en mil puñales.

Agradecerte debo tus visiones serenas,
el agua de tu ría, las olas de tus playas,
la Casa Azul donde dejé mis miedos,

la Lonja del aguardiente fuerte mañanero
junto a los hombres de tu marinería,
el haber sido otro tan sólo con sentirte.

LIBROS CON SON FLAMENCO: COPLAS FLAMENCAS


Estamos ante otro cancionero que viene a unirse a los muchos existentes. En esta ocasión, tanto las coplas como los comentarios son de José Manrique. En él, el autor recoge un total de 41 palos del flamenco con una inicial introducción de cada uno de ellos.

Desde la alboreá hasta el zorongo, sin dejarse ni un solo cante en el olvido, el creador nos va llevando por sus caminos poéticos, demostrándonos una gran soltura en la composición de las coplas, esas que, como decimos siempre, alcanzan su verdadero zenit cuando el pueblo olvida quién es el autor.

Un cancionero más, pero ciertamente muy cuidado en su contenido.


Edita: La Mano en el Cajón
Ciudad: Barcelona-1982
Páginas: 206
ISBN: 84-7300-022-6
Depósito Legal: B-21.010-1982
Adquisición: Librerías de viejo

viernes, 24 de septiembre de 2010

PERSONAS EN MI VIDA: JOSÉ LUIS JIMÉNEZ BUZÓN


Habíamos nacido en el mismo corral de "Los Sargueros", en la calle Torrijos, número 8, esquina a la de Pelay Correa, pero no nos conocíamos. Mi edad le supera en 16 años. Es decir, cuando yo ya estaba intentando tocar la media luna de dos pechos jóvenes en los cines a media luz, él se aferraba al de su madre para comenzar a crecer.

La técnica del internet nos unió -¡bendita la modernidad!- cuando él rastreaba por la red y se encontró con una cita mía sobre nuestro corral de nacencia. Concertamos una entrevista en Córdoba y pasamos una noche deliciosa, y a partir de ahí parecían que nuestras vidas hubiesen estado unidas desde siempre. Los mismos lazos nos ataban, y no sólo los geográficos del lugar de nacimiento: los vecinos, el padrinazgo de mis padres con sus tíos, las memorias colectivas... Pero José Luis, independientemente de esas memorias comunes también tenía en común conmigo su inmenso amor a Triana, su preocupación por la literatura y la poesía, su gran amor al arte de la pintura y su gigantesca pasión por el flamenco, tema en el que es un gran entendido y que ha vivido muy de cerca en sus años de crianza en Morón de la Frontera, donde su padre regentaba un negocio de hostelería.

Comenzamos a vernos con más frecuencia y a llamarnos casi a diario, a encontrarnos en Triana y almorzar juntos; a vivir una noche maravillosa en Valladolid, hasta donde se acercó desde Madrid a escuchar una conferencia que yo ofrecía sobre el fandango; vivimos juntos la noche maravillosa del centenario de la Virgen de la Estrella, la entrega de los premios nacionales de flamenco de Jerez, la cena en Granada del "Compás del Cante", el discurso de la Cata de Vinos de Córdoba por parte de Antonio Gala, el festival de Morón y la inauguración de la Bienal a cargo de Miguel Poveda, y muchas cosas más.

Pero lo principal es que él ha vivido de cerca, como un hermano, más que un hermano, la enfermedad de mi mujer. No había día que no acudiera al Virgen del Rocío para sacarme a almorzar, a tomar una cerveza, a distraerme un rato con su gratificante conversación, a intentar que pensase en otra cosa y no me agobiaran los problemas. Tras otro golpe fuerte particular siempre ha estado a mi lado, aconsejándome, poniendo a mi disposición todos los medios de la empresa que regenta, jugándose el tipo y el dinero por mí, una persona a la que conoce desde hace seis meses. El es hijo único y yo no tengo hermanos, con lo cual hemos fragüado en una amistad por encima de los intereses familiares. Es dadivoso, crítico en sus aspectos formales, jovial como un chaval y con un sentido del humor que parece calcado al mío. Compartimos amigos comunes y los míos son los de él y los suyos los míos. ¿Mayor suerte la de habernos conocido?

José Luis Jiménez Buzón me ha desmontado muchos andamiajes de lo que yo entendía de la amistad, y a pesar de ser 16 años más joven que yo me ha dado lecciones -sigue dándomelas- de serenidad, entrega y honestidad. Su amistad es de los regalos más valiosos que Dios me ha hecho en muchos años.

Estaría de Dios -en el que tanto creo- que un buen día, y a través de esa modernidad de internet, tuviese que encontrarse en mi camino. O yo en el suyo. Los dos nos complementamos tan a la perfección que sentimos los latidos de nuestros corazones en la alegría -siempre mucha- y en el dolor compartido.

POR DISTINTOS CAMINOS (2)


Parque del Retiro
con la fuente esbelta.
El agua en cascadas
que moja las piedras.

Ángeles de mármol
se bañan y juegan
mientras los trifones
sus cuerpos refrescan.

La tarde es plomiza,
tristona y serena.
Sólo el agua tiene
aromas de fiesta.

VISIONES DE ISLA CRISTINA (18)

VISIÓN DIECIOCHO

Llegué a ti sin más valija
que un lapicero y papel,
y ya ves que cada día
-ladrón de melancolías,
contrabandista de sueños-,
me llevo lo más isleño
que como madre cobijas:
el sol, las dunas, los pájaros
que te vuelan derredor,
tu sonido, tu murmullo,
tu silencio, tu dolor,
tus calles, tus medias luces,
tus cigüeñas -¡mis cigüeñas!-,
tus verdes cañaverales,
tus palomas y esos mares
donde van los marineros
más valientes y punteros
de tus memorias cabales.

Sólo lápiz y papel.

Perdón por haber robado
cuanto vi, aunque no he hurtado
lo que de verdad quisiera:
llevarte de compañera
a Triana, y que, a tu lado,
volviera a ser marinera
como lo fue en el pasado.

LIBROS CON SON FLAMENCO: COPLAS DE LA EMIGRACIÓN


Con un espléndido prólogo de José Luis Ortiz Nuevo se presentó este librillo de coplas y poemas de Andrés Ruiz, este sevillano, nacido en 1928, tan pobre de solemnidad que le llevó, al estilo del cancionero de Balmaseda, a escribir dramáticamente todo lo que le aconteció a él y a su familia en la miseria de un corral de la Puerta Real.

Por medio de soleares de tres y cuatro versos, coplas y fandangos, seguiriyas desgarradoras y campanilleros, más el anexo de algunos poemas, el autor nos marca el alma a fuego reviviendo aquellos tiempos tan difíciles como inhumanos.

El autor, que trabajó en todo lo que pudo para sobrevivir, desde albañil a minero, nos deja, sin pretenderlo, un maravilloso legado de coplas flamencas para unir al cancionero general que se ha ido acumulando a lo largo de los siglos.


Edita: Ediciones Demófilo
Ciudad: Madrid-1976
Páginas: 77
ISBN: 84-85157-08-7
Depósito Legal: M-12001-1976
Adquisición: Librerías de viejo

jueves, 23 de septiembre de 2010

POR DISTINTOS CAMINOS (1)


Fue un invento feliz el que logramos el gran fotográfo Alejandro Velasco Velasco y un servidor allá por 1996, y que ofreció pie a la edición de un lujoso libro en el que él puso las imágenes y yo los comentarios y poemas. Fue maravillosa la experiencia, el trabajo y la colaboración entre ambos. Lástima que las prisas del fotográfo dieran lugar a muchas equivocaciones en la impresión del texto y que fuese un libro sólo para regalar a sus grandes y muchas amistades y no para compartir entre los demás. Hoy, 14 años más tarde, me atrevo a rescatarlo para vosotros, queridos blogueros, con el deseo de que estas breves cosillas os distraigan un poco de un día a día tan lleno de fútbol y de noticias siempre calamitosas.

Esta fue la introducción que llevó aquel libro al que le tengo tanto cariño, un especial amor por haberse realizado casi a pie de viaje, a golpes de sueños intermitentes, con el alma llena de emociones:

La voz machadiana siempre nos convoca a calzarnos las esparteñas de las ilusiones, para que ellas nos sirvan, como fieles compañeras, a ir descubriendo senderos, trochas y caminos, lindes y ramales, veredas y carriles y atajuelos, fechando la historia en un presente mínimo que pronto será ayer, pasado y nostalgia, recuerdo y devoción de unos segundos que, en algún instante, apresamos con las manos, acariciamos con el corazón y milagreamos con las retinas... Caminante: no hay camino, se hace camino al andar...

Alejandro Velasco sí ha vuelto a pisar muchas sendas que no eran desconocidas para sus suelas; sendas en las que, en muchos momentos felices, se entretuvo a robar -ladrón siempre en bendita libertad- algún poniente hermoso; los sombreados perfiles de algunos ancianos que miraban al futuro con cansancio y desgana; los quicios de una fachadas añejas junto a las que fue creciendo en el Madrid más castizo y colorista; la Segovia intimista, la Ávila teresiana y cerrada que se rodea con el cilicio de sus murallas; las torres, como flechas pétreas que quisieran lanzarse al infinito; el amanecer, naranja y negro, como la silueta de un recortable, de la Mallorca señorial reflejando su aurora en el espejo de la bahía; los claustros con la tersura solitaria del silencio; los cañones de bronce que un día, hace muchos años, trajeron en su mudez la paz apetecida; los paisajes: oro y fuego, azules y verdes de cualquier capital provinciana; los esbeltos y acristalados edificios de Hong Kong; el viejo oriental que sonríe a Occidente con el malicioso rictus de quien ha heredado la sabiduría popular de antiguas civilizaciones; la adoquinada, gigantesca y fría plaza de Moscú, la Roja; la sureña y distante Gibraltar -la gaditana inglesa-; la broncínea encorvada imagen de un Winston Churchill que vigila secretos destinos desde la plaza del parlamento londinense; la juvenil movida de Trafalgar Square, o las torres doradas y rimbombantes del Kremlin en una tarde de primavera plomiza desabrida...; los flamencos albirosados multiplicados por dos en la lámina temblorosa de la laguna perdida; la fachada ceramizada de Villa Rosa en la popular plaza de Santa Ana, colmado y tablao que fundaran, en 1914, los picadores Farfán y Céntimo y el banderillero Alvaradito, templo de figuras señeras como don Antonio Chacón y don Ramón Montoya...; pero sobre todo los hurtos -ayudado por la ganzúa del objetivo- de los entrañables personajes anónimos: las loteras de la Puerta del Sol, los hombres campechanos, enjutos y secos, de espaldas a un pasado que ya nos les interesa, en busca de la diaria partida del dominó del mesón...

Cada gesto que el amor de Alejandro Velasco ha sabido apresar en el momento justo, es una lección de sensibilidad y maestría. Cantan los rasgos por sí solos, como si el artista hubiese estado acechando varios años, con su cámara compañera, esperando el zarpazo definito para fijar ese instante -que no otro-, esa luz, esa mueca, esa seña de identidad auténtica en el álbum de sus vivencias diarias.

El color, que es siempre resurrección y vida, chorrea a raudales, como en la paleta virgen de un maestro veneciano, por los poros de cada una de las imágenes: captadas con mimoso enfoque, con sublime destreza y con paciencia suma, invitándonos en la rabiosa muestra cromática a la tranquila y necesaria contemplación de cuanto nos rodea: ese paisaje urbano diario, esos hombres, esos perfiles que las prisas no nos dejan degustar en la rápida visión cotidiana.

Alejandro Velasco es inquieto, busca, araña bellezas que aún quedan por descubrir, cual si cada día trajese en su afán el pan de una sorpresa, la bendición de un segundo que quede apresado en el reclamo de la lente, la hermosura de un guiño emocional que se perpetúe en el recuerdo de una mañana próxima. Joven de entusiasmo y alma, parece que lleve en las alforjas de su vida, como un breviario de urgencia,, los consejos del poeta León Felipe: Romero, siempre romero, que no se acostumbre el pie a pisar el mismo huerto, ni la tabla de la farsa, ni la losa de los templos, para que nunca recemos como el sacristán los rezos, ni como el cómico viejo digamos los versos...

Para fijar los momentos más sublimes de cada mínima historia, no necesita más bártulos que una cámara convertida en amante, una especial retina enamoradiza y una paciencia siempre ávida para el preciso instante: ese que después, años más tarde, nos traerá el recuerdo con la pátina de la nostalgia, pero siempre virgen, siempre nuevo, siempre el mismo, devolviéndonos a un tiempo que seguirá siendo nuestro, porque hubo un artista que empleó su corazón para eternizar ese momento irrepetible.

Siempre ojo avizor, cual si la vida
hubiera que guardarla en su hermosura,
como si cada día una aventura
fuese belleza terca y atrevida.

Va apresando el segundo que convida
a ese robo de amor, a esa captura,
dardo que se dispara y que sutura
con un cadual de arte cada herida.

Cada visión es un momento eterno
de un pálpito fugaz, breve alegría
de un preciso y precioso compromiso.

¡Gloria para el ladrón que en su cuaderno
nos apunta el afán de cada día
con el color mejor del Paraíso!

POEMARIO TRIANERO: MANUEL PACHECO SEGURA

MARTINETE

Hubo un silencio que llevó a la noche
un preludio de anhelos contenidos.
En el aire quedaron
fijamente los trémulos jazmines,
las miradas,
las manos encendidas por la luna,
el amarillo aroma de los vinos,
el frío de la madrugada abierta
-como una inmensa flor en la penumbra-
y un descenso de estrellas
hermosas e implacables.
El río, melancólico y sereno,
camino de horizontes de esmeraldas.
Un óvalo de fiebre y de azabache
va envolviendo las horas.
Desnuda las palabras
y desnuda de sueños,
la noche se quedó terrible y quieta.
Hasta el cielo las sombras se elevaron.
El tiempo agonizaba
ante los ojos llenos de misterio,
perdiéndose en auroras imposibles.
De pronto, como el rayo
-inevitable y límpido-,
hubo un grito perfecto, claro, hiriente,
que taladró la noche, el cielo, ¡todo!

Y se murió el silencio
al borde de la fragua.
Alguien cantó, en el barrio de Triana,
un martinete.
Dios bajó a la tierra.

VISIONES DE ISLA CRISTINA (17)

VISIÓN DIECISIETE

Va cayendo la tarde lentamente,
tiñéndose en violetas su agonía
y sangrando de amor toda la ría
con las luces naranjas del Poniente.

Parece el horizonte línea ardiente
que quiere duplicarse en la armonía
del río Carrera. Y allá, en la lejanía,
una torre se alza, preeminente,

como faro que guía a los pesqueros,
con la Virgen del Carmen por Patrona,
a la tierra llamada Isla Cristina.

¡Qué algarabía de barcos, marineros,
jarcias, redes y cuerdas cuando entona
la muerte el día, mientras el sol declina!

LIBROS CON SON FLAMENCO: CONVERSACIONES FLAMENCAS CON AURELIO DE CÁDIZ


No exagero si digo que José Blas Vega es, desde hace muchos años, uno de los mejores y más creíbles escritores del tema flamenco. Sus libros, por lo documentados y trabajados, son modelos de fiabilidad en un mundo en el que casi toda su historia se ha escrito a través de la transmisión oral. Cuando tenemos un libro de él en las manos -ahí está el ejemplo del de Chacón- nos damos cuenta del gran trabajo de recopilación de datos que tiene detrás y de la seriedad y meticulosidad con el que está escrito.

En esta ocasión de sus conversaciones flamencas con Aurelio de Cádiz, mantenidas en 1969, el material es de primerísima mano, ya que son charlas con Aurelio Sellés donde el cantaor, con un guión preestablecido, se explaya a gusto, cuenta lo que ha vivido y dice lo que siente, desde sus recuerdos de juventud hasta sus opiniones sobre los demás artistas con los que convivió.

Esta primera incursión del autor en el terreno biogáfico no puede ser más acertada, ya que por medio de sus preguntas se nos presenta un Aurelio -heredero directo de la escuela de Enrique El Mellizo- que nos cuenta una Cádiz que desconocíamos en muchos aspectos. Es, pues, un libro muy interesante para conocer los repertorios de los distintos cantaores, el ambiente cantaor y festivo de la Cádiz de otros tiempos, un buen manojo de anécdotas y sus propias reflexiones.

Tras esta primera edición, a los diez años justos el Servicio de Publicaciones de la Universidad de Cádiz hizo una nueva reimpresión que también anotamos, en la que ya se incluye un apéndice de letras y algunas fotografías más que en la primera.


Edita: Librería Valle
Ciudad: Madrid-1978
Páginas: 98
ISBN: 84-400-5334-7
Depósito Legal: M-28561-1978

Edita: Servicio de Publicaciones de la Universidad de Cádiz
Ciudad: Cádiz-1988
Páginas: 145
ISBN: 84-7786-961-8
Depósito Legal: CA-559/88
Adquisición: Servicio de Publicaciones de la Universidad de Cádiz
Domicilio: Doctor Marañón, 3. 11002-CÁDIZ
Teléfono: 956-015268
Correo electrónico:
publicaciones@uca.es

miércoles, 22 de septiembre de 2010

TRIANA PUNTO Y APARTE: ¿HABRÁ ALGUNA VEZ UNA SOLA VOZ?


Las noticias que me llegan de mi barrio hasta este destierro provisional en el que me encuentro no son nada buenas. Son muchos, y lo sé, los hombres y mujeres que andan preocupados por los muchos y graves problemas del arrabal, pero en él hay más plataformas ciudadanas que petrolíferas en el atlántico norte. En el divide y vencerás ganan los políticos, y los problemas reales no llegan a la tenencia de alcaldía, y si llegan están tan difuminados que pierden su verdadera urgencia.

La huelga de octubre del pasado año no ha servido para nada, la voz de Ángel Bautista se pierde en un grupo sin fuerza -y siempre ha sido la voz más fuerte de Triana-; la agrupación "A mi Triana", a la que pertenecía Gabriel Sánchez "Gasán" no se sabe por donde anda; la Asociación Cultural y Artística se quedó en la colocación de dos placas (Triana sigue siendo un cementerio de lápidas) al "Ángel Rojo" y a "Carriedo" y en unas tertulias, cada vez más gélidas y distantes, en el bar "El Ancla"; el homenaje a León el de las "calesitas" de San Martín de Porres se dilata porque es otro trianero quien lleva la iniciativa; la denominada "Triana en positivo" sólo actua a las órdenes del PSOE, como la mayoría de la asociaciones vecinales del barrio..., parece que todos tengan miedo -o ataque de soberbia- para pedir una cita a la edil del distrito y presentarle un dosier argumentado con todos los problemas que nos atañen.

Difícil es que exista unidad cuando cada uno cree erigirse en el posesor de la verdad, cuando todos quieren erigirse, como Tejero, en salvadores de la patria. Llegada es, pues, la hora de que se aglutinen en un solo espíritu todos los que de una forma u otra están luchando por el barrio pero con esquemas equivocados. En Triana ya sobran homenajes a sus muchísimos hijos artistas. Cualquier día nos encontraremos con media Triana con placas de Facundo Peláez y con la otra media de Enrique Orce, tan lejanas en sus gustos artísticos, por otra parte. Y lo principal está enterrado en el ánimo de cada uno, en sus diversos, cuando no encontrados, puntos de vista, en esa vorágine de tertulias o asociaciones que no valen absolutamente para nada.

¿Tan difícil es que haya una sola voz en Triana, como aquella unísona de la Peña Trianera que formaron nuestros más cercanos antepasados? ¿No sería posible crear una sola asociación en defensa de los intereses más legítimos del barrio, cuyos resultados, positivos o no, pudieran enviarse a todos los medios de comunicación? ¿No se podía potenciar esta unidad desde la propia Peña fortaleciéndola en el ánimo por la que se creó?

Triana, que siempre ha sido un gran barrio unido es ahora un reino de taifas donde los afanes, de tan divididos, no forman ni un puñado de arena. Veo con horror en las páginas de internet la cantidad de blog dedicados exclusivamente al arrabal, donde sólo se nos muestran las cofradías, cofradías, cofradías..., y es que, posiblemente, los capillitas, tan machacones, nos estén ganando la batalla a aquellos que creemos, inocentemente, que individualmente llevamos la razón y podemos ganar la batalla. Eso sólo lo hizo David -cuenta la leyenda- y seguro que por casualidad. Al Goliat de la política sólo se vence con serias razones -toda razón es seria- y con el diálogo constante con las instituciones. Lo demás, como decía un buen amigo mío francés, conversación de borrachos.

ENTRE COPAS Y COPLAS (y 21)


Otra composición deliciosa es aquella que "Er 77" le dedica a uno de los más preciados productos del cosechero y exportador de vinos jerezanos Marqués del Mérito: "Cándido". Aunque el anuncio tiene ya más de sesenta años, no ha perdido ni un ápice de su gracia:

"Cándido" ven; luz, quimera
y musa de mis canciones,
cuando te tengo a mi vera
mi alma llenas de ilusiones.

Siento un optimismo santo,
siento que la vida es buena
y eres un piadoso manto
cuando en mí nace una pena.

Nada enturbia mi contento
y hasta no temo la muerte.
Sólo me embarga un tormento:
cuando llega aquel momento
en que dejo de beberte.

En la tierra aljarafeña de Villanueva del Ariscal, los hermanos Zerpa, grandes personas, grandes bodegueros, y amigos del antólogo, también se anunciaban allá por 1943. Parece un auténtico epigrama:

Es, caballero, tan viejo
el vino que tiene Zerpa
que ya lo tomaba añejo
la vieja del Candilejo.
¡Lo digo pa que se zerpa!

Nos podíamos llevar así, queridos amigos blogueros, media vida recordando aquellos anuncios cameloncios, cachondos, macarrónicos y gentiles que hicieron la delicia de aquella generación. Si ya no hablaban de criadores, sino de bares, tascas o tabernas, lo mismo de lo mismo con el humor sanísimo de entonces. Tres ejemplos de tres templos para el buen beber. El primero, del año 1941, el de la muy antigua Taberna de las Escobas:

Me gusta con delirio
en Las Escobas,
tomarme por las tardes
mis cuatro copas.
Y por las noches,
tomarme seis u ocho,
o diez o doce.

Un segundo ejemplo que habla del Bar Central en la calle Conteros sevillana. El dueño era una joya, al decir del anuncio:

Única casa en Sevilla
que con un buen vino da
por tapa una soleá,
martinete o seguiriya.

Y es que el dueño es un chavó
que, además de jerezano,
conoce el cante gitano
mejor que el que lo inventó.

Tercero y definitivo para rematar la historia anunciadora: Viuda de Eduardo Morales, sede social de estos locos con unas cualidades humanas dignas de envidiar y con una capacidad para la rima ciertamente increíble. Era el "Manicomio de Er 77", con el apócrifo Marqués a la cabeza. No era anormal que se anunciara esta Casa con un canto singular:

Si me pierdo por el mundo,
cosa que puede pasarme,
no buscarme en la Academia
ni en el Parnaso buscarme;
que no frecuento esos sitios
y no pueden encontrarme;
dará conmigo el que vaya
a la Casa de Morales.
¡Sagrada cripta de Baco!
¡Templo augusto del moyate!
donde las musas me esperan
para, luego, acariciarme
en forma de blanca espuma
de un "cincuenta" de los grandes.
¡Oh! Caldos de Valdepeñas,
color de oro y de sangre...
Los que bebió Don Quijote
antes de entrar en combate...
Los que bebieron y beben
los que luchan por el Arte...
Si me pierdo por el mundo,
cosa que puede pasarme,
dará conmigo el que vaya
a la Casa de Morales.

Tan buena voluntad tuvieron los hombres de "Er 77", que hasta dejaron que en sus páginas se anunciase el agua, esa que ellos decían que oxidaba los barcos. Claro está que el agua anunciada era esa ideal para después de una resaca, el mejor purgante, agua depurativa, anti-biliosa y anti-herpética, que todos hemos conocido con el nombre de "Carabaña":

En banquetes, reuniones,
grandes fiestas de salones
y en todas las ocasiones,
lo más práctico de España:
el "Agua de Carabaña"...
para arreglar las "cuestiones".

Pero insistían en una aclaración respecto al agua propiedad de los Hijos de R.J. Chávarri:

En el cuarto mandamiento
de esta humorística Peña,
se nos manda y nos enseña:
"Odia al líquido elemento".

¡Pero debe toda España
saber que no se refiere
ese odio que se infiere
al "Agua de Carabaña"!

Que es tan milagrosa y pura,
de eficacia tan segura,
que aquel que prueba un buchito
siente que queda expedito
el caño de la verdura.

Lo dicho, gracia a raudales, por arrobas, para elegir un término vinatero. Pero que nadie se tome este humor al pie de la letra y vaya a seguir los consejos de este coro de benditos cachondos mentales y los de su apócrifo Marqués, que así relataba su crianza:

Me crié con biberón,
y en vez de leche y café
lo llenaban de Jeré...
¡Por la gloria de Cotón
y el vino que yo mamé!

Y, por supuesto, nadie siga para su bien otro de los emblemas de la entidad:

Hay que acostarse temprano
para poder levantarse
con cuerpo optimista y sano
¡y volver a emborracharse!

Nuestra cañera de copas y de coplas se ha quedado vacía. Todas las copas nos las hemos ido bebiendo pacientemente. ¿Estás a gusto? Si es así, no olvides que tienes un amigo en este blog con el que tomar otras, tantas cuantas el pueblo llene con su voz jocunda y sabia.

VISIONES DE ISLA CRISTINA (16)


VISIÓN DIECISÉIS

Anoche soñe contigo
y se escaparon los sueños
de un camino a otro camino.

Mis ángeles navegantes
me iban llevando a la mar
con tu nombre por delante.

Otros, al cielo tiraban.
Y era mi sueño un suspiro
azul de aire y de agua.

LIBROS CON SON FLAMENCO: CONCURSO NACIONAL DE ARTE FLAMENCO DE CÓRDOBA 1992


Este libro corresponde al magnífico programa que, en cada edición, editaba el ayuntamiento de Córdoba para expandir la imagen y difusión de su célebre Concurso Nacional de Arte Flamenco. En esta ocasión pertenece a la edición de 1992, correspondiente a la XIII convocatoria del mismo.

Aparte de las bases del propio concurso y de las relaciones corespondientes de nombres de la comisión permanente y de honor, jurado del mismo, programa y relación de inscritos, el libro-programa, magníficamente editado, contó con las colaboraciones literarias de Pablo García Baena, Agustín Gómez, José Arrebola Rivera, Miguel Espín, Joaquín Rojas Gallardo, Pilar López, Ángel Álvarez Caballero, Teresa Martínez de la Peña, Manuel Ríos Ruiz y Francisco Moreno Galván, anexándose dos interesantes trabajos: "Breve historia de los concursos de Córdoba", de Agustín Gómez; y "Los concursos nacionales de Arte Flamenco en la prensa cordobesa", de Francisco Martínez.

Un libro-programa especialmente interesante para recurrir a cualquier dato en relación con este concurso pionero, y para disfrutar con lo que cada uno de los colaboradores nos dejaron de su historia.


Edita: Ayuntamiento de Córfdoba
Ciudad: Córdoba-1992
Páginas: 72
ISBN: No consta.
Depósito Legal: CO-490-1992
Adquisición: Servicio de Publicaciones Ayuntamiento de Córdoba.
Teléfono: 957-499900
Correo electrónico:
cpd@ayuncordoba.es

martes, 21 de septiembre de 2010

ENTRE COPAS Y COPLAS (20)


Los años, como las olas,
vienen y luego se van,
dejando a las playas solas...
Cada día trae su afán:
que nunca nos falte pan,
vino, humor... y cabriolas.

Joaquín Álvarez Quintero


Veamos qué hacía el "Marqués de las Cabriolas" con los excelentes caldos cordobeses, según la publicidad de la firma Carbonell y Compañía en el año 1943:

Nuestro ilustre Marqués, por las mañanas,
lo mismo que en sus años juveniles,
se toma dos botellas de Moriles
y un plato de aceitunas sevillanas.

Y después de almorzar, con buenas ganas,
que el Moriles despiértales febriles,
tres copas de coñac "Procer", gentiles,
y cuatro más "Tres oros", soberanas.

Sólo resta decir a fuer de honrados,
por si alguno, tal vez, no lo sabía,
que todos los artículos citados

que consume el Marqués día tras día,
son productos que tiene acreditados
la firma Carbonell y Compañía.

Del mismo año es este anuncio de la firma jerezana Bobadilla y Compañía, aunque en esta ocasión quien da fe de los productos es el secretario de la entidad:

Nuestro nuevo Secretario,
el Conde de la Natilla,
es un hombre extraordinario,
pues se perfuma a diario
con vinos de Bobadilla.

Vinos selectos, de historia,
que hacen que el Conde declare:
-Con la "Hiniesta" y el "Victoria"
se va derecho a la gloria...
¡Pruebe y compare!

Para cuando se tienen males, esto es lo que nos recomendaba la Peña: los productos que ofrece la firma Terry:

Si sientes trastornos, fatiga, pereza,
si te aqueja un fuerte dolor de cabeza,
no dudes, "pescastes" un extraordinario
catarro: la cosa no tiene importancia;
bebe, con constancia, "Coñac Centenario".

Si la tos te irrita, si te hace sufrir,
no dormir de noche, ni dejar dormir,
si no te la curan pastillas ni ungüentos,
no te desesperes, que tu mal se quita
con una copita de "Mil Novecientos".

Si una fuerte fiebre te agota y domina,
sin hacer efecto la penicilina,
deja los potingues, no seas majadero;
si ahuyentar pretendes la tuberculosis,
toma buena dosis de "Terry Primero".

Para todo había su publicidad creativa, cachonda y humorística. Veamos qué dicen de un célebre vermut de La Palma del Condado:

A la mar, marea,
y al enfermo "cardo"...
Y al aperitivo, mare de mi arma,
el "Vermut Pichardo".

De la célebre, y aún muy actual, ginebra malagueña, tenemos un ejemplo publicitario que no tiene desperdicio:

Desde la Ceca a la Meca,
nada tan extraordinario
como la ginebra seca
que fabrica Casa Larios.

La manzanilla sanluqueña de Antonio Barbadillo tampoco podía faltar con su publicidad en ninguna de las citas anuales, dando caché a su marca "Solear". En el año 1943, ya se anunciaba así:

El que diga que le dio
una juerga por llorar,
es que no se emborrachó
con el vino Solear.

Que es vino para alegría
y no para entristecer;
desborda la fantasía
del que lo suele beber.

Siente a la vez que lo toma
-al calor de sus vapores
y el perfume de su aroma-
que son las cosas mejores.

Que todo es luz y color
y ansia de vida en los seres
y tienen mayor fulgor
los ojos de las mujeres.

Por eso si algún gachó,
borracho, se ve llorar,
es que no se emborrachó
de alegría ¡¡¡Solear!!!,
como me emboracho yo.

VISIONES DE ISLA CRISTINA (15)


VISIÓN QUINCE


Barca de carne varada
a orillas del malecón,
donde se muere, sin olas,
el fuego de la pasión.

¿Cuántas mareas batientes
se rompen en tu interior,
cuando húmedas tus orillas
se abren esperando el sol?

Ancorada,
anclada,
oxidada,
desesperada
sin que te llegue ese dios
de la vida y que te lleve
a los mares del amor.

Barca de carne varada,
¡quién pudiera ser tu sol!

LIBROS CON SON FLAMENCO: COMPÁS DEL CANTE, 20 AÑOS


Este libro, con edición de lujo, fue editado por la Fundación Cruzcampo para conmemorar los 2o años de andadura de la Distinción "Compás del Cante", iniciada en 1984. Con la dirección editorial de José Sánchez Dubé, la coordinación de textos de Emilio Jiménez Díaz, y las fotografías del archivo Cruzcampo, Manuel Gallardo, Cinterco y diario ABC, el presente volumen lleva textos de Cristina Cruces, Antonio Reina, Antonio Murciano, Fernando Lastra Sánchez, Isidro Sanlúcar, Luis Rius, Rafael Alberti, Fernando Quiñones y Emilio Jiménez Díaz.

El contenido es el resultado de todas las entregas de tan preciada Distinción, conocida como el "Nobel Flamenco", desde Manuel Mairena -que fue la primera- a La Paquera de Jerez, con la que se cerró este ciclo de los veinte años, incluyéndose también los galardonados con la Mención Especial "Compás del Cante", recibida, hasta ahora, por la Cátedra de Flamencología de Jerez, Salvador Távora, Carlos Saura, Antonio Povedano y Antonio Reina Gómez.

Un libro, sin duda, para el grato recuerdo de los momentos geniales vividos en esas noches.


Edita: Fundación Cruzcampo
Ciudad: Sevilla-2004
Páginas: 109
ISBN: 84-8093-132-9
Depósito Legal: 1726/2004
Adquisición: Fundación Cruzcampo
Domicilio: Avenida de Andalucía, 1. 41007-SEVILLA
Teléfono: 954-979999
Correo electrónico:
fundacioncruzcampo@heineken.es

lunes, 20 de septiembre de 2010

ENTRE COPAS Y COPLAS (19)




No nos vamos a despedir sin tomar unas cuantas dosis de humor del bueno, de ese humor añejo que ya se ha perdido por nuestras lindes al perderse los hombres que lo hicieron posible. No quería rematar este buen rato que hemos pasado juntos sin recordar parte de una historia que sucedió en Sevilla desde los años cuarenta hasta los cincuenta bien cumpliods.

Lo cuento en dos minutos, aunque anteriormente apareció una cita en nuestro anterior blog "El aguardiente en la copla". Unos amigos que paraban en la célebre Bodega Viuda de Morales, fundaron una Peña Humorística a la que nombraron "Er 77", por ser éste el número que tenía asignado la "caseta" de la entidad en el recinto de la feria abrileña sevillana de El Prado. El lema de la misma, aunque ya lo hemos citado en varias ocasiones, era el de "Heroicus, invictus, curdis estomacalis". Lo más atractivo de esta Peña era, aparte de los días feriales, el libro-programa que editaban anualmente con motivo de esta celebración. Casas comerciales de toda España: navieras, comercios, ferreterías, agencias de seguro, bancos y, cómo no, bares, restaurantes, destilerías y criadores de vino, se anunciaban en sus páginas, no sólo por echar una mano generosa a la economía de la publicación, sino por la gracia que tenían los anuncios, escritos en versos con una ocurrencia singular.

No quería dejar pasar esta ocasión para brindar un modesto homenaje a aquellos hombres que hicieron reír a sus contemporáneos con la presidencia humorística de Luis Martínez Vice, apócrifo "Marqués de las Cabriolas" y su secretario, también apócrifo, "Conde de las Natillas", ya que era repostero de Confitería La Campana.

Ya citábamos el decálogo de la Peña en las páginas dedicadas al aguardiente, pero había otros consejos que se ofrecían como saludables para una vida sana. A saber:

Jínchate tú de beber
y deja en paz la mujer.

Lo mejor para la salud es:
Beberte diez lanternazos
sin pagar ni un solo vaso.

No olvides el Valdepeñas
y apúntate a nuestra Peña.

No te fíes del Destino
y aprovéchate del vino.

Nunca gastes una gorda
y toma la torta sorda.

En este mundo ladino,
para calmar sinsabores,
sólo existen tres licores:
el vino, el vino y el vino.

Si al alborear la aurora
regañas con tu señora
y te hace perder el tino,
no te apures: bebe vino.

Si al emprender tus tareas
te equivocas, te mareas
y peligra tu destino,
rectifica: bebe vino.

Si al salir ves que el casero,
o que el sastre, o el ditero,
se cruzan en tu camino,
no les huyas: bebe vino.

Si alguna vez te da un cólico
y te recetan un tónico
o el aceite de ricino,
no lo tomes: bebe vino.

Si salen mal tus negocios
o te equivocan tus socios
o tu sueldo es muy mezquino,
no eches cuenta: bebe vino.

Otros consejillos de la misma guisa que los anteriores:

Alaba la papalina
y odia la penicilina.

Como la vida es tan corta,
debes de tomar la torta.

Cogerla de tarde en tarde;
es decir, todas las tardes.

Un consejo para los viajes vacacionales:

Si en verdad quieres hasé
un viaje bien felí;
no se separes la caña
de ar lao de la narí.

Otra para las inclemencias del tiempo:

Si te ayunas, arma mí,
hazlo tú con vino güeno,
que da fresquito en agosto
y da calor en enero.

Una advertencia a la mujer del compadre:

Tienes por marido un santo,
pero las coge de espanto.

Y mañana, si Dios quiere, algunas copillas más del viejo humor.

VISIONES DE ISLA CRISTINA (13)

VISIÓN TRECE

¿A qué Dios le rezarán
los pescadores de Isla
en las noches de altamar?

¿Pensarán en Dios -yo pienso-
ante tanta soledad?

Se acordarán de sus hijos,
de la mujer, de su hogar...
Difícil es que en Dios piense
quien ya condenado está.

¿Para qué servirá Dios
si está la muerte detrás?

LIBROS CON SON FLAMENCO: COLECCIÓN DE LAS MEJORES COPLAS


Estamos ante uno de los libros más conocidos y antiguos de las publicaciones dedicadas a los cancioneros flamencos: "Colección de las mejores coplas de seguidillas, tiranas y polos que se han compuesto para cantar a la guitarra". El autor, don Juan Antonio de Iza Zamácola "Don Preciso", dió a la imprenta este volumen, divido en dos libros, el año 1709, haciéndose una segunda edición en 1802 y otra en 1869. La edición que tenemos en nuestras manos fue la realizada por la revista flamenca "Candil", de la Peña Flamenca de Jaén, en 1982, respetando la correspondiente a la de 1802.

Tanto en el tomo primero como en el segundo, y tras una introducción del propio recopilador de este cancionero, se recogen las coplas por temas: patéticos y amorosos, serios o jocosos y con o sin estribillos.
Es una excelente obra para los amantes, como yo, del floklore y del acopio de coplas.


Edita: Peña Flamenca de Jaén
Ciudad: Jaén-1982
Páginas: 427
ISBN: 84-300-7646-8
Depósito Legal: J-764-82
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domingo, 19 de septiembre de 2010

ENTRE COPAS Y COPLAS (18)


Siguen los brindis a la hora de los poetas. El siguiente nos lo ofrece Juan Alcaide Sánchez en un soneto ilusionante de su "Trilogía del vino":

Desde el primer milagro hasta aquel Jueves,
¡cuánta doctrina, Amor, regó el viñedo!
Después... ¡cuánto aforismo, dedo a dedo!
¡Cuánto lagar desde vasijas breves!

¡Qué cuenta de pasión, con tantos debes!
¡Qué infinito pagar! ¡Qué claro enredo!
¡Cuántas siete palabras sobre el ruedo!
¡Cuánto extraño volcán bajo las nieves!

Crucificado en el sarmiento, ¡oh, vino!
con pámpanos triunfales resucitas
cuando en piedras preciosas te maduras.

Tú rompes la luz blanca al desatino.
Por ti se quedan cuerdas las locuras,
pues sólo tú nos das... lo que nos quitas.

El penúltimo brindis, en la noche enduendada de la bodega, nos lo deja, alzando una copa de manzanilla fresca, Alejandro Collantes de Terán, en estas "Coplillas de Sanlúcar" de su libro "Pueblos":

Sanlúcar, río salado,
la vela tiene tu nimbo,
agua del ir y venir,
mañana y tarde, y sigilo.

En su cárcel de madera,
en su sombra y dulce sitio,
¡Silencio y luz de silencio!
se va madurando el vino.

Veranos de Andalucía,
en el mar y el cielo limpio
banderas de brisa clara,
con revuelos y abanicos.

Sanlúcar va por España,
alegre de su camino,
bien a punto la canción,
en cristal de regocijo.

Y el último brindis lo ofrezco yo mismo en esa copa que se levanta desde Triana a Córdoba, desde mi nacencia a mi ocaso, desde los sabores de góngoras, gándaras, venturas, sierras y barbadillos hasta el corazón dulce de los alveares, pérez barqueros o delgados:

De la cepa de mi barrio
vengo a tí, cual viene el vino
a la orilla de mis labios.

Vengo a ti, Córdoba, llena
de soleras aromadas
con la flor de tus almenas.

A ti, como el mosto nuevo,
llego, como viene un niño:
inocencia, amor y miedo.

Mares de borracheras
lleva mi río,
y hoy vengo yo a traerte
su desafío.
¡Mira qué suerte
que hoy vengo solo y sólo
para beberte!

¡Levanto el catavino,
alzo mi copa:
por ti, Córdoba, sabia
de tantas cosas!

Mi medio está en el aire,
y el aire juega
con el aire del aire
de tus bodegas.
¡Gloria bendita
si baila el Giraldillo
con tu Mezquita!

Varias copas, media cañera, algo más de media docena, fueron necesarias para asomarnos al mundo del vino a través de los poetas. Miles de composiciones se alzaron en todos los tiempos con su nombre y llenaron las benditas páginas de los libros.

Entre copas y coplas no podían faltar las del gozo, las copas de los cabales en las horas mágicas, y ciertamente precisas, de la alta madrugada. Como decía don Bernardo Guerra, aquel párroco de la iglesia de Santa Ana de mi barrio, la que tiene de cobalto su cuerpo: ¡Salud, camaradas!